Mostrando las entradas con la etiqueta Maltrato. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Maltrato. Mostrar todas las entradas

24 de marzo de 2024

¡Stop al Maltrato!

¡El maltrato intoxica! Desde el pequeño al grande 🤦‍♀️ 🔥 Es fundamental establecer límites claros y no tolerar ninguna forma de maltrato en nuestras relaciones, ya sea emocional, verbal o físico. 🔥 Si alguien te menosprecia, te falta al respeto o intenta manipularte, no dudes en alejarte de esa situación tóxica y proteger tu bienestar emocional. 🔥 Recuerda que mereces ser tratado con dignidad y respeto 👉 en toda circunstancia. 🔥 Los límites te cuidan! "En ésta no me engancho" Esta respuesta ante el maltrato, habla de dos tiempos. En una primera instancia se apela a la comunicación clara, donde ya saben que hago referencia a poner en palabras lo que me pasa, lo que pienso y lo que siento, abriendo la posibilidad del diálogo y búsqueda del acuerdo. Expreso claramente un NO al maltrato e invito al otro a favorecer el encuentro. Podemos no estar de acuerdo mas SI tratarnos con respeto, lugar donde no hay espacio para el maltrato. Una de las posibilidades es que se disuelva la situación conflictiva, siendo el camino resolutivo para ambas partes. El segundo tiempo hace referencia a la posibilidad de que la otra persona no se abra al diálogo e incluso incremente el maltrato. Aquí la actitud positiva a tomar es soltar la situación, correrse de ésta persona y su maltrato, no por evitar conflictos sino por elección a no permanecer en lo tóxico. ¡No renuncies a ti! 🔥 Es fundamental tener confianza en uno mismo y en nuestra autenticidad para no perder nuestra esencia al intentar satisfacer las expectativas de los demás. 🤦‍♀️ 🔥 Ser fieles a quienes somos, con nuestras virtudes y defectos, nos permite construir relaciones auténticas y satisfactorias, 👉 donde la aceptación y el respeto mutuo se basan en la sinceridad y la verdad, en lugar de en una imagen artificial creada para agradar a los demás. 🔥 Olvidarnos de nosotros, desdibujarnos como personas, es un precio muy alto para ser aceptados/ queridos. 😔 🔥 Nuestra propia confianza en nosotros mismos, con todos nuestros colores internos, nos ayuda a transitar/ navegar nuestra vida y a relacionarnos con seres increíbles que nos quieren tal cual somos ¡sin escondernos! 🤩 🌾 Si resuenas, deja un 🙌🙌 abajo 👇. 🌾 Gracias por tu presencia! 🙋‍♀️ Psicología y Gestalt Dra. Aída Bello Canto

14 de diciembre de 2023

Ponle límites al Destrato, ¡variable del maltrato!

¡Sutil y doloroso maltrato! 🤦‍♀️ ✅️ El destrato se refiere a la falta de consideración, de respeto; 👉 ser ignorados, no escuchados ni tomados en cuenta! 🔥 Es una de las variedades del maltrato y algunas personas no lo toman en cuenta o les lleva tiempo el registrarlo. 👉 Sólo los efectos en la autoestima y propia valoración dan cuenta del mismo. ✅️ Cuanta más cercana es la relación afectiva, más nos cuesta verlo ... aunque detectamos y sentimos las señales. 👉 ¡Hazte caso! Pon límites o al menos no las ignores. ✅️ Poco a poco este maltrato puede generar efectos negativos en la autoestima, la salud emocional y el bienestar. 🔥El destrato puede manifestarse a través de actitudes condescendientes, despectivas o ignorantes. 👉 Cuando lo detectes, ¡cero tolerancia por favor! Muchas veces caemos en la creencia de que dejar pasar el tiempo va a acomodar, arreglar, cambiar situaciones. 🙄 Aunque sabemos que tiene buena dosis de autoengaño 👉 lo seguimos haciendo para evitar tomar una decisión. 🤷‍♀️ ⭐️ Saber que lo estamos evitando ya es un paso! Cada uno por las múltiples razones que tenga. 👉 ya no hay engaño! ⭐️ Nuestras decisiones nos paran en un lugar de protagonistas 👉 construyendo nuestro presente y camino. ⭐️ Y recordar que no elegir 👉 ¡es elegir! 😉 👉 Nos toma tiempo soltar lo que bien sabemos con hechos que no es, no nos suma e incluso nos resta! ▶️ Significa dejar ir nuestras expectativas. ▶️ La idea que teníamos a nuestra manera y no con lo que la realidad nos muestra. ▶️ Dar el paso de soltar de adentro nos deja espacio, nos amplia áreas que necesitan vida. ✅️ Ganamos vitalidad cuando diferenciamos lo que " es" y no lo que nos gustaría que fuese. 👉 espacio para valorar los muchos SI, apreciarnos, nuevos proyectos, ... Si te gusta el post, hazme saber abajo con el emoticon que quieras! 🙌🙌 Gracias! Dra. Aída Bello Canto Psicología y Gestalt

10 de marzo de 2019

El Destrato es Maltrato: Indiferencia Emocional

Dra. Aida Bello Canto, Psicología, Gestalt, Emociones, Maltrato, Destrato
Cuando hablamos de maltrato, todos nos podemos hacer una idea de qué se trata e incluso lo unimos a la violencia, sea física y/o emocional, a los vínculos tóxicos, lo reconocemos en las relaciones laborales y hasta en su aparición en el trato cotidiano, sea donde fuere.

También hemos tocado el tema de la invisibilidad del maltrato, cuya presencia es tan subterránea en muchas relaciones que cuando una persona puede darse cuenta de la existencia del mismo, se le complica a la hora de registrar cuándo empezó ni de qué manera quedó instalada esta forma de tratarse. Cuando se percata, por otros síntomas que se hacen presentes, ya lleva tiempo en el vínculo, mas puede empezar a elegir la manera de hacer frente a lo que "es", reconociendo que el maltrato está instalado. El recordar que se necesitan dos personas para que ésto acontezca es esencial,  arribar a la difícil conclusión de que una de las personas, el maltratado, jugó parte en el sostenimiento de esta dinámica, ya sea por los muy diversos motivos emocionales (miedo, por ejemplo): mas el reconocer que formó parte del "juego", ubica en un lugar de fuerza y posibilidad de cambio.

Hoy deseo recordarles otro tipo de maltrato que pasa altamente desapercibido y es profundamente dañino: el Destrato. Se refiere a la indiferencia emocional a la que se somete a una persona (o personas) no atendiendo sus necesidades, ni físicas, ni emocionales, siendo tratado como si fuese un objeto o como si no existiese. La persona que recibe el destrato, se siente invisible, no mirado, no registrado. Es un maltrato que no deja moretones "visibles", mas sí profundas huellas internas de daño.

