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29 de abril de 2026

La actitud que transforma cómo vives lo que te pasa

Hay momentos en la vida en los que no podemos cambiar lo que sucede. Las circunstancias aparecen, irrumpen, a veces incomodan, duelen o desordenan. Y es ahí