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8 de enero de 2023
Tips para aumentar el registro emocional. Ventajas.
Importancia de ampliar nuestra capacidad de reconocer y nombrar nuestras propias emociones y la de los demás.
Dentro de las muchas ventajas que tiene, una esencial es detectar con mayor rapidez lo que nos nutre y lo que nos intoxica!
Tenemos mayor posibilidad de elegir
Charla en Vivo, invitada por el Centro de Bienestar de Perú, @psicol.equilibrium.
Si te suma y deseas recibir novedades de mis videos, me ayudas dando click en "Seguir". ¡Gracias!
#gestalt #desarrollopersonal #creencias #gestionemocional #relaciones #potenciate #liderazgo #aidabellocanto #inteligenciaemocional
26 de junio de 2022
9 Tips que te Potencian
Todos queremos estar mejor en algún área de nuestras vidas, tenemos proyectos, deseos, metas que anhelamos alcanzar; muchas veces nos perdemos en el camino y dejamos de utilizar herramientas super útiles que tenemos. Otras veces, las desconocemos. Hoy te brindo 9 tips que te ayudaran a concretar el cambio o crecimiento que buscas. Para empezar te recuerdo que desde fines del siglo pasado se ha difundido ampliamente la importancia de la inteligencia emocional para un mejor desarrollo de las capacidades personales, despliegue de las aptitudes y calidad en las relaciones. Podemos acrecentarla y fortalecerla, viéndonos favorecidos de múltiples maneras: concretando nuestros objetivos, atravesar y aprender de obstáculos laborales y personales, incremento del bienestar interno ...
La inteligencia emocional "agrupa al conjunto de habilidades psicológicas que permiten apreciar y expresar de manera equilibrada nuestras propias emociones, entender las de los demás, y utilizar esta información para guiar nuestra forma de pensar y nuestro comportamiento".
Les recuerdo que su importancia no sólo es personal, sino a nivel laboral. Hoy en día las empresas tienen muy en cuenta en las entrevistas y/o los ascensos, las destrezas que posee la persona en su inteligencia emocional (van mucho más lejos que el coeficiente intelectual).
El objetivo presente es ofrecerles en síntesis 9 tips que están presentes en la inteligencia emocional, para que puedan revisar cuál ya están empleando y a dónde es beneficioso focalizar, prestarle atención. Acá van:
1) Importancia de conocer nuestras emociones. Disminuir nuestro analfabetismo emocional nos ubica en mejores condiciones de entendernos y entender a los demás, enriqueciendo nuestra vivencia emocional, la manera en cómo percibimos el mundo y por ende la forma en que accionamos y reaccionamos en el mismo.
2) Discriminar lo Obvio de lo Imaginario; lo obvio es lo que aparece, lo que hay, lo observable (fenomenología) y lo imaginario es todo lo que le ponemos nosotros a la situación, con nuestras interpretaciones y/o supuestos. Esto nos lleva a actuar basados en los hechos, no en lo que nos imaginamos.
3) Atención a nuestros pensamientos, y al lenguaje utilizado. Las palabras poseen gran importancia y dan coherencia, o no, a lo que sentimos y hacemos.
4) Habitar el Presente, al Aquí y Ahora. Registrar si poseemos el hábito de irnos al pasado o al futuro, con la cuota de ansiedad o angustia que suele aparecer (entre otras emociones). Establecer nuestras metas / objetivos presentes y registrar los soportes internos o externos que necesitamos para los mismos.
5) Poseer redes, relaciones nutritivas, estar conectados con nuestro mundo. Somos seres en co-existencia y en convivencia.
6) Poner límites de manera adecuada, con respeto hacia el otro y hacia uno mismo. Es de suma importancia saber dar un Sí y un No con claridad.
7) Apertura para el aprendizaje de lo nuevo, aprender de las experiencias de otros, abrirnos a crecer internamente. Esto nos puede llevar, si así lo elegimos, a salir de nuestra zona de confort y desplegar nuestra creatividad.
8) Empatía, ponernos en los zapatos del otro. Fomentamos emociones de encuentro y contacto, sabiendo que influenciamos en nuestro medio y podemos afectar positivamente al otro / los otros.
9) Cultivar una actitud positiva, la cual nos ayuda a transformar experiencias, reflexionar y aprender de las mismas. Podemos acudir a nuestro cerebro para ello aprendiendo a "Cómo generar emociones para nuestro bienestar".
¿Cómo vas con estos tips? Ojalá te sean útiles para registrar cuáles ya tienes integrados y elige, si quieres, por dónde seguir. ¡Dale!
Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt
La inteligencia emocional "agrupa al conjunto de habilidades psicológicas que permiten apreciar y expresar de manera equilibrada nuestras propias emociones, entender las de los demás, y utilizar esta información para guiar nuestra forma de pensar y nuestro comportamiento".
Les recuerdo que su importancia no sólo es personal, sino a nivel laboral. Hoy en día las empresas tienen muy en cuenta en las entrevistas y/o los ascensos, las destrezas que posee la persona en su inteligencia emocional (van mucho más lejos que el coeficiente intelectual).
El objetivo presente es ofrecerles en síntesis 9 tips que están presentes en la inteligencia emocional, para que puedan revisar cuál ya están empleando y a dónde es beneficioso focalizar, prestarle atención. Acá van:
1) Importancia de conocer nuestras emociones. Disminuir nuestro analfabetismo emocional nos ubica en mejores condiciones de entendernos y entender a los demás, enriqueciendo nuestra vivencia emocional, la manera en cómo percibimos el mundo y por ende la forma en que accionamos y reaccionamos en el mismo.
2) Discriminar lo Obvio de lo Imaginario; lo obvio es lo que aparece, lo que hay, lo observable (fenomenología) y lo imaginario es todo lo que le ponemos nosotros a la situación, con nuestras interpretaciones y/o supuestos. Esto nos lleva a actuar basados en los hechos, no en lo que nos imaginamos.
3) Atención a nuestros pensamientos, y al lenguaje utilizado. Las palabras poseen gran importancia y dan coherencia, o no, a lo que sentimos y hacemos.
4) Habitar el Presente, al Aquí y Ahora. Registrar si poseemos el hábito de irnos al pasado o al futuro, con la cuota de ansiedad o angustia que suele aparecer (entre otras emociones). Establecer nuestras metas / objetivos presentes y registrar los soportes internos o externos que necesitamos para los mismos.
5) Poseer redes, relaciones nutritivas, estar conectados con nuestro mundo. Somos seres en co-existencia y en convivencia.
6) Poner límites de manera adecuada, con respeto hacia el otro y hacia uno mismo. Es de suma importancia saber dar un Sí y un No con claridad.
7) Apertura para el aprendizaje de lo nuevo, aprender de las experiencias de otros, abrirnos a crecer internamente. Esto nos puede llevar, si así lo elegimos, a salir de nuestra zona de confort y desplegar nuestra creatividad.
8) Empatía, ponernos en los zapatos del otro. Fomentamos emociones de encuentro y contacto, sabiendo que influenciamos en nuestro medio y podemos afectar positivamente al otro / los otros.
9) Cultivar una actitud positiva, la cual nos ayuda a transformar experiencias, reflexionar y aprender de las mismas. Podemos acudir a nuestro cerebro para ello aprendiendo a "Cómo generar emociones para nuestro bienestar".
¿Cómo vas con estos tips? Ojalá te sean útiles para registrar cuáles ya tienes integrados y elige, si quieres, por dónde seguir. ¡Dale!
Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt
15 de agosto de 2021
Estrategias y técnicas para el post trauma. Un modelo integrativo.
