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7 de enero de 2018

Detectando a un Manipulador/a

Aida Bello Canto, Psicologia, Gestalt, Emociones, Manipulación, Relaciones Tóxicas
Una de las razones por la que más cuesta detectar a una persona que nos manipula emocionalmente es porque suele ser una persona cercana a nosotros, cuyo amor, cariño, deseamos preservar y mantener en nuestra vida. Una gran señal que habla de la posibilidad de estar inmerso en una relación donde existe la manipulación emocional es el sentirse "mala persona", "poco comprensiv@" o "egoísta" si no se cumple el pedido de la otra persona.

Al principio quien es manipulado no suele darse cuenta que está dentro de un vínculo tóxico, satisfaciendo al "chantajista/manipulador" para sostener el vínculo, la relación.

Con el tiempo, la persona manipulada va perdiendo contacto con su integridad, el respeto hacia sí mism@, quedando atrapad@ en una especie de niebla que le impide registrar la manipulación, e incluso tiende a comprender, justificar y tolerar al Otro. Y es que el manipulador emocional conoce los puntos vulnerables, utilizando el miedo (a la pérdida del vínculo, por ejemplo), la obligación o la culpa como estrategias. Por medio de palabras sutiles, de alusiones, de insinuaciones o incluso de gestos, es posible desestabilizar a alguien, infringir este maltrato emocional.

Para que puedas detectar más rápidamente cuando te están manipulando, fíjate si ante la aparición de un conflicto en una relación o vínculo, aparecen alguno de estos puntos, pues lo que tiende a hacer el manipulador es:
Aida Bello Canto, Psicologia, Gestalt, Emociones, Manipulación

- Intentará controlarte.                                                       
- Ignorará o descalificará tus planteos o propuestas de solución.
- Encontrará argumentos que tenderán a invalidar los tuyos, o a invalidarte a tí (ataca la autoestima).
- Evade la responsabilidad que le toca en el conflicto.
- Apela a desestabilizar emocionalmente (son grandes estrategas en este punto).

En cambio, para que puedas comparar las diferentes actitudes y comportamientos ante una situación conflictiva donde ambas partes desean encontrar una solución respetuosa:

- Apelarán a una comunicación abierta del tema.
- Se interesarán por los sentimientos mutuos frente a la situación.
- Propondrán soluciones las dos partes del vínculo, escuchándose (mas allá de que sean aceptadas o no. Es una posición interna de búsqueda de acuerdos).
- Cada uno revisa su parte de responsabilidad en el conflicto.

La manipulación emocional puede presentarse con distintos disfraces, así que te sugiero la lectura de los 4 Estilos de Manipulación, para refrescar los distintos modos de maltrato. O quizás prefieras ver un corto vídeo sobre las señales en las relaciones tóxicas:



¡Espero que te sea útil!

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt

10 de julio de 2016

Manipulación del Seductor y el Víctima

Aida Bello Canto, Psicologia, Gestalt, Emociones, Manipulación, Relaciones
Ya hemos visto qué es la manipulación en las relaciones ( "¿Qué es la manipulación? 2 estilos activos"); hoy veremos otros dos estilos para manipular, muy frecuentemente utilizado en los vínculos y altamente eficaces: el seductor y el "pobrecito yo"/ víctima.

Seductor: Este estilo es una manipulación muy suave y "gentil". A través de buenos modos va envolviendo a la otra persona para lograr sus objetivos. Generalmente hace sentir a la otra persona muy especial, importante para él/ ella, siempre y cuando la complazca. Muchos seductores, cuando no le da resultado este estilo, suelen pasar al autoritario.
No confundamos "seducción" con cuanto acontece entre dos personas/ pareja, ni con la carga sensual o de conquista que conlleva en éste contexto. Aquí lo tratamos como un estilo muy suave de manipulación donde la persona manipulada teme perder la imagen de "buena persona", "buen/a amig@ /hij@ /compañer@/ amante ...", si no complace el pedido realizado.

Victima: Es una manipulación pasiva, que utiliza sus gestos, tono de voz y argumentos muy característicos. No por ello es menos eficaz, ¡no nos engañemos! Incluso es un estilo altamente entrenado para generar culpa en la otra persona si no cumple con lo "pedido". La persona manipulada puede sentir que abandona al otro, teme que enferme, "que algo le pase" si no cumple lo que el otro le pide. En definitiva, se siente "mala persona" (y precisamente ésto es lo que quiere lograr el manipulador/a).
Muchas veces se desarrolla este estilo como medio de escape a otra manipulación activa, sin registrar que está manipulando al mismo tiempo. Apelan al "pobrecito/a yo" para conseguir sus objetivos, y la otra persona puede caer en este entramado con tal de evitar todas las emociones disparadas adentro si, dice que NO.