La indiferencia emocional va socavando la autovaloración, la autoestima, el propio respeto, llegando a pensarse "no querible". En muchos vínculos, la persona que recibe el destrato, puede pasar a ser dependiente emocional creyendo que el apegarse al otro, complacerlo, aquietarse ante los conflictos, logrará como resultado el "ser visto", tomado en cuenta y valorado. ¡Error! En este terrible juego tóxico, la persona que maltrata de ceba y va aumentando la dosis de indiferencia emocional.

Otra forma de destrato, es cuando creemos pertenecer a un grupo y acontece una situación ante la cual decimos ¡basta! y nos vamos de este grupo; de alguna manera esperamos que el grupo o algunos de sus integrantes nos pregunten qué nos pasa, por qué hemos tomado esta decisión de partir, desean conocer la causa para renunciar a la pertenencia ... ¡y esto no pasa! nadie se acerca, por la vía que sea (en persona, un llamado, mensajes, ...), apareciendo un vacío tremendo que hiere, daña, golpea.



Ser receptor del destrato, de la indiferencia emocional, invita a un aislamiento interior; todos necesitamos ser mirados, escuchados, apreciados. Hay un viejo refrán que dice "lo que mata es la indiferencia" ... y de ello habla el marasmo infantil. Mas no hemos de ser niños para que nos hiera, aunque no nos mate.

Por supuesto que los heridos por el destrato podemos sanar rápido y vivenciar la experiencia como una desilusión, mas la razón es porque poseemos herramientas internas basadas en nuestra autoestima y adecuada valoración: nos sabemos queribles y elegimos la calidad de relaciones en nuestra vida.
Pero si la herida sigue abierta por el destrato, ¡atención!

Un cálido saludo.

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt

14 de octubre de 2018

4 estilos de Manipulación

Dra. Aída Bello Canto, Emociones, Psicología, Gestalt, Manipulación
La manipulación es una manera de maltrato psicológico que puede aparecer en cualquier ámbito de nuestras vidas. Se necesitan dos personas para que acontezca, ya que si el que quiere manipular no tiene la otra parte donde ejercer su "juego", no está la otra persona que acate sus deseos o cumpla su objetivo, sencillamente no puede hacer nada. Esto es de suma importancia, pues cuando nos sentimos o nos hemos sentido manipulados, solemos ver sólo la parte activa de la manipulación, y no nos reconocemos a nosotros mismos como jugadores en esta alianza.

El objetivo presente es que podamos empezar a reconocer los cuatro estilos de manipulación más frecuentes, detectar si alguno está presente en nuestras vidas y qué hacemos nosotros cuando se presenta: ¿nos enganchamos?, ¿de qué manera lo hacemos?, ¿a cuál soy más vulnerable? ... y profundizando un poquito más en nuestra indagación personal, ¿utilizo alguno de ellos y no me había dado cuenta?

Dado que se presenta en tantas áreas, me voy a centrar en el ámbito personal, en las relaciones interpersonales. La presencia de este "juego" en los vínculos, va logrando una paulatina intoxicación que puede alcanzar diferente graduación hasta llegar al chantaje emocional y el acoso moral. Mas el que aparezca en menor grado, no significa que no sea tóxico y que la pérdida de nuestra integridad no haya iniciado su carrera.

En la manipulación se busca que la otra persona acate deseos, satisfaga necesidades personales, sin importar lo que el otro quiera o necesite; no es consultado si lo desea ni se presenta en forma de "pedido" (¡no vaya a contestar negativamente!). Puede disfrazarse de gentiles modos, siendo difícil detectar la manipulación en el momento, mas los efectos aparecen en el manipulado casi de inmediato, sólo que puede no hacerles caso, o poseer sensaciones y/o emociones que no puede nombrar con claridad. La emoción que es frecuente que aparezca y es reconocida con facilidad es la culpa, si no se cumple con el pedido.

¡Vamos con los cuatro estilos!

Autoritario: Este estilo es muy fácil de reconocer ya que es un manipulador activo. A través del uso del poder, de la voz, de los gestos, se impone (intenta imponerse) a la otra persona.  Si no le dá resultado puede pasar a un estilo más depurado que es el Inculpador, donde incluye material especial para que la otra persona se sienta culpable "de algo". Muchas veces hay una amenaza implícita si no se acata el pedido. El manipulado, si cae en este entramado tóxico, da por hecho que "algo va a perder" (cariño, atención, cuidado,  posición económica, etc).


Lógico: Este estilo también es una manipulación activa. Cuesta más el reconocerlo pues se presenta con un arsenal de información lógica y hasta estadística que avala la acatación a sus deseos o necesidades. Puede incluso apelar a la tradición o a las creencias para sustentar que se haga lo que quiere. El que cae en esta manipulación siente que le faltan datos, no es tan "inteligente", da por hecho que el otro tiene razón; se descalifica frente al otro y deja de atender sus propios deseos y/o necesidades.

Seductor: Este estilo es una manipulación muy suave y "gentil", mas manipulación al fín y al cabo. A través de buenos modos va envolviendo a la otra persona para lograr sus objetivos. Generalmente hace sentir a la otra persona muy especial, importante para él/ ella, siempre y cuando la complazca. Muchos seductores, cuando no le da resultado este estilo, suelen pasar al autoritario.

Victima: Este estilo también es fácil de reconocer; es una manipulación pasiva, que utiliza sus gestos, tono de voz y argumentos muy característicos. No por ello es menos eficaz, ¡no nos engañemos! Incluso es un estilo altamente entrenado para generar culpa en la otra persona si no cumple con lo "pedido". Muchas veces se desarrolla este estilo como medio de escape a otra manipulación activa, sin registrar que está manipulando al mismo tiempo. Apelan al "pobrecito/a yo" para conseguir sus objetivos, y la otra persona puede caer en este entramado con tal de evitar todas las emociones disparadas adentro ante el decirle NO.
Como dato importante de comentarios tras experiencia vivencial en talleres y congresos de los que "jugaron a ser víctimas", todos y cada uno de los involucrados no solamente rechazaban a la "víctima", sino que les provocaba mucho enojo e ira. El que juega a conseguir su objetivo victimizándose, ha de saber que puede en primera instancia conseguir su objetivo por pena, compasión, etc, mas en la otra persona se va generando un gran enojo.

Sepamos que toda relación que posea manipulación, está en problemas (aunque no sea grato el saberlo); la integridad y el respeto se irá disolviendo en el tiempo. El primer paso es detectar si existe y qué hago con ello; cuál suele ser mi respuesta y qué pensamientos y sentimientos me llevan a "cumplir". Revisar mi puesta de límites y qué necesito para empezar a no jugar más, no ingresar en este entramado de manipulación.

