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28 de octubre de 2018

Desarrollo Emocional, ¡Ganancia pura!

Dra. Aida Bello Canto, Psicologia, Gestalt, Emociones, Inteligencia emocional
El Dr. Paul Ekman de la Universidad de California en San Francisco, psicólogo pionero en el estudio de las emociones y sus expresiones faciales lleva 40 años de investigaciones sobre este tema, ofreciéndonos importante información sobre la comunicación no verbal, la universalidad de las mismas y la posibilidad de evolucionar/ crecer con el conocimiento de las emociones.

Distingue tres capacidades que podemos desarrollar y cuya utilidad nos beneficia en toda nuestra vida. Estas son:

Capacidad de no quedar enganchado en una emoción negativa. Detectada la emoción que sentimos, podemos elegir si reaccionar o no ante la misma. No podemos impedir el nacimiento de la emoción, pues es automático, mas hay un espacio entre el sentir y la acción y es ahí donde elegimos qué hacer o no hacer al respecto sobre la emoción que sentimos. ¿Sigo enganchad@ a esta emoción o la transformo? Podemos entrenarnos para ampliar ese espacio (las respiraciones profundas son muy eficaces en este punto), de tal manera que ante un maltrato, por ejemplo, puedo decidir "no voy a contestarte con otro maltrato y  no voy a actuar con la ira que siento". Tomo registro de la emoción sentida, no la anulo, mas no me dejo "tomar por entero por la misma", abriéndome a la aparición de otras emociones que me ayudan y sostienen. También es una manera de romper circuitos de violencia, para ejemplificar uno de los beneficios de esta capacidad desarrollada.

Dra. Aida Bello Canto, Gestalt, Emociones, Psicologia, Adiviname juego de cartasCapacidad de elegir cómo es mi comportamiento cuando estoy con una emoción. Pongamos como
ejemplo el enojo que es una de las emociones primarias que más conflictos nos acarrean en la convivencia con el mundo y en las relaciones. Generalmente respondemos con enojo hacia la persona que nos lo ha generado, convirtiéndose en una batalla contra el otro, perdiendo de vista el "hecho que nos ha enojado" e intentar llegar a un acuerdo para que no se repita. Logramos con esta capacidad que el enojo no sea destructivo sino que se convierta en eficaz.

Capacidad de aprender a ser más sensibles con las emociones de los demás. La empatía, la simpatía, la compasión, ... se van puliendo y desarrollamos incluso neurológicamente capacidades con las cuales ya nuestro cerebro viene preparado: conectar con el Otro.

Hemos visto a lo largo de diferentes post en El Tornillo Flojo cómo podemos acceder a una paulatina disminución de nuestro analfabetismo emocional, acceder a un incremento de nuestras emociones secundarias o de desarrollo, fortalecimiento de la inteligencia emocional, para beneficio personal mejorando nuestra calidad de vida, propiciar nuestro bienestar emocional, descubrir nuestra complicidad en vínculos tóxicos donde la manipulación de emociones están a la orden del día, entre otros muchos beneficios.

Desarrollar estas tres capacidades nos proporcionan más herramientas dirigidas a sumar calidad de vida, para con nosotros mismos y con los demás. ¡Es nuestra elección hacerlo o no!


Como información extra, los estudios del Dr. Ekman han sido y son empleados en un amplio espectro: en el tratamiento de enfermedades mentales, posee una medición sistemática del lenguaje corporal y nuestras expresiones faciales (asesor de la serie Lie to me), en contexto médico para evaluar a pacientes en riesgos de sufrir enfermedades cardíacas  y consultor de empresas de animación, siendo su último trabajo en ésta área la película de Pixar: Inside Out. ¿Por qué no hacer una salida instructiva y divertida al mismo tiempo?

Con mi constante anhelo, ¡les deseo lo mejor!