Como dato importante de comentarios tras experiencia vivencial en talleres y congresos de los que "jugaron a ser víctimas", todos y cada uno de los involucrados no solamente rechazaban a la "víctima", sino que les provocaba mucho enojo e ira. El que juega a conseguir su objetivo victimizándose, ha de saber que puede en primera instancia conseguir su objetivo por pena, compasión, etc, mas en la otra persona se va generando un gran enojo.

El primer paso es detectar si existe manipulación en alguna de mis relaciones y qué hago con ello; cuál suele ser mi respuesta y qué pensamientos y sentimientos me llevan a "cumplir". Revisar mi puesta de límites y qué necesito para empezar a no jugar más, no ingresar en este entramado de manipulación.

Aida Bello Canto, Psicologia, Gestalt, Emociones, ManipulacionCuanto más nutro mi alfabeto emocional, tomo registro de lo que me pasa internamente, y pongo atención en que mi comunicación sea clara, entonces estaré en mejores condiciones de establecer vínculos sanos y nutritivos.

Que mi Sí, sea un Sí.
Que mi No, sea un No.

Un cálido saludo,

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt

3 de julio de 2016

¿Qué es la Manipulación? Estilos Activos

Aida Bello Canto, Psicologia, Gestalt, Emociones, Relaciones toxicas, Manipulacion
En la manipulación se busca que la otra persona acate deseos, satisfaga necesidades personales, sin importar lo que el otro quiera o necesite; no es consultado si lo desea ni se presenta en forma de "pedido".

Hay diferentes estilos de manipulación (activos y pasivos), siendo difícil detectarla en el momento, mas los efectos aparecen en el manipulado casi de inmediato, sólo que puede estar tan acostumbrado/a que no le haga caso, ya no le presta atención.

La presencia de la manipulación en las relaciones va logrando una paulatina intoxicación que puede alcanzar diferente graduación hasta llegar al chantaje emocional y el acoso moral. Mas el que aparezca en menor grado, no significa que no sea tóxico y que la pérdida de nuestra integridad no haya iniciado su carrera.

Hoy me centraré en los estilos activos:

Autoritario: Este estilo es muy fácil de reconocer ya que es un manipulador activo. A través del uso del poder, de la voz, de los gestos, se impone a la otra persona. Puede pasar a utilizar la amenaza, directa o "escondida", con el objetivo de generar miedo en el otro y, por lo tanto, que cumpla sus deseos.

Inculpador: Este estilo utiliza hábilmente la generación de culpa en la otra persona. El manipulado da por hecho que "algo va a perder" (cariño, atención, cuidado,  posición económica, etc). El inculpador es un gran estratega en la utilización y manejo de la culpa en el otro.



Lógico: Se presenta con un montón de información lógica y hasta estadística que avala la acatación a sus deseos o necesidades. Puede incluso apelar a la tradición o a las creencias para sustentar que se haga lo que quiere. El que cae en esta manipulación siente que le faltan datos, no es tan "inteligente", da por hecho que el otro tiene razón; se descalifica frente al otro y deja de atender sus propios deseos y/o necesidades.

Toda relación que esté en las redes de la manipulación, está en problemas! La integridad y el respeto se irá perdiendo paulatinamente. Una de las partes renuncia a su libre elección, ya sea por miedo, culpa o sentirse "inferior".

¡Es mejor darse cuenta que ignorar! Entonces, ahí puedo hacer algo al respecto.

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt

7 de febrero de 2015

Detectando el Chantaje Emocional

Chantaje emocional, maltrato emocional, manipulacion, vinculos toxicos, blog de psicologia y gestalt
El chantaje emocional se refiere a un tipo de vínculo tóxico donde una de las partes busca satisfacer sus necesidades y deseos sin importar lo que le pase/necesite/desee la otra persona. Estamos hablando, sin duda alguna, de un maltrato emocional. Es un entramado que se teje en el tiempo entre las dos partes, donde una busca que se acaten sus pedidos (implícitos o explícitos) y la otra parte complace, olvidando paulatinamente sus propios deseos o necesidades. Al principio el "chantajeado" no suele registrar que está dentro de un vínculo tóxico, satisfaciendo al "chantajista/manipulador" para sostener el vínculo, la relación.
Ir a Detectando a un Manipulador/a.

