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6 de agosto de 2017

El Poder oculto de la Vìctima (Relaciones tóxicas)

Aida Bello Canto, Psicologìa, Gestalt, Emociones, vinculos toxicos, victima
En una relación tóxica, desde el nivel más pequeño hasta la violencia emocional / física, hay dos partes necesarias para que se establezca este tipo de vínculo: víctima y victimario.

Cuando la víctima toma la decisión de salir de este lugar y empezar a dar los pasos necesarios, va a llegar a lo que se llama el empoderamiento de la víctima, donde la persona recupera el poder que durante tanto tiempo le ha entregado al otro.

En esta etapa, la víctima se ha vuelto a descubrir como persona, con sus propios deseos y necesidades, puede diferenciarse del otro y reconocer que también posee sus deseos y necesidades que no siempre coinciden con las de la otra persona, y ésto no implica desamor ni ruptura. Por supuesto que la ruptura o toma de distancia se hace imprescindible cuando el "victimario" no ha evolucionado en el proceso y sigue instalado/a en tal lugar. Seguirá atacando a través del miedo y la culpa, pero ya no surtirá efecto, pues la víctima ¡dejó de serlo! No cae más en las redes de la antigua relación tóxica.

Ahora bien, es importante saber que una vez que se ha alcanzado el empoderamiento, el objetivo de no ser más víctima, ha de empezar a reconocer y estar atent@ a diluir también el victimari@ que ha permanecido oculto.

Parece difícil visualizar este poder oculto que tiene toda víctima, pues nos conectamos con su dolor, su vulnerabilidad, mas sepamos que sí ejerce este poder escondido; generalmente con otras personas y en otras áreas de su vida. Suele aparecer donde captan desigualdad en la relación, registran que la otra persona está en desventaja. Lamentablemente, el lugar donde se deposita este poder, variedad de formas de maltrato, suelen ser los niños. Y así se va alimentando el circuito víctima /victimario.

Aìda Bello Canto, Psicología, Gestalt, Emociones, Maltrato


Toda persona que sale de una relación de sometimiento, que ha sido víctima, tiene la responsabilidad de descubrir si ejerce el maltrato en otro lugar o en las nuevas relaciones, ver cómo descarga su enojo, si somete o maltrata (de las diferentes maneras que hay) a alguien, para realmente romper el doble juego víctima / victimario.

La única manera de desarticular este entramado tóxico es saliendo de cualquiera de los dos polos y parándose en la vida desde una nueva manera de relacionarse: ni víctima ni victimario.

Para los que aún no han llegado a esta etapa del empoderamiento de la victima, sino que todavía padecen, les recomiendo la lectura de Maltrato: 7 Tips para salir (Vínculos Tóxicos), con un breve video al final sobre las señales del maltrato.

Un cálido abrazo,

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt

2 de noviembre de 2013

La Intimidad como Antídoto

Intimidad
Venimos hablando de las relaciones tóxicas, de la trama del sometimiento, de las relaciones donde hay una víctima y un victimario, recorriendo diferentes puntos de este tipo de vínculos para poder salir de los mismos sin pararse en ninguno de los dos lugares: "A eso, ¡no juego más!"

Estas relaciones se sostienen en el tiempo debido a una Alianza entre ambas partes, siendo dependientes emocionales uno del otro.  Pareciese que solamente la víctima es dependiente, mas quise dar un poco más de luz a ese lado de la relación en el Empoderamiento de la Víctima para los que la padecen o para los que acompañan el proceso de recuperación.

Las dos partes son co-autores y negar o desconocer esta responsabilidad en el manteniemiento de la relación, es seguir poniendo afuera, en el Otro, la causa, la culpa, el equivocado/a, ... apropiarse de lo que cada uno pone en este alianza, es ya un gran paso para la desintoxicacón.

Si bien cada uno se "engancha" con diferentes mecanismos de evitación de contacto (el victimario con una proyección defectuosa de todas sus emociones que lo/a hacen sentir vulnerable, inestable, etc, y la víctima con una introyección defectuosa avalando cuanto el otro le dice y hace), las dos partes coinciden en ser confluentes, quedar pegados, y poseer un empobrecido contacto consigo mismo.  De ahí que el desafío para ambos es empezar a discriminarse uno del otro como personas, re-encontrarse y re-descubrirse como seres distintos con sus propias emociones, pensamientos, deseos y anhelos. Y esto es precisamente conectarse con su Intimidad.

La intimidad es el antídoto para esta alianza.

La palabra intimidad suele ser relacionada a la vida sexual, mas esto sería restringir su profundo sentido y gran implicación en el crecimiento personal. Es ese espacio intrapersonal donde nos habitan nuestros sensaciones, pensamientos, emociones, vivencias,  y podemos dar cuenta de ello al "visitarnos" internamente. Mas no queda aquí - guardado adentro-,  paso a compartirlo con el Otro, con ese ser con el que me vinculo, dándome a conocer, realmente interesado/a en conocer a esa otra persona y posibilitando el ENCUENTRO: donde aparece un Yo nítido y un Tú nítido, y juntos podemos alcanzar un Nítido Nosotros. Sin empaste ni almagamientos. (La terminología en cursiva pertenece al desarrollo sobre la Opresión del Dr. Lichtenberg).

Hay un ejercicio muy práctico y eficaz para desarrollar una comunicación clara a favor del encuentro en nuestras relaciones (¡no sólo estamos hablando de pareja! hablamos de relacionarnos, vincularnos), propiciando la nitinez comentada. Si lo desean, háganmelo saber por favor, para ofrecerlo en otro post.

Nos abrimos, entonces, a un encuentro con la otra persona, de manera más profunda y auténtica. Dejamos de lado las funciones que tengamos en diferentes áreas de nuestras vidas, los roles en que nos paramos en diferentes momentos, para conectarnos como Personas.

Y, ¿saben qué es lo mejor? ... ¡es posible!

¿De què manera te RESPETAS hoy?

Hay preguntas que parecen sencillas, pero tienen el poder de cambiar nuestra forma de vivir. Una de ellas es esta:¿De qué manera te respeta...