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25 de septiembre de 2016

Tips contra la Autoexigencia Tóxica

Aida Bello Canto, Psicologia, Gestalt, Emociones, Autoexigencia
La autoexigencia puede ser una gran herramienta para llevarnos a alcanzar nuestros objetivos, mas también puede ser un gran obstáculo en el camino. La diferencia entre conectarnos con ser perfectibles, abiertos a mejorar, y el rozar la obsesión de ser perfectos, reside en la claridad en nuestra propia propuesta de metas posibles.

Cuando hablo de metas posibles, me refiero a tomarse cada uno en cuenta como trabajador de esa empresa/ meta/ proyecto, no solamente como el planificador/ deseador que sin darnos cuenta se convierte adentro nuestro en un gran evaluador de la manera en que hacemos o no hacemos las cosas.

Sabemos que tenemos frecuentes diálogos adentro nuestro, unas veces más claros que otras, y cuánta mayor claridad  podemos darle a los mismos, mayor ganancia obtenemos en nuestro autoconocimiento y comprensión de estos acuerdos o desacuerdos internos. El trabajo en gestalt de estos aspectos (características personales que nos gustan, nos disgustan o rechazamos de nosotros mismos) y su interacción interna es uno de los objetivos a alcanzar, pues no sólo apuntamos a acordar con nuestras partes, teniendo en cuenta nuestras capacidades y herramientas, sino que dejamos de poner en el afuera los enfrentamientos que tenemos adentro.

Si desconozco mi evaluador interno, esa parte mía que me exige ser bueno/a en lo que haga, cumplir con mis objetivos, no reconocerme en lo alcanzado por temor a que me "achanche" o me "duerma", sentir que siempre puede ser mejor con lo cual la sensación de insatisfacción aparece, pues lo voy a poner en el afuera, en otra persona que me genera todo lo anterior - y siempre encontramos en nuestro entorno a quién calzarle el "exigente". Según el lugar que ocupe esa persona en nuestra vida, afectará más o menos nuestra relación. Este evaluador interno le abre la puerta a la exigencia tóxica.

En el ahora mi deseo es que en las metas propuestas, cuenten con su autoexigencia como un aliado; para ello reconozcan estas partes que poseemos:
1) el planificador, es el que planifica, proyecta, genera el objetivo;
2) el trabajador - quién llevará a cabo lo planificado- y
3) el evaluador - encargado de supervisar la ejecución o no ejecución en el tiempo.

Tips que contemplan a los tres:

- Pasa a escrito tus proyectos / deseos/ objetivos, y delante de cada uno, o del que tengas ponle ELIJO ... o QUIERO ... Léela y fíjate si estás de acuerdo con ello; a veces lo que ponemos o pensamos es TENGO QUE ... y ahí ya encontramos un problema, pues nuestros propósitos que van de la mano con "tengo que ... " hablan del tipo de exigencia tóxica que no tiene en cuenta al trabajador con lo cual nos dirigimos a la insatisfacción o autorreproche.

- Ubica al lado de cada meta/ deseo tres columnas, para que las llenes y lo tomes en cuenta:
1) Las herramientas con las que cuento.
2) Posibles obstáculos.
3) Soportes / ayuda que necesito (buscar información, personas con la que cuento para este propósito, asesoramiento, delegar en alguna etapa, etc).

Cuando tomamos en cuenta estos puntos, propiciamos una autoexigencia sana que no convierte el deseo en obligación, ni nos conduce a la culpabilidad, resentimiento, fracaso. Nos pone en una mirada de valoración al proceso, al camino, y no sólo en el objetivo, tomando una actitud de aprendiz, mejor gestión de nuestro tiempo y auto-reconocimiento de los pasos dados.

¡Manos a la obra!

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt

18 de septiembre de 2016

Conclusiones propias que nos Atan!

Psicologia, Aida Bello Canto, Emociones, Gestalt, conclusiones personales
A lo largo de nuestra vida vamos sacando conclusiones sobre lo que nos pasa, e incluso el por qué nos pasa algún hecho o acontecimiento; nos basamos en nuestra experiencia para construir nuestra personal conclusión, y la misma nos sirve de guía para seguir adelante.