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt

17 de enero de 2015

¿Sabes cuáles son tus 5 Fortalezas? ¡Nos protegen de lo Tóxico!

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He tocado el tema de las fortalezas personales cada vez que reflexionamos o he dado herramientas sobre la Inteligencia Emocional, sobre maneras de incrementar nuestro Bienestar, fomentar la actitud positiva, etc. También ha aparecido la referencia a estas fortalezas, sin nombrarlas directamente, cuando profundizamos sobre los vínculos tóxicos y cómo salir de ellos, romper la dependencia emocional, evitar el chantaje emocional, los diferentes modos de manipulación, pues para poder instrumentarnos y nutrir nuestra autoestima, reconocernos como Seres únicos y valiosos, fomentar relaciones y vínculos positivos, necesitamos re-descubrirnos y potenciar aspectos internos que hemos dejado de lado.

Reconocer nuestras fortalezas personales nos ayuda a prestarles más atención y utilizarlas para cuidarnos y protegernos a manera de una mayor detección de lo tóxico (en el ámbito que sea de nuestra vida). También nos paramos internamente de forma más íntegra, poseyendo afinadas herramientas propias, para desanudar vínculos tóxicos; estar en mejor disposición de detectar a qué le digo "sí" y a qué le digo "no".

Me parece importante una breve diferenciación entre fortalezas y el talento:
Las fortalezas se pueden medir y son adquiribles. Es posible el entrenamiento de las mismas, aún a partir de cimientos frágiles. Con el tiempo, constancia y determinación suficientes, prácticamente todas las personas podemos desarrollar las fortalezas personales; la clave es la decisión y la voluntad.
Los talentos no son adquiribles ya que son innatos. Por supuesto que pueden entrenarse y mejorarse, mas ha de existir una base en la persona. Se muestran de una manera espontánea; en ellos no interviene la voluntad.

Como ya he señalado en el post anterior, todos poseemos 5 fortalezas. Muchos pueden reconocerlas en sí mismos, otros algunas, mas no todas las que poseen, así que les acerco el link del Cuestionario VIA (Inventory of Strengh) desarrollado por la Universidad de Pensilvania, para que puedan averiguar sus principales fortalezas ¡y hacer uso de las mismas con mayor conciencia!

Las 24 fortalezas se clasifican de la siguiente manera:

1- Fortalezas relacionadas con la sabiduría y el conocimiento (fortalezas cognitivas que implican la adquisición y el uso del conocimiento):
Creatividad, curiosidad, apertura de mente, deseo de aprender, perspectiva.

2- Fortalezas relacionadas con el coraje (fortalezas emocionales que se refieren a la consecución se metas ante situaciones de dificultad, externa o interna):
Valentía, persistencia, integridad, vitalidad (pasión, entusiasmo, vigor).

3- Fortalezas relacionadas con la humanidad (fortalezas interpersonales que implican el cuidar, dar, generar amistad y cariño a los demás):
Amor (capacidad de amar y ser amado), amabilidad, inteligencia social.

4- Fortalezas relacionadas con la justicia (fortalezas cívicas que promueven una vida en comunidad saludable):
Ciudadanía (responsabilidad social, trabajo en equipo), justicia, liderazgo.

5- Fortalezas relacionadas con la moderación (fortalezas que nos protegen contra los excesos): Perdón y compasión, humildad / modestia, prudencia, autorregulación (autocontrol).

6- Fortalezas relacionadas con la trascendencia (proveen de significado a la vida):
Aprecio de la belleza y la excelencia, gratitud, esperanza, sentido del humor, espiritualidad.

Cuántas más desarrollemos, mejor; ¡mas ya contamos con 5!
Ah, el cuestionario es gratuito. ;)

24 de mayo de 2014

6 Tips para detectar Actitudes (Personas) Tóxicas

Personas Toxicas, Gente Toxica, Relaciones Toxicas, Gestalt, Psicologia, Actitudes toxicas, Aida Bello Canto
En el día de hoy les comparto algunos tips para detectar esas actitudes tóxicas que pueden presentarse alrededor nuestro, y  muchas veces nos damos cuenta de los efectos nocivos de ese encuentro, cuando ya ha finalizado: sentimos cansancio, agobio, confusión, malestar físico, alivio cuando se va, ...

