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2 de septiembre de 2024

Heridas en el Destrato

¡Que lo sutil no te engañe! 👌 👉 El destrato se define por la falta de atención, afecto y reconocimiento hacia una persona, y puede manifestarse en diversas áreas de la vida, en diferentes tipos de relaciones. 👉 Es fundamental detectar el destrato debido a sus implicaciones significativas en la salud emocional y psicológica de quienes lo experimentan. 🤔 Se va socavando su autoestima y su auto valoración. 👉 Las heridas que causa y sus consecuencias son profundas siendo uno de pues los grandes riesgos la dependencia emocional. ☀️ Importancia de poner límites. ☀️ Si es repetitivo y la comunicación es invalidada, ¡sal de ahí! ☀️ Recuerda que somos queribles y merecemos respeto. 🫶 ¿Lo detectas en tu vida cuando aparece? Permanecer en una relación donde hay destrato puede causar e ir dejando profundas heridas emocionales. 👉 Algunas son: disminución de la autoestima, la ansiedad y la depresión. 👉 Este tipo de maltrato se manifiesta a través de la descalificación, el sarcasmo y la falta de respeto. 👉 Riesgo de permanecer, pasar a ser dependiente emocional, buscando estrategias para ser querid@/tomado en cuenta. 👉 Heridas a largo plazo: socava la confianza y la seguridad emocional, generando un ambiente tóxico que puede llevar a la persona a sentirse atrapada, aislada y desvalorizada. 🔥 Estas experiencias pueden resultar en dificultades para establecer relaciones saludables, patrones de comportamiento autocríticos, y una visión distorsionada del amor y la intimidad, afectando no solo el bienestar personal, sino también la capacidad de conectar con otros de manera significativa. Detectar el destrato es fundamental porque este fenómeno, aunque a menudo se pasa por alto, puede tener consecuencias devastadoras en la salud emocional y psicológica de las personas afectadas. El destrato se refiere a la falta de atención, afecto y reconocimiento que una persona recibe, lo que puede manifestarse en relaciones familiares, laborales o sociales. A diferencia de formas más evidentes de maltrato, como el abuso físico o verbal, el destrato se caracteriza por su sutileza, lo que dificulta su identificación y, por ende, su tratamiento. La importancia de detectar el destrato radica en varios aspectos: 1. **Impacto Psicológico**: Las víctimas de destrato pueden experimentar sentimientos de abandono, baja autoestima y depresión. Reconocer estos síntomas es crucial para brindar el apoyo necesario. 2. **Relaciones Interpersonales**: La falta de afecto y reconocimiento puede deteriorar las relaciones, creando un ciclo de aislamiento y sufrimiento que afecta no solo a la víctima, sino también a quienes la rodean. 3. **Prevención**: Identificar el destrato permite intervenir a tiempo, promoviendo una comunicación abierta y el establecimiento de vínculos saludables en todos los ámbitos de la vida. 4. **Conciencia Social**: Educar a la sociedad sobre el destrato como una forma de maltrato contribuye a crear un entorno más empático, donde las personas se sientan valoradas y comprendidas. En conclusión, la detección del destrato es vital para promover el bienestar emocional y social. Es importante estar atentos a las señales de este tipo de maltrato, fomentando una cultura de respeto y cuidado hacia los demás. ☀️ ¡Recuerda que eres querible y suficiente, siendo Tú! ☀️ Si te suma, hazme saber por fa con un 🙌 🙌. ☀️ Agradecida por tu presencia y comentarios! 🙋‍♀️

24 de marzo de 2024

¡Stop al Maltrato!

