30 de abril de 2017

El Enojo inùtil y que complica!

Aida Bello Canto, Psicologìa , Gestalt, Emociones, Vìnculos tòxicos, Enojo
El enojo inùtil es el que no puede resolver la situación que lo ha causado, provocando en la mayoría de los casos que las relaciones se vayan complicando aún más. Otra manera que toma este tipo de enojo, es el del silencio, guardando internamente cuanto siente y piensa precisamente para no "generar más conflicto", pero sólo es una bomba de tiempo que puede explotar en algún momento inesperado o por algo pequeño; tambièn puede ir provocando problemas físicos en la persona que se lo guarda.

El enojo es una emoción inevitable e imprescindible para poner límites. Lo que hemos de aprender es a que deje de ser tóxico, inùtil, complicando más las relaciones, y pase a ser resolutivo.

Esta emociòn detona sentimientos de ansiedad, incertidumbre y hostilidad; un enojo tóxico pone en marcha un sistema de defensas que:

- intenta remediar sentimientos de deficiencia, insignificancia y aislamiento en relación a sí mismo/a y a otros,
- termina inutilizando áreas de la personalidad para uso constructivo,
- construye estrategias para relacionarse con los demás, en intento de alcanzar una de estas tres seguridades:

1) seguridad, afecto y estima (por lo tanto demuestra dependencia, sumisión y "bondad");

2) seguridad a través de la superioridad y el control (se mostrará como una persona perfeccionista o arrogante-vengativa);

3) seguridad apartándose de los otros, para estar a salvo ( fomentará la autosuficiencia e independencia).

Con estas estrategias puestas en marcha, podemos vislumbrar cómo afecta la manera de vincularse una persona con enojo tóxico. En el área vincular, sus relaciones se verán afectadas paulatinamente; en cuanto a lo personal, creará el campo fértil para lo psicosomático ya que este tipo de enojo está presente en el agotamiento crónico, la depresión, enfermedades del sistema inmunológico, cervicalgias, etc.
Aida Bello Canto, Psicología, Gestalt, Emociones, Enojo


No nos enseñan ni nacemos sabiendo la manera de enojarnos eficazmente. Mas sí podemos aprenderlo, para beneficio propio y de nuestros vínculos. Para los que quieran conectarse con las fases del enojo y transformarlo en resolutivo y eficaz, les dejo el link: El Enojo: sin dañarTE y sin dañarME.

"La habilidad para querer y dar afecto, la habilidad para luchar y la habilidad para cuidarse a sí mismo son capacidades necesarias para desarrollar relaciones interpersonales satisfactorias"
 (Karen Horney, 1950).

Un càlido saludo,

Dra. Aìda Bello Canto
Psicologìa y Gestalt

16 de abril de 2017

Para evitar el Maltrato, ¡detecta tus Emociones!

Aida Bello Canto, Psicologìa, Gestalt, Emociones, Maltrato
En el maltrato y sus diferentes formas, en las relaciones tòxicas y toda situación de sometimiento, está presente una dificultad en registrar emociones, que desde el principio dan su aviso de que algo está atentando contra la integridad y la autoestima, mas paulatinamente dejamos de prestarles atención.

Cuánto más podemos dar cuenta de nuestras emociones, mayor claridad tendremos de nosotros mismos, qué nos pasa, ¿qué estoy necesitando? Vivenciar y permanecer en las muchas emociones que nos proporcionan bienestar, así como permanecer en las displacenteras para reconocer qué nos está pasando (adormecerlas, negarlas o taparlas nos auguran la postergación de problemas, incluso de padecimientos físicos).

También nos llevan a ser más transparentes/honestos, para empezar con nosotros mismos y desde ahí con el otro, pues aunque suene duro lo que estoy diciendo, la persona que por ejemplo se enoja y no lo muestra ni lo dice por evitar conflictos, termina "actuando" su enojo de muy diversas maneras; o va acumulando y un día estalla de manera inadecuada y desmedida con la situación actual. O dice un "sí" cuando es un "no" y pone "cara de pocos amigos". Ejemplo: - ¿Qué te pasa? - ¡Nada!

