27 de septiembre de 2014

Conflictos por lo "Obvio" (+ ejercicio)

Gestalt, Psicologia, Conflictos, Emociones, Actitud, Aida Bello Canto
La palabra obvio es utilizada con alta frecuencia dentro de nuestra cotidiana comunicación, creyendo que con ello aludimos a indicar una realidad. No solamente aparece en nuestra manera de expresarnos sino que, fundamentalmente, está dentro nuestro el pensamiento casi automático el impregnar cuanto acontece con nuestras propias conclusiones. Es curioso cómo incluso ha pasado a ser una expresión muy común (por lo menos aquí en la Argentina) para resaltar un comentario y/o mostrar la "claridad" de lo que se habla:
- "¿Oíste mi respuesta? ¡Se la merecía!"
- ¡Obvio!

El tema presente no es el equivocado uso en sí mismo de esta palabra, sino de la confusión en que nos vemos muchas veces sumergidos por dar por obvio lo que realmente no lo es, sino que entra dentro de nuestras suposiciones, lo que imaginamos y le ponemos a otras personas o situaciones. ¿Qué importancia posee que hagamos esto? pues que reaccionamos en base a lo que pensamos y no a lo que ES, a lo que acontece en el afuera. Es una fuente generadora de muchos conflictos, de interpretaciones erróneas que incide en las relaciones.

En Gestalt es de vital importancia la diferenciación entre lo obvio y lo imaginario, entre lo que es comprobable a través de nuestros sentidos por todas las personas y lo que imaginamos o le ponemos de nosotros mismos a lo que estamos observando o interactuando. Puedo observar un gesto contraído, una frente arrugada, unos dientes con presión, y concluir de inmediato que esta persona está enojada. Esto nos lleva a tener una reacción específica ante nuestra convicción del enojo existente en la otra persona. ¿Y si no es así? ¿Y si lo que pasa es que está con un gran dolor de estómago, por ejemplo?

No solemos tomarnos el tiempo para ir y corraborar nuestra imaginación, lo damos por un hecho y a partir de ahí nuestra actitud hacia esta persona toma una dirección (ni qué decir si además pensamos que el enojo tiene que ver con nosotros, lo tomamos a modo personal): no lo saludamos, le hablamos de manera "fría", etc. Y de esta manera vamos creando un circuito de acción y reacción basado en lo que pensamos y no en la realidad.

Por supuesto que podemos dar en el blanco con nuestro imaginario, con la interpretación de la realidad a la que llegamos internamente, mas sólo estaremos en condiciones de afirmar que es tal cual lo supusimos, si lo confirmamos con el otro. Sino, hemos de saber que el riesgo a equivocarnos es enorme, provocándonos a nosotros mismos emociones y sensaciones de conflicto que solamente poseen sustento en nuestro mundo interior. Y todo esto viene acompañado con lo que nos da ganas de hacer, genera una reacción interna - la llevemos a cabo o no-.

Si prestan atención en algún momento del día, fíjense cuán frecuente les aparece mezclado lo obvio con lo que Ustedes suponen o cuánto impregnan de lo personal creyendo que es así: Es así para cada uno de nosotros, y podemos verlo cada uno de distinta manera.  A modo de ayuda para esta discriminación, les ofrezco un video Gestalt ejercicio: OBVIO / IMAGINARIO . El objetivo no es desestimar lo que rápidamente yo creo o interpreto (nos basamos en experiencias previas propias o ajenas), sino que registre qué es lo que yo imagino/ supongo, es para mí, no necesariamente lo que pasa. ¿Cuántas veces ofrecemos a otra persona lo que creemos que necesita, sin preguntarle si en realidad es lo que precisa?

¡Ojalá se animen a hacerlo! La discriminación de ambos nos ahorra muchos conflictos y emociones que nos conectan a pasar un momento desagradable; nos ayuda a no invadir al Otro dando por hecho que sabemos qué requiere. Para reflexionar ...

¡Les deseo lo mejor!

Ingrediente en los cambios deseados: la Incomodidad.

¡Abrazando la incomodidad en nuestro viaje de cambios! 🙌🙌 La inevitable incomodidad que experimentamos en nuestro camino hacia el cambi...