¡El maltrato intoxica! Desde el pequeño al grande 🤦‍♀️ 🔥 Es fundamental establecer límites claros y no tolerar ninguna forma de maltrato en nuestras relaciones, ya sea emocional, verbal o físico. 🔥 Si alguien te menosprecia, te falta al respeto o intenta manipularte, no dudes en alejarte de esa situación tóxica y proteger tu bienestar emocional. 🔥 Recuerda que mereces ser tratado con dignidad y respeto 👉 en toda circunstancia. 🔥 Los límites te cuidan! "En ésta no me engancho" Esta respuesta ante el maltrato, habla de dos tiempos. En una primera instancia se apela a la comunicación clara, donde ya saben que hago referencia a poner en palabras lo que me pasa, lo que pienso y lo que siento, abriendo la posibilidad del diálogo y búsqueda del acuerdo. Expreso claramente un NO al maltrato e invito al otro a favorecer el encuentro. Podemos no estar de acuerdo mas SI tratarnos con respeto, lugar donde no hay espacio para el maltrato. Una de las posibilidades es que se disuelva la situación conflictiva, siendo el camino resolutivo para ambas partes. El segundo tiempo hace referencia a la posibilidad de que la otra persona no se abra al diálogo e incluso incremente el maltrato. Aquí la actitud positiva a tomar es soltar la situación, correrse de ésta persona y su maltrato, no por evitar conflictos sino por elección a no permanecer en lo tóxico. ¡No renuncies a ti! 🔥 Es fundamental tener confianza en uno mismo y en nuestra autenticidad para no perder nuestra esencia al intentar satisfacer las expectativas de los demás. 🤦‍♀️ 🔥 Ser fieles a quienes somos, con nuestras virtudes y defectos, nos permite construir relaciones auténticas y satisfactorias, 👉 donde la aceptación y el respeto mutuo se basan en la sinceridad y la verdad, en lugar de en una imagen artificial creada para agradar a los demás. 🔥 Olvidarnos de nosotros, desdibujarnos como personas, es un precio muy alto para ser aceptados/ queridos. 😔 🔥 Nuestra propia confianza en nosotros mismos, con todos nuestros colores internos, nos ayuda a transitar/ navegar nuestra vida y a relacionarnos con seres increíbles que nos quieren tal cual somos ¡sin escondernos! 🤩 🌾 Si resuenas, deja un 🙌🙌 abajo 👇. 🌾 Gracias por tu presencia! 🙋‍♀️ Psicología y Gestalt Dra. Aída Bello Canto

9 de enero de 2022

Repetición del Maltrato Emocional

Dra. Aída Bello Canto, Psicología, Gestalt, Emociones, Maltrato, Relaciones
El Maltrato se presenta muchas veces como una paradoja difícil de entender a simple vista, pues encontramos a personas que han sido muy maltratadas en algún momento de su vida y pasan a ser maltratadores en relaciones actuales.

Vemos con frecuencia la manera de vincularse de personas que han sufrido o padecen aún en el presente algún tipo de maltrato, y pasan a ocupar el lugar de maltratador/a, con tremenda facilidad. Pueden maltratar a la misma persona con que se relacionan, cayendo en un vínculo tóxico, o a otras personas en distintas áreas de su vida.

Pareciera que haber vivenciado las emociones de dolor, sometimiento, descalificación y hasta de verguenza, no generan la ense;anza suficiente y adecuada para no repetir el maltrato en sus relaciones.

Cuando hablo de maltrato me refiero a todas sus formas y variedades: desde la indiferencia emocional o destrato, ya que la no mirada a la persona le va restando existencia y valoración interna, hasta el acoso moral y la violencia explícita.

En todas las maneras de maltrato, se pone en riesgo la vulnerabilidad y la integridad personal de una persona. Por supuesto que la intensidad, la frecuencia y la duración en el tiempo es lo que hará distinta la profundidad de los estragos emocionales.

La paradoja también se presenta en personas que han logrado salir de una relación de sometimiento y vuelven a encontrarse en una nueva pareja que se vincula con este código del maltrato; o lo utilizan con sus familiares o amigos. Pueden instalarse en la nueva relación en el mismo lugar que antes o en el opuesto: necesitan dominar al otro.