Cuanto más nutro mi alfabeto emocional y tomo registro de lo que me pasa adentro, y en conexión en el intercambio con el Otro, cuanta más clara sea mi comunicación, en mejores condiciones estaré de establecer vínculos sanos y nutritivos.
Que mi Sí, sea un Sí.
Que mi No, sea un No.

¡Linda semana para todos!

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt

7 de octubre de 2018

Tres modos de enfrentar el Maltrato

Aida Bello Canto, Psicología, Gestalt, Emociones, Maltrato, Relaciones Tóxicas
Existen esencialmente tres modos de enfrentar a las personas tóxicas y/o situaciones de maltrato. Es importante detectar cuál es la más frecuente en nosotros, saber qué podemos esperar de cada una de ellas para la resolución del conflicto y finalmente, elegir la más adecuada.

1) Resistir: "¿Quién puede más?"
Tomar la postura de resistir ante una persona tóxica o situación de maltrato, hace referencia a engancharse en una pelea de poder, forcejear a ver quién "gana", quién logra vencer al otro utilizando diversos métodos (gritos, descalificaciones, violencia emocional y/o física, etc).

El estilo de comunicación empleado en esta postura es de imposición, dejar claro que "no me achico", enfrento. Tengamos en cuenta que no sólo nos imponemos con acción, sino que existen manipulaciones pasivas (miradas, sostener el silencio en postura corporal erguida y sosteniendo la mirada, gestos) que buscan precisamente provocar a la otra persona y resisten/enfrentan la situación.

La búsqueda de resolver el conflicto queda olvidada o disuelta en la lucha, con lo cual no hay resolución. Además, con frecuencia se cae en responder con maltrato al maltrato, en este quién puede más.
Alta posibilidad de que la situación se repita, ya que no se generan cambios, retornando lo tóxico igual aunque varíe el envoltorio (de diferentes formas, pero la misma esencia): el maltrato y sus múltiples caras.

2) Abandonar: "Me doy por vencid@"
Cuando se posee el estilo de abandonar en una situación de maltrato, frente a una persona tóxica, se deja libre el espacio personal para que sea invadido por el otro. Sé que al decir que "se deja libre" es muy difícil de digerir o entender, pues ante el sometimiento lo que toma preponderancia, es la fuerza - emocional, física, manipuladora, de la otra persona, y pareciese que ésta nos roba toda posibilidad de cuidar nuestro espacio de integridad. El que se somete, abandona, está convencido en ésos momentos que realmente no puede ... ¡hasta que se empodera!

El que tiende a tomar esta postura ante las situaciones de maltrato en su vida, se autodevalúa ("se tira abajo"), y cree no poseer herramientas. Las respuestas que frecuentemente aparecen son las conciliadoras, para calmar las situaciones o a las personas involucradas; o se sitúa en el espacio de víctima, una vez más.

Este estilo de enfrentar a las personas tóxicas no es resolutiva; el maltrato vuelve repetidamente.

Dra. Aida Bello Canto, Psicologia, Gestalt, Emociones, Maltrato3) Fluir: "En ésta no me engancho"
El tercer estilo como respuesta ante el maltrato, habla de dos tiempos.
En una primera instancia se apela a la comunicación clara, donde ya saben que hago referencia a poner en palabras lo que me pasa, lo que pienso y lo que siento, abriendo la posibilidad del diálogo y búsqueda del acuerdo. Expreso claramente un NO al maltrato e invito al otro a favorecer el encuentro. Podemos no estar de acuerdo mas SI tratarnos con respeto, lugar donde no hay espacio para el maltrato.
Una de las posibilidades es que se disuelva la situación conflictiva, siendo el camino resolutivo para ambas partes.

El segundo tiempo hace referencia a la posibilidad de que la otra persona no se abra al diálogo e incluso incremente el maltrato. Aquí la actitud positiva a tomar es soltar la situación, correrse de ésta persona y su maltrato, no por evitar conflictos sino por elección a no permanecer en lo tóxico.
Es el camino resolutivo para uno mismo, con respeto e integridad.

¿Cuál es tu estilo?

¡Espero que te sea  útil!

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt

6 de agosto de 2017

El Poder oculto de la Vìctima (Relaciones tóxicas)

Aida Bello Canto, Psicologìa, Gestalt, Emociones, vinculos toxicos, victima
En una relación tóxica, desde el nivel más pequeño hasta la violencia emocional / física, hay dos partes necesarias para que se establezca este tipo de vínculo: víctima y victimario.

Cuando la víctima toma la decisión de salir de este lugar y empezar a dar los pasos necesarios, va a llegar a lo que se llama el empoderamiento de la víctima, donde la persona recupera el poder que durante tanto tiempo le ha entregado al otro.

En esta etapa, la víctima se ha vuelto a descubrir como persona, con sus propios deseos y necesidades, puede diferenciarse del otro y reconocer que también posee sus deseos y necesidades que no siempre coinciden con las de la otra persona, y ésto no implica desamor ni ruptura. Por supuesto que la ruptura o toma de distancia se hace imprescindible cuando el "victimario" no ha evolucionado en el proceso y sigue instalado/a en tal lugar. Seguirá atacando a través del miedo y la culpa, pero ya no surtirá efecto, pues la víctima ¡dejó de serlo! No cae más en las redes de la antigua relación tóxica.

Ahora bien, es importante saber que una vez que se ha alcanzado el empoderamiento, el objetivo de no ser más víctima, ha de empezar a reconocer y estar atent@ a diluir también el victimari@ que ha permanecido oculto.

Parece difícil visualizar este poder oculto que tiene toda víctima, pues nos conectamos con su dolor, su vulnerabilidad, mas sepamos que sí ejerce este poder escondido; generalmente con otras personas y en otras áreas de su vida. Suele aparecer donde captan desigualdad en la relación, registran que la otra persona está en desventaja. Lamentablemente, el lugar donde se deposita este poder, variedad de formas de maltrato, suelen ser los niños. Y así se va alimentando el circuito víctima /victimario.

Aìda Bello Canto, Psicología, Gestalt, Emociones, Maltrato


Toda persona que sale de una relación de sometimiento, que ha sido víctima, tiene la responsabilidad de descubrir si ejerce el maltrato en otro lugar o en las nuevas relaciones, ver cómo descarga su enojo, si somete o maltrata (de las diferentes maneras que hay) a alguien, para realmente romper el doble juego víctima / victimario.

La única manera de desarticular este entramado tóxico es saliendo de cualquiera de los dos polos y parándose en la vida desde una nueva manera de relacionarse: ni víctima ni victimario.

Para los que aún no han llegado a esta etapa del empoderamiento de la victima, sino que todavía padecen, les recomiendo la lectura de Maltrato: 7 Tips para salir (Vínculos Tóxicos), con un breve video al final sobre las señales del maltrato.