Dra. Aida Bello Canto
Psicología y Gestalt

21 de octubre de 2018

Personas Tóxicas: 6 Características


Dra. Aída Bello Canto, Psicologia, Gestalt, Emociones, Personas Toxcias
Hay una serie de características que se presentan en las personas tóxicas que es importante reconocerlas para estar atentos y que no nos afecte en lo personal y que la relación que sostengamos no se vaya volviendo tóxica.

Aunque hablo de personas tóxicas, hemos de tener en cuenta que son actitudes, comportamientos, formas de relacionarse con otra persona, que no implica necesariamente que toda la persona sea tóxica, sino que posee alguna característica que si permanece en el vínculo, y nosotros no ponemos ningún límite, irá poco a poco generando conflicto o padecimiento.

Podemos encontrarnos a estas personas en nuestra familia, amigos, pareja o en el trabajo. Lo que hagamos a partir de darnos cuenta de la calidad de esta relación, ya es una elección personal y sepamos que somos cómplices si dejamos que nos hagan daño sin hacer nada al respecto.

A veces no tenemos una relación construida con personas con éstas características, sino que nos las encontramos por la vida. nos las cruzamos en ciertas situaciones, o desean ingresar a nuestro círculo íntimo. Si en el encuentro o en los encuentros detectas alguna de las características ... revisa cómo andas de tus herramientas de comunicación clara, puesta de límites y autovaloración.

6 Características de las personas tóxicas; no tienen que aparecer todas juntas, ¡basta con una!

1) La manipulación. Hábiles manipuladores. Logran su objetivo a través de estrategias donde no toma en cuenta el deseo del otro. Tengamos presente que hay maneras de manipular visibles (la autoritaria, por ejemplo) y otras más sutiles (ej: victimización). La persona receptora podrá sentir dificultad en poner límites, miedo a hacerlo o culpa.

Imagen relacionada2) Utilización del doble lenguaje, donde en una misma charla entrelaza halagos y descalificaciones.

3) El punto anterior va logrando un deterioro en la autoestima de la otra persona, dudando de sus capacidades y potencias.

4) Son autoreferenciales y se sienten dueños de la "verdad". Les encanta hablar de sí mismos y no muestran interés (ni les interesa) lo que les pasa a los demás.

5) No hay empatía; ni la ofrece ni la busca.

6) Permanente queja. Se quejan todo el tiempo, todo es horrible, generan lástima y provocan que se les brinden soluciones para luego tirarlas todas abajo.

Ten presente que el responder con amabilidad/ buena onda/ actitud positiva suele desarmar los efectos tóxicos, pues se anula el poder que cree tener la otra persona con esa actitud tóxica. Esto es posible hacerlo cada tanto, mas si es muy frecuente el contacto, ¡hasta el más amable se cansa!

Quizás alguno detecte en sí mismo algunas de estas características, con lo cual tiene la oportunidad que darse cuenta y empezar a hacer algo al respecto, con el deseo de mejorar la calidad de sus relaciones.

¡Lindo día!

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt

14 de octubre de 2018

4 estilos de Manipulación

Dra. Aída Bello Canto, Emociones, Psicología, Gestalt, Manipulación
La manipulación es una manera de maltrato psicológico que puede aparecer en cualquier ámbito de nuestras vidas. Se necesitan dos personas para que acontezca, ya que si el que quiere manipular no tiene la otra parte donde ejercer su "juego", no está la otra persona que acate sus deseos o cumpla su objetivo, sencillamente no puede hacer nada. Esto es de suma importancia, pues cuando nos sentimos o nos hemos sentido manipulados, solemos ver sólo la parte activa de la manipulación, y no nos reconocemos a nosotros mismos como jugadores en esta alianza.

El objetivo presente es que podamos empezar a reconocer los cuatro estilos de manipulación más frecuentes, detectar si alguno está presente en nuestras vidas y qué hacemos nosotros cuando se presenta: ¿nos enganchamos?, ¿de qué manera lo hacemos?, ¿a cuál soy más vulnerable? ... y profundizando un poquito más en nuestra indagación personal, ¿utilizo alguno de ellos y no me había dado cuenta?

