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22 de febrero de 2014

Empatía: Contagio Emocional

Empatia, emociones, psicologia positiva, El Tornillo Flojo, gestalt
La empatía es un término que posee muchas definiciones, según el acercamiento sea desde lo perceptivo, lo cognitivo, lo emocional o comportamental. Desde Lipps (1903) hasta Batson (2009) tenemos acuerdos y desacuerdos sobre éste término, mas la principal coincidencia estriba en tomarla como una respuesta afectiva donde la persona "considera la experiencia de la vida interna del otro manteniendo la objetividad" (Kohut).

En lenguaje sencillo, es ponerse en los zapatos del otro, sin perder contacto con lo que a mí me pasa en mis propios zapatos. La empatía nos permite sentir lo que el otro siente, así como asomarnos a imaginar cómo nos sentiríamos en la situación de otra persona.

Ésta posibilidad que tenemos los humanos de sentir con, presente en muy variada graduación en cada persona, nos conecta y nos ayuda a movilizar nuestra semántica emocional (sobre la cual venimos hablando). Nos permite desde sufrir ante la observación del sufrimiento del otro hasta alegrarnos y contagiarnos de la alegría de otra persona.

 Algunas personas toman como punto de partida la empatía para trasladar el foco hacia sí mismo/a, en lugar de permanecer en el entendimiento emocional de lo que al otro le está pasando. Hemos de tener cuidado con ello si deseamos entrar en contacto con el otro, si buscamos un encuentro, pues acá puede perderse la presencia y respetuosa escucha que podemos brindar. Ejemplo: Dos personas están juntas, llamémosle A y B. A comparte con B un acontecimiento especial por el cual está transitando; B escucha e inmediatamente toma "pie" para pasar a contar su propia "historia" y explayarse en su sentir: pasa a ser el/la protagonista, con lo cual A queda relegado/a. Fijémosnos si esta situación se repite en ciertas relaciones.

Este contagio emocional es el primer paso de una cadena valiosa que nos lleva a sentir por. Se pueden destacar cuatro eslabones: empatía, simpatía, preocupación empática y compasión. No voy a explayarme en los otros tres, mas me parece importante su mención ... porque nos conducen a un actitud pro-social, a un deseo de ayudar de manera altruísta y a la compasión.


Las neurociencias han aportado mucho en los últimos años a este tema. Singer y Lamm (2009) sostienen que hay evidencia suficiente para afirmar que el hecho de poder empatizar con otros se relaciona con la activación de estructuras neuronales (neuronas espejo). Ésta es una de las razones biológicas para ir disminuyendo nuestro analfabetismo emocional.


Ya el acceder al primer eslabón de esta cadena nos nutre y potencia nuestras actitudes positivas. Si bien hay una base genética y una influencia de la comunicación emocional con la que crecimos, es posible el desarrollo de nuestras habilidades empáticas. Ni siquiera lo propongo con el objetivo de alcanzar la compasión (esto lo evaluará y decidirá cada uno), sino que les brindo esta información bajo la perspectiva de alcanzar diversos beneficios personales: mayor tolerancia al stress, evitación del juicio, importante descenso de la autocrítica y del perfeccionismo. ¡No es poco!

Y para terminar, recordarles uno de los aspectos positivos de este contagio emocional: ¡nos ayuda a desdramatizar situaciones!

¡Buen fín de semana!

29 de diciembre de 2013

Personas con Alta Sensibilidad

HSP, Gestalt, Aida Bello Canto, El Tornillo Flojo, Alta sensibilidad, Gestalt Integral
La sensibilidad es el punto de inicio esencial para poder entrar en contacto con las propias necesidades internas o externas. Nos posibilita el sentirnos y el sentir el mundo que nos rodea. Nos ofrece información sobre qué nos está pasando en este ahora y en este momento, conmigo mismo/a y con quien me rodea o interactúo, favoreciendo el encuentro o dándome señales de retirada.

Pareciera una obviedad el hablar de la sensibilidad, creyendo que todos la tenemos desarrollada y podemos fácilmente tomar registro de nuestro sentir, ponerle nombre (ansiedad, ternura, agobio, empatía, etc) y tomar acciones en coherencia con lo sentido. ¡Error!

Frecuentemente nos encontramos con dificultades en la sensibilización (primera fase del ciclo de experiencia o contacto, como decimos en Gestalt) donde la persona no puede dar cuenta de su sentir en ciertos momentos; por ejemplo, no registra cuando se enoja, tiene miedo o se conmueve. Difícilmente va a poder satisfacer sus necesidades requeridas en ciertas áreas de su vida o entrar en genuino contacto con otros donde estas sensaciones sean pertinentes. Además, el cuerpo siente aunque la persona no lo perciba, depositando en el mismo sus efectos: a veces corazas, otras somatizaciones.

La buena noticia es que es posible el entrenamiento a través de diferentes modos: aprender a escuchar la señales físicas, distinguir en qué momento aparecen, pulir el alfabeto emocional, etc. Hay ejercicios específicos para desarrollar la sensibilidad, o salir de la desensibilización; ésto lo dejamos para otro día, si les interesa.

También hay personas con alta sensibilidad (Highly Sensitive People) que poseen un sistema nervioso mucho más sensible que el promedio - es innato-, captando las sutilezas de su alrededor y mayor cantidad de información sensorial. Se conmueven profundamente con el arte, la naturaleza, el sufrimiento de los otros; les afecta de sobremanera los ruidos, los olores fuertes, las masas de gente, ...