Modelo basado en cinco puntos, estrategias para atravesar el post trauma, potenciar la resiliencia, salir fortalecidos tras eventos traumáticos (de muy diversa índole).
Charla brindada por Instagram Live por la Lic. Verónica Sosa Conley @veronicasosaconley, con la Dra. Aída Bello Canto @aidabellocanto, en el marco de la Reunión Científica de Agosto de SOGIA @sogiagestalt, Sociedad Gestáltica Integral Argentina.
La Lic. Verónica Sosa Conley es co-fundadora de @Lifestriders.
Si te suma esta información, comparte por favor y suscríbete a mi Canal. ¡Muchas gracias!
#trauma #posttrauma #psicologia #estrategiasterapeuticas #aidabellocanto #gestalt #sogiagestalt #gestionemocional
14 de febrero de 2021
La Ternura como ingrediente en las Relaciones
La ternura es la expresión serena del amor, que brinda respeto, afecto y reconocimiento a otro Ser vivo. Es un sentimiento generador de fuerza en los vínculos, teje el entramado de sostén emocional para los niños - y los adultos-, siendo una señal visible del profundo deseo del bienestar del otro. La expresión de la ternura es suave, en contacto con el otro: una mirada, una caricia, un abrazo, una palabra. Es transmitir con todo nuestro ser que: estoy aquí para tí, con mi mirada te doy existencia, te respeto.
La ternura se hace presente en pequeños detalles, no necesita de grandes algarabías ni enormes despliegues, mas el mensaje que envía es profundo, crea raíces, es un acto de entrega. Y curiosamente, a mi modo de comprender este sentimiento, acontece lo que pasa con muchos otros actos humanos, ambas partes se ven mutuamente beneficiadas. No sólo es un acto de entrega sino que al mismo tiempo se reciben sutiles bondades que emanan de la propia ternura (las endorfinas circulan por nuestra sangre).
Este sentimiento también es un acto de bondad, y numerosos estudios han demostrado que quienes la ejercen son personas más sanas y felices, entendiendo "feliz" como la sensación de satisfacción y bienestar para con sus propias vidas. Piero Ferrucci, psicoterapeuta y filósofo graduado en la Universidad de Torino, ha realizado una investigación (publicada en su libro "El Poder de la Bondad") donde interrogó a 10.000 hombres sobre sus hábitos, salud y ambiente, encontrando que aquellos que recibían y/o daban demostraciones de afecto (gratitud, calidez, ternura) tenían un índice estadísticamente inferior a la media, de tener alguna dolencia cardíaca. En otras palabras, nuestra salud física se beneficia.
Es bastante frecuente en los Seres humanos que dejemos asomar la ternura ante situaciones difíciles de otra persona u otro ser vivo; ahí nos surge el acompañar, consolar, escuchar, ... entrar en contacto con ese otro Ser, estar presentes, ofrecer ese abrazo o palabra que va impregnada de este sentimiento. Es una gran medicina pues el contacto "cura", el encuentro "cura", y me refiero a que la sola presencia de un otro que realmente está ahí para mí, produce un profundo bienestar aún en una situación de dolor. Muchas veces no necesitamos que nos hablen o nos aconsejen, sino que estén presentes, a nuestro lado, en respetuoso silencio; ésto también es ternura.
¿Hemos de esperar a que acontezca una situación de sufrimiento, un padecer, para mostrar la bondad que nos habita? Creo que todos sabemos la respuesta, sólo la enuncio para que podamos reflexionar sobre la importancia de abrir la puerta a esta fuerza interna que nos beneficia a todos; y si quieren, empezando por uno mismo, ya que no solamente se han demostrado la disminución de afecciones cardíacas, sino mejora en el insomnio y mejor rendimiento cognitivo. ¡Así que tú siempre sales ganando!
La ternura fortalece las relaciones, mejora la salud, ayuda a transitar crisis, favorece el encuentro e incide positivamente en todos: conocidos o desconocidos.
Para despedirme en este hoy les dejo las palabras de Aldous Huxley, investigador inglés sobre técnicas para desarrollar los potenciales humanos, que ante la frecuente pregunta de cuál es lo más eficaz para transformar nuestra vida, contestó: "No deja de ser desconcertante que después de tantos años de investigación y experimentación deba decir que la respuesta más acertada es: simplemente, procura ser un poco más bondadoso".
¡Les deseo lo mejor!
Dra. Aìda Bello Canto
Psicologìa y Gestalt
La ternura se hace presente en pequeños detalles, no necesita de grandes algarabías ni enormes despliegues, mas el mensaje que envía es profundo, crea raíces, es un acto de entrega. Y curiosamente, a mi modo de comprender este sentimiento, acontece lo que pasa con muchos otros actos humanos, ambas partes se ven mutuamente beneficiadas. No sólo es un acto de entrega sino que al mismo tiempo se reciben sutiles bondades que emanan de la propia ternura (las endorfinas circulan por nuestra sangre).
Este sentimiento también es un acto de bondad, y numerosos estudios han demostrado que quienes la ejercen son personas más sanas y felices, entendiendo "feliz" como la sensación de satisfacción y bienestar para con sus propias vidas. Piero Ferrucci, psicoterapeuta y filósofo graduado en la Universidad de Torino, ha realizado una investigación (publicada en su libro "El Poder de la Bondad") donde interrogó a 10.000 hombres sobre sus hábitos, salud y ambiente, encontrando que aquellos que recibían y/o daban demostraciones de afecto (gratitud, calidez, ternura) tenían un índice estadísticamente inferior a la media, de tener alguna dolencia cardíaca. En otras palabras, nuestra salud física se beneficia.
Es bastante frecuente en los Seres humanos que dejemos asomar la ternura ante situaciones difíciles de otra persona u otro ser vivo; ahí nos surge el acompañar, consolar, escuchar, ... entrar en contacto con ese otro Ser, estar presentes, ofrecer ese abrazo o palabra que va impregnada de este sentimiento. Es una gran medicina pues el contacto "cura", el encuentro "cura", y me refiero a que la sola presencia de un otro que realmente está ahí para mí, produce un profundo bienestar aún en una situación de dolor. Muchas veces no necesitamos que nos hablen o nos aconsejen, sino que estén presentes, a nuestro lado, en respetuoso silencio; ésto también es ternura.
¿Hemos de esperar a que acontezca una situación de sufrimiento, un padecer, para mostrar la bondad que nos habita? Creo que todos sabemos la respuesta, sólo la enuncio para que podamos reflexionar sobre la importancia de abrir la puerta a esta fuerza interna que nos beneficia a todos; y si quieren, empezando por uno mismo, ya que no solamente se han demostrado la disminución de afecciones cardíacas, sino mejora en el insomnio y mejor rendimiento cognitivo. ¡Así que tú siempre sales ganando!La ternura fortalece las relaciones, mejora la salud, ayuda a transitar crisis, favorece el encuentro e incide positivamente en todos: conocidos o desconocidos.
Para despedirme en este hoy les dejo las palabras de Aldous Huxley, investigador inglés sobre técnicas para desarrollar los potenciales humanos, que ante la frecuente pregunta de cuál es lo más eficaz para transformar nuestra vida, contestó: "No deja de ser desconcertante que después de tantos años de investigación y experimentación deba decir que la respuesta más acertada es: simplemente, procura ser un poco más bondadoso".
¡Les deseo lo mejor!
Dra. Aìda Bello Canto
Psicologìa y Gestalt
18 de octubre de 2020
¿Quieres Cambiar? ¡Pues empieza, paso a paso!
Muchas personas permanecen largo tiempo en situaciones de maltrato, externo y/o interno, porque han desarrollado una especie de anestesia emocional ante el padecimiento, que no pasa totalmente desapercibido por supuesto, más la seguridad de lo conocido es más grande que la necesidad del cambio: ¿Cuànto tienes que sufrir para cambiar?