Detectar nuestras emociones, disminuir nuestro analfabetismo emocional, nos hace crecer internamente, nos enriquece el contacto con el mundo, nos instrumenta fuertemente para transitar conflictos, dificultades, ya que vamos puliendo una actitud positiva a tomar frente a lo que nos acontece.

No nos convertimos en un desborde de emociones, ni nos tornamos débiles y vulnerables, como varios que esconden o anestesian sus emociones temen (obviamente por experiencias pasadas, donde el miedo toma mayor dimensión), sino que:

- sentimos nuestras emociones con claridad, sin sentir que toman el control y nos invaden a pleno (recuerden que podemos sentir varias emociones al mismo tiempo, siendo muchas veces distintas en las sensaciones que generan);

- sentimos y pensamos al mismo tiempo, sin que ninguno de los dos tomen el control;

- sentimos y nos dejamos ser espontáneos, frescos, auténticos, sin negarnos a nosotros mismos lo que nos pasa;

- sentimos y aprendemos a comunicarnos con el mundo con respeto, cuidado y autenticidad (recordemos que La honestidad bruta hiere, daña; no es sinceridad), pues vamos comunicándonos con nosotros mismos con este buen trato.

Nuestras emociones nos cuidan, nos protegen e instrumentan. Tomarnos unos minutos al día para registrar cómo estamos, qué sentimos, es una fructífera inversión personal. Tú decides.

¡Buen inicio de semana!

Dra. Aida Bello Canto
Psicología y Gestalt

19 de marzo de 2017

Si estás Mal, ¿te quejas o haces algo?

Aida Bello Canto, Psicología, Gestalt, Emociones, neurotransmisores, Poder de la música
Cada uno de nosotros quiere estar "bien", y generalmente cuando no lo logramos es que no sabemos cómo. Toda persona que se siente mal, desea salir de ese estado, ¡sin duda alguna! mas podemos ver en la experiencia de la vida cotidiana que muchos optan por la queja o esperan que otra persona se haga cargo de la solución (tremenda trampa, pues suelen ser "insaciables").

En este hoy me voy a dedicar a aquellos que saben que está en nosotros mismos la búsqueda y encuentro de nuestro bienestar, existiendo muchos caminos para ello. Les brindo tres maneras a nuestra alcance de la mano, pues se basan en aprender a generar químicos en nuestro cuerpo, llamados neurotransmisores. 
¿Cuáles son y qué logran?

Aida Bello Canto, Psicología, Gestalt, Emociones
Endorfinas: Son llamadas las moléculas de la felicidad porque nos conectan al disfrute de la vida, nos sentimos satisfechos y gratos con lo propio y lo que nos rodea, y ayudan a tener una actitud positiva frente a las crisis.
Bajas endorfinas: estas personas se ven afectadas más por los avatares de la vida, se desbordan más fácilmente, se sienten más tristes.

Dopamina: Este neurotransmisor está ligado a las emociones de la alegría, la confianza, entusiasmo, optimismo y vitalidad.
La falta de ella puede influenciar en la aparición de la tristeza, la duda, el miedo y tendencia a tomar una actitud negativa frente a los hechos.

Serotonina: Influye directamente en la expresión de las emociones. Su falta incide en la depresión, la ansiedad, el control del sueño y la alimentación.


¿Cómo podemos ayudar a segregar estos tres neurotransmisores? Acá van las tres maneras a las cuales podemos acceder TODOS:


Actividad física: Un estudio de la Universidad de Uppsala (Suecia) publicado en la revista Neurobiology of Aging, demostró la importancia de un estilo de vida que incluya actividad física para segregar endorfinas y mantener una buena salud cerebral. Comprobaron el aumento de la sustancia gris en el lóbulo parietal y en la zona de Precuneus que está relacionada con el Alzhéimer.

