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18 de octubre de 2020

¿Quieres Cambiar? ¡Pues empieza, paso a paso!

Aida Bello Canto, Psicologìa, Gestat, Emociones, Cambio positivo
Muchas personas permanecen largo tiempo en situaciones de maltrato, externo y/o interno, porque han desarrollado una especie de anestesia emocional ante el padecimiento, que no pasa totalmente desapercibido por supuesto, más la seguridad de lo conocido es más grande que la necesidad del cambio: ¿Cuànto tienes que sufrir para cambiar?

El camino de la transformación es un proceso que implica un compromiso de nuestra parte con nosotros mismos, donde vamos dando pasos a nuestra medida y nos paramos cada tanto, para ir asimilando lo nuevo, cuanto voy descubriendo adentro e integrando. Merece mucho respeto todo aquel que se lanza al cambio pues ha de ir reconociendo y dándole la mano al miedo que se hace presente, pues desconocemos lo que nos depara este sendero y la incertidumbre puede tornarse nuestro compañero. ¿Qué nos impulsa entonces? Arribar a la certeza interna de que donde estamos o cómo estamos, ya no lo queremos más.

Para los que desean animarse a una transformación positiva y los detiene esta especie de vértigo a lo desconocido, o para aquellos que ya están en el proceso e ingresan en un tramo de "paremos un poco", les comparto que hay diferentes caminos por los que podemos transitar para generar un cambio; no es único el camino ni única la manera de realizarlo.

- Está el camino de la Autoestima, donde voy revisando mi auto valoración, descubriendo herramientas propias que desconocía, aprendo a implementarlas, voy paulatinamente sumándoME.

- Está el de las Emociones; donde voy empezando a conocer cuáles son las que registro, amplío mi alfabeto emocional, voy dándome cuenta cómo las siento - hasta corporalmente- y mi modo de expresarlas. Voy aprendiendo a ser coherente con lo que siento y el cómo lo expreso.

- Está el camino de la Comunicación, donde reviso mi manera de comunicarme con otra persona, dándome cuenta si digo lo que quiero decir o lo que el otro espera que yo diga, o lo que debería decir. Reviso mi claridad en la comunicación, si  pongo límites cuando detecto invasión, o si yo mismo/a manipulo al otro.

- Está el camino de animarse a lo nuevo, poco a poco, probando algo diferente y ver qué me pasa; darme la oportunidad de un pequeño cambio en mis acciones y observar cómo reacciono ante ello: ¿me gusta? ¿me sorprendo de mí mismo/a?

Aida Bello Canto, Psicologia, Gestalt, El Tornillo FlojoComo ven no hace falta transitar todos los caminos de golpe, todos a la vez, para producir el cambio positivo anhelado, necesitado. Basta que empecemos por uno de ellos, y tomado de esta manera generamos adentro nuestro un efecto aliviador.

Concediéndonos la paciencia, tolerancia y cariño que le damos a un niño que está aprendiendo a caminar ... ¡podemos lograr nuestro cambio positivo! Como dice una frase anónima: "un pequeño paso no te lleva hasta la meta, pero te saca del lugar de donde estás".

¿Quieres cambiar? ¡Pues empieza!

Dra. Aída Bello Canto
Psicologìa y Gestalt

27 de septiembre de 2020

7 áreas que nos Fortalecen

transformacion positiva, resiliencia, Aida Bello Canto, Autoestima, El tornillo Flojo
Hemos hablado con anterioridad de la Transformación Positiva y la Resiliencia: “la capacidad de hacer frente a las dificultades de la vida, superarlas y ser transformados positívamente por ellas” (Mabel Munist, 1998); también enumeramos los siete factores que logran protegernos a los Seres Humanos mas allá de los efectos negativos de la adversidad. En el presente veremos estos factores.