Un cálido abrazo,

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt

14 de mayo de 2017

El Maltrato y sus disfraces en una Relaciòn

Aida Bello Canto, Psicologìa, Gestalt, Emociones, Maltrato, Culpa
El maltrato físico se detecta de inmediato, mas el maltrato emocional se inicia de una manera muy sutil, se va instalando en la relación poco a poco, de tal manera que la otra persona tiende a justificar estas actitudes y comportamientos por numerosas razones (stress laboral, problemas económicos, celos, etc).

Poco a poco se va instalando esta manera de trato en la relación, disfrazado de mùltiples formas, con el objetivo de controlar y mantener el poder, llegando a sentirse la persona maltratada en falta y con culpa.

Fundamentalmente lo que hace que una persona que sufre maltrato lo permita, lo justifique y le sea difícil poner lìmites al otro, es su miedo a perder el amor y que la relación se termine rompiendo: miedo a la pèrdida.

El maltrato es maltrato, sin importar su intensidad, pues sòlo es cuestiòn de tiempo que el mismo vaya creciendo, pudiendo llegar a través de los años a lo que llamamos violencia psicológica. Lo que al principio puede aparecer como una mirada descalificatoria, o celos controladores, puede ir transformàndose en palabras humillantes o teniendo que dejar de ir a lugares o ver a ciertas personas: se le va recortando a la víctima su área de  movimiento, sus relaciones, sus intereses y deseos.

El impacto emocional negativo en la víctima es profundo, devastador, pues durante mucho tiempo duda de sí mism@ y busca en su propia persona las causas generadoras de este tipo de respuestas en el otro, sometiéndose aún más con la esperanza/confianza/ expectativa de que algo cambie. ¡Es parte del abuso, de la violencia psicológica!

Los disfraces con que se presenta el maltrato emocional son varios, y suelen articularse entre sí, logrando una serie de comportamientos de "miniviolencias" difíciles de detectar; los estudiosos del tema las clasifican en 9:
- El control
- El aislamiento
- Los celos patológicos
- El acoso
- La denigración
- Las humillaciones
- Los actos de intimidación
- La indiferencia ante las demandas afectivas
- Las amenazas

Dos puntos a tener en cuenta que suelen pasarse de lado en este tema:

- el maltrato emocional se da tanto en hombres como en mujeres; suele pensarse que sólo acontece en hombres y las mujeres son siempre las víctimas. Pues no, este instrumento de dominación aparece en ambos géneros.
- el ámbito donde suele aparecer la violencia psicológica es el privado, donde no hay testigos externos, y cuando los ataques se hacen en público, el disfraz con que se presenta suele ser la ironía, la "broma", donde si la otra persona dice algo al respecto, es acusada de no tener sentido del humor.

Si te interesa conocer un poco màs de qué trata cada uno de estos maltratos, te recomiendo este video:


Esconder "bajo la alfombra" cualquier clase de maltrato y dejarlo pasar, no soluciona. Si te das cuenta que estás en este camino, ¡ya has dado un gran paso! No te aìsles y comparte tu situación con quien pueda ayudarte.

Dra. Aida Bello Canto
Psicología y Gestalt

16 de abril de 2017

Para evitar el Maltrato, ¡detecta tus Emociones!

Aida Bello Canto, Psicologìa, Gestalt, Emociones, Maltrato
En el maltrato y sus diferentes formas, en las relaciones tòxicas y toda situación de sometimiento, está presente una dificultad en registrar emociones, que desde el principio dan su aviso de que algo está atentando contra la integridad y la autoestima, mas paulatinamente dejamos de prestarles atención.

Cuánto más podemos dar cuenta de nuestras emociones, mayor claridad tendremos de nosotros mismos, qué nos pasa, ¿qué estoy necesitando? Vivenciar y permanecer en las muchas emociones que nos proporcionan bienestar, así como permanecer en las displacenteras para reconocer qué nos está pasando (adormecerlas, negarlas o taparlas nos auguran la postergación de problemas, incluso de padecimientos físicos).

También nos llevan a ser más transparentes/honestos, para empezar con nosotros mismos y desde ahí con el otro, pues aunque suene duro lo que estoy diciendo, la persona que por ejemplo se enoja y no lo muestra ni lo dice por evitar conflictos, termina "actuando" su enojo de muy diversas maneras; o va acumulando y un día estalla de manera inadecuada y desmedida con la situación actual. O dice un "sí" cuando es un "no" y pone "cara de pocos amigos". Ejemplo: - ¿Qué te pasa? - ¡Nada!

Detectar nuestras emociones, disminuir nuestro analfabetismo emocional, nos hace crecer internamente, nos enriquece el contacto con el mundo, nos instrumenta fuertemente para transitar conflictos, dificultades, ya que vamos puliendo una actitud positiva a tomar frente a lo que nos acontece.

No nos convertimos en un desborde de emociones, ni nos tornamos débiles y vulnerables, como varios que esconden o anestesian sus emociones temen (obviamente por experiencias pasadas, donde el miedo toma mayor dimensión), sino que:

- sentimos nuestras emociones con claridad, sin sentir que toman el control y nos invaden a pleno (recuerden que podemos sentir varias emociones al mismo tiempo, siendo muchas veces distintas en las sensaciones que generan);

- sentimos y pensamos al mismo tiempo, sin que ninguno de los dos tomen el control;

- sentimos y nos dejamos ser espontáneos, frescos, auténticos, sin negarnos a nosotros mismos lo que nos pasa;

- sentimos y aprendemos a comunicarnos con el mundo con respeto, cuidado y autenticidad (recordemos que La honestidad bruta hiere, daña; no es sinceridad), pues vamos comunicándonos con nosotros mismos con este buen trato.

Nuestras emociones nos cuidan, nos protegen e instrumentan. Tomarnos unos minutos al día para registrar cómo estamos, qué sentimos, es una fructífera inversión personal. Tú decides.

¡Buen inicio de semana!

Dra. Aida Bello Canto
Psicología y Gestalt

12 de febrero de 2017

Romper con el Maltrato: 7 puntos

Aída Bello Canto, Psicología, Gestalt, Emociones, Maltrato
El maltrato, en sus muy variadas formas de presentación, está  presente en los vínculos tóxicos y para salir de este tipo de relaciones hemos de recordar que lleva tiempo para evitar caer nuevamente en las redes del miedo, la justificación del otro y/o la culpa.

Tendrás deseos de realizar grandes pasos, por la angustia u opresión sentida, mas ir de a poco te asegurará el no retroceder y aprender de tí mismo/a para no caer en la misma historia ¡con otro personaje!

1) Ten presente que existe una "alianza" entre los dos que forman este vínculo tóxico (pareja, amigo, familiar) y formas parte de la misma. Reconoce tu cuota de responsabilidad para que se haya mantenido esta relación, pues así ya empiezas a ver cómo retirando tu colaboración irás recuperando tu poder perdido.