Lenguaje musical: Con la música logramos cambios de ánimo (he hecho referencia a ello en el "Poder de la Música"), ya que incide en nuestras emociones a través de la secreción de los tres neurotransmisores antes mecionados. Ponte una música que te den ganas de bailar, y hazlo! (con los brazos, las manos, la cabeza, ... si no puedes con todo el cuerpo).

Activar los nervios de la piel: ya que liberan endorfinas. Como ejemplos: masajes, caricias, tomar sol, los abrazos.
Otras maneras con las cuales segregamos endorfinas y dopamina:
Bailar
Reir y sonreir
Relajación
Cantar
Comer chocolate (si, ¡comer chocolate!).

Yo me voy a caminar, escuchando música seleccionada y quizás ... quizás, me coma un chocolate!
Creo que mejor busco un aliado en la caminata para reírnos juntos.
¿Qué eliges tú?

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt


5 de marzo de 2017

¿Eres una persona Rígida o Flexible emocionalmente?

Aida Bello Canto, Psicología, Gestalt, Emociones, Flexibilidad emocional
La flexibilidad emocional se refiere a nuestra capacidad de adaptarnos, ajustarnos creativamente, a los cambios y a situaciones inesperadas. Cuando aprendemos a gestionar nuestras emociones, darnos cuenta de las mismas, su intensidad y pertinencia con la realidad (con lo que Es y no con lo que imagino), incidimos directamente en nuestros pensamientos y nuestras conductas, aumentando nuestra capacidad de ser flexibles ante los cambios externos e imprevisibles.

Una persona flexible posee una apertura a escuchar, es capaz de tolerar las diferencias y cultiva una actitud positiva ante la vida. Esto no implica el no darle espacio a las emociones displacenteras, pues ya sabemos que todas y cada una de nuestras emociones tiene su importante función de ayuda interna para mostrarnos lo que estamos necesitando.

La flexibilidad emocional nos provee de una gran herramienta para no quedar atrapados en una emoción, aunada a todos los pensamientos que van de la mano con la misma; si estamos enojados, solemos tener pensamientos teñidos por el enojo, en detrimento del otro o de nosotros mismos (auto-reproche), y en consecuencia reaccionamos y nos comportamos desde ese lugar.

Es importante que le brindemos el espacio a nuestro enojo (miedo/ inseguridad/ tristeza/ etc) mas no quedar sumergidos en sus aguas solamente, dándonos tiempo para registrar qué necesitamos, qué podemos hacer al respecto y ahí ya estamos en búsqueda de alternativas, generando una actitud más ágil y abierta.

Una persona rígida cuenta con muchas menos herramientas para los cambios y retos que nos presenta la vida; comprenderse a sí mism@ y comprender a los demás se torna difícil pues suele basarse en su "mirada del mundo", en sus creencias y juicios. Todo cambio es vivido amenazante, pudiendo evitar/controlar una buena cantidad de ellos, mas otros vienen por sí solos, inevitablemente. Quien peor lo pasa, quien más padece en última instancia es la persona rígida, pudiendo verse afectada su salud física y la calidad de sus relaciones personales.

Algunos de los beneficios de fomentar nuestra  flexibilidad emocional son:

Aida Bello Canto, Psicología, Gestalt, Emociones


- Significativa detección del stress antes de que se instale.
- Mejor equipamiento para gestionar las incertidumbres.
- Aumenta el autoconocimiento

Nuestras emociones impactan en nuestra salud, nuestros pensamientos y en nuestra forma de comportarnos.

Pensamientos positivos, actitud positiva = + flexibilidad emocional.

Palabra clave: Entrenamiento.¡si hasta para caminar, antes gateamos!


Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt

¿De què manera te RESPETAS hoy?

Hay preguntas que parecen sencillas, pero tienen el poder de cambiar nuestra forma de vivir. Una de ellas es esta:¿De qué manera te respeta...