El camino de la transformación es un proceso que implica un compromiso de nuestra parte con nosotros mismos, donde vamos dando pasos a nuestra medida y nos paramos cada tanto, para ir asimilando lo nuevo, cuanto voy descubriendo adentro e integrando. Merece mucho respeto todo aquel que se lanza al cambio pues ha de ir reconociendo y dándole la mano al miedo que se hace presente, pues desconocemos lo que nos depara este sendero y la incertidumbre puede tornarse nuestro compañero. ¿Qué nos impulsa entonces? Arribar a la certeza interna de que donde estamos o cómo estamos, ya no lo queremos más.
Para los que desean animarse a una transformación positiva y los detiene esta especie de vértigo a lo desconocido, o para aquellos que ya están en el proceso e ingresan en un tramo de "paremos un poco", les comparto que hay diferentes caminos por los que podemos transitar para generar un cambio; no es único el camino ni única la manera de realizarlo.
- Está el camino de la Autoestima, donde voy revisando mi auto valoración, descubriendo herramientas propias que desconocía, aprendo a implementarlas, voy paulatinamente sumándoME.
- Está el de las Emociones; donde voy empezando a conocer cuáles son las que registro, amplío mi alfabeto emocional, voy dándome cuenta cómo las siento - hasta corporalmente- y mi modo de expresarlas. Voy aprendiendo a ser coherente con lo que siento y el cómo lo expreso.
- Está el camino de la Comunicación, donde reviso mi manera de comunicarme con otra persona, dándome cuenta si digo lo que quiero decir o lo que el otro espera que yo diga, o lo que debería decir. Reviso mi claridad en la comunicación, si pongo límites cuando detecto invasión, o si yo mismo/a manipulo al otro.
- Está el camino de animarse a lo nuevo, poco a poco, probando algo diferente y ver qué me pasa; darme la oportunidad de un pequeño cambio en mis acciones y observar cómo reacciono ante ello: ¿me gusta? ¿me sorprendo de mí mismo/a?
Como ven no hace falta transitar todos los caminos de golpe, todos a la vez, para producir el cambio positivo anhelado, necesitado. Basta que empecemos por uno de ellos, y tomado de esta manera generamos adentro nuestro un efecto aliviador.
Concediéndonos la paciencia, tolerancia y cariño que le damos a un niño que está aprendiendo a caminar ... ¡podemos lograr nuestro cambio positivo! Como dice una frase anónima: "un pequeño paso no te lleva hasta la meta, pero te saca del lugar de donde estás".
¿Quieres cambiar? ¡Pues empieza!
Dra. Aída Bello Canto
Psicologìa y Gestalt
El camino de la transformación es un proceso que implica un compromiso de nuestra parte con nosotros mismos, donde vamos dando pasos a nuestra medida y nos paramos cada tanto, para ir asimilando lo nuevo, cuanto voy descubriendo adentro e integrando. Merece mucho respeto todo aquel que se lanza al cambio pues ha de ir reconociendo y dándole la mano al miedo que se hace presente, pues desconocemos lo que nos depara este sendero y la incertidumbre puede tornarse nuestro compañero. ¿Qué nos impulsa entonces? Arribar a la certeza interna de que donde estamos o cómo estamos, ya no lo queremos más.
Para los que desean animarse a una transformación positiva y los detiene esta especie de vértigo a lo desconocido, o para aquellos que ya están en el proceso e ingresan en un tramo de "paremos un poco", les comparto que hay diferentes caminos por los que podemos transitar para generar un cambio; no es único el camino ni única la manera de realizarlo.
- Está el camino de la Autoestima, donde voy revisando mi auto valoración, descubriendo herramientas propias que desconocía, aprendo a implementarlas, voy paulatinamente sumándoME.
- Está el de las Emociones; donde voy empezando a conocer cuáles son las que registro, amplío mi alfabeto emocional, voy dándome cuenta cómo las siento - hasta corporalmente- y mi modo de expresarlas. Voy aprendiendo a ser coherente con lo que siento y el cómo lo expreso.
- Está el camino de la Comunicación, donde reviso mi manera de comunicarme con otra persona, dándome cuenta si digo lo que quiero decir o lo que el otro espera que yo diga, o lo que debería decir. Reviso mi claridad en la comunicación, si pongo límites cuando detecto invasión, o si yo mismo/a manipulo al otro.
- Está el camino de animarse a lo nuevo, poco a poco, probando algo diferente y ver qué me pasa; darme la oportunidad de un pequeño cambio en mis acciones y observar cómo reacciono ante ello: ¿me gusta? ¿me sorprendo de mí mismo/a?
Como ven no hace falta transitar todos los caminos de golpe, todos a la vez, para producir el cambio positivo anhelado, necesitado. Basta que empecemos por uno de ellos, y tomado de esta manera generamos adentro nuestro un efecto aliviador.Concediéndonos la paciencia, tolerancia y cariño que le damos a un niño que está aprendiendo a caminar ... ¡podemos lograr nuestro cambio positivo! Como dice una frase anónima: "un pequeño paso no te lleva hasta la meta, pero te saca del lugar de donde estás".
¿Quieres cambiar? ¡Pues empieza!
Dra. Aída Bello Canto
Psicologìa y Gestalt
10 de mayo de 2020
Mayor registro Emocional = Mayor Vitalidad, mejores Relaciones
Tener un rico repertorio emocional nos provee de un mayor grado de vivencia y experiencia vital, profundo contacto y calidad en nuestras relaciones. Recordemos que las emociones primarias son con las que venimos equipados desde nuestro nacimiento, poseyendo cada una su función de supervivencia (miedo, afecto, tristeza, enojo y alegría).
Las emociones de desarrollo son éstas primarias que se van desplegando y tomando matices e intensidad variada, pudiendo con ello aumentar nuestro registro emocional al crecer internamente, fortalecer nuestra autoestima, ir más allá de nuestro "Yo" y conectarnos con los otros seres humanos.
¿Para qué nos sirve tener un mayor registro emocional?: para ser más claros, para expresarnos emocionalmente, nuestra experiencia vital se enriquece y nuestras relaciones y vínculos tienden a ser nutritivas (ya que detectamos con mayor rapidez lo que emocionalmente nos intoxica).
Les doy un ejemplo de una emoción primaria y su paso a emociones de desarrollo, funcionales y disfuncionales:
Emoción primaria: Afecto. Su función es la vinculación.
Emociones de desarrollo del Afecto: Amor, ternura, aceptación, agradecimiento, apoyo, compasión, comprensión, empatía, simpatía, solidaridad.
Emociones disfuncionales del Afecto: dependencia, sumisión, sometimiento, aislamiento.
Les recuerdo que lo que denomino analfabetismo emocional no significa que la persona no sienta las emociones, sino que no puede nombrarlas; no posee un registro que unifique lo que siente con la conciencia, y por ende con la expresión verbal; aparece un escaso darse cuenta de qué es lo que siente. Esto conlleva también a una pobre expresividad emocional, lo cual influye en los vínculos.
Con gran frecuencia vamos anestesiando nuestras emociones para protegernos, llegando a sacarlas de nuestro repertorio emocional, amputando nuestra experiencia vital. Obviamente para poder acceder nuevamente a ellas hemos de solucionar la causa o causas que nos llevaron a ésta anestesia y pasar a sentirnos con herramientas para cuidarnos sin pagar el precio de opacarnos emocionalmente. Los motivos más frecuentes son:
- Miedo al rechazo al expresar algunas emociones; ya sean emociones de enojo, tristeza o amor.