El problema surge cuando va pasando el tiempo, ya salimos de la situación difícil o incluso de supervivencia - momentos especiales donde solemos sacar alguna "conclusión guía"- y seguimos viviendo bajo sus efectos. ¡Nos atan y nos impiden tener una vida más rica y feliz!

Por ejemplo:
Imaginemos a una persona que mantuvo un relación de pareja tóxica durante un largo perídodo - no necesariamente al grado de chantaje emocional, pero sí con dependencia emocional y culpa por registrar las propias necesidades; cuando esta persona logra salir de esta relación, puede llegar a la conclusión de que "es peligroso enamorarse". Esto le va a permitir a la persona atravesar su recuperación, su autoestima, cómo es el no estar pegado a nadie, aprender a descubrir qué necesita y tomar sus propias elecciones.

Ahora bien, ¿qué pasa cuando transcurre el tiempo y sigue rigiéndose por esta conclusión "guía"? Va a tener problemas para vincularse nuevamente, para permitir a otra persona que ingrese en su vida, hay emociones que habrá anestesiado para no volver a correr el riesgo de sufrir.

Pero se pierde la oportunidad de compartir, de abrirse más a la vida, de amar. Cree que sigue siendo igual que antes, sin tomar en cuenta que ya tiene otras herramientas, ha crecido internamente y el generalizar ("meter a todos en la misma bolsa") es una equivocación.

El seguir usando su conclusión guía: "es peligroso enamorarme",  ata,  estanca, paraliza un área importante de su vida. 

Algunos ejemplos de conclusiones Guía son:

"Sólo puedes contar contigo mismo/a"
"No esperes nada; así no sufres"
"No confíes en nadie"
"Sólo el dinero te dará seguridad"
"La vida es injusta"
"Siempre se puede más"

Varias de las mencionadas nos pueden dificultar el pedir ayuda, tener una alta autoexigencia, no crear vínculos muy estrechos, ...

Toda conclusión guía nos da una actitud ante la vida, una postura existencial desde la cual vivimos e interpretamos el mundo. Por eso es fundamental que revisemos si andamos por la vida guiados por alguna conclusión que nos fué muy útil en el pasado para salir adelante, pero en el presente nos ata y obstaculiza para vivir mejor. 

¿Buscas una conclusión personal tuya? Es muy posible que recuerdes la situación en la cual la sacaste; ¿es útil en tu vida hoy?

Te deseo una Buena Vida!

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt


10 de septiembre de 2016

Miedo al Cambio.

Aida Bello Canto, Psicología, Gestalt, Emociones, Miedo
Enfrentar cualquier tipo de cambio trae aparejado una dosis de incertidumbre y de miedo. Muchas personas lo desean, en algún área de sus vidas, mas les cuesta tomar la decisión y/o dar los pasos necesarios para generar el cambio buscado.

Por ello, solemos quedarnos en lugares incómodos o en relaciones desgastadas, ni qué decir cuando hay maltrato en cualquiera de sus variantes. Aún con padecimiento o insatisfacción,  permanecemos en lo conocido porque de alguna manera nos da seguridad.

Una seguridad que nos ofrece el aprendizaje a través del tiempo, el saber cómo movernos y, de alguna manera, tenemos cierto control. Aún en el dolor o cansancio, no esperamos sorpresas.

Cuando nos disponemos a generar un cambio, o el mismo ha venido desde afuera y aprovechamos la oportunidad para atravesarlo (no el quedarnos en la queja de lo "perdido"), nos paramos ante una gran posibilidad de lo nuevo, de retomar la iniciativa con nosotros mismos, descubrir aspectos nuestros que desconocíamos y desarrollar nuevas herramientas.

Nos damos amplia posibilidad a nuevas experiencias, nuevos aprendizajes y renovar objetivos.

¿Qué puede indicarnos que necesitamos un cambio? pues el darnos cuenta que hay necesidades que no están satisfechas, que nos quedamos en ese lugar donde nos hemos ido limitando, sintiendo nuestra vida más "opaca", no por elección sino por miedo a salir, miedo al fracaso o a la incertidumbre. Optamos, como dice el refrán, por "malo conocido que bueno por conocer.

