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17 de agosto de 2014

Mi Autoconcepto me limita. ¡Soy mucho más! (+ ejercicio)

Autoconcepto, Autoestima, Aspectos internos, Gestalt, Aida Bello Canto, Psicologia positiva
Nosotros, los Seres Humanos, necesitamos de todas nuestras posibilidades, nuestros aspectos y características internas, para ser y estar íntegros y para responder a un ambiente en permanente cambio. Sin embargo, solemos disponer de menores herramientas, capacidades propias, por haber ido perdiéndolas en el camino, juzgándolas negativas algunas de ellas (aspectos rechazados) o incluso por haberlas pasado - sin darnos cuenta- a nuestra sombra (aspectos desconocidos).

Nos empobrecemos en nuestra percepción propia y en los recursos que contamos para vivir y convivir. Sin darnos cuenta realizamos una errónea elección del autoconcepto en lugar de enriquecer nuestro sí mismo.
¿En qué consiste el autoconcepto? en seleccionar interesadamente algunos aspectos de nuestra personalidad, nos identificamos con ellos y nos mostramos, a causa de esta selección, limitados y hasta previsibles ante el mundo. Y, en la mayoría de los casos, esto que mostramos lo enarbolamos como identidad.

En Gestalt buscamos la integración, recuperar los aspectos rechazados y descubrir los aspectos en sombra, reconocer el potencial que dejamos de lado en vía de sostener ese autoconcepto construído por selección propia, por mandatos, por miradas externas de personas que nos importan, por conclusiones internas sacadas en momentos específicos de nuestras vidas.

Sin darnos cuenta, nos identificamos con un polo interno (por ejemplo, "Soy fuerte"), anulando el otro lado de esta polaridad (" Soy sensible"); para alcanzar la integración, previamente he de saber cuál es mi polo opuesto, cuál es su función y habilidades que me concede, para una vez detectados los rasgos opuestos, que se complementan mutuamente, puedo acceder a integrarlos internamente y alcanzar mi centro, mi equilibrio, sabiendo que puedo acceder a ambos polos según las exigencias de la situación externa. Siguiendo los ejemplos anteriores, mi centro sería "Suave fortaleza".

Es importante destacar que los polos opuestos son PERSONALES, no son iguales para todo el mundo.  En el ejemplo anterior, yo puse como polaridad de Fuerte a Sensible, mas otros pueden vivir el opuesto de "fuerte" como: débil, vulnerable, vag@, inútil, ...
Así que te propongo un fácil ejercicio para que puedas ingresar al descubrimiento de algunos aspectos que posiblemente no tengas integrados, restándote capacidades y herramientas que posees.

Ejercicio: Busca una hoja de papel y un bolígrafo; dibuja tres columnas.
Arriba escribe en un lado de la hoja,YO SOY; en el medio "cuando no Soy ...",  y del otro lado de la línea, ENTONCES SOY.

            Yo Soy                               "cuando no Soy ..."                      Entonces Soy
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          Fuerte                 /                  fuerte                                /             Sensible
                                      /                                                            /
                                      /                                                            /

Te recomiendo que hagas primero la lista de Yo Soy, estamos indagando tu autoconcepto, y una vez terminada, pasa a completar el ejercicio, dándote tiempo (no rápido, por favor) para que puedas darte cuenta cuál es para tí, tu opuesto, tu polaridad. Si te animas, con cinco (¿tres?) que pongas en la lista, ¡está excelente para empezar!

Para favorecer la integración, que es nuestro horizonte en Gestalt, hemos de reconocer como propios nuestros opuestos en primer lugar; darnos cuenta de lo que nos resta, empobrece, su olvido o rechazo. Es un proceso, mas como siguiente paso puedes reflexionar que beneficios puede concederte esta característica que sí posees, y qué perjuicios TU CREES que te acarrea.

En un nivel emocional, un extremo o polo no aceptado (por ejemplo el enojo, que abreva de la agresión), no sólo acaba por no estar disponible cuando haga falta (para poner límites, por ejemplo), sino que además perturba y dificulta la vivencia satisfactoria de la emoción opuesta (que puede ser el amor, por ejemplo).

¿Compartes tus descubrimientos, por favor?
¡A enriquecernos se ha dicho! ;)

¿De què manera te RESPETAS hoy?

Hay preguntas que parecen sencillas, pero tienen el poder de cambiar nuestra forma de vivir. Una de ellas es esta:¿De qué manera te respeta...