- Falsas creencias sobre algunas emociones; creer que sentir tal o cual emoción (por ejemplo envidia, enojo) es "malo".
- Perfeccionismo / control emocional. Considerar que expresar emociones es una demostración de vulnerabilidad (enojo, ansiedad, angustia, tristeza).
- Dependencia emocional; se van eliminando muchas emociones del propio repertorio con el objetivo de asegurarme permanecer al lado del Otro, expresar lo que considero que es deseado por la otra persona.
Ponerle nombre a lo que sentimos, enriquecer nuestro alfabeto emocional, nos genera una mayor riqueza en nuestra experiencia vivencial propia y en nuestras relaciones, nos ofrece una comprensión más clara sobre lo que nos pasa cuando nos pasa y reflexión sobre la situación acontecida. ¡Tengamos presente que podemos sentir más de una emoción a la vez!
Para los que deseen ir puliendo su detección en las emociones, les recomiendo Sensibilización Cuerpo y Emoción.
A veces, "no sabemos lo que nos pasa y éso es lo que nos pasa" (Ortega y Gasset).
Dra. Aida Bello Canto
Psicología y Gestalt
Las emociones de desarrollo son éstas primarias que se van desplegando y tomando matices e intensidad variada, pudiendo con ello aumentar nuestro registro emocional al crecer internamente, fortalecer nuestra autoestima, ir más allá de nuestro "Yo" y conectarnos con los otros seres humanos.
¿Para qué nos sirve tener un mayor registro emocional?: para ser más claros, para expresarnos emocionalmente, nuestra experiencia vital se enriquece y nuestras relaciones y vínculos tienden a ser nutritivas (ya que detectamos con mayor rapidez lo que emocionalmente nos intoxica).
Les doy un ejemplo de una emoción primaria y su paso a emociones de desarrollo, funcionales y disfuncionales:
Emoción primaria: Afecto. Su función es la vinculación.
Emociones de desarrollo del Afecto: Amor, ternura, aceptación, agradecimiento, apoyo, compasión, comprensión, empatía, simpatía, solidaridad.
Emociones disfuncionales del Afecto: dependencia, sumisión, sometimiento, aislamiento.
Les recuerdo que lo que denomino analfabetismo emocional no significa que la persona no sienta las emociones, sino que no puede nombrarlas; no posee un registro que unifique lo que siente con la conciencia, y por ende con la expresión verbal; aparece un escaso darse cuenta de qué es lo que siente. Esto conlleva también a una pobre expresividad emocional, lo cual influye en los vínculos.
Con gran frecuencia vamos anestesiando nuestras emociones para protegernos, llegando a sacarlas de nuestro repertorio emocional, amputando nuestra experiencia vital. Obviamente para poder acceder nuevamente a ellas hemos de solucionar la causa o causas que nos llevaron a ésta anestesia y pasar a sentirnos con herramientas para cuidarnos sin pagar el precio de opacarnos emocionalmente. Los motivos más frecuentes son:
- Miedo al rechazo al expresar algunas emociones; ya sean emociones de enojo, tristeza o amor.
- Falsas creencias sobre algunas emociones; creer que sentir tal o cual emoción (por ejemplo envidia, enojo) es "malo".
- Perfeccionismo / control emocional. Considerar que expresar emociones es una demostración de vulnerabilidad (enojo, ansiedad, angustia, tristeza).
- Dependencia emocional; se van eliminando muchas emociones del propio repertorio con el objetivo de asegurarme permanecer al lado del Otro, expresar lo que considero que es deseado por la otra persona.
Ponerle nombre a lo que sentimos, enriquecer nuestro alfabeto emocional, nos genera una mayor riqueza en nuestra experiencia vivencial propia y en nuestras relaciones, nos ofrece una comprensión más clara sobre lo que nos pasa cuando nos pasa y reflexión sobre la situación acontecida. ¡Tengamos presente que podemos sentir más de una emoción a la vez!
Para los que deseen ir puliendo su detección en las emociones, les recomiendo Sensibilización Cuerpo y Emoción.
A veces, "no sabemos lo que nos pasa y éso es lo que nos pasa" (Ortega y Gasset).
Dra. Aida Bello Canto
Psicología y Gestalt
2 de febrero de 2020
Emociones y Calidad de Vida
La capacidad de comunicar nuestras emociones con los gestos es innata. Es un lenguaje universal, donde todos y cada uno de nosotros, sin importar idioma, cultura o país, podemos transmitir lo que sentimos desde el nacimiento. Éstas son las emociones básicas de las que hemos hablado, cuya función es la de supervivencia. Y es que nuestro cerebro emocional viene equipado para la superviviencia y para el bienestar.
Sí, leíste bien, venimos equipados emocionalmente para el bienestar, pues aún las emociones displacenteras, que son comúnmente y equivocadamente llamadas emociones negativas (ej: miedo, tristeza, enojo), las necesitamos para protegernos y cuidarnos, ayudándonos a tomar lo que necesitamos para encarar cada situación específica dada. No sobreviríamos sin ellas.
Las emociones placenteras (ej: alegría, afectividad, serenidad) también cumplen su objetivo evolutivo al ampliar nuestros recursos intelectuales, físicos y sociales. Lo interesante a destacar es que no solamente venimos ya equipados con estas emociones - todas son positivas pues las necesitamos- , sino que a través de las diferentes formas de aprendizaje podemos reforzarlas y nutrirlas; logrando al mismo tiempo, una transformación de nuestra estructura cerebral a través de la neuroplasticidad.
La calidad de una vida personal depende de la capacidad - inteligencia emocional- de sentir y expresar las emociones, así también el regularlas. Me parece de suma importancia el aprender a utilizar en el mundo emocional la conjunción "Y"; ¿a qué me refiero? a que no estamos invadidos por una sola emoción y muchas veces el sentir la preponderancia de una sola, puede hacernos creer que estamos "tomados", teñidos, por la misma. Si fuese la emoción alegría diríamos que no habría problema alguno, mas si es tristeza o angustia, la persona se sumerge en ellas con todo el compromiso físico que además implica.
Si nos damos tiempo para registrar cómo estamos, cómo nos sentimos, podremos registrar que a lo mejor sentimos tristeza en un área de nuestra vida y al mismo tiempo sentimos bienestar/alegría en otra área. Afinar nuestro alfabeto emocional, concedernos el tiempo para pulir nuestro registro sobre cómo estamos y darnos cuenta de la riqueza emocional que poseemos, nos abre la puerta a una mayor vitalidad, a una mayor conexión con nosotros mismos y con el mundo que nos rodea. Además sumándole la convivencia de varias emociones al mismo tiempo, nos auto-proveemos de un paracaídas para esos momentos de tránsito en la vida que todos atravesamos.
Desarrollar nuestra inteligencia emocional va de la mano de nutrir nuestros pensamientos positivos, aprender a percibir con mayor facilidad lo "que hay y no lo que falta", registrar y valorar los aspectos y acontecimientos positivos de nuestra vida; y paralelamente, vamos transformando nuestro organismo con sus químicos y nuestro cerebro; muchos investigadores lo denominan el cerebro feliz.
¿Es un entrenamiento? ¡Sí!
¿Hemos de hacer algo nuevo? ¡Sí!
¿Nos lleva a consultarnos adentro? ¡Sí!
¿Es posible la transformación? ¡Sí!
Y por último, ¿nos merecemos vivir mejor, sumar calidad de vida? ¡Definitivamente Sí!
¡Nos beneficiamos todos!