Actualizado: Personas Tóxicas: 6 Características

Dra. Aída Bello Canto
                                                      Psicología y Gestalt

4 de mayo de 2014

Exigencia Tóxica (transformando)

Exigencia, Toxico, Maltrato, Gestalt, Psicologia, Aida Bello Canto, Manipulacion
¡Acá estamos nuevamente! Para los que ingresan a este post sin haber leído el anterior, los invito a que vayan a "La Exigencia que Maltrata"  ya que iniciamos un ejercicio con el objetivo de transformar la exigencia que nos maltrata, la exigencia tóxica, en una exigencia aliada. A veces disfrazamos de exigencia una forma de auto-manipulación para lograr la ejecución de mandatos internos, sin tomarnos en cuenta quienes somos en este hoy, nuestras emociones y necesidades.

Por favor, busca tu hoja elaborada en el ejercicio anterior para que podamos dar paso a su término.
En caso de que la hayas perdido, no importa; doy los tres puntos elaborados para que cuando quieras lo hagas:
- Busca tu propia definición de exigencia: "Para mí, exigencia es ..."
- ¿Qué beneficios te reporta el cumplir con tu exigencia?: "Siento que soy ... (eficaz, buena persona, etc)"
- Cuando aparece la exigencia en tu vida, ¿qué sensaciones corporales la acompañan?

Ahora estamos en condiciones de dar un paso más. Hazte esta pregunta: ¿Qué es lo peor que puede pasarme si no cumplo con mi exigencia?
Como decimos en Gestalt, hay que darse tiempo para darse cuenta; no esperes que acuda a tí de inmediato la respuesta a esta pregunta ... repítetela internamente o incluso en voz alta, para utilizar otro de tus sentidos. Cuando la tengas, escríbela. Te ofrezco varios ejemplos:
- "Lo peor que puede pasarme es darme cuenta que soy un/a inútil"
-"Podría terminar sin hacer nada, y darme cuenta que soy un/a vago/a"
- "Sentirme inferior a los demás; que se den cuenta que soy inferior y no me quieran".

Posiblemente cuando grabamos el mandato sobre la Exigencia, nos fue muy útil durante parte de nuestra vida y sin darnos cuenta actuamos para evitar que pasara esa catástrofe que significaba no cumplir con la misma. Nos ayudó a obtener logros, satisfacciones y beneficios. Es decir, en algún momento fue asistencial nuestra exigencia, útil. El punto radica en que nosotros crecemos y evolucionamos y nuestro mandato interno sobre la Exigencia permanece igual: deja de asistirnos para pasar a maltratarnos, debido a que esa parte nuestra ignora nuestro cambio. Imagínense a alguien que dejó de tomar leche en una época que había riesgo de contagio de meningitis (por ejemplo en 1955 en Argentina), y aún hoy sigue sin tomarla porque ignora que  ya el riesgo pasó. En su momento, tomar esa precaución fue un acto de cuidado y preventivo; hoy en día, ¡no es válido!

Pues bien, ésto es lo que estamos haciendo: reactualizando nuestra regla interna.
Fíjate en lo peor que puede pasarte si no cumples con tu exigencia, y date tiempo a preguntarte si siempre eres un inútil, un vago, inferior, o lo que sea que hayas escrito. Y actualiza, siendo quien eres en este hoy y con tu camino de vida recorrido. Escríbelo, por favor.
Siguiendo los ejemplos anteriores:
- puedo ser un/a inútil en algunas áreas, ya que o no las sé o no me interesa saberlas. No elijo saber Todo, ni  poseo las destrezas para Todo. Y ello no me convierte en inútil. Soy útil en ...
- puedo permitirme no hacer nada, ofrecerme tiempos y espacios de descanso y relax, y ello no implica que soy vago/a. Elijo no hacer nada, por ejemplo ...
- inferior o superior es cuestión comparativa; mi afectos, los que me quieren y los que yo quiero, pasa por ...

Para terminar,  transforma tu regla sobre la Exigencia aquí y ahora. Con el "viaje" que hemos venido haciendo con toda la información anterior, ya puedes revisar tu primera definición de Exigencia y re-escribirla. Ejemplo: "Para mí exigencia es hacer lo mejor que pueda, no perfecto, y cada circunstancia es distinta y mis intereses son variados".

¿Cómo es la tuya? ¿La compartes?

Sugerencia: escribe en un papel pequeño tu regla actualizada, y pégalo en un lugar para tí visible pues varias veces y en diferentes oportunidades, te hará mucho bien recordártelo. ¡No aprendimos a caminar de un día para otro!

