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14 de julio de 2019

Herramienta Antistress y/o anti Desborde Emocional: Relajación básica

Dra. Aída Bello Canto, Psicología, Emociones, Gestalt, Relajación, antistress
Las respiraciones y la relajación son dos herramientas - dentro de una gran variedad- altamente eficaces para incidir positivamente en las emociones, en posibilitar un cambio de actitud positiva y/o ayudarnos a poner menos "silencios en el cuerpo, cuidándolo de una menor acumulación de tensión.

Les ofrezco un ejercicio de relajación básica (8 minutos + 2 de introducción), sencillo, mas no por ello menos profundo. Mi objetivo es que puedan empezar a entrenarse en esta enorme herramienta de una manera suave, respetando cada uno su tiempo y su posibilidad de lograrla.

Plantéatelo como una meta a alcanzar paso a paso, con constancia. No te exijas el lograr la relajación desde la primera vez, aunque sea una básica, pues para muchos representa distintos desafíos:
- bajar la tensión es todo un desafío,
- aprender a soltar los pensamientos, es todo un desafío, y
- conectarse con el estado de serenidad interna, generado por la disminución de tensión, es otro desafío.

Paulatinamente, al hacer tu relajación, irás operando en estos tres desafíos, sin forzarte y sin exigencia.

El ejercicio de relajación trae consigo 3 en 1:

1) La base de la relajación es ir disminuyendo la tensión muscular de nuestro cuerpo. Donde hay tensión nerviosa SIEMPRE hay tensión muscular. Para la mayoría de nosotros, disminuir directamente la tensión nerviosa es muy difícil (no basta con saber que estoy nerviosa y por ejemplo debido a ello me duele la cabeza, para que con este conocimiento pueda conseguir que desaparezca). Así pues, la manera de llegar a su disminución eficazmente es a través de bajar la tensión muscular. ¿Cómo lograrlo? pues bien, una de las maneras es la relajación.
Sepamos que si miramos el prospecto de varios medicamentos ansiolíticos, para poner un ejemplo, encontraremos que son miorelajantes (Mio = músculo) con lo cual logran químicamente lo que aquí te propongo que incorpores poco a poco este ejercicio de relajación para que puedas llevarlo "portátil" en tu vida.

2) La relajación nos lleva suavemente a aprender a focalizar nuestra atención. Durante el ejercicio aprendemos a ubicar nuestra atención en la respiración, a centrarnos en cómo el aire entra y sale. Al principio aparecen muchísimos pensamientos, y de toda índole (de lo que tengo que hacer, de lo que me olvidé, a quién tengo que llamar, y un larguísimo etc), y cada vez que aparece un pensamiento ... nos volvemos a centrar en nuestra respiración. ¡Ni te molestes contigo mismo/a por la frecuencia de aparición de tus pensamientos! lo importante es no quedar enganchado/a en ellos, sino el reubicar nuevamente tu atención en tu respiración. Con la práctica irás dándote cuenta de que se presentan más espaciados y te focalizas más fácilmente en tu respiración.

3) Cuando vas avanzando en el ejercicio, disminuyendo la tensión muscular, te darás cuenta que tu respiración se hace más pausada; centrado/a en tu respiración estás habitando el Aquí y Ahora, sin irte ni para atrás ni para adelante en el tiempo (recuerdos o anticipación), logrando con ello poco a poco ir aquietando tus emociones incómodas - por así decirlo- y acrecentando un estado emocional de tranquilidad / serenidad. Al disminuir tu tensión muscular has ido operando indirectamente en la disminución de la tensión nerviosa, has puesto a funcionar otros químicos en tu cerebro,  dando como resultado un sentir la tranquilidad (a nivel físico, mental y emocional).

Único requisito: CONSTANCIA. La relajación requiere entrenamiento y ésto habla de práctica, lo más frecuente posible. No esperes conseguir los beneficios en una sola vez, no esperes a sentirte "mal" para hacerlo pues te costará mucho más; en cambio, si estás entrenado en la misma, cuando la precises te será de gran ayuda pues incuso tu cerebro acude a un nuevo mapa que has creado (neuroplasticidad).


Por supuesto que según vas avanzando en tu entrenamiento, no necesitarás esta guía o acompañamiento. Lo harás tú solo/a, que es el objetivo final, y tampoco necesitarás un espacio especial para hacer la relajación, pudiendo llevarla a cabo en cualquier lado que tengas 10 minutos sentado/a.

Construir hábitos nos lleva tiempo ... aunque sean saludables y nos mejoren la calidad de vida. ¡Paciencia, constancia, práctica!

¡Te deseo lo mejor!

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt

7 de julio de 2019

La Música y los estados Emocionales

Aida Bello Canto, Psicologia, Gestalt, Emociones, Música
La música posee una influencia enorme en nuestras vidas, nos demos cuenta o no, siendo conocido su poder ya desde los antiguos griegos que consideraban que la música lograba cambiar la conducta humana introduciendo sensaciones y emociones.

El valor terapéutico es enorme y desde finales de los años 40 ha ido in crescendo los estudios al respecto, saliendo del laboratorio al público conocimiento la manera en cómo nos influye la música, nos afecta y nos modifica.

La música incide en nuestro cerebro y en nuestras emociones. Hasta nuestro cuerpo hace eco de su presencia con movimientos espontáneos. "Escuchamos música con nuestros músculos" (Nietzsche).

Numerosos estudios en neurociencias, musicoterapia, psicología, ... han demostrado la eficacia de la utilización de la música en el tratamiento de enfermedades como el Parkinson, el síndrome de Tourete, la afasia, el autismo o la amnesia, entre otras.

Como resultado de extensas investigaciones, han sido elaborados métodos utilizando la música de Vivaldi o Bach, como ejemplos, para incrementar la creatividad, la inteligencia y/o focalizar la atención.

¡Utilicemos ésta herramienta para nuestro uso cotidiano!

Si nos encontramos en un día tristes, decaídos, podemos utilizar la música para profundizar en este estado emocional, si así lo queremos (hay a quienes les cuesta llorar, por ejemplo): el escuchar un Adagio nos favorecerá ésta elección. En cambio, si deseamos ayudarnos a salir de ese estado emocional, la música vital, movida, "nos tenderá una mano" para salir de ése lugar.

Aida Bello Canto, Psicologia, Gestalt, Emociones


A veces podemos encontrarnos tensionados, apelemos a la música calma; hay compilaciones musicales específicas para relajarnos, meditar. Si estamos demasiado calmos y hemos de salir afuera o emprender alguna actividad, entonces la música de tierra (grounding) nos impulsa, nos mueve a pisar fuerte, caminar derechos y levanta nuestra energía.

Para seleccionar la música no hace falta que seas un estudioso/a de la misma ni que poseas conocimientos neurológicos sobre la manera que incide la misma en nuestro cerebro: regálate un tiempo breve para escuchar la variedad de la misma, utiliza la que ya tengas o acude al extenso acceso que tenemos por internet. Deja que cada melodía ingrese en tí y registra qué te va produciendo.

Por ejemplo, un bolero puede generar un alto nivel de afectividad en una persona, y melancolía en otra. Date cuenta qué tiene ganas de hacer tu cuerpo: ¿se relaja?, ¿quiere pararse y moverse? Poco a poco irás construyendo tu propia selección musical para diferentes momentos.

La música incide directamente en nuestros estados emocionales. Como siempre les recuerdo, el poseer información siempre nos suma; a partir de ahí ampliamos nuestra capacidad de elegir qué hacer o no hacer para y con nosotros mismos.

¡Ojalá te animes y la incluyas en tu vida cotidiana!

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt


 
 
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