Dra. Aida Bello Canto
Psicoloía y Gestalt
Sí, leíste bien, venimos equipados emocionalmente para el bienestar, pues aún las emociones displacenteras, que son comúnmente y equivocadamente llamadas emociones negativas (ej: miedo, tristeza, enojo), las necesitamos para protegernos y cuidarnos, ayudándonos a tomar lo que necesitamos para encarar cada situación específica dada. No sobreviríamos sin ellas.
Las emociones placenteras (ej: alegría, afectividad, serenidad) también cumplen su objetivo evolutivo al ampliar nuestros recursos intelectuales, físicos y sociales. Lo interesante a destacar es que no solamente venimos ya equipados con estas emociones - todas son positivas pues las necesitamos- , sino que a través de las diferentes formas de aprendizaje podemos reforzarlas y nutrirlas; logrando al mismo tiempo, una transformación de nuestra estructura cerebral a través de la neuroplasticidad.
La calidad de una vida personal depende de la capacidad - inteligencia emocional- de sentir y expresar las emociones, así también el regularlas. Me parece de suma importancia el aprender a utilizar en el mundo emocional la conjunción "Y"; ¿a qué me refiero? a que no estamos invadidos por una sola emoción y muchas veces el sentir la preponderancia de una sola, puede hacernos creer que estamos "tomados", teñidos, por la misma. Si fuese la emoción alegría diríamos que no habría problema alguno, mas si es tristeza o angustia, la persona se sumerge en ellas con todo el compromiso físico que además implica.
Si nos damos tiempo para registrar cómo estamos, cómo nos sentimos, podremos registrar que a lo mejor sentimos tristeza en un área de nuestra vida y al mismo tiempo sentimos bienestar/alegría en otra área. Afinar nuestro alfabeto emocional, concedernos el tiempo para pulir nuestro registro sobre cómo estamos y darnos cuenta de la riqueza emocional que poseemos, nos abre la puerta a una mayor vitalidad, a una mayor conexión con nosotros mismos y con el mundo que nos rodea. Además sumándole la convivencia de varias emociones al mismo tiempo, nos auto-proveemos de un paracaídas para esos momentos de tránsito en la vida que todos atravesamos.
Desarrollar nuestra inteligencia emocional va de la mano de nutrir nuestros pensamientos positivos, aprender a percibir con mayor facilidad lo "que hay y no lo que falta", registrar y valorar los aspectos y acontecimientos positivos de nuestra vida; y paralelamente, vamos transformando nuestro organismo con sus químicos y nuestro cerebro; muchos investigadores lo denominan el cerebro feliz.
¿Es un entrenamiento? ¡Sí!
¿Hemos de hacer algo nuevo? ¡Sí!
¿Nos lleva a consultarnos adentro? ¡Sí!
¿Es posible la transformación? ¡Sí!
Y por último, ¿nos merecemos vivir mejor, sumar calidad de vida? ¡Definitivamente Sí!
¡Nos beneficiamos todos!
Dra. Aida Bello Canto
Psicoloía y Gestalt
8 de septiembre de 2019
¿Te das permiso para "No Hacer Nada"? ¿O te enfermas?
Una gran cantidad de personas sienten culpa o exigencia cuando se disponen a "no hacer nada", aunque suene extraño e imposible que ocurra. Dedicar tiempo a actividades que no son "productivas", ni tienen que ver con trabajo e incluso no hacer tareas domèsticas esenciales, ¡no es tan fàcil!Pareciera que les cuesta darse permiso a sí mismos para permanecer en el descanso, conectarse con el ocio, disfrutar un espacio amplio sin compromiso mental. Suelen pensar que están perdiendo el tiempo.
Aprender a insertar el ocio en nuestra vida, valorarlo y disfrutarlo, es toda una empresa; nada fácil para gran cantidad de personas. Reconocer que nos lo merecemos, que nos genera buen ánimo, mayor espacio mental para la creatividad o sencillamente - ¡qué no es poco!- un oasis a nuestro cuerpo, nuestra mente, nuestro Ser.
¿Còmo detectar esta dificultad para disfrutar? Imagínate una persona que se dispone a "no hacer nada", y en cuanto lleva un tiempo en ese estado, empieza a construirse en su mente un gran listado de las cosas que debería estar haciendo en lugar de estar tirado/a en el sofá viendo películas, en la cama dormitando, jugando en la computadora o en la terraza contando pájaros.
Acá la exigencia se hizo presente, pues siente que està perdiendo el tiempo, ¡y eso no se hace!
También la culpa nos visita, poniéndonos nombres como holgazán/a, vago/a, dejado/a, etc. Ante lo cual el disfrute que pudimos empezar a sentir "no haciendo nada", se evapora rápidamente. Algunos optan por permanecer un rato más, aunque la incomodidad va creciendo adentro, y otros sencillamente se levantan y buscan ejecutar una tarea de la lista mental.No estoy hablando de las personas adictas al trabajo, que es otro tema. Me refiero a la mayoría que realiza muchas tareas diversas en sus vidas, y solamente si está agotado/a o enfermo/a, se permite el ocio. Incluso, cada uno haga su revisión personal, para investigar si en ocasiones no se enferma para poder darse el permiso de quedarse en casa, o directamente en la cama. ¿Un resfrío, una gripe viral, un esguinze (largo etc)?
Además, la persona que no se permite concederse y disfrutar el "no hacer nada", critica y enjuicia a quien lo hace; puede ser motivo de conflicto en algunos vínculos. Uhm ... dá para pensar en la envidia no reconocida del que observa y critica el ocio ajeno.
Los beneficios son muchos y de diversa índole, haciéndolo desde la salud, por elección. Hay frases hechas en cada país para designar este "no hacer nada", que a veces la persona las dice riéndose, y hasta algunos confiesan cierta dosis de vergüenza. ¿Con què frecuencia contestas "estoy haciendo NADA"?
Sepan que en Bilbao radica la Universidad de Deusto, que se dedica a estudiar el Ocio. Poseen Maestrías y Doctorado en Ocio, investigaciones específicas y OcioBine ("aprender disfrutando / disfrutar aprendiendo"). Entre alguno de los temas que tratan son:

- Derecho al Ocio. Ocio y Desarrollo humano.
- El ocio desde diferentes disciplinas (economía, psicología, sociología, educación).
- Ocio y familia; ocio e infancia.
- Ocio terapéutico; ocio y salud.
¿Cómo estás tú en este tema? ¿Te lo permites y lo permites?
Les deseo un lindo fín de semana. ¡Me voy a hacer nada!
Dra. Aìda Bello Canto
Psicologìa y Gestalt
28 de octubre de 2018
Desarrollo Emocional, ¡Ganancia pura!
El Dr. Paul Ekman de la Universidad de California en San Francisco, psicólogo pionero en el estudio de las emociones y sus expresiones faciales lleva 40 años de investigaciones sobre este tema, ofreciéndonos importante información sobre la comunicación no verbal, la universalidad de las mismas y la posibilidad de evolucionar/ crecer con el conocimiento de las emociones.
Distingue tres capacidades que podemos desarrollar y cuya utilidad nos beneficia en toda nuestra vida. Estas son:
- Capacidad de no quedar enganchado en una emoción negativa. Detectada la emoción que sentimos, podemos elegir si reaccionar o no ante la misma. No podemos impedir el nacimiento de la emoción, pues es automático, mas hay un espacio entre el sentir y la acción y es ahí donde elegimos qué hacer o no hacer al respecto sobre la emoción que sentimos. ¿Sigo enganchad@ a esta emoción o la transformo? Podemos entrenarnos para ampliar ese espacio (las respiraciones profundas son muy eficaces en este punto), de tal manera que ante un maltrato, por ejemplo, puedo decidir "no voy a contestarte con otro maltrato y no voy a actuar con la ira que siento". Tomo registro de la emoción sentida, no la anulo, mas no me dejo "tomar por entero por la misma", abriéndome a la aparición de otras emociones que me ayudan y sostienen. También es una manera de romper circuitos de violencia, para ejemplificar uno de los beneficios de esta capacidad desarrollada.