2) Acude a los soportes externos que tienes y que no has acudido hasta ahora (amigos, familiares) y ábrete a encontrar otros nuevos (encuentros de reflexión sobre el tema, grupos de ayuda, es pacios de crecimiento personal, ...). Es una manera de que sepas que no estás solo/a en este camino y fortalezcas la confianza en tu persona, perdida poco a poco junto a una gran desvalorización propia.

3) Utiliza como señales de alarma de que estás frente a una situación de manipulación, tus sensaciones corporales (por ejemplo opresión en el pecho, en la garganta, molestias estomacales, ...); el cuerpo "habla": aprende a escuchar el lenguaje del tuyo.

4) Recuerda que tienes derecho a poner límites, con respeto hacia el otro y hacia tu persona. Empieza con algo pequeño, que puedas registrar que este pequeño cambio tuyo no es una actitud de "desamor" hacia la otra persona, aunque te acusarán de ello pero no caerás en la "trampa de la culpa".

5) Es muy importante que tengas una comunicación clara, y que pidas lo mismo. En los vínculos tóxicos se manejan los supuestos "ya que sabemos cómo el otro piensa y qué nos va a decir". Evitarás reaccionar según lo que crees y no lo que "es".
Aida Bello Canto, Psicología, Gestalt, Emociones, Maltrato


6) Manifiesta tus necesidades, fundamentalmente en caso de pedidos ante los cuales sientas presión o que no eres tomado/a en cuenta.  Puedes aceptar una parte del pedido y otra parte no. Ya sabes que puede volver a aparecer el maltrato, mas no te engancharás en el mismo.

7) Cuando la otra persona ignora tus necesidades, tus motivos, invalida tus razones e intenta lograr su objetivo sin importar lo que a tí te pasa, respira profundo;  ya puedes darte cuenta con mayor claridad que estás en un vínculo tóxico, y esto es una forma más de maltrato. En tí reside el seguir saliendo del lugar de víctima.

Ten paciencia para contigo mismo/a; los autoreproches también intoxican. ¡No lo hiciste mejor porque no sabías cómo!

El camino de salida del maltrato vale cada esfuerzo que hagas, ya que lograrás que tu relación tóxica se vaya tornando sana, ligera y energizante. Si los dos no se embarcaron en este viaje, te asegurarás de que no se repita en ningún área de tu vida.

Te ofrezco este breve video sobre qué son las relaciones tóxicas. Ojalá te sea útil.


¡Buen día!

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt

22 de noviembre de 2015

Maltrato: 7 tips para Salir (Vínculos Tóxicos)

Vinculos toxicos, maltrato, Emociones, Psicologia, Aida Bello Canto,
El maltrato, en sus muy variadas formas de presentación, está  presente en los vínculos tóxicos y para salir de este tipo de relaciones hemos de recordar que lleva tiempo para evitar caer nuevamente en las redes del miedo, la justificación del otro y/o la culpa. Tendrás deseos de realizar grandes pasos, por la angustia u opresión sentida, mas ir de a poco te asegurará el no retroceder y aprender de tí mismo/a para no caer en la misma historia ¡con otro personaje!

1) Ten presente que existe una "alianza" entre los dos que forman este vínculo tóxico (pareja, amigo, familiar) y formas parte de la misma. Reconoce tu cuota de responsabilidad para que se haya mantenido esta relación, pues así ya empiezas a ver cómo retirando tu colaboración irás recuperando tu poder perdido.

2) Acude a los soportes externos que tienes y que no has acudido hasta ahora (amigos, familiares) y ábrete a encontrar otros nuevos (encuentros de reflexión sobre el tema, grupos de ayuda, es pacios de crecimiento personal, ...). Es una manera de que sepas que no estás solo/a en este camino y fortalezcas la confianza en tu persona, perdida poco a poco junto a una gran desvalorización propia.

3) Utiliza como señales de alarma de que estás frente a una situación de manipulación, tus sensaciones corporales (por ejemplo opresión en el pecho, en la garganta, molestias estomacales, ...); el cuerpo "habla": aprende a escuchar el lenguaje del tuyo.

4) Recuerda que tienes derecho a poner límites, con respeto hacia el otro y hacia tu persona. Empieza con algo pequeño, que puedas registrar que este pequeño cambio tuyo no es una actitud de "desamor" hacia la otra persona, aunque te acusarán de ello pero no caerás en la "trampa de la culpa".

5) Es muy importante que tengas una comunicación clara, y que pidas lo mismo. En los vínculos tóxicos se manejan los supuestos "ya que sabemos cómo el otro piensa y qué nos va a decir". Evitarás reaccionar según lo que crees y no lo que "es".

6) Manifiesta tus necesidades, fundamentalmente en caso de pedidos ante los cuales sientas presión o que no eres tomado/a en cuenta.  Puedes aceptar una parte del pedido y otra parte no. Ya sabes que puede volver a aparecer el maltrato, mas no te engancharás en el mismo.

7) Cuando la otra persona ignora tus necesidades, tus motivos, invalida tus razones e intenta lograr su objetivo sin importar lo que a tí te pasa, respira profundo;  ya puedes darte cuenta con mayor claridad que estás en un vínculo tóxico, y esto es una forma más de maltrato. En tí reside el seguir saliendo del lugar de víctima.

Ten paciencia para contigo mismo/a; los autoreproches también intoxican. ¡No lo hiciste mejor porque no sabías cómo!

El camino de salida del maltrato vale cada esfuerzo que hagas, ya que lograrás que tu relación tóxica se vaya tornando sana, ligera y energizante. Si los dos no se embarcaron en este viaje, te asegurarás de que no se repita en ningún área de tu vida.

Para los que no tienen claras las señales de los vínculos tóxicos, les ofrezco este breve video.

¡Te deseo lo mejor!

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt

26 de septiembre de 2015

Exigencia Abrumadora

Aida Bello Canto, Psicologia, Emociones, Gestalt, Exigencia, Maltrato
La exigencia es otra de las emociones vinculares que nos causa grandes padecimientos cuando pierde su función de hacernos mejorar, de dar lo mejor de nosotros mismos, teniendo en cuenta nuestras herramientas / posibilidades. Puede llegar a ser un jefe déspota interno, que nos recuerda con el malestar físico y emocional que "siempre nos falta", "nunca es suficiente".

Al ser una emoción vincular, donde entran en conflicto dos aspectos adentro nuestro: un aspecto exigido ("¿y con eso te conformas? ¡puedes dar más!") y otro aspecto exigidor (especie de juez interno insaciable que siempre pide "más"). Nos cuesta nombrar esta emoción, ya que solemos pararnos en uno u otro lado de este desacuerdo interior, y se nos hace presente a través de emociones simples (no vinculares) y por su registro intensamente corporal (todas las emociones, las sepamos nombrar o no, las recibe en primera instancia nuestro cuerpo).