Recordemos:
  • La Autoestima
  • El compromiso moral, ético y espiritual
  • La capacidad de actuar con independencia e iniciativa personal
  • La creatividad
  • La capacidad de relacionarse positivamente con otros
  • La capacidad de introspección
  • El sentido del humor
1) La Autoestima
Entre los estudios sobre resiliencia y autoestima es interesante destacar el trabajo del doctor Werner, (Resilience and Development, NY 1999). Él hizo el seguimiento de niños desde recién nacidos hasta los 40 años en la Isla de Kauai. Un muestreo de 700 niños nacidos en la pobreza, que pasaron penurias y fueron criados en familias disfuncionales en medio de peleas, alcoholismo, ausencias de padres y enfermedades mentales. Werner observa que resultaron resilientes aquellos que tuvieron por lo menos una persona, familiar o no, que los había aceptado como eran, en forma incondicional, independientemente de su temperamento, su aspecto físico o su inteligencia.
Estos niños fueron creciendo con un alto nivel de autoestima al poder contar con alguien incondicional y al mismo tiempo sabiendo que sus esfuerzos eran reconocidos y fomentados.
Werner sostiene que todos los estudios realizados en el mundo acerca de niños muy sufridos pero con autoestima alta comprueban que esos niños tuvieron la influencia de por lo menos una relación cariñosa y estrecha con un adulto significativo.

 Yo siento, y hablo desde el lugar que conozco por supuesto, que ese rol de incondicionalidad y aceptación plena coincide con la situación terapeuta gestaltico-paciente. Es el rescate del sentido de una historia humana, al acompañar, al fomentar el dialogo yo-tu, al crear intimidad, dar cariño, y comprometerse en el aprendizaje cuando terapeuta y paciente transforman el dolor en oportunidad de crecimiento y de servicio a la comunidad. Asímismo, esta calidad de encuentro donde la incondicionalidad y aceptación plena se hace presente, aparece en muchísimos lados y anida en innumerables seres humanos, con lo cual no me malinterpreten creyendo que hago la  apología de la terapia.
2) El compromiso moral, ético y espiritual
Suárez y Ojeda, estudiosos de la resiliencia, definen la moralidad como la actitud de extender el deseo personal de bienestar a toda la humanidad. Se refiere al compromiso con los valores comunitarios, y desde nuestro enfoque gestaltico no puede ser de otra manera ya que vemos al Ser Humano en coexistencia, un ser con otros. El no vivenciarnos como seres separados, solos, nos fortalece.
3) La capacidad de actuar con independencia e iniciativa personal
Es importante situar esta capacidad dentro del contexto personal, familiar y comunitario del ser humano; saber pedir ayuda, apelar a nuestros soportes internos y externos para afrontar las adversidades. Como hemos destacado, mucho poseen esta capacidad mas recordemos que también es un aprendizaje. Ir aceptando progresivamente desafíos y nuevas tareas.
4) La creatividad
Crear orden, armonía y un objetivo con sentido a partir de la crisis y del caos. Utilizar esta capacidad creativa que todos poseemos como medio de expresión de nuestras emociones y sentimientos nos abre la puerta a fomentar este factor, abrazando la multiplicidad de medios para hacerlo (arte, música, juegos creativos, etc.).
5) La capacidad de relacionarse positivamente con otros
Hace referencia a la habilidad para establecer lazos íntimos con otras personas; habilidad para comunicar las necesidades de afecto. Aprender a dar, a recibir, a pedir.
La capacidad de relacionarse con otros es también una necesidad vital humana, ya que desde nuestro nacimiento necesitamos afecto y desde ahí vamos construyendo y fortaleciendo nuestra autoestima.
6) Introspección
Poseemos la capacidad de examinarnos internamente, preguntarnos acerca de nosotros mismos y darnos una respuesta honesta. No siempre es fácil pues muchas veces nos encontramos con respuestas que nos desagradan, y según se encuentre nuestra autoestima, podremos darnos respuestas mas sinceras. Mas, es importante pulir nuestro dialogo intimo, reflexionar sobre nuestras vivencias, lo que sentimos, con sinceridad; así iremos conociéndonos cada vez mas, reforzando nuestras capacidades, potencialidades y posibilidades.
7) El sentido del humor
El humor nos permite otra mirada, logra un cambio en el afecto y en el comportamiento. Incide directamente en la percepción, cambiando la configuración de lo desagradable, liberando tensiones. Ejercitar el sentido del humor nos ayuda a cambiar la óptica de las situaciones, suavizando asperezas y temores. Ponemos nuestro cerebro en plena colaboración con la secreción de endorfinas, las cuales inciden en nuestro estado de ánimo.
La Dra. Kotlianrenco plantea la existencia de cuatro fuentes de resiliencia en los niños, las cuales podemos aplicar a los adultos para el desarrollo de esta capacidad dinámica:
  • Lo que tiene: tengo personas que me van a ayudar, tengo relaciones confiables, etc.
  • Lo que es: soy apreciado, afectivo, creativo, etc.
  • Lo que puede hacer: puedo comunicar claramente lo que necesito, expresar mis emociones, saber escuchar, etc.
  • Lo que esta dispuesto a hacer: estoy dispuesto a responsabilizarme de mis actos, dispuesto a confiar, a dar mi mejor esfuerzo para lograr mis objetivos, etc.