Dado que se presenta en tantas áreas, me voy a centrar en el ámbito personal, en las relaciones interpersonales. La presencia de este "juego" en los vínculos, va logrando una paulatina intoxicación que puede alcanzar diferente graduación hasta llegar al chantaje emocional y el acoso moral. Mas el que aparezca en menor grado, no significa que no sea tóxico y que la pérdida de nuestra integridad no haya iniciado su carrera.

En la manipulación se busca que la otra persona acate deseos, satisfaga necesidades personales, sin importar lo que el otro quiera o necesite; no es consultado si lo desea ni se presenta en forma de "pedido" (¡no vaya a contestar negativamente!). Puede disfrazarse de gentiles modos, siendo difícil detectar la manipulación en el momento, mas los efectos aparecen en el manipulado casi de inmediato, sólo que puede no hacerles caso, o poseer sensaciones y/o emociones que no puede nombrar con claridad. La emoción que es frecuente que aparezca y es reconocida con facilidad es la culpa, si no se cumple con el pedido.

¡Vamos con los cuatro estilos!

Autoritario: Este estilo es muy fácil de reconocer ya que es un manipulador activo. A través del uso del poder, de la voz, de los gestos, se impone (intenta imponerse) a la otra persona.  Si no le dá resultado puede pasar a un estilo más depurado que es el Inculpador, donde incluye material especial para que la otra persona se sienta culpable "de algo". Muchas veces hay una amenaza implícita si no se acata el pedido. El manipulado, si cae en este entramado tóxico, da por hecho que "algo va a perder" (cariño, atención, cuidado,  posición económica, etc).


Lógico: Este estilo también es una manipulación activa. Cuesta más el reconocerlo pues se presenta con un arsenal de información lógica y hasta estadística que avala la acatación a sus deseos o necesidades. Puede incluso apelar a la tradición o a las creencias para sustentar que se haga lo que quiere. El que cae en esta manipulación siente que le faltan datos, no es tan "inteligente", da por hecho que el otro tiene razón; se descalifica frente al otro y deja de atender sus propios deseos y/o necesidades.

Seductor: Este estilo es una manipulación muy suave y "gentil", mas manipulación al fín y al cabo. A través de buenos modos va envolviendo a la otra persona para lograr sus objetivos. Generalmente hace sentir a la otra persona muy especial, importante para él/ ella, siempre y cuando la complazca. Muchos seductores, cuando no le da resultado este estilo, suelen pasar al autoritario.

Victima: Este estilo también es fácil de reconocer; es una manipulación pasiva, que utiliza sus gestos, tono de voz y argumentos muy característicos. No por ello es menos eficaz, ¡no nos engañemos! Incluso es un estilo altamente entrenado para generar culpa en la otra persona si no cumple con lo "pedido". Muchas veces se desarrolla este estilo como medio de escape a otra manipulación activa, sin registrar que está manipulando al mismo tiempo. Apelan al "pobrecito/a yo" para conseguir sus objetivos, y la otra persona puede caer en este entramado con tal de evitar todas las emociones disparadas adentro ante el decirle NO.
Como dato importante de comentarios tras experiencia vivencial en talleres y congresos de los que "jugaron a ser víctimas", todos y cada uno de los involucrados no solamente rechazaban a la "víctima", sino que les provocaba mucho enojo e ira. El que juega a conseguir su objetivo victimizándose, ha de saber que puede en primera instancia conseguir su objetivo por pena, compasión, etc, mas en la otra persona se va generando un gran enojo.

Sepamos que toda relación que posea manipulación, está en problemas (aunque no sea grato el saberlo); la integridad y el respeto se irá disolviendo en el tiempo. El primer paso es detectar si existe y qué hago con ello; cuál suele ser mi respuesta y qué pensamientos y sentimientos me llevan a "cumplir". Revisar mi puesta de límites y qué necesito para empezar a no jugar más, no ingresar en este entramado de manipulación.