Si una persona ha formado parte de este tipo de relación, conoce los zapatos de ser víctima, pero si no trabaja internamente para reconocer qué le pasó y cómo permaneció en ese entramado tóxico, corre alto riesgo de continuar reproduciendo este "juego de a dos". Sólo que cambiará a la posición de poder,  evitando de esta manera volver a sentirse amenazado, sometido, descalificado; se cuidará mucho de no sentirse vulnerable.
Aida Bello Canto, Psicologia, Gestalt, Maltrato

Lo que vemos es que no ha aprendido a vincularse de igual a igual. Conoce las aguas de la dependencia emocional y vuelve a vincularse desde ese lugar.

Trabajar en el empoderamiento de la víctima sin tomar en cuenta la presencia de la paradoja del maltrato, es permanecer en la misma alianza tóxica, caminar sobre el mismo entramado de la opresión/ sometimiento/ maltrato. Es imprescindible que la persona descubra su dependencia emocional y salga de la misma ... para no repetirla!

De esta manera logrará tener relaciones sanas, entre iguales, pares, donde las necesidades de ambos son atendidas y escuchadas. El respeto y mutuo cuidado se hacen presentes en el diario vivir.

Un cálido saludo a todos!

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt

3 de mayo de 2020

Dependencia Emocional: algunas características.

Dra. Aída Bello Canto, Gestalt, Emociones, Psicología, Vinculos Tóxicos
La dependencia emocional genera un campo fértil para que se desarrolle una relación tóxica. La manipulación, en sus diferentes variantes, el chantaje emocional, el invisible o específico maltrato emocional, circulan en estos vínculos tóxicos, siendo los dos participantes cómplices en alimentar y sostener cada uno de los ingredientes involucrados. La persona que desea salir de ellos, lo primero que ha de darse cuenta es que es protagonista participante en este "juego".

Ahora bien, hay personas que poseen la tendencia a ser dependientes emocionales y el poder registrar en sí mismo/a esta propensión emocional me parece de mucho valor para que estén atentos al tipo de relaciones que establecen y no se sorprendan al encontrarse con el tiempo inmersos en medio de un vínculo tóxico ( amigos, pareja, familia; en lo personal o laboral). No siempre se encuentran "el hambre y las ganas de comer", en otras palabras, un dependiente emocional con un manipulador/a (creando juntos el vínculo tóxico), mas si corren alto riesgo de padecer pues depositan en la otra persona expectativas y necesidades que terminan no cumpliéndose.

Algunas características del dependiente emocional:

- Posee internamente una gran necesidad de afecto, generalmente por carencia en su entorno donde se desarrolló, y busca en el afuera abastecer ese espacio "vacío". Deposita en la otra persona (pareja, amigos, familia) las expectativas de que satisfagan esta necesidad, pero a su manera y frecuencia; esto implica que la otra persona puede sin duda alguna brindarle afecto, mas el dependiente emocional necesita siempre más (ej: más llamados, más atención, más demostraciones, saberse imprescindible en la vida de la otra persona, etc).

- Tiende a idealizar a la otra persona pues la visualiza como su fuente proveedora de afecto; y ante el miedo a perderla o que aparezca el rechazo en alguna instancia, puede empezar a olvidarse de sus propios deseos para acomodarse a los deseos del otro y mostrarle sutilmente "cuán estupendo es estar conmigo".
Dra. Aída Bello Canto, Emociones, Dependencia emocional, Gestalt, Psicología

- Suele involucrarse en nuevas relaciones con facilidad y rapidez, pues existe el miedo a quedarse solos; el imaginarse en soledad genera angustia. Les cuesta registrar ciertas características de la otra persona porque "la llenan con sus idealizaciones", y luego se sorprenden negativamente cuando aparece lo no visto o se rompe la relación. Se hace presente la desilusión, desolación, ¿sensación de abandono?

- Aparece el pegoteo en la relación, anhelando hacer todo lo más posible juntos. Al dependiente emocional le cuesta aceptar que la otra persona realice actividades personales, tenga sus propios gustos, propios grupos de encuentro o hobbies. Con el tiempo es fuente de conflictos.