El enfoque gestaltico permite una visión del ser Humano en resilencia, que haciendo uso de sus capacidades y potencialidades, en interacción dinámica de sus recursos personales y sociales, consigue atravesar y superar situaciones dificultosas y traumáticas, repercutiendo en una transformación positiva.
No olvidemos que es una capacidad dinámica; ¡cada uno de estos siete factores se puede desarrollar!
Dra. Aída Bello Canto Psicología y Gestalt

20 de septiembre de 2020

El valor personal de Parar y/o Descansar

Vivimos haciendo cosas, actividades diversas en el ámbito laboral y personal; sabemos y sentimos la necesidad de parar, llevándolo a cabo en cómodas cuotas, pues en frecuentes ocasiones ni siquiera así permanecemos tranquilos pensando en la cantidad de "pendientes" que nos quedan. No siempre el parar significa descansar, pues el primero puede estar asociado a una necesidad hasta corporal, en cambio la segunda está relacionada al regalo de un tiempo para algo que nos satisface, así sea "hacer nada". Sabemos que a muchos les genera culpa ... sensación de perder el tiempo. Hoy les quiero brindar la importancia de parar y/o descansar, como respeto a nosotros mismos y su alto valor de recuperación de energía vital, gasolina para los procesos creativos y de aclarar nuestra mente que quizás se encuentra en búsqueda de respuestas internas, toma de decisiones, y un largo etc. No estás perdiendo el tiempo, ¡te lo aseguro! 1- Si estás agotad@, descansa! Muchas veces nos exponemos a enfermarnos porque no sabemos escuchar las señales de nuestro cuerpo que está rebalsado de tensión, cansancio. 2- Si no sientes las ganas de empezar un nuevo proyecto, ¡no lo hagas! Date el tiempo que precises para seguir madurando adentro el mismo y respeta que en este "ahora" no posees el impulso para el mismo. Si la presión permanece, fíjate si es tuya o quieres complacer a otro! 3-Si no sientes el empuje de crear algo nuevo, pues permanece en el disfrute y valoración de cuanto te rodea, lo conocido, lo que es familiar para tí. Agradece! 4- Si sientes la necesidad de permanecer en silencio, bríndate ese espacio. Es altamente necesario cada tanto salir de conversaciones, o no ingresar en ellas. El silencio buscado, además, es un espacio de alivio y serenidad 5- Si estás saturad@ de noticias, ¡apaga toda herramienta por la que ingrese a tu vida! Una saturación de noticias tiene un efecto nocivo en nosotros, incluso físico, aunque no te des cuenta. 6- Si te encuentras un dia que no quieres hacer nada, ¡no hagas nada! date el permiso de pasarlo para otro día lo que tenías en mente. Muchas veces la gran autoexigencia nos hace seguir haciendo y haciendo por obligación, no por disfrute en la tarea. Y si eres de las personas que le da culpa no hacer nada, te recomiendo el articulo sobre ello que he escrito. 7- Siente la plenitud del parar, detenerse, ... respira y conéctate contigo mism@. A veces no paramos para no pensar, evitamos pensamientos y planteos sobre nuestra vida y relaciones, pagando un alto precio en el tiempo por seguir en el hacer para no pensar. No te sugiero que pares para ponerte a pensar lo que evitas, sino para generarte este espacio/tiempo para tí, con algo pequeño como una taza de té o café que te acompañe ... suelta, respira, ¡que el mundo sigue girando aunque tú te detengas ese tiempito! El Tiempo no hay que llenarlo siempre. Tú eres suficiente, ¡No lo olvides! Deseándote lo mejor, Dra. Aída Bello Canto Psicología y Gestalt