Les recuerdo que la exigencia entendida como perfectibles, capaces de mejorar, es sana y se apoya en la realidad. Mas cuando la entendemos como perfección, la insatisfacción estará presente en nuestro existir ya que hagamos lo que hagamos sentiremos y pensaremos que siempre puede ser mejor, nunca es suficiente. ¡El auto-reproche nos visita con frecuencia! y cómo nos maltratamos!

¿Cómo generamos cambios? Revisando qué es para nosotros la Exigencia, en primer lugar. Tengamos presente que la exigencia nace de mandatos y creencias que todos traemos de "allá y entonces" y necesitamos cumplirlos para alcanzar la satisfacción del logro/ "la tarea cumplida". Mas la exigencia que perdió su función y es un juez implacable, no nos toma en cuenta a nosotros mismos, cómo somos y qué necesitamos para nuestro bienestar. Revisar nuestro exigidor para quedarnos con la parte que nos sirve, nos motiva e impulsa y transformar la parte que nos inhabilita, nos disminuye, descalifica.

Es un camino de resolución de ambas partes, donde el Jefe (exigidor) pide al Empleado (exigido) lo posible y coherente, valorando los logros alcanzados y respetando el tiempo para ello. Toma en cuenta otras necesidades (descanso, disfrute, ...) y no solamente la obligación del deber. Vamos disolviendo este maltrato interno sustancialmente.

1) Date tiempo a registrar cómo es para tí tu Exigencia, escribe en una hoja o donde quieras "Para mí exigencia es ..." y cuanto más detalles pongas mejor (es como la letra chiquita de un contrato); por ejemplo, ¿cuándo tu exigencia te permite descansar, disfrutar, hacer algo por el placer mismo de hacerlo sin búsqueda de un resultado específico?

2) Después relee lo que escribiste, como si te lo dijera un amigo/a y fíjate qué cambiarías, con qué parte te quedas y qué otras transformas.

3) Escribe luego tu nueva exigencia, de forma breve y clara. ¡Y ponla en lugar visible para tí para recordarte! Los cambios llevan tiempo y constancia.

Me encantaría que compartas los pasos de transformación o cómo has detectado que es tu exigencia. Todos nos nutrimos. ¡Gracias!

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt

4 de julio de 2015

¿Cómo Ayudar frente al Maltrato / Violencia?

Aida Bello Canto, Psicologia, Gestalt, Emociones, Relaciones Toxicas, Violencia, Maltrato
Muchos de nosotros conocemos o hemos conocido relaciones tóxicas, hemos sido testigos de maltrato e incluso hemos presenciado reiteradas "mini violencias" (descalificación, humillación, ...), sin saber qué hacer al respecto.

Cuando decidimos hacer algo con el objetivo claro de intentar ayudar a nuestr@ amig@ o familiar, para que pueda darse cuenta del tipo de relación que está teniendo o que tome registro del sometimiento, del silencio o de la justificación que toma como respuesta frente al maltrato del otro, la mayoría de las veces nos encontramos con la negación del hecho o minimizando la situación: "No es para tanto", "Él /Ella es así; no lo/a tomes en serio", "¿Tu crees?", "¡Está tan agobiad@ por el trabajo!", "Está nervios@, no fue su intención herirme", etc.

Hay muchas respuestas emocionales de la persona que intenta ayudar a un ser querido que está inmers@ en estos vínculos y se encuentra con la negación o que minimiza la situación de maltrato - sea el que sea de la amplia gama que hay-, e incluso si reconoce cierta dosis de esta violencia presente en su relación (de pareja, amigos o familia), posiblemente termine calmando a la persona que interviene a su favor, diciéndole  que "¡ya va a cambiar! en el fondo, no es así". Pasa a sentir sorpresa, enojo, cierta dosis de indignación e impotencia.

Para poder ayudar a una persona sometida, hemos de recordar que esta relación tóxica se fue construyendo en el tiempo, poco a poco, con lo cual la víctima se ha anestesiado a muchos agravios, o si ha aumentado el nivel de maltrato, ya pasa al silencio por sentir culpa o miedo y se le hace muy difícil blanquear la situación de violencia por vergüenza. Todos estos datos emocionales los maneja a la perfección el maltratador, dando por hecho que su poder funciona aún en la distancia y  que la otra persona mantendrá la boca cerrada. Lamentablemente, no se equivoca.

Entonces, ¿cómo ayudar?
- Acércate a hablar con la persona maltratada sin juzgar ni culpabilizar. Aún con nuestras mejores intenciones, muchas veces juzgamos o le mostramos directamente la responsabilidad que tiene en aguantar todo lo que viene pasando, sin darnos cuenta que la "vícitma" ya se juzga y se culpa por ello, pero no sabe cómo salir de ahí. Si quieres ayudar, no refuerces el juicio y la culpa.

- Habla sin atacar a la persona que maltrata/ somete, pues al negar o minimizar la situación de violencia, saltará a defenderl@, a justificarl@, no pudiendo escucharte ni registrar tu intento de ayuda. Entra en juego cierta fidelidad hacia la otra persona, con la cual está "pegada emocionalmente". la relación es tóxica, con lo cual los dos están inmersos en ella.

- Interésate en cómo está la persona que quieres ayudar: cómo se siente, si necesita ayuda en algún aspecto de su vida, hazle saber que cuenta contigo para escucharl@. Esta postura tranquiliza a la víctima y poco a poco podrá ir dándose el permiso de romper el silencio y empezar a mostrar su padecimiento.

- Responde a cualquier petición de ayuda; suele darse en situaciones de violencia física y el primer objetivo es garantizar la seguridad de la victima (y de sus hijos, si los hay). Hay organizaciones especializadas para ello y centros de apoyo. No basta con que te los lleves a tu casa. En muchos casos hay que elaborar un plan de seguridad y los profesionales especializados en violencia intrafamiliar son de enorme ayuda.

- Sugiérele buscar ayuda profesional terapéutica para que a su tiempo interno pueda rescatar y reconstruir su autoestima y aprender a poner límites. Paulatinamente irá pudiendo salir de la situación de dominio existente en esta relación tóxica. Puedes ayudar en la búsqueda de ese profesional e incluso acompañarl@ en el primer encuentro (sentirá miedo).
Aida Bello Canto, El Tornillo Flojo, Psicologia, Gestalt, Emociones, relaciones toxicas

Sé que muchas veces querrás bajar los brazos en tus intentos de ayudar, el sentimiento de impotencia es grande ... mas siempre puedes aportar un granito de arena, desde donde puedas y como puedas; desde donde la otra persona pueda escucharte y como pueda accionar.
¡Una pequeña luz en la oscuridad!