- El dependiente emocional suele elegir, sin darse cuenta - no es a propósito- parejas con problemas de algún tipo (adicciones, conflictos emocionales, laborales, etc) pues activan internamente el sentirse necesitados, ser útil, y hasta "salvar" a la otra persona. Con el transcurrir del tiempo pueden imaginarse que termina convirtiéndose en un vínculo tóxico.

Quien reconoce su dependencia emocional ha dado un gran paso a favor suyo; el siguiente es buscar ayuda para aprender a autoabastecerse emocionalmente, "zurzir" ese espacio interno para que no lo intente llenar con el afuera, corriendo el riesgo de convertirse en un adicto a personas. Poder pararse en un lugar afectivo donde decide estar con alguien porque lo ELIGE y no porque lo NECESITA.

¡Espero que te sea útil!

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt

5 de abril de 2020

Variedad en el Maltrato Emocional

Dra. Aída Bello Canto, Psicología, Gestalt, Emociones, Maltrato, Vinculos Tóxicos
El maltrato emocional es un tema que he abordado en diferentes artículos, mas dadas las preguntas y consultas sobre el mismo, acá va un recordatorio de las diferentes maneras en que puede presentarse.

Tengamos presente que el impacto emocional negativo en la víctima es profundo, dudando de sí mism@ durante un largo tiempo y buscando en su propia persona las causas generadoras de este tipo de respuestas que aparecen en la otra persona:
- "si yo no hubiese dicho o hecho tal o cual cosa, ...",
- "y ... está bajo una gran presión, ..."
Tiende a someterse aún más con la esperanza y enorme expectativa de que si se comporta de diferente manera, logrará que algo cambie; esto indica que sigue sintiéndose responsable del actuar del otro: respuesta emocional que forma parte del abuso, de la violencia psicológica.

Pues bien, ¡vamos a ellas!:

El control: consiste en "vigilar" sutilmente lo que dice o hace la otra persona con el fin de ir imponiendo el modo en que se deben hacer las cosas. Todas las áreas vitales entran bajo escrutinio: las relaciones sociales, a dónde va, actividades externas (de repente "aparecen" obstáculos para la realización de un nuevo curso o estudio) y un largo etc.

Los celos patológicos: el control hacia la otra persona puede tomar esta dimensión con una sospecha permanente, vigilancia de las llamadas, del celular, a qué dedica el tiempo, amigos, ... El objetivo es poseer totalmente (recordemos que se cosifica al otro Ser).

El acoso: preguntas reiteradas, cuestionamientos constantes; seguimiento vía telefónica o apareciendo de repente en el lugar donde está la otra persona. Todo ello va mermando el espacio de acción de la víctima, o termina por asentir en planteos, aunque no esté de acuerdo, con tal de evitar el conflicto.

La denigración: el objetivo es atacar la autoestima, tomando diversos caminos esta violencia: con palabras hirientes, actitudes descalificatorias a lo que hace la otra persona, negando sus ideas y emociones, atacando sus valores, familia y/o amigos. Tengamos en cuenta que se puede descalificar a otra persona con palabras suaves (no creamos que son siempre gritos), logrando la pérdida de confianza en sí mism@. En un estudio realizado en Quebec, vieron que los hombres suelen denigrar atacando el rol materno, capacidades domésticas o cualidades como amante (estereotipo social de mujer) y las mujeres suelen denigrar atacando al rol social, su forma de expresarse, su desempeño laboral y exitoso (estereotipo social del hombre).

El aislamiento: este modo de sometimiento emocional es necesario para que pueda consolidarse en el tiempo la violencia psicológica. Progresivamente se va  aislando a la persona de sus otros vínculos afectivos, de la vida social y actividades externas (si trabaja se limita a éste quehacer, con control de horarios por supuesto); si no es necesario su ingreso económico, tarde o temprano se buscará que deje de trabajar "para que se dedique completamente al ser querido". Paulatinamente la víctima empieza a aislarse sola con el objetivo de estar más tranquil@, evitar conflictos, y estar "en paz".