Cuanto más nutro mi alfabeto emocional y tomo registro de lo que me pasa adentro, y en conexión en el intercambio con el Otro, cuanta más clara sea mi comunicación, en mejores condiciones estaré de establecer vínculos sanos y nutritivos.
Que mi Sí, sea un Sí.
Que mi No, sea un No.

¡Linda semana para todos!

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt

7 de octubre de 2018

Tres modos de enfrentar el Maltrato

Aida Bello Canto, Psicología, Gestalt, Emociones, Maltrato, Relaciones Tóxicas
Existen esencialmente tres modos de enfrentar a las personas tóxicas y/o situaciones de maltrato. Es importante detectar cuál es la más frecuente en nosotros, saber qué podemos esperar de cada una de ellas para la resolución del conflicto y finalmente, elegir la más adecuada.

1) Resistir: "¿Quién puede más?"
Tomar la postura de resistir ante una persona tóxica o situación de maltrato, hace referencia a engancharse en una pelea de poder, forcejear a ver quién "gana", quién logra vencer al otro utilizando diversos métodos (gritos, descalificaciones, violencia emocional y/o física, etc).

El estilo de comunicación empleado en esta postura es de imposición, dejar claro que "no me achico", enfrento. Tengamos en cuenta que no sólo nos imponemos con acción, sino que existen manipulaciones pasivas (miradas, sostener el silencio en postura corporal erguida y sosteniendo la mirada, gestos) que buscan precisamente provocar a la otra persona y resisten/enfrentan la situación.

La búsqueda de resolver el conflicto queda olvidada o disuelta en la lucha, con lo cual no hay resolución. Además, con frecuencia se cae en responder con maltrato al maltrato, en este quién puede más.
Alta posibilidad de que la situación se repita, ya que no se generan cambios, retornando lo tóxico igual aunque varíe el envoltorio (de diferentes formas, pero la misma esencia): el maltrato y sus múltiples caras.

2) Abandonar: "Me doy por vencid@"
Cuando se posee el estilo de abandonar en una situación de maltrato, frente a una persona tóxica, se deja libre el espacio personal para que sea invadido por el otro. Sé que al decir que "se deja libre" es muy difícil de digerir o entender, pues ante el sometimiento lo que toma preponderancia, es la fuerza - emocional, física, manipuladora, de la otra persona, y pareciese que ésta nos roba toda posibilidad de cuidar nuestro espacio de integridad. El que se somete, abandona, está convencido en ésos momentos que realmente no puede ... ¡hasta que se empodera!

El que tiende a tomar esta postura ante las situaciones de maltrato en su vida, se autodevalúa ("se tira abajo"), y cree no poseer herramientas. Las respuestas que frecuentemente aparecen son las conciliadoras, para calmar las situaciones o a las personas involucradas; o se sitúa en el espacio de víctima, una vez más.

Este estilo de enfrentar a las personas tóxicas no es resolutiva; el maltrato vuelve repetidamente.

Dra. Aida Bello Canto, Psicologia, Gestalt, Emociones, Maltrato3) Fluir: "En ésta no me engancho"
El tercer estilo como respuesta ante el maltrato, habla de dos tiempos.
En una primera instancia se apela a la comunicación clara, donde ya saben que hago referencia a poner en palabras lo que me pasa, lo que pienso y lo que siento, abriendo la posibilidad del diálogo y búsqueda del acuerdo. Expreso claramente un NO al maltrato e invito al otro a favorecer el encuentro. Podemos no estar de acuerdo mas SI tratarnos con respeto, lugar donde no hay espacio para el maltrato.
Una de las posibilidades es que se disuelva la situación conflictiva, siendo el camino resolutivo para ambas partes.

El segundo tiempo hace referencia a la posibilidad de que la otra persona no se abra al diálogo e incluso incremente el maltrato. Aquí la actitud positiva a tomar es soltar la situación, correrse de ésta persona y su maltrato, no por evitar conflictos sino por elección a no permanecer en lo tóxico.
Es el camino resolutivo para uno mismo, con respeto e integridad.

¿Cuál es tu estilo?

¡Espero que te sea  útil!

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt

 
 
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