Sepamos que siempre, SIEMPRE, aparecerá el miedo al cambio, y ello no implica que nos paralizemos. Recomiendo dos cosas a tener en cuenta:

- la necesidad de otorgarnos paciencia y tolerancia con nosotros mismos para ir saliendo a lo nuevo, hacia el cambio deseado y buscado. Incluso, podemos necesitar tiempo para descubrir qué Sí queremos, pues ya sabemos lo que No queremos.

- no juzgar, ni a otros ni a nosotros mismos, si nos encontramos con impedimentos para el cambio (que pueden ser de muy diversa índole). Muchas veces el saber que necesitamos ayuda ...  pedirla o buscarla, lleva tiempo y ¡es un gran paso!

Recordemos que es un momento de apoyarnos en las redes que tengamos: amigos, familia, grupo de apoyo ... basta con una persona que emocionalmente nos acompañe al principio en este nuevo camino hacia lo anhelado, para que nos sea mucho más llevadero.

Crecemos internamente y nos encontramos con una renovada capacidad de sorprendernos positivamente de nosotros mismos. Si necesitas algún cambio, ¡ánimo!

Buena semana para todos.

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt


4 de septiembre de 2016

Personas Tóxicas: características.

Aida Bello Canto, Psicologia, Gestalt, Emociones, personas toxicas, vinculos toxicos, Manipulacion,
Hay una serie de características que se presentan en las personas tóxicas que es importante reconocerlas para tomar los recaudos pertinentes para que no nos afecte en lo personal y que la relación que sostengamos no se vaya volviendo tóxica.

Aunque hablo de personas tóxicas, hemos de tener en cuenta que son actitudes, comportamientos, formas de relacionarse con otra persona, que no implica necesariamente que toda la persona sea tóxica, sino que posee alguna característica que si permanece en el vínculo, y nosotros no ponemos ningún límite, irá poco a poco generando conflicto o padecimiento.

Podemos encontrarnos a estas personas en nuestra familia, amigos, pareja o en el trabajo. Lo que hagamos a partir de darnos cuenta de la calidad de esta relación, ya es una elección personal y sepamos que somos cómplices si dejamos que nos hagan daño sin hacer nada al respecto.

A veces no tenemos una relación construida con personas con éstas características, sino que nos las encontramos por la vida. nos las cruzamos esporádicamente, o desean ingresar a nuestro círculo íntimo. Si en el encuentro o en los encuentros detectas alguna de las características ... revisa cómo andas de tus herramientas de comunicación clara, puesta de límites y autovaloración.

Características de las personas tóxicas:

1) La manipulación. Hábiles manipuladores. Logran su objetivo a través de estrategias donde no toma en cuenta el deseo del otro. Tengamos presente que hay maneras de manipular visibles (la autoritaria, por ejemplo) y otras más sutiles (ej: victimización). La persona receptora podrá sentir dificultad en poner límites, miedo a hacerlo o culpa.

2) Utilización del doble lenguaje, donde en una misma charla entrelaza halagos y descalificaciones.

3) El punto anterior va logrando un deterioro en la autoestima de la otra persona, dudando de sus capacidades y potencias.

4) Son autoreferenciales y se sienten dueños de la "verdad". Les encanta hablar de sí mismos y no muestran interés (ni les interesa) lo que les pasa a los demás.

5) No hay empatía; ni la ofrece ni la busca.

6) Permanente queja. Se quejan todo el tiempo, todo es horrible, generan lástima y provocan que se les brinden soluciones para luego tirarlas todas abajo.

Por supuesto que no tienen que aparecer las 6 juntas, ¡basta con una!

Ten presente que el responder con amabilidad/ buena onda/ actitud positiva suele desarmar los efectos tóxicos, pues se anula el poder que cree tener la otra persona con esa actitud tóxica. Esto es posible hacerlo cada tanto, mas si es muy frecuente el contacto, ¡hasta el más amable se cansa!

Quizás alguno detecte en sí mismo algunas de estas características, con lo cual tiene la oportunidad que darse cuenta y empezar a hacer algo al respecto, con el deseo de mejorar la calidad de sus relaciones.

¡Lindo día!

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt

 
 
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