Aida Bello Canto, Gestalt, Emocions, PsicologiaLas humillaciones: rebajar y ridiculizar es el punto; puede ser desde el uso de
la ironía más sutil hasta hechos vergonzantes para la víctima en la intimidad. Los insultos y la denigración sistemática van logrando un desmoronamiento interior. Recordemos que cuando se realiza en público, van teñidos con "humor".

Los actos de intimidación: el objetivo es despertar el miedo en el otro, otra muestra de quién tiene el poder en la relación. La amenaza puede presentarse rompiendo objetos ("mira lo que puedo hacerte"), dando portazos, gritos, golpeando a mascotas, conduciendo peligrosamente ante un conflicto en el auto, etc.

Las amenazas: se manipula al otro con la amenaza de la pérdida de algo o alguien: llevarse a los hijos, quitarle el dinero, gestos de golpear (para el psiquismo es lo mismo que recibir el golpe) y hasta de suicidio ("sin tí me mato").

La indiferencia ante las demandas afectivas: ignorar las necesidades de la persona, negar o invalidar sus sentimientos ("uh, siempre tan sensible"), mostrar insensibilidad ante lo que le pase al otro, rechazar o despreciar las demostraciones afectivas. Esta violencia emocional es muy eficaz y crece despacio, como todas las otras.

El maltrato ES maltrato. La repetición y la permanencia en el tiempo de una de estas maneras de maltrato emocional, varias intercaladas o todas (van en un proceso in crescendo), así como la asimetría en la relación (uno de ellos tiene el poder, no es un trato entre iguales) determina y define la presencia de la violencia psicológica.



La información es imprescindible y, en la mayoría de los casos, es necesario buscar ayuda para salir pues la autoestima esta muy lastimada y la persona se avergüenza de lo que ha aguantado.
¡No estás sol@!

Dra. Aida Bello Canto
Psicología y Gestalt


24 de febrero de 2019

El Invisible Maltrato Emocional

Dra. Aida Bello Canto, Psicología, Gestalt, Emociones, Maltrato
El maltrato está a la orden del día y si bien hay varios post sobre los estilos más frecuentes de manipulación, donde el maltrato es uno de los ingredientes más contundentes, resultante de esos vínculos tóxicos, también abundan otros más naturalizados, llegando nosotros mismos a pararnos en lo que denomino la "normalización del malestar". Puede tornarse tan frecuente entre personas, instituciones o en lo social, que puede tornarse invisible ... lo vemos, registramos el malestar, y lo dejamos pasar.

Cuando hablamos de cualquier manipulación o de una situación donde la violencia ya está instalada, el maltrato anidó en estas relaciones hace muchísimo tiempo antes. ¿Qué pasó entonces? Las descalificaciones, la indiferencia, pequeñas humillaciones, levantamiento de voz, coacción de libertad individual, menosprecio, indiferencia, ... ¿nada de esto fue registrado?

A esto me refiero a la invisibilidad del maltrato, tanto en el que nos toca a nosotros mismos como al que vemos "al pasar", el que acontece enfrente de nosotros y no hacemos nada, no nos involucramos, "no existe", ahí lo tornamos invisible.

Veamos diferentes tipos de maltrato emocional:

- Rechazo: no se le reconoce el valor a la persona, es tratada como si fuese inferior, desvalorizada. Se devalúan los pensamientos y sentimientos de la persona maltratada.

- Intimidación y atemorizamiento: Se provoca miedo en la persona a través de la intimidación, amenazas hacia otras personas o mascotas. Por ejemplo, el reiterado hostigamiento.

- Degradación: el objetivo de este tipo de maltrato es lograr el disminuir la dignidad y el valor de la persona maltratada, afectando su sentido de indentidad. Por ejemplo, humillar públicamente.

- Reclusión: Hace referencia a la limitación de la libertad de una persona; a veces incluye confinamiento físico, mas en muchas ocasiones basta una eficaz manipulación para que la persona maltratada se auto limite en sus movimientos. Por ejemplo, dejar de hacer ciertas tareas o salidas para que la otra persona esté contenta.

