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24 de noviembre de 2019

Falta de Límites y Emociones tóxicas

Dra. Aída Bello Canto, Gestalt, Emociones, Psicología, Límites
Imagínate que estás sentado cómodamente y viene alguien y te pone un almohadón en la cabeza; te quedas quieto sentado con ese almohadón sobre tu cabeza. Viene otra persona, o la misma, y te coloca otro almohadón sobre los hombros … mejor dos almohadones … y permaneces con ellos encima tuyo. Aparece otra persona, o la misma, y te pone otros almohadones sobre tus piernas y tu pecho; y permaneces quieto … y siguen llegando almohadones que te van cubriendo … vas sintiendo el peso sobre tí, incluso la falta de aire y estás prácticamente o completamente cubierto por ellos.
Permanece un poco en esta imagen para poder asomarte a la sensación de estar “ahí” … ve poniéndole nombre a cada una de las emociones que te surgen, ¿cómo te sientes?

Entre las emociones frecuentes están: agobiado, atrapado, con mucho peso, enojado, no tomado en cuenta, angustiado.

Cada uno de estos almohadones representa una metáfora de las situaciones que aparecen en nuestras vidas y que no le ponemos límites. Situaciones que nos cargamos encima, sin darnos tiempo a revisar internamente  si las elegimos o no. Con nuestra ausencia de poner límites, damos permiso a que sigan llegando pedidos, reclamos y hasta exigencias externas; y además, una vez aceptadas, hemos de cumplir, responder a las mismas, satisfacer al otro, complacer. Estamos acumulando emociones tóxicas adentro nuestro.

Voy a ir un poquito más profundo. He hablado de situaciones que cargamos, mas cuando está presente la dificultad de poner límites, no es a la situación en sí misma lo que vemos, sino a la persona que nos trae "el almohadón". Es a esa persona a la que no podemos decirle NO; ¿razones? ¡muchísimas! mas todas pueden converger en su esencia en dos: 1) evitar conflictos y/o 2) miedo a la pérdida de afecto.

Aprender a poner límites es todo un desafío, sobretodo cuando se posee un historial personal del "sí fácil", pues hemos de instrumentarnos para sostener la posibilidad de que ocurran nuestras fantasías más catastróficas: que tenga que enfrentar conflictos o que ya no me quieran tanto. Para la primera, me gusta la frase de que lo que se evita, se invita. Los conflictos tarde o temprano aparecen, generalmente de mayor grado debido a la acumulación de situaciones. Así que puedo sentirme desvalorizado/a porque mi aguante en el tiempo no sirvió de nada.
Dra. Aída Bello Canto, Gestalt, Emociones, Psicología, Límites

En cuanto a la segunda, el miedo a la pérdida de afecto, necesitaré mi propio tiempo personal para revisar la calidad de vínculo que tengo con esa persona, pues puedo estar metido en una relación tóxica y no registrarlo. Recordemos que la puesta de límites es uno de los pasos esenciales para destrabar este tipo de relaciones (Saliendo de relaciones tóxicas).

La puesta de límites:
- Me cuida y cuidan al otro; dejo de acumular internamente esas emociones tóxicas que en la mayoría de los casos la otra persona no registra, pues se queda con nuestra respuesta afirmativa a su "almohadón" (no es adivino).
- Lo que otorga validez a mi SÍ es que también puedo decir un NO. Lo que valida mi NO es que puedo decir un SÏ.
- Dejo de acumular enojos (el cuerpo, con sus contracturas por ejemplo, me lo va a agradecer) y anulo el campo fértil para el resentimiento.
- Amplío mi capacidad de elegir; en gestalt apuntamos a responsabilizarnos de nosotros mismos, entendiendo responsabilidad como responsa-habile = habilidad de respuesta.
- Genera alivio y mayor energía, entre otras sensaciones y emociones.

Para aquellos que deseen empezar a ejercitarse, les propongo que ingresen a su vocabulario a modo de respuesta el "ahora no sé; te digo luego". Es una manera de parar el almohadón que vemos que nos van a poner encima, ganar tiempo para preguntarnos a nosotros mismos qué es lo queremos o necesitamos en ese momento o ante la situación planteada, y todo ello sin el riesgo a un conflicto inminente o que la otra persona me retire su afecto. Es un darnos tiempo para darnos cuenta de los almohadones que elegimos llevar encima.

¡Podemos empezar por el área que sea de nuestra existencia!

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt

30 de noviembre de 2013

El poder del Aquí y Ahora

Aqui y Ahora, Gestalt, Emociones tóxicas, Aida Bello Canto
Actualizado. El "Aquí y ahora"

Les ofrezco un sencillo ejercicio que es útil para dos cosas: 1) darme cuenta hacia dónde se dirige mi atención y mis pensamientos, ¿estoy en el presente? y 2) ejercitarme en habitar paulatinamente el Aquí y Ahora.

Ubícate en un lugar cómodo ... cierra tus ojos ... respira tres veces profundo ... presta atención a tu cuerpo, a tus sensaciones corporales ... ¿qué percibes? ... (dos minutos) ... ahora presta atención en cómo estás, cómo te sientes ... ¿hay alguna emoción en este ahora? ... (dos minutos) ... registra lo externo ... sonidos, aromas, temperatura ... ¿qué percibes? ... (dos minutos) ... lleva tu atención a tus pensamientos ... sólo date cuenta de los que se presentan ... no tienes que hacer nada ... aparecen y déjalos ir, hasta que viene otro ... ¿tus pensamientos son del ahora ... del pasado ... del futuro? ... obsérvalos ... (dos minutos) ... por último, pon tu atención en tus sensaciones corporales en el ahora ... en lo que percibes del exterior en este momento ... en tu respiración presente ... (dos minutos).

Este es un ejercicio "portátil", puedes practicarlo hasta viajando en colectivo, y su máxima duración es de diez minutos. Ojalá les sea útil.

¡Buena vida para todos!

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt

¿De què manera te RESPETAS hoy?

Hay preguntas que parecen sencillas, pero tienen el poder de cambiar nuestra forma de vivir. Una de ellas es esta:¿De qué manera te respeta...