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19 de enero de 2020

Fortaleciendo la Autoestima: 6 pilares.

Dra. Aída Bello Canto, Gestalt, Psicología, Emociones, Autoestima
La autoestima que cada uno posee como resultado de su autoevaluación, no es algo estático, no es un concepto o creencia; se refleja en el día a día en lo que hacemos, en cómo somos. "Lo que determina el grado de autoestima es lo que el individuo hace" (N. Branden).

 En esta frase lo que resulta más importante, a mi entender, es el hace, pues señala que podemos acceder a un mejor grado de autoestima a través de la práctica. Esto habla de ponerse en acción, ser constante en pequeñas y grandes cosas, momentos, situaciones. No dejar de intentar, pues en la práctica es que iremos consiguiendo la maestría. Así que abajo la exigencia y valorizemos cada intento que hagamos.

Branden (psicólogo, escritor e investigador) nos muestra seis pilares de la Autoestima; los enumero y les sumo mis aportes:

1- La práctica del vivir conscientemente. Por ejemplo: Pon tu atención en tus prioridades, fíjate cómo te relacionas con otras personas. Como decimos en Gestalt, darte tiempo para darte cuenta, qué haces, cómo lo haces, qué eliges; no podemos hacer ésto todo el tiempo, mas sí pararnos un ratito cada día para prestarnos atención.

2- La práctica de la auto-aceptación. Todos tenemos nuestras luces y sombras, aspectos nuestros que valoramos y aspectos que rechazamos. La auto-aceptación nos convoca a reconocernos e integrar nuestros aspectos rechazados, ¿cuándo son útiles? por ejemplo, y nuestros aspectos desconocidos (en sombra) donde guardamos muchas potencialidades. 

3- La práctica de la auto-responsabilidad. Darnos cuenta de nuestras elecciones, tomando la palabra responsabilidad desde su semántica - responsa / habile: habilidad de respuesta. No desde la carga o la exigencia. Apropiarme de mis elecciones.

4- La práctica de la auto-afirmación. Se refiere a ser auténtico, a actuar en concordancia con lo que piensas y sientes. A esto lo llamamos ser coherente.
Dra. Aída Bello Canto, Psicología, Gestalt, Emociones, Autoestima

5- La práctica del vivir con un propósito. Esto habla de poner en marcha nuestras capacidades en búsqueda de un objetivo, cualquiera que sea éste; lo que nos inspira desde adentro a nosotros mismos (no lo que deberíamos hacer o para mostrar a otros), aquello que entra en resonancia con nuestros valores.

6- La práctica de la integridad personal. Ser congruente, que nuestras palabras y nuestros actos concuerden, que estén alineados a nuestros pensamientos y nuestro sentir. Y ese repeto hacia uno mismo se extienda hacia los demás. 

La práctica de estos pilares no sólo hace referencia a la Autoestima, sino a la vida misma, al cómo transitarla y relacionarnos con los otros seres que nos rodean. Pequeños pasitos en alguno de estos puntos, son muy valiosos: "Poco a poco una persona se transforma, como una jarra se va llenando con gotas de agua" ( Buddha en El Dhammapada).

¡Lo mejor para tí!

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt

5 de enero de 2020

Tus pensamientos te controlan ... ¿o al revés? Herramienta.

Dra. Aída Bello Canto, Psicología, Gestalt, Emociones, Relajación, Emociones
Estamos llenos de pensamientos, y muchas veces damos vueltas y vueltas respecto a un tema o situación que nos inquieta, nos genera ansiedad, angustia, ... sin saber cómo salir de ellos, cambiar la dirección de nuestros pensamientos, parar!

Las respiraciones y la relajación son dos herramientas altamente eficaces para aprender a salir de esas "ruedas de pensamientos incansables", ser nosotros mismos los que decidimos hacia dónde va nuestra atención, y que no sean nuestros pensamientos los que nos controlen.

También incidimos positivamente en las emociones, posibilitamos un cambio de actitud positiva y cuidamos nuestro cuerpo de no acumular tensión nerviosa.

Les ofrezco un ejercicio de relajación básica (8 minutos + 2 de introducción), sencillo, mas no por ello menos profundo. Mi objetivo es que puedan empezar a entrenarse en esta enorme herramienta de una manera suave, respetando cada uno su tiempo y su posibilidad de lograrla.

Aida Bello Canto, Psicología, Gestalt, Emociones, RelajaciónPlantéatelo como una meta a alcanzar paso a paso, con constancia. No te exigas el lograr la relajación desde la primera vez, aunque sea una básica, pues para muchos representa distintos desafíos:
- bajar la tensión,
- aprender a soltar los pensamientos, y
- conectarse con el estado de serenidad interna, generado por la disminución de tensión.


Paulatinamente, al hacer tu relajación, irás operando en estos tres desafíos, sin forzarte y sin exigencia.

