Hay un tipo de reclamo/reproche que podemos hacer reiteradamente o que nos hacen a nosotros, y no hay forma de sentir satisfacción o de satisfacer a la otra persona!
Si nos detenemos un poquito a pensar en lo que estamos reclamando podremos darnos cuenta que a lo largo de nuestra historia hemos tenido vigente el mismo reclamo en diferentes momentos de nuestra vida y ante diversas personas; a veces se lo reclamamos a nuestros amigos, a nuestra pareja, a nuestros familiares. Va pasando el tiempo y puede cambiar ese Otro del que esperamos que nos satisfaga nuestra necesidad, y al no lograr hacerlo, empieza nuevamente a aparecer este permanente reclamo: es un reclamo insaciable.
Los reclamos insaciables más frecuentes son:
"Quiéreme"
"No me dejes"
"Demuéstrame que existo para tí"
"Tenme presente en tu vida"
"Cuídame"
"Valórame"
Podremos descubrir que aún en los vínculos que hemos tenido y tenemos que inician de manera satisfactoria, donde hemos sentido y sentimos que ¡por fín esta necesidad está cubierta!: me quiere, me valora, me demuestra que soy importante en su vida, me siento cuidado/a, ... con el paso del tiempo "algo" empiezo a sentir internamente, una especie de vacío acompañado de cierto miedo de perder esa seguridad que antes tenía en este vínculo, y preciso que me lo ratifique el otro, me preste más atención, me demuestre más y más que me quiere, que no me va a dejar, etc. El reclamo insaciable se ha vuelto presente, una vez más.
Y de esta manera vamos por la vida buscando quién nos llene ese espacio, esa necesidad. O tenemos una relación donde la otra persona desea que yo le llene su necesidad, y es insaciable!
Necesidad que es propia, interna y antigua; no tiene que ver con el otro (no es que siempre me encuentro amigos que me defraudan, no es que siempre encuentro parejas que se distancian o relaciones que se enfrían, por ejemplo), sino que necesito una constante ratificación de ser querido/a, ser "mirado/a".
Por supuesto que en muchos vínculos aparecen reclamos pertinentes que nacen de la propia relación, generando conflictos específicos y claros. Mas lo que les propongo es que hagan una revisión honesta interna de la muy posible existencia de UNO DE ESTOS RECLAMOS INSACIABLES, porque entonces le están depositando a la otra persona una tarea que nunca podrá cumplir. ¿Debido a qué? a que va dirigido este pedido, este reclamo, a un Ser de nuestra infancia. Detecta tu propio reclamo, cierra tus ojos y repite varias veces - despacio, en contacto- tu pedido, por ejemplo: "Quiéreme", "quiéreme", "quiéreme", ... ¿a quién se lo estás pidiendo?
Es necesario, para nuestra tranquilidad, salud y calidad de nuestros vínculos, que reconozcamos a dónde va dirigida esta necesidad, este pedido, para no endilgarle a otro esta responsabilidad (y evitarnos de esta manera frustraciones y padecimientos) y por otro lado, paulatinamente renunciar a este reclamo. Sí, RENUNCIAR, SOLTAR, pues tuvimos lo que fue posible, y en su momento "Es lo que Es". Abandonamos la postura de juicio y crítica sobre cómo debería haber sido, para pasar a Tomar lo que nos fue dado: la Vida.
¿Quieres intentarlo? Te aseguro que ganas paz cien por cien con esta reconciliación interna, y pasas a valorar lo que HAY y no lo que falta.
También es muy importante reconocer este tipo de reclamos ya que podemos no tenerlo nosotros, mas sí tener en nuestro entorno a alguien que nos vive reclamando ... y hagamos lo que hagamos, ¡nunca alcanza!
¡Buena Vida!
Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
¿Cuànto tenemos que sufrir para cambiar?
Muchos necesitamos una gran dosis de sufrimiento para entonces plantearnos la necesidad de un cambio. Solemos desarrollar una tolerancia a...
-
¡Respeta tu ritmo, no te compares! 🫶 Necesitamos nuestro tiempo personal para la integración emocional, ya que la verdadera transformación...
-
Complacer a otra persona es un acto generador de bienestar, siempre y cuando lo hagamos por elección, sabiendo internamente que puedo tamb...
-
Actualizado: "El Destrato es Maltrato: Indiferencia Emocional" Dra. Aída Bello Canto Psicología y Gestalt


Wow! Cuánto tengo que aprender!!
ResponderBorrarGracias!!
Saludos,
Rosa María
Gracias a Usted Rosa María!
Borrar