- Indiferencia emocional: en este tipo de maltrato no se atienden ninguna de las necesidades de la persona, ni físicas, ni mentales, ni emocionales, siendo tratado como si fuese un objeto o como si no existiese. Es un maltrato que no deja moretones "visibles", mas sí profundas huellas internas de daño.

Dra. Aida Bello Canto, ¨Psicologia, Gestalt, Emociones



La invisibilidad del maltrato no es poca cosa, ya que su inicio e instalación se nutre en esta fuente, y sólo nosotros podemos elegir qué hacer frente al mismo; por lo menos darnos cuenta que existe, que "es", que "está presente"; que nos puede tocar a todos y a cada uno, en mayor o menor medida ... y tener presente que el silencio es un gran cómplice.

Darnos cuenta de que existe maltrato en alguna de nuestras relaciones es un paso imprescindible para poder dar espacio al cambio ... empezar a elegir otra calidad de relación, donde prevalezca el respeto.

¡Lo mejor para tí!

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt

8 de julio de 2018

Destrato, ¡menudo Maltrato!

Aida Bello Canto, Psicologia, Gestalt, Emociones, Relaciones, Maltrato, Destrato
Recordemos que el destrato se refiere a la indiferencia emocional a la que se somete a una persona (o personas) no atendiendo sus necesidades, ni físicas ni emocionales, siendo tratado como si fuese un objeto o como si no existiese. La persona que recibe el destrato, se siente invisible, no mirado, no registrado. Es un maltrato que no deja moretones visibles, mas sí profundas huellas internas de daño.

Por supuesto, cuando nos causa tanto dolor es porque anhelamos sostener esta relación y si nos prestamos atención para vernos a nosotros mismos en el tiempo, descubriremos que llevamos un tiempo empleando diferentes modos para lograr cambiar esta indiferencia, hacernos "visibles" para el otro, siendo una de las formas más frecuentes la de complacer a la otra persona, adaptarnos a sus deseos, evitar conflictos. Mas a esta altura del partido, como solemos decir, sabemos que NO da resultado.

¿Qué podemos hacer al respecto? ¡Muchísimo! pues este maltrato se sostiene porque le damos permiso a su continuidad por el mero hecho de permanecer en el lugar de aceptación, alimentado en la mayoría de los casos con la esperanza de cambio. Esta esperanza es una ilusión, un auto-engaño, porque la realidad ya nos demuestra otra cosa.

En lugar de intentar cambiar a la otra persona, de intentar hacernos visibles e importantes para el otro (reconozcamos que ésto ya lo venimos intentando de diferentes modos sin resultado eficaz), demos un paso en una diferente dirección: pongamos la atención en nosotros mismos, hagámosnos visibles para nosotros mismos, recordemos que somos importantes para nosotros mismos. Es lo que llamamos Autoestima, que la hemos ido maltratando con el propio olvido. La otra persona no atiende nuestras necesidades, ¡pero nosotros tampoco!
Dra. Aida Bello Canto, Psicologia, Gestalt, Emociones, Maltrato

- Registra tus emociones y dale el lugar de respeto que merecen. Son una guía fantástica para saber si la situación que vives te suma Vida o te resta. Si te resta, como es el caso del destrato, sigue dando pasos de salida, no permaneciendo como receptor/a del mismo.

- Pregúntate qué estás necesitando, diferente a lo que estás recibiendo. Date tiempo para descubrir detalles de tu necesidad: cómo necesitas que te traten, de qué manera te sientes tomado/a en cuenta, etc. Tú eres el primero/a que tiene que saber qué necesitas (ya sabes lo que NO).

- Comunica a la otra persona en la relación lo que te está pasando. Si has sostenido esta relación con maltrato es porque hay afectos involucrados (si fuese alguien que no te importa, no sentirías el "látigo de la indiferencia"; sencillamente lo/a borrarías de tu mapa existencial). Al comunicar al otro con claridad lo que necesitamos y sentimos, le damos una oportunidad de cambio - si la otra persona quiere hacerlo- y nos damos a nosotros la oportunidad de elegir a partir de acá, sin más engaño, el tipo de relación que realmente quiero y que en le presente no la tengo. Retiramos el poder que hemos concedido al otro para maltratarnos. 