- Capacidad de elegir cómo es mi comportamiento cuando estoy con una emoción. Pongamos como
ejemplo el enojo que es una de las emociones primarias que más conflictos nos acarrean en la convivencia con el mundo y en las relaciones. Generalmente respondemos con enojo hacia la persona que nos lo ha generado, convirtiéndose en una batalla contra el otro, perdiendo de vista el "hecho que nos ha enojado" e intentar llegar a un acuerdo para que no se repita. Logramos con esta capacidad que el enojo no sea destructivo sino que se convierta en eficaz.
- Capacidad de aprender a ser más sensibles con las emociones de los demás. La empatía, la simpatía, la compasión, ... se van puliendo y desarrollamos incluso neurológicamente capacidades con las cuales ya nuestro cerebro viene preparado: conectar con el Otro.
Hemos visto a lo largo de diferentes post en El Tornillo Flojo cómo podemos acceder a una paulatina disminución de nuestro analfabetismo emocional, acceder a un incremento de nuestras emociones secundarias o de desarrollo, fortalecimiento de la inteligencia emocional, para beneficio personal mejorando nuestra calidad de vida, propiciar nuestro bienestar emocional, descubrir nuestra complicidad en vínculos tóxicos donde la manipulación de emociones están a la orden del día, entre otros muchos beneficios.
Desarrollar estas tres capacidades nos proporcionan más herramientas dirigidas a sumar calidad de vida, para con nosotros mismos y con los demás. ¡Es nuestra elección hacerlo o no!
Como información extra, los estudios del Dr. Ekman han sido y son empleados en un amplio espectro: en el tratamiento de enfermedades mentales, posee una medición sistemática del lenguaje corporal y nuestras expresiones faciales (asesor de la serie Lie to me), en contexto médico para evaluar a pacientes en riesgos de sufrir enfermedades cardíacas y consultor de empresas de animación, siendo su último trabajo en ésta área la película de Pixar: Inside Out. ¿Por qué no hacer una salida instructiva y divertida al mismo tiempo?
Con mi constante anhelo, ¡les deseo lo mejor!
Dra. Aida Bello Canto
Psicología y Gestalt
Distingue tres capacidades que podemos desarrollar y cuya utilidad nos beneficia en toda nuestra vida. Estas son:
- Capacidad de no quedar enganchado en una emoción negativa. Detectada la emoción que sentimos, podemos elegir si reaccionar o no ante la misma. No podemos impedir el nacimiento de la emoción, pues es automático, mas hay un espacio entre el sentir y la acción y es ahí donde elegimos qué hacer o no hacer al respecto sobre la emoción que sentimos. ¿Sigo enganchad@ a esta emoción o la transformo? Podemos entrenarnos para ampliar ese espacio (las respiraciones profundas son muy eficaces en este punto), de tal manera que ante un maltrato, por ejemplo, puedo decidir "no voy a contestarte con otro maltrato y no voy a actuar con la ira que siento". Tomo registro de la emoción sentida, no la anulo, mas no me dejo "tomar por entero por la misma", abriéndome a la aparición de otras emociones que me ayudan y sostienen. También es una manera de romper circuitos de violencia, para ejemplificar uno de los beneficios de esta capacidad desarrollada.
- Capacidad de elegir cómo es mi comportamiento cuando estoy con una emoción. Pongamos como ejemplo el enojo que es una de las emociones primarias que más conflictos nos acarrean en la convivencia con el mundo y en las relaciones. Generalmente respondemos con enojo hacia la persona que nos lo ha generado, convirtiéndose en una batalla contra el otro, perdiendo de vista el "hecho que nos ha enojado" e intentar llegar a un acuerdo para que no se repita. Logramos con esta capacidad que el enojo no sea destructivo sino que se convierta en eficaz.
- Capacidad de aprender a ser más sensibles con las emociones de los demás. La empatía, la simpatía, la compasión, ... se van puliendo y desarrollamos incluso neurológicamente capacidades con las cuales ya nuestro cerebro viene preparado: conectar con el Otro.
Hemos visto a lo largo de diferentes post en El Tornillo Flojo cómo podemos acceder a una paulatina disminución de nuestro analfabetismo emocional, acceder a un incremento de nuestras emociones secundarias o de desarrollo, fortalecimiento de la inteligencia emocional, para beneficio personal mejorando nuestra calidad de vida, propiciar nuestro bienestar emocional, descubrir nuestra complicidad en vínculos tóxicos donde la manipulación de emociones están a la orden del día, entre otros muchos beneficios.
Desarrollar estas tres capacidades nos proporcionan más herramientas dirigidas a sumar calidad de vida, para con nosotros mismos y con los demás. ¡Es nuestra elección hacerlo o no!
Como información extra, los estudios del Dr. Ekman han sido y son empleados en un amplio espectro: en el tratamiento de enfermedades mentales, posee una medición sistemática del lenguaje corporal y nuestras expresiones faciales (asesor de la serie Lie to me), en contexto médico para evaluar a pacientes en riesgos de sufrir enfermedades cardíacas y consultor de empresas de animación, siendo su último trabajo en ésta área la película de Pixar: Inside Out. ¿Por qué no hacer una salida instructiva y divertida al mismo tiempo?
Con mi constante anhelo, ¡les deseo lo mejor!
Dra. Aida Bello Canto
Psicología y Gestalt
12 de agosto de 2018
22 de julio de 2018
La Gratitud: identificada Fortaleza Emocional
Si tuviésemos más presente de qué manera está conectada la Gratitud con el nivel de satisfacción en nuestra vida, con la actitud positiva y cómo nos protege de la depresión y el stress (entre otras), cultivaríamos mucho más el estar agradecido.
La gratitud es una emoción que nos permite reconocer los aspectos pasados y presentes positivos, todo aquello que nos ha beneficiado de algún modo y que ha otorgado un significado agradable a nuestra existencia.
La gratitud representa una habilidad primordial para desarrollar y mantener niveles adecuados de bienestar emocional, satisfacción y calidad de vida.
Numerosas investigaciones científicas se empezaron a efectuar a finales de los 90 sobre las fortalezas psicológicas, siendo la gratitud una de las fortalezas detectadas. El Dr. Seligman y renombrados colaboradores se propusieron como gran objetivo el enumerar, describir y analizar las fuentes de fortalezas humanas en contraposición a las extensas clasificaciones de síntomas y psicopatologías existentes.
Encuentran 24 fortalezas, siendo la gratitud una de ellas. Diferentes investigadores tomaron el estudio de una sola de ellas (cada investigador eligió una fortaleza), para profundizar en sus programas de investigación, siendo el Dr. Robert Emmons el principal investigador en el área de la gratitud.
Uno de los primeros conceptos que desarrolla es el de la Complejidad del Concepto de Gratitud: a pesar de ser considerado algo "obvio" y cotidiano, "la gratitud es en primera instancia una actitud, pero también puede ser enmarcada en los conceptos de emoción positiva, de virtud moral, de humor, de motivo, de rasgo de personalidad (ser agradecido)".
Para nuestros fines presentes, que Ustedes conozcan cómo la gratitud nos fortalece emocional y psicológicamente, les comparto una síntesis de los resultados:
1 - la gratitud está asociada de forma positiva con conductas pro-sociales, emociones positivas, satisfacción con la vida, el optimismo, la esperanza, vitalidad y percepción subjetiva de la felicidad/ bienestar.