Dra. Aida Bello Canto
Psicología y Gestalt


11 de abril de 2015

Pasos para Salir del Dominio en Relaciones con violencia

Maltrato, Violencia psicologica, Gestalt, Psicologia, Emociones, Aida Bello Canto, Autoestima
Todas y cada una de las "mini" violencias psicológicas que hemos visto, dejan consecuencias profundas tanto en la salud física como en la mental y emocional. Aunque no haya habido violencia física, los golpes emocionales nos afectan nuestro organismo: es lo que llamamos somatizaciones, poniendo en el cuerpo nuestra angustia, ansiedad, enojos guardados, tristeza, etc. Con alta frecuencia las manifestaciones de ansiedad y angustia tienden a taparse recurriendo al alcohol, a tomar medicamentos psicotrópicos o a las drogas. Es importante saber que éstas consecuencias ocasionadas durante la relación de abuso/violencia psicológica, persisten un tiempo aún tras salir de la misma; se denomina efecto postraumático.

La información siempre protege y ayuda, de ahí que el saber que tras salir de una relación de éstas características todavía tendremos un recorrido donde se prolongan los efectos de la desvalorización, la culpa, el miedo, la vergüenza y el aislamiento, nos proveerá de mayor tolerancia, paciencia y respeto hacia nuestro propio recorrido de recuperación.

Con el fin de realizar un adecuado recorrido en la salida de vínculos tóxicos con violencia psicológica, hay unos pasos a dar de manera paulatina (no los daré por orden de importancia, porque TODOS  lo son):

- Detectar la violencia. Cuánto más tiempo se ha permanecido en un vínculo donde residen algunas (o todas) de las "mini" violencias psicológicas, más tiende la víctima a normalizarlo, vivirlo como "normal", y la justificación estará al orden del día. De ahí que este paso es primordial: empezar a darse cuenta que lo que recibe es maltrato y sometimiento. Una pregunta que despierta o sacude esa especie de niebla en la que se cae en estos vínculos, es "¿Qué pasaría si yo le hiciese lo mismo a la otra persona?". Es una pregunta para realizarse uno mismo, no es para llevarlo a la acción!!!

- Buscar ayuda externa. La persona que está bajo el dominio de este maltrato, deja de pensar y sentir con claridad, pues queda confundid@ con los argumentos del otro. La culpa y el miedo le impiden "ver" y reconocerse como persona con sus propias necesidades, pensamientos y derecho a su propio sentir. Es imprescindible la búsqueda de un profesional (privado, institucional, fundaciones, grupos de ayuda, ...) que vaya acompañando este proceso psicoterapéutico de recuperación de su autoestima, de su integridad. Para reparar la experiencia, hay que comprenderla. Se necesita respeto al propio ritmo para cambiar el patrón de percibir lo que antes era normal, pasar a darse cuenta que es inadmisible.

- Nombrar la violencia. Al ir saliendo del bloqueo emocional, detectada la presencia en la relación de algún tipo de violencia, la persona podrá ir identificando y dejando de negar el maltrato. Este paso ayuda a reconocer las propias emociones legítimas que antes eran tapadas o autocuestionadas (la ira, el deseo de venganza, la vergüenza).

- Liberarse de la culpa. Pensemos que la victima suele cargar con el peso del fracaso de la relación, "que no entendió suficiente al otro", "que pudo haber hecho esto o aquello para que todo funcionase", y un largo etc. Entender su impotencia es un paso para descargar este gran peso de la culpa y después, mucho después, podrá ir tomando la parte de responsabilidad en este tipo de vínculos. Recordemos que se necesitan dos personas para que la violencia en una relación permanezca.

-Reforzar la autoestima. Con la descalificación / desvalorización / humillación, se va perdiendo la autoestima, se empobrece la propia imagen de sí mism@ y es altamente frecuente la sensación de vacío y de inutilidad.

-Aprender a poner límites. Decir "no quiero" a otra persona implica que tiene un registro interno de lo que elige y de lo que no elige; recupera su poder, el que le fue concedido a la otra persona. No es una expresión de enojo este "no quiero", es tras una reflexión y en contacto con sus sentimientos.

- Sanar la dependencia emocional. El haber estado o todavía estar en este tipo de relaciones habla de la existencia de una dependencia emocional, la cual se habrá acrecentado según el tiempo de permanencia en el vínculo. Es fundamental el paso de reconocerla, trabajarla y sanar esa parte interna para no repetir historias (sale de una relación y puede encontrarse en el futuro con otra de similares características): sólo cambió el nombre del protagonista!

Confío en que esta información les sea útil para Ustedes mismos, si así lo necesitan, o para ayudar a otros que estén atravesando una relación con estas características.
Agradezco todos los comentarios que han aportado y brindan en cada post, ya que son muy útiles para otras personas que se ven reflejadas y no se animan a expresarse.
¡Gracias!

Dra. Aida Bello Canto
Psicología y Gestalt

4 de abril de 2015

Las 9 "mini" Violencias" psicológicas

Psicologia, Gestalt, emociones, Aida Bello Canto, violencia, maltrato, autoestima
Como les había anunciado en el último post "La Violencia psicológica en las relaciones", hoy voy a dedicarle este espacio a las 9 miniviolencias que conforman este entramado, siendo un maltrato que no deja huellas físicas mas va devastando la integridad/ seguridad/ autoestima del receptor/a.

Les recuerdo que el impacto emocional negativo en la víctima es profundo, dudando de sí mism@ durante un largo tiempo y buscando en su propia persona las causas generadoras de este tipo de respuestas que aparecen en la otra persona ("si yo no hubiese dicho o hecho tal o cual cosa, ...", "y ... está bajo una gran presión, ..."); tiende a someterse aún más con la esperanza y enorme expectativa de que si se comporta de diferente manera, logrará que algo cambie; esto indica que sigue sintiéndose responsable del actuar del otro: respuesta emocional que forma parte del abuso, de la violencia psicológica.

Pues bien, ¡vamos a ellas!:

El control: consiste en "vigilar" sutilmente lo que dice o hace la otra persona con el fin de ir imponiendo el modo en que se deben hacer las cosas. Todas las áreas vitales entran bajo escrutinio: las relaciones sociales, a dónde va, actividades externas (de repente "aparecen" obstáculos para la realización de un nuevo curso o estudio) y un largo etc.

Los celos patológicos: el control hacia la otra persona puede tomar esta dimensión con una sospecha permanente, vigilancia de las llamadas, del celular, a qué dedica el tiempo, amigos, ... El objetivo es poseer totalmente (recordemos que se cosifica al otro Ser).

El acoso: preguntas reiteradas, cuestionamientos constantes; seguimiento vía telefónica o apareciendo de repente en el lugar donde está la otra persona. Todo ello va mermando el espacio de acción de la víctima, o termina por asentir en planteos, aunque no esté de acuerdo, con tal de evitar el conflicto.