Al dejar de permitir el destrato, estás dejando de maltratarte a tí mismo/a. Si lo sigues permitiendo, no solamente el otro te maltrata sino que tú a tí también: ¡son dos!

Con el objetivo de que tengas claras las señales que aparecen en una relación tóxica - donde hay maltrato emocional- te brindo este breve video de 4 minutos: Relaciones Tóxicas, Señales.


¡Espero que te sea útil!

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt

5 de febrero de 2017

Algo sobre el Maltrato Emocional

Aida Bello Canto, Psicología , Gestalt, Emociones, Maltrato emocional
Actualizado: El Invisible Maltrato Emocional 

Apela a poner límites y tener una sana y clara comunicación. Si con esto no hay cambios e incluso aumentan los conflictos, tarde o temprano el maltrato irá en aumento. Tú decides.

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt

19 de junio de 2016

Maltrato Emocional: Variedades

Psicologia, Gestalt, Aida Bello Canto, Emociones, Maltrato, Relaciones Toxicas,
Actualizado: Variedad en el Maltrato Emocional

Cuando hablamos de cualquier manipulación o de una situación donde la violencia ya está instalada, el maltrato anidó en estas relaciones hace muchísimo tiempo antes. Recomiendo la lectura de "Señales Tóxicas: ¡Atención!" para registrar con anticipación una relación tóxica y poseer más herramientas.
                                                                                                  

Al darnos cuenta que existe, que está presente, ahí podemos elegir qué hacer frente al mismo. Nos puede tocar a todos y a cada uno, en mayor o menor medida. Y seamos responsables, ¡el silencio es un gran cómplice!

¡Hasta la próxima!

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt

4 de abril de 2015

Las 9 "mini" Violencias" psicológicas

Psicologia, Gestalt, emociones, Aida Bello Canto, violencia, maltrato, autoestima
Como les había anunciado en el último post "La Violencia psicológica en las relaciones", hoy voy a dedicarle este espacio a las 9 miniviolencias que conforman este entramado, siendo un maltrato que no deja huellas físicas mas va devastando la integridad/ seguridad/ autoestima del receptor/a.

Les recuerdo que el impacto emocional negativo en la víctima es profundo, dudando de sí mism@ durante un largo tiempo y buscando en su propia persona las causas generadoras de este tipo de respuestas que aparecen en la otra persona ("si yo no hubiese dicho o hecho tal o cual cosa, ...", "y ... está bajo una gran presión, ..."); tiende a someterse aún más con la esperanza y enorme expectativa de que si se comporta de diferente manera, logrará que algo cambie; esto indica que sigue sintiéndose responsable del actuar del otro: respuesta emocional que forma parte del abuso, de la violencia psicológica.

Pues bien, ¡vamos a ellas!:

El control: consiste en "vigilar" sutilmente lo que dice o hace la otra persona con el fin de ir imponiendo el modo en que se deben hacer las cosas. Todas las áreas vitales entran bajo escrutinio: las relaciones sociales, a dónde va, actividades externas (de repente "aparecen" obstáculos para la realización de un nuevo curso o estudio) y un largo etc.

Los celos patológicos: el control hacia la otra persona puede tomar esta dimensión con una sospecha permanente, vigilancia de las llamadas, del celular, a qué dedica el tiempo, amigos, ... El objetivo es poseer totalmente (recordemos que se cosifica al otro Ser).

El acoso: preguntas reiteradas, cuestionamientos constantes; seguimiento vía telefónica o apareciendo de repente en el lugar donde está la otra persona. Todo ello va mermando el espacio de acción de la víctima, o termina por asentir en planteos, aunque no esté de acuerdo, con tal de evitar el conflicto.