El ejercicio de relajación trae consigo 3 en 1:

1) La base de la relajación es ir disminuyendo la tensión muscular de nuestro cuerpo. Donde hay tensión nerviosa SIEMPRE hay tensión muscular. Para la mayoría de nosotros, disminuir directamente la tensión nerviosa es muy difícil (no basta con saber que estoy nerviosa y por ejemplo deb,ido a ello me duele la cabeza, para que con este conocimiento pueda conseguir que desaparezca). Así pues, la manera de llegar a su disminución eficazmente es a través de bajar la tensión muscular. ¿Cómo lograrlo? pues bien, una de las maneras es la relajación.
Sepamos que si miramos el prospecto de varios medicamentos ansiolíticos, para poner un ejemplo, encontraremos que son miorelajantes (Mio = músculo) con lo cual logran químicamente lo que aquí te propongo que incorpores poco a poco este ejercicio de relajación para que puedas llevarlo "portátil" en tu vida.

2) La relajación nos lleva suavemente a aprender a focalizar nuestra atención. Durante el ejercicio aprendemos a ubicar nuestra atención en la respiración, a centrarnos en cómo el aire entra y sale. Al principio aparecen muchísimos pensamientos, y de toda índole (de lo que tengo que hacer, de lo que me olvidé, a quién tengo que llamar, y un larguísimo etc), y cada vez que aparece un pensamiento ... nos volvemos a centrar en nuestra respiración. ¡Ni te molestes contigo mismo/a por la frecuencia de aparición de tus pensamientos! lo importante es no quedar enganchado/a en ellos, sino el reubicar nuevamente tu atención en tu respiración. Con la práctica irás dándote cuenta de que se presentan más espaciados y te focalizas más fácilmente en tu respiración.

Aida Bello Canto, Psicología, gestalt, Relajación, Emociones

3) Cuando vas avanzando en el ejercicio, disminuyendo la tensión muscular, te darás cuenta que tu respiración se hace más pausada; centrado/a en tu respiración estás habitando el Aquí y Ahora, sin irte ni para atrás ni para adelante en el tiempo (recuerdos o anticipación), logrando con ello poco a poco ir aquietando tus emociones incómodas - por así decirlo- y acrecentando un estado emocional de tranquilidad / serenidad. Al disminuir tu tensión muscular has ido operando indirectamente en la disminución de la tensión nerviosa, has puesto a funcionar otros químicos en tu cerebro,  dando como resultado un sentir la tranquilidad (a nivel físico, mental y emocional).

Único requisito: CONSTANCIA. La relajación requiere entrenamiento y ésto habla de práctica, lo más frecuente posible. No esperes conseguir los beneficios en una sola vez, no esperes a sentirte "mal" para hacerlo pues te costará mucho más; en cambio, si estás entrenado en la misma, cuando la precises te será de gran ayuda pues incuso tu cerebro acude a un nuevo mapa que has creado (neuroplasticidad).



Por supuesto que según vas avanzando en tu entrenamiento, no necesitarás esta guía o acompañamiento. Lo harás tú solo/a, que es el objetivo final, y tampoco necesitarás un espacio especial para hacer la relajación, pudiendo llevarla a cabo en cualquier lado que tengas 10 minutos sentado/a.

Construir hábitos nos lleva tiempo ... aunque sean saludables y nos mejoren la calidad de vida. ¡Paciencia, constancia, práctica!

¡Te deseo lo mejor!

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt

29 de diciembre de 2019

Repetición del Maltrato en las Relaciones

Dra. Aída Bello Canto, Psicología, Gestalt, Emociones, Maltrato, Relaciones
El Maltrato se presenta muchas veces como una paradoja difícil de entender a simple vista, pues encontramos a personas que han sido muy maltratadas en algún momento de su vida y pasan a ser maltratadores en relaciones actuales.

Vemos con frecuencia la manera de vincularse de personas que han sufrido o padecen aún en el presente algún tipo de maltrato, y pasan a ocupar el lugar de maltratador/a, con tremenda facilidad. Pueden maltratar a la misma persona con que se relacionan, cayendo en un vínculo tóxico, o a otras personas en distintas áreas de su vida.

Pareciera que haber vivenciado las emociones de dolor, sometimiento, descalificación y hasta de verguenza, no generan la ense;anza suficiente y adecuada para no repetir el maltrato en sus relaciones.

Cuando hablo de maltrato me refiero a todas sus formas y variedades: desde la indiferencia emocional o destrato, ya que la no mirada a la persona le va restando existencia y valoración interna, hasta el acoso moral y la violencia explícita.

En todas las maneras de maltrato, se pone en riesgo la vulnerabilidad y la integridad personal de una persona. Por supuesto que la intensidad, la frecuencia y la duración en el tiempo es lo que hará distinta la profundidad de los estragos emocionales.