La denigración: el objetivo es atacar la autoestima, tomando diversos caminos esta violencia: con palabras hirientes, actitudes descalificatorias a lo que hace la otra persona, negando sus ideas y emociones, atacando sus valores, familia y/o amigos. Tengamos en cuenta que se puede descalificar a otra persona con palabras suaves (no creamos que son siempre gritos), logrando la pérdida de confianza en sí mism@. En un estudio realizado en Quebec, vieron que los hombres suelen denigrar atacando el rol materno, capacidades domésticas o cualidades como amante (estereotipo social de mujer) y las mujeres suelen denigrar atacando al rol social, su forma de expresarse, su desempeño laboral y exitoso (estereotipo social del hombre).

El aislamiento: este modo de sometimiento emocional es necesario para que pueda consolidarse en el tiempo la violencia psicológica. Progresivamente se va  aislando a la persona de sus otros vínculos afectivos, de la vida social y actividades externas (si trabaja se limita a éste quehacer, con control de horarios por supuesto); si no es necesario su ingreso económico, tarde o temprano se buscará que deje de trabajar "para que se dedique completamente al ser querido". Paulatinamente la víctima empieza a aislarse sola con el objetivo de estar más tranquil@, evitar conflictos, y estar "en paz".

Las humillaciones: rebajar y ridiculizar es el punto; puede ser desde el uso de la ironía más sutil hasta hechos vergonzantes para la víctima en la intimidad. Los insultos y la denigración sistemática van logrando un desmoronamiento interior. Recordemos que cuando se realiza en público, van teñidos con "humor".

Los actos de intimidación: el objetivo es despertar el miedo en el otro, otra muestra de quién tiene el poder en la relación. La amenaza puede presentarse rompiendo objetos ("mira lo que puedo hacerte"), dando portazos, gritos, golpeando a mascotas, conduciendo peligrosamente ante un conflicto en el auto, etc.

Las amenazas: se manipula al otro con la amenaza de la pérdida de algo o alguien: llevarse a los hijos, quitarle el dinero, gestos de golpear (para el psiquismo es lo mismo que recibir el golpe) y hasta de suicidio ("sin tí me mato").

La indiferencia ante las demandas afectivas: ignorar las necesidades de la persona, negar o invalidar sus sentimientos ("uh, siempre tan sensible"), mostrar insensibilidad ante lo que le pase al otro, rechazar o despreciar las demostraciones afectivas. Esta violencia emocional es muy eficaz y crece despacio, como todas las otras.

Si tomamos cada una de estas "mini" violencias por separado, podría pensarse que no es violencia psicológica, que forman parte de un conflicto común en la relación, mas no perdamos de vista que maltrato ES maltrato. La repetición y la permanencia en el tiempo de una, varias intercaladas o todas (van en un proceso in crescendo), así como la asimetría en la relación (uno de ellos tiene el poder, no es un trato entre iguales) determina y define la presencia de la violencia psicológica.

La información es imprescindible y, en la mayoría de los casos, es necesario buscar ayuda para salir pues la autoestima esta muy lastimada y la persona se avergüenza de lo que ha aguantado.
¡No estás sol@!

Dra. Aida Bello Canto
Psicología y Gestalt


28 de marzo de 2015

La Violencia Psicològica en las relaciones. Sus "modos".

Gestalt, Psicologia, Emociones, Aida Bello Canto, Maltrato, Violencia
La violencia física y la violencia psicològica están vinculadas en el sentido de que mucho antes de aparecer la violencia física, el agresor/a se ha ocupado de sembrar el miedo, el maltrato y el abuso en la otra persona. Con alta frecuencia aparece la violencia psicològica sin que haya violencia física, mas es igual de nociva, haciendo profundos estragos en el receptor/a, llegándose a situaciones muy difíciles de soportar.

¿A qué me refiero con violencia psicológica? Cuando una persona posee una serie de actitudes y emplea una serie de palabras y gestos destinados a negar la manera de ser de otra persona, la denigra y desvaloriza, con el objetivo de desestabilizar y herir al otro ser de esta relación. El trato empleado con el otro es como si fuese un objeto, una "cosa", negándosele el poder elegir, desear o necesitar lo propio (y si lo hace, aunque sea internamente, se sentirá en falta y hasta culpable). Porque en definitiva, el trasfondo de la violencia psicológica es someter, controlar y mantener el poder en la relación.

La violencia psicológica se inicia de una manera muy sutil, se va instalando en la relación poco a poco, de tal manera que la otra persona tiende a justificar estas actitudes y comportamientos por numerosas razones (stress laboral, problemas económicos, celos, etc); al principio puede aparecer una mirada descalificatoria, despectiva, palabras humillantes, hasta que se va alcanzando el tono amenazador. Se genera una situación reiterada de tensión donde queda bien claro quién tiene el poder. Es difícil detectar los límites de este maltrato, al principio, pues no son tan claros como los de la violencia física (de ahí que se tardó tanto tiempo en lograr una legislación para la violencia psicológica).

El impacto emocional negativo en la víctima es profundo, devastador, pues durante mucho tiempo duda de sí mism@ y busca en su propia persona las causas generadoras de este tipo de respuestas en el otro, sometiéndose aún más con la esperanza/confianza/ expectativa de que algo cambie. ¡Es parte del abuso, de la violencia psicológica!

Dos cositas a tener en cuenta que suelen pasarse de lado en este tema:
- la violencia psicológica se da tanto en hombres como en mujeres; suele pensarse que sólo acontece en hombres y las mujeres son siempre las víctimas. Pues no, este instrumento de dominación aparece en ambos géneros.
- el ámbito donde suele aparecer la violencia psicológica es el privado, donde no hay testigos externos, y cuando los ataques se hacen en público, el disfraz con que se presenta suele ser la ironía, la "broma", donde si la otra persona dice algo al respecto, es acusada de no tener sentido del humor.

Los "modos" en que se presenta la violencia psicológica son varios, y suelen articularse entre sí, logrando una serie de comportamientos de "miniviolencias" difíciles de detectar; los estudiosos del tema las clasifican en 9:
- El control
- El aislamiento
- Los celos patológicos
- El acoso
- La denigración
- Las humillaciones
- Los actos de intimidación
- La indiferencia ante las demandas afectivas
- Las amenazas

Por razones de longitud del post, y cuidando que sea ágil su lectura, me explayaré en estos diversos modos la siguiente semana. ¡Tienen suficiente información para ir reflexionando si alguna de estas "miniviolencias" están presentes en alguna de sus relaciones. ¡Lo primero es detectarla!

Dra. Aida Bello Canto
Psicología y Gestalt

¿De què manera te RESPETAS hoy?

Hay preguntas que parecen sencillas, pero tienen el poder de cambiar nuestra forma de vivir. Una de ellas es esta:¿De qué manera te respeta...