La denigración: el objetivo es atacar la autoestima, tomando diversos caminos esta violencia: con palabras hirientes, actitudes descalificatorias a lo que hace la otra persona, negando sus ideas y emociones, atacando sus valores, familia y/o amigos. Tengamos en cuenta que se puede descalificar a otra persona con palabras suaves (no creamos que son siempre gritos), logrando la pérdida de confianza en sí mism@. En un estudio realizado en Quebec, vieron que los hombres suelen denigrar atacando el rol materno, capacidades domésticas o cualidades como amante (estereotipo social de mujer) y las mujeres suelen denigrar atacando al rol social, su forma de expresarse, su desempeño laboral y exitoso (estereotipo social del hombre).

El aislamiento: este modo de sometimiento emocional es necesario para que pueda consolidarse en el tiempo la violencia psicológica. Progresivamente se va  aislando a la persona de sus otros vínculos afectivos, de la vida social y actividades externas (si trabaja se limita a éste quehacer, con control de horarios por supuesto); si no es necesario su ingreso económico, tarde o temprano se buscará que deje de trabajar "para que se dedique completamente al ser querido". Paulatinamente la víctima empieza a aislarse sola con el objetivo de estar más tranquil@, evitar conflictos, y estar "en paz".

Las humillaciones: rebajar y ridiculizar es el punto; puede ser desde el uso de la ironía más sutil hasta hechos vergonzantes para la víctima en la intimidad. Los insultos y la denigración sistemática van logrando un desmoronamiento interior. Recordemos que cuando se realiza en público, van teñidos con "humor".

Los actos de intimidación: el objetivo es despertar el miedo en el otro, otra muestra de quién tiene el poder en la relación. La amenaza puede presentarse rompiendo objetos ("mira lo que puedo hacerte"), dando portazos, gritos, golpeando a mascotas, conduciendo peligrosamente ante un conflicto en el auto, etc.

Las amenazas: se manipula al otro con la amenaza de la pérdida de algo o alguien: llevarse a los hijos, quitarle el dinero, gestos de golpear (para el psiquismo es lo mismo que recibir el golpe) y hasta de suicidio ("sin tí me mato").

La indiferencia ante las demandas afectivas: ignorar las necesidades de la persona, negar o invalidar sus sentimientos ("uh, siempre tan sensible"), mostrar insensibilidad ante lo que le pase al otro, rechazar o despreciar las demostraciones afectivas. Esta violencia emocional es muy eficaz y crece despacio, como todas las otras.

Si tomamos cada una de estas "mini" violencias por separado, podría pensarse que no es violencia psicológica, que forman parte de un conflicto común en la relación, mas no perdamos de vista que maltrato ES maltrato. La repetición y la permanencia en el tiempo de una, varias intercaladas o todas (van en un proceso in crescendo), así como la asimetría en la relación (uno de ellos tiene el poder, no es un trato entre iguales) determina y define la presencia de la violencia psicológica.

La información es imprescindible y, en la mayoría de los casos, es necesario buscar ayuda para salir pues la autoestima esta muy lastimada y la persona se avergüenza de lo que ha aguantado.
¡No estás sol@!

Dra. Aida Bello Canto
Psicología y Gestalt


7 de febrero de 2015

Detectando el Chantaje Emocional

Chantaje emocional, maltrato emocional, manipulacion, vinculos toxicos, blog de psicologia y gestalt
El chantaje emocional se refiere a un tipo de vínculo tóxico donde una de las partes busca satisfacer sus necesidades y deseos sin importar lo que le pase/necesite/desee la otra persona. Estamos hablando, sin duda alguna, de un maltrato emocional. Es un entramado que se teje en el tiempo entre las dos partes, donde una busca que se acaten sus pedidos (implícitos o explícitos) y la otra parte complace, olvidando paulatinamente sus propios deseos o necesidades. Al principio el "chantajeado" no suele registrar que está dentro de un vínculo tóxico, satisfaciendo al "chantajista/manipulador" para sostener el vínculo, la relación.
Ir a Detectando a un Manipulador/a.

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt

¿De què manera te RESPETAS hoy?

Hay preguntas que parecen sencillas, pero tienen el poder de cambiar nuestra forma de vivir. Una de ellas es esta:¿De qué manera te respeta...