La paradoja también se presenta en personas que han logrado salir de una relación de sometimiento y vuelven a encontrarse en una nueva pareja que se vincula con este código del maltrato; o lo utilizan con sus familiares o amigos. Pueden instalarse en la nueva relación en el mismo lugar que antes o en el opuesto: necesitan dominar al otro.

Si una persona ha formado parte de este tipo de relación, conoce los zapatos de ser víctima, pero si no trabaja internamente para reconocer qué le pasó y cómo permaneció en ese entramado tóxico, corre alto riesgo de continuar reproduciendo este "juego de a dos". Sólo que cambiará a la posición de poder,  evitando de esta manera volver a sentirse amenazado, sometido, descalificado; se cuidará mucho de no sentirse vulnerable.
Aida Bello Canto, Psicologia, Gestalt, Maltrato

Lo que vemos es que no ha aprendido a vincularse de igual a igual. Conoce las aguas de la dependencia emocional y vuelve a vincularse desde ese lugar.

Trabajar en el empoderamiento de la víctima sin tomar en cuenta la presencia de la paradoja del maltrato, es permanecer en la misma alianza tóxica, caminar sobre el mismo entramado de la opresión/ sometimiento/ maltrato. Es imprescindible que la persona descubra su dependencia emocional y salga de la misma ... para no repetirla!

De esta manera logrará tener relaciones sanas, entre iguales, pares, donde las necesidades de ambos son atendidas y escuchadas. El respeto y mutuo cuidado se hacen presentes en el diario vivir.

Un cálido saludo a todos!

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt

22 de diciembre de 2019

Señales en las Relaciones Tóxicas. ¡Atención!

Dra. Aída Bello Canto, Psicología, Gestalt, Emociones, Relaciones Tóxicas
Conocer las señales tóxicas que pueden aparecer en una relación, es importante porque al darnos cuenta podemos estar atent@s e impedir que vayan creciendo paulatinamente. Hemos hablado que la instalación de un vínculo tóxico se construye en el tiempo y solemos percatarnos cuando ya ha pasado mucho y por ende cuesta más el salir, por las emociones de miedo y/o culpa que detona.

Así pues, el reconocerlas cuanto antes, nos evitará tránsitos difíciles, emociones desgastadoras y un buen ahorro de tiempo.

Les daré una síntesis de las señales tóxicas más frecuentes, que pueden aparecer en el encuentro con personas en diferentes áreas de nuestra vida. Si detectas alguna de ellas, revisa cómo estás comunicándote, si lo haces de forma clara o esperas que el otro "te adivine", date cuenta si sabes poner límites y cómo te sientes respecto a tu autovaloración. Son tres puntos esenciales para "no morder el anzuelo tóxico".

Señales tóxicas:

- La manipulación. 
Las personas tóxicas son hábiles manipuladores. Logran su objetivo a través de estrategias donde no toma en cuenta el deseo del otro. Tengamos presente que hay maneras de manipular visibles (la autoritaria, por ejemplo) y otras más sutiles (ej: victimización). La persona receptora podrá sentir dificultad en poner límites, miedo a hacerlo o culpa.

- Utilización del doble lenguaje.
Se refiere a que en una misma charla la persona tóxica entrelaza halagos y descalificaciones. Cuando se tiene una relación con una persona con el uso de ésta actitud tóxica, y no se le pone límites, va a lograr un deterioro en la autoestima de la otra persona, pues dudará de sus capacidades y potencias.

- Son autoreferenciales.
Y se sienten dueños de la "verdad". Les encanta hablar de sí mismos y no muestran interés (ni les interesa) lo que les pasa a los demás.

- No hay empatía; ni la ofrece ni la busca.

- Permanente queja. 
Se quejan todo el tiempo, todo es horrible, generan lástima y provocan que se les brinden soluciones para luego tirarlas todas abajo.

Por supuesto que no tienen que aparecer todas las señales juntas. Cada una por sí misma es una señal tóxica, a la cual préstale atención. De tí depende que la relación crezca o no, que quedes más inmers@ en éste vínculo o tomes la distancia emocional saludable.  Digo distancia emocional y no física, porque de muchas relaciones podemos (y debemos) tomar distancia física, pero de otras personas, como puede ser un familiar, no; mas al reconocer la señal tóxica, no nos dejamos manipular.

Ten presente que el responder con amabilidad/ buena onda/ actitud positiva suele desarmar los efectos tóxicos, pues se anula el poder que cree tener la otra persona con esa actitud tóxica. Esto es posible hacerlo cada tanto, mas si es muy frecuente el contacto, ¡hasta el más amable se cansa!

Te invito a visitar mi canal de YouTube con videos cortos sobre este tema.

Un cálido saludo,

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt

 
 
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