5 de septiembre de 2020

La Anestesia Emocional: sosteniendo la relación.

Las emociones son cual arcoiris en su abanico cromático, y recordemos que aún las que no nos gustan por ser incómodas o desagradables, todas y cada una de ellas nos son útiles, poseen su función. Las necesitamos todas para desarrollar nuestra inteligencia emocional. La anestesia emocional está íntimamente vinculada al analfabetismo emocional, mas no son lo mismo. Veamos la diferencia: El analfabetismo emocional no significa que la persona no sienta las emociones, sino que no puede nombrarlas; no posee un registro que unifique lo que siente con la conciencia, y por ende con la expresión verbal; aparece un escaso darse cuenta de qué es lo que siente. Esto conlleva también a una pobre expresividad emocional, lo cual incide en los vínculos. Además, su registro emocional puede ser muy recortado, nombrando varias emociones, de muy diferente cualidad, con el mismo nombre (ej: conmoverse / estar triste; celos / envidia). En la anestesia emocional, la persona no siente la emoción. No hay un sentir concreto, de ahí que utilizo el término anestesia, pues nos ofrece con claridad lo que acontece. A la persona le "pasan cosas adentro", existe una emoción específica generada por una situación externa o interna (pensamientos, imágenes, por ejemplo), pero si alguien le pregunta qué siente en ese instante, la respuesta es NADA, porque realmente no siente nada. Al igual que una zona anestesiada del cuerpo donde sí pasa algo, mas no sentimos nada por efecto de la misma, así puede ocurrir con las emociones. Una persona puede dejar de sentir enojo, para preservar cierto vínculo por ejemplo; le pasan situaciones claras generadoras de enojo (incluso las detecta con facilidad en otros) mas su sentir es NADA. Otro ejemplo es una persona que ante los halagos o reconocimiento de algún tipo, puede entender que le pasa algo agradable, mas no siente NADA. Aida Bello Canto, Psicología, Gestalt, Emociones No solamente podemos tener anestesiada una emoción como el enojo o el miedo, sino también la alegría o la afectividad. ¡Cuánto nos perdemos! No registramos una cantidad de herramientas disponibles que poseemos a causa de esta anestesia. Ir sensibilizándonos emocionalmente, salir de la anestesia emocional, es muy importante también porque podemos estar viviendo alguna relación de maltrato (en la pareja, el trabajo, ...) y no darnos cuenta debido a la anestesia que hemos desarrollado para sostener este vínculo. El precio que pagamos es muy algo, como hemos visto en otros artículos. Fíjate en alguna de las situaciones que dejas pasar y no sientes nada, pero puedes darte cuenta que en algún momento de daba enojo o miedo, ... ¡ahí tienes un punto de anestesia! Permanece en contacto interno, respira y permanece, para ir abriendo tu registro de sensaciones (corporales): ¿qué te pasa en ese momento?; poco a poco irás afinando tu sentir y añadiendo más datos sensibles. La "nada" ya deja de existir, la anestesia va desapareciendo gradualmente. Confía en tus recursos actuales; en el momento que nos anestesiamos, fue lo mejor que pudimos hacer en esa situación, pero hemos crecido, transitado experiencias que nos han fortalecido ... ya no somos los mismos! Un cálido saludo, Dra. Aída Bello Canto Psicología y Gestalt
 
 
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