2 - Reduce considerablemente la ansiedad y el resentimiento con el pasado,
3 - Y menor riesgo de desarrollar problemáticas psicológicas como la depresión, ansiedad y consumo de sustancias (Bono y McCullough, 2006).
Hay muchísimos aspectos a desarrollar en este tema, mas mi intención no es abrumarlos sino el recordarles, informarles y resaltarles la relevancia que posee la gratitud para la psicoterapia, la prevención y la promoción de la salud mental. Eleva el nivel de bienestar subjetivo y físico, resalta los aspectos bondadosos del mundo, del mundo social y de la vida en general, facilita el desarrollo de vínculos positivos y el crecimiento postraumático.
¡Ojala activen su fuente de gratitud! Serán los primeros y mayores beneficiados.
Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt
La gratitud es una emoción que nos permite reconocer los aspectos pasados y presentes positivos, todo aquello que nos ha beneficiado de algún modo y que ha otorgado un significado agradable a nuestra existencia.
La gratitud representa una habilidad primordial para desarrollar y mantener niveles adecuados de bienestar emocional, satisfacción y calidad de vida.
Numerosas investigaciones científicas se empezaron a efectuar a finales de los 90 sobre las fortalezas psicológicas, siendo la gratitud una de las fortalezas detectadas. El Dr. Seligman y renombrados colaboradores se propusieron como gran objetivo el enumerar, describir y analizar las fuentes de fortalezas humanas en contraposición a las extensas clasificaciones de síntomas y psicopatologías existentes.
Encuentran 24 fortalezas, siendo la gratitud una de ellas. Diferentes investigadores tomaron el estudio de una sola de ellas (cada investigador eligió una fortaleza), para profundizar en sus programas de investigación, siendo el Dr. Robert Emmons el principal investigador en el área de la gratitud.
Uno de los primeros conceptos que desarrolla es el de la Complejidad del Concepto de Gratitud: a pesar de ser considerado algo "obvio" y cotidiano, "la gratitud es en primera instancia una actitud, pero también puede ser enmarcada en los conceptos de emoción positiva, de virtud moral, de humor, de motivo, de rasgo de personalidad (ser agradecido)".
Para nuestros fines presentes, que Ustedes conozcan cómo la gratitud nos fortalece emocional y psicológicamente, les comparto una síntesis de los resultados:
1 - la gratitud está asociada de forma positiva con conductas pro-sociales, emociones positivas, satisfacción con la vida, el optimismo, la esperanza, vitalidad y percepción subjetiva de la felicidad/ bienestar.
2 - Reduce considerablemente la ansiedad y el resentimiento con el pasado,
3 - Y menor riesgo de desarrollar problemáticas psicológicas como la depresión, ansiedad y consumo de sustancias (Bono y McCullough, 2006).
Hay muchísimos aspectos a desarrollar en este tema, mas mi intención no es abrumarlos sino el recordarles, informarles y resaltarles la relevancia que posee la gratitud para la psicoterapia, la prevención y la promoción de la salud mental. Eleva el nivel de bienestar subjetivo y físico, resalta los aspectos bondadosos del mundo, del mundo social y de la vida en general, facilita el desarrollo de vínculos positivos y el crecimiento postraumático.
¡Ojala activen su fuente de gratitud! Serán los primeros y mayores beneficiados.
Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt
29 de agosto de 2015
La Flexibilidad Emocional
La flexibilidad emocional se refiere a nuestra capacidad de adaptarnos, ajustarnos creativamente, a los cambios y a situaciones inesperadas. Es uno de los factores que nutre nuestra inteligencia emocional. Cuando aprendemos a gestionar nuestras emociones, darnos cuenta de las mismas, su intensidad y pertinencia con la realidad (con lo que Es y no con lo que imagino), incidimos directamente en nuestros pensamientos y nuestras conductas, aumentando nuestra capacidad de ser flexibles ante los cambios externos e imprevisibles.
Una persona flexible posee una apertura a escuchar, es capaz de tolerar las diferencias y cultiva una actitud positiva ante la vida. Esto no implica el no darle espacio a las emociones displacenteras, pues ya sabemos que todas y cada una de nuestras emociones tiene su importante función de ayuda interna para mostrarnos lo que estamos necesitando.
La flexibilidad emocional nos provee de una gran herramienta para no quedar atrapados en una emoción, aunada a todos los pensamientos que van de la mano con la misma; si estamos enojados, solemos tener pensamientos teñidos por el enojo, en detrimento del otro o de nosotros mismos (auto-reproche), y en consecuencia reaccionamos y nos comportamos desde ese lugar. Sí hemos de darle del espacio a nuestro enojo (miedo/ inseguridad/ tristeza/ etc) mas no quedar sumergidos en sus aguas solamente, dándonos tiempo para registrar qué necesitamos, qué podemos hacer al respecto y ahí ya estamos en búsqueda de alternativas, generando una actitud más ágil y abierta.
Una persona rígida cuenta con muchas menos herramientas para los cambios y retos que nos presenta la vida; comprenderse a sí mism@ y comprender a los demás se torna difícil pues suele basarse en su "mirada del mundo", en sus creencias y juicios. Todo cambio es vivido amenazante, pudiendo evitar/controlar una buena cantidad de ellos, mas otros vienen por sí solos, inevitablemente. Quien peor lo pasa, quien más padece en última instancia es la persona rígida, pudiendo verse afectada su salud física y la calidad de sus relaciones personales.
Algunos de los beneficios de fomentar nuestra flexibilidad emocional son:
- Logra un equilibrio dinámico emocional ante los cambios.
- Significativa detección del stress antes de que se instale.
- Mejor equipamiento para gestionar las incertidumbres.
- Aumenta el autoconocimiento.
- Escucha activa.
Nuestras emociones impactan en nuestra salud, nuestros pensamientos y en nuestra forma de comportarnos. Así que podemos acrecentar nuestra flexibilidad por alguna de estas áreas, ya que todas están interconectadas gracias a nuestro cerebro y sus químicos. Pensamientos positivos, actitud positiva = + flexibilidad emocional.
Palabra clave: Entrenamiento.¡si hasta para caminar, antes gateamos!
Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt
Una persona flexible posee una apertura a escuchar, es capaz de tolerar las diferencias y cultiva una actitud positiva ante la vida. Esto no implica el no darle espacio a las emociones displacenteras, pues ya sabemos que todas y cada una de nuestras emociones tiene su importante función de ayuda interna para mostrarnos lo que estamos necesitando.
La flexibilidad emocional nos provee de una gran herramienta para no quedar atrapados en una emoción, aunada a todos los pensamientos que van de la mano con la misma; si estamos enojados, solemos tener pensamientos teñidos por el enojo, en detrimento del otro o de nosotros mismos (auto-reproche), y en consecuencia reaccionamos y nos comportamos desde ese lugar. Sí hemos de darle del espacio a nuestro enojo (miedo/ inseguridad/ tristeza/ etc) mas no quedar sumergidos en sus aguas solamente, dándonos tiempo para registrar qué necesitamos, qué podemos hacer al respecto y ahí ya estamos en búsqueda de alternativas, generando una actitud más ágil y abierta.
Una persona rígida cuenta con muchas menos herramientas para los cambios y retos que nos presenta la vida; comprenderse a sí mism@ y comprender a los demás se torna difícil pues suele basarse en su "mirada del mundo", en sus creencias y juicios. Todo cambio es vivido amenazante, pudiendo evitar/controlar una buena cantidad de ellos, mas otros vienen por sí solos, inevitablemente. Quien peor lo pasa, quien más padece en última instancia es la persona rígida, pudiendo verse afectada su salud física y la calidad de sus relaciones personales.