Los HSP necesitan aprender a darse tiempo para procesar tanta información, (captan rápidamente las necesidades del ambiente, lo que otras personas necesitan) y otorgarse el espacio para armonizarse propiciando que la avalancha de estímulos no los conduzca a la fatiga o al frecuente sufrimiento.

La Dra. Elaine Aron ha investigado en profundidad a las personas con alta sensibilidad, encontrando a dos cada diez personas que lo poseen, sin variación de género ( http://www.hsperson.com).


Poseer una alta sensibilidad puede complicar la vida, tal como la vivimos hoy en día, mas también posee enormes ventajas. Abrazar este rasgo como propio y reconocerse, el cual no se puede cambiar por más que muchos buscan ayuda para "no ser tan sensibles", es el primer gran paso para transformar la complicación en don: creatividad, empatía, flexibilidad, precisión, ... Encontramos en nuestra historia con este rasgo a muchas personas comprometidas con el bienestar de la humanidad y del medio ambiente, pintores, músicos.

No es cuestión de qué es mejor: tener poca sensibilidad, ser promedio o tenerla alta. ¡Sin juicios! Somos, ésta es la grandeza de reconocernos y reconocer al otro. Y cada uno buscará el camino que sienta en mayor sintonía para sumar Vida a sí mismo y a otros.

¡Buen 2014 para todos!

14 de octubre de 2013

Desdramatizar con Empatía

Empatia desdramatizar
Me he dado cuenta de que muchos de los temas tratados en este blog plantean de una forma u otra la desdramatización, no con el uso de esta palabra, sino como tránsito o finalidad para una mejor calidad de vida con uno mismo y con los otros, ya sea con información, estudios realizados y alguna que otra sugerencia. Así que hoy voy directo al tema para potenciar tan eficaz herramienta: desdramatizar situaciones que nos paran ante el padecimiento, con su abanico de intensidad.

Poder mirar otras realidades nos ayuda a ubicar mejor la propia. Por supuesto que cada uno de nosotros siente y cree que lo que nos acontece es la mayor causa de sufrimiento, es mí sufrimiento, mas ampliar nuestra mirada a otras realidades ofrece un cambio de perspectiva, nos abre una posibilidad de valoración distinta.


La empatía, ponernos en los zapatos del otro y sentir desde ahí, puede sernos altamente útil. Abrirnos a mirar cuanto nos rodea, no solamente a los seres allegados, sino al mundo en que vivimos, cuando caminamos, viajamos, sentados en un parque, ... En algunos casos de profundo dramatismo, recomiendo visitar hospitales infantiles, orfanatos, para citar algunos ejemplos, y si es posible brindar un poco de su tiempo para la colaboración donde la solidaridad se necesita como la comida.

Para conectar con otro ser humano hace falta darse tiempo, para poder mirar y sentir al otro; estudios especializados hablan de alrededor de ocho segundos mirando para conectar. ¿Es mucho? Si nos vamos al opuesto que sería desconectar para no sentir, recordemos cuánto tiempo tardamos en cambiar de canal de TV cuando aparece una noticia que nos impacta, o qué hacemos cuando nos encontramos en la calle una escena no deseada.


Además, los humanos funcionamos de una manera bastante automática con una escala de relatividad interna: todo es realtivo a ..., en el sentido de que evaluamos algo adentro nuestro en comparación con otro algo adentro nuestro (hago la cursiva con el objetivo de que quede claro que la comparación es para y en nosotros mismos). Por ejemplo, sabemos cuando estamos "mal" porque tenemos una memoria de "bien"; nos reconocemos alegres porque adentro ya tenemos grabada la experiencia de tristes; asentimos internamente al buen trato por la memoria (hasta dérmica) del maltrato. Ésto, no solamente puede ayudarnos a desdramatizar nuestro personal acontecer, sino que podemos aprender de respuestas diferentes dadas por otros ante difíciles historias de vida y qué actitud le imprimen a su existencia.

Recordar otros momentos de crisis pasados y lo que nos ayudó a atravesarla: con qué elementos internos conté y cuáles externos estuvieron presentes. Y ... ¡que todo pasa!

Como desdramatizar situaciones no siempre es fácil hacerlo rápidamente, ayuda el cambiar el foco de atención. Si podemos reconocer que en ese momento no podemos bajar la magnitud o ver lo que nos pasa con otra mirada, entonces quedamos disponibles para ocuparnos de otra cosa, fijarnos en otros planes o actividades; definitivamente no quedarnos encerrados "haciéndonos la cabeza", cual pájaro carpintero golpeándonos el cerebro.

Mi intención es que podamos bajar los decibeles a muchos momentos de nuestra vida, los cuales tomamos de manera tremendista y sentimos con tal intensidad, sin desmerecer ninguno ni ponerlos en la línea de lo superficial: "La verdad del dolor, es el dolor mismo" (Sartre). La actitud de desdramatizar es eficaz hasta para los momentos más duros y difíciles ayudándonos a atravesarlos, encontrar nuevas respuestas y abrirnos a dejarnos sostener por la empatía que podemos ejercitar y ... ¡recibir!

¿De què manera te RESPETAS hoy?

Hay preguntas que parecen sencillas, pero tienen el poder de cambiar nuestra forma de vivir. Una de ellas es esta:¿De qué manera te respeta...