26 de abril de 2014

La Exigencia que Maltrata (+ejercicio)

Psicologia, Gestalt, Exigencia, Maltrato, Toxico, Aida Bello Canto, Manipulacion
La exigencia interna cuando no es revisada por la persona, tiende a generar insatisfacción y una buena dosis de auto-reproche, ya que haga lo que haga el portador de la misma sentirá que nunca alcanza, siempre "falta algo", puede ser mejor; o,  como ya es sabido todo esto de antemano, quedarse en muchas instancias inactivo/a, sin empezar lo que desea o planifica pues visualiza con anticipación el fracaso (o al menos un resultado inferior al "debido"). Nos encontramos con una exigencia tóxica.

¿A qué me refiero a que esta exigencia interna ha de ser revisada? a que en sí misma la exigencia es una introyección de mandatos, órdenes y creencias que todos traemos de "allá y entonces" (como decimos en Gestalt), y la necesidad interna de cumplir estos mandatos hace que no nos tengamos en cuenta a nosotros mismos, cómo somos y qué necesitamos nosotros. Revisar estos mandatos para quedarnos con lo que nos sirve y transformar lo que muchas veces nos inhabilita, nos facilita el bajar a la realidad personal esta especie de Exigidor interno.

Tenemos bastante claro el tema de la manipulación interpersonal; al menos hemos tratado desde diferentes lugares los vínculos tóxicos en las relaciones, cómo aparecen diversos estilos de manipulación para que una persona logre o intente lograr su objetivo sin tomar en cuenta a la otra persona. Pues bien, de alguna manera la exigencia tóxica es para mí, una auto-manipulación. Una forma en que nos imponemos hacer, desde el "tengo que", la obligación, sin consultarnos profundamente qué es lo que precisamos.

Nos movemos adentro con dos aspectos idénticos que los que aparecen en la manipulación entre dos personas: el manipulador y el manipulado (exigidor - exigido). El manipulador se encarga de que el manipulado ejecute los mandatos, y en caso de no hacerlo se encarga de generar sentimientos y sensaciones de angustia, culpa, desvalorización (entre otras), pudiendo llegar hasta repercusiones físicas. En definitiva, nos maltratamos internamente.

Mi propuesta es que podamos revisar cómo se encuentra adentro nuestro esta auto-manipulación, y en caso de necesitarlo, el favorecer la trasnformación de la exigencia que maltrata a la exigencia como aliada. Para no abrumarlos, lo haré en dos veces: hoy y la semana que viene.

Para empezar a desactivar este maltrato interno, hemos de revisar qué es la exigencia para mí. Esto es importante, ya que cada uno va  a encontrarle un significado. Sugiero tomar un  papel y lápiz y empezar a escribir "para mí, exigencia es ...", ejemplos:
- cumplir órdenes
- ser responsable (no desde nuestra acepción semántica en Gestalt, sino desde obligación)
- hacer lo que corresponde
- ser perfecto
- es hacerlo TODO
- cumplir; los deseos no cuentan.

Una vez que tengas lo anterior hecho, por favor, piensa qué beneficios te reporta cuando has logrado cumplir con tu exigencia (¡porque cada tanto lo logramos! el tema es que no siempre podemos sostener ese "target" y ahí viene el maltrato).
Ejemplo: cuando hago TODO lo que tengo que hacer, me siento que soy eficaz (buena persona, responsable, confiable, aceptado/a, etc).
Escríbelo al lado de tu definición, por favor.

Una vez que lo tengas, basta con dos, te sugiero que te sientes con ojos cerrados y repitas internamente tu propia definición de Exigencia ... date tiempo para ir tomando contacto con la sensación que te produce el repetir adentro "para mí exigencia es ...", va a ir apareciendo una sensación o sensaciones provocadas por lo que para tí es exigencia ... las cuales verás que son conocidas en tu vida cotidiana. Ejemplos:
- siento angustia
- opresión en el pecho
- nerviosismo
- agotamiento
- agobio y desgaste
- dolor de cabeza
- presión

Escríbelo en tu hoja de papel. ¿Te resultan conocidas estas sensaciones?

Hemos dado un gran paso en el darnos cuenta cómo es la exigencia para mí, qué suele pedirme - qué me exijo internamente cumplir-, el "premio" que recibo cuando lo logro y las sensaciones que me aparecen cuando no cumplo. Ya tenemos más de la mitad del camino recorrido en este proceso de transformar la exigencia que maltrata a la exigencia como aliada.

¡Seguimos la semana próxima! Guarda por favor tu hoja de papel, que la necesitaremos. ¡Gracias!
Y si la pierdes, ¡no te exijas! No hay problema ;)

¿De què manera te RESPETAS hoy?

Hay preguntas que parecen sencillas, pero tienen el poder de cambiar nuestra forma de vivir. Una de ellas es esta:¿De qué manera te respeta...