Algunos de los beneficios de fomentar nuestra flexibilidad emocional son:
- Logra un equilibrio dinámico emocional ante los cambios.
- Significativa detección del stress antes de que se instale.
- Mejor equipamiento para gestionar las incertidumbres.
- Aumenta el autoconocimiento.
- Escucha activa.
Nuestras emociones impactan en nuestra salud, nuestros pensamientos y en nuestra forma de comportarnos. Así que podemos acrecentar nuestra flexibilidad por alguna de estas áreas, ya que todas están interconectadas gracias a nuestro cerebro y sus químicos. Pensamientos positivos, actitud positiva = + flexibilidad emocional.
Palabra clave: Entrenamiento.¡si hasta para caminar, antes gateamos!
Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt
21 de junio de 2015
7 de marzo de 2015
11 de enero de 2015
Mayor Inteligencia Emocional, menor Analfabetismo Emocional
El desarrollo personal va de la mano de una ampliaciòn de nuestro alfabeto emocional, aprendiendo a detectar y diferenciar nuestras emociones, conocer sus funciones y escuchar sus señales de aviso sobre què estamos necesitando. El nombrar algunas emociones positivas y otras negativas simplemente es ùtil a fines de distinguir sus efectos en nosotros, pues todas y cada una son necesarias, dàndonos informaciòn sobre nosotros mismos y sobre el mundo que nos rodea. Las emociones positivas nos generan bienestar, tienden a conectarnos con el mundo, a relacionarnos asertivamente con los otros y las denominadas negativas nos conectan con el disconfort, tienden a alejarnos del medio y mayor predisposiciòn a relacionarnos negativamente con los demàs.
Disminuir nuestro analfabetismo emocional, nos aumenta nuestra Inteligencia Emocional, detectando nuestras emociones y aprendiendo a tener "control" sobre ellas, sean emociones positivas o negativas. Incrementamos nuestra capacidad de saber apreciar què son las cosas positivas, desarrollamos una capacidad adicional de anàlisis con la informaciòn del mundo que nos brindan nuestros sensores afectivos, no solamente las positivas sino tambièn las negativas, y nos torna cual campo fèrtil para potenciar las positivas.
Las emociones positivas hemos de verlas dentro del marco de la Inteligencia Emocional, ya que no solamente remiten a favorecer y nutrir la sensaciòn de bienestar interno sino que:
- poseen una amplia implicancia en terrenos cognitivos, orgànicos y como funciòn adaptativa beneficiosa;
- nos tornan menos vulnerables a los efectos negativos de la vida;
- facilitan nuestros procesos cognitivos. Aumentan nuestra memoria.
- Afectan los procesos de categorizaciòn, que es la forma en que organizamos al mundo y lo hacemos con mayor flexibilidad y creatividad;
- promueven el desarrollo de estrategias màs creativas y favorecen la adaptaciòn creativa al medio que nos rodea y a nuestra vida;
- disminuyen el efecto negativo, insalubre, del impacto de las emociones negativas en el organismo (ira, miedo, ansiedad, por ejemplo). Con la activaciòn del hemisferio derecho cerebral se ven disminuìdos los efectos nocivos en nuestro cuerpo (ej: hipertensiòn arterial).
Todos tenemos fortalezas emocionales: De hecho, en las 24 fortalezas encontradas en sus investigaciones por Martin Seligman, se ha comprobado que solemos poseer siempre 5 de ellas, aunque utilicemos unas màs que otras. El punto es ir ampliàndolas, ejercitarlas e integrarlas.
Por ùltimo en este hoy, hice referencia arriba a la necesidad de aprender tambièn a "controlar" las emociones tanto positivas como negativas, y quizà alguno se quede con la intriga de por què es necesario el hacerlo con las positivas; en esencia es porque el que es plenamente optimisma, sin tomar en cuenta una mirada "centrada", puede correr riesgos innecesarios porque da por hecho de que nada negativo le puede pasar y puede caer en la creencia de que lo "malo" le pasa a los otros.
Todas las emociones nos ofrecen informaciòn y son ùtiles en nuestra existencia. Indiscutiblemente, y sustentado en numerosas investigaciones en el campo de las neurociencias (psiconeuroinmunoendocrinologìa), los beneficios del desarrollo y aprendizaje de las emociones positivas son profundos y saludables. Ahora, està en nosotros elegir què hacemos con esta informaciòn. A esta posibilidad de elecciòn, es lo que llamamos en Gestalt, Responsabilidad con nosotros mismos.
¡Y todos elegimos dìa a dìa!
Disminuir nuestro analfabetismo emocional, nos aumenta nuestra Inteligencia Emocional, detectando nuestras emociones y aprendiendo a tener "control" sobre ellas, sean emociones positivas o negativas. Incrementamos nuestra capacidad de saber apreciar què son las cosas positivas, desarrollamos una capacidad adicional de anàlisis con la informaciòn del mundo que nos brindan nuestros sensores afectivos, no solamente las positivas sino tambièn las negativas, y nos torna cual campo fèrtil para potenciar las positivas.
Las emociones positivas hemos de verlas dentro del marco de la Inteligencia Emocional, ya que no solamente remiten a favorecer y nutrir la sensaciòn de bienestar interno sino que:
- poseen una amplia implicancia en terrenos cognitivos, orgànicos y como funciòn adaptativa beneficiosa;
- nos tornan menos vulnerables a los efectos negativos de la vida;
- facilitan nuestros procesos cognitivos. Aumentan nuestra memoria.
- Afectan los procesos de categorizaciòn, que es la forma en que organizamos al mundo y lo hacemos con mayor flexibilidad y creatividad;
- promueven el desarrollo de estrategias màs creativas y favorecen la adaptaciòn creativa al medio que nos rodea y a nuestra vida;
- disminuyen el efecto negativo, insalubre, del impacto de las emociones negativas en el organismo (ira, miedo, ansiedad, por ejemplo). Con la activaciòn del hemisferio derecho cerebral se ven disminuìdos los efectos nocivos en nuestro cuerpo (ej: hipertensiòn arterial).
Todos tenemos fortalezas emocionales: De hecho, en las 24 fortalezas encontradas en sus investigaciones por Martin Seligman, se ha comprobado que solemos poseer siempre 5 de ellas, aunque utilicemos unas màs que otras. El punto es ir ampliàndolas, ejercitarlas e integrarlas.
Por ùltimo en este hoy, hice referencia arriba a la necesidad de aprender tambièn a "controlar" las emociones tanto positivas como negativas, y quizà alguno se quede con la intriga de por què es necesario el hacerlo con las positivas; en esencia es porque el que es plenamente optimisma, sin tomar en cuenta una mirada "centrada", puede correr riesgos innecesarios porque da por hecho de que nada negativo le puede pasar y puede caer en la creencia de que lo "malo" le pasa a los otros.
Todas las emociones nos ofrecen informaciòn y son ùtiles en nuestra existencia. Indiscutiblemente, y sustentado en numerosas investigaciones en el campo de las neurociencias (psiconeuroinmunoendocrinologìa), los beneficios del desarrollo y aprendizaje de las emociones positivas son profundos y saludables. Ahora, està en nosotros elegir què hacemos con esta informaciòn. A esta posibilidad de elecciòn, es lo que llamamos en Gestalt, Responsabilidad con nosotros mismos.
¡Y todos elegimos dìa a dìa!
2 de noviembre de 2014
9 tips para la Inteligencia Emocional
Actualizado: "En lo personal y laboral, ¡aplica Inteligencia Emocional!"
Dra. Aída Bello Canto
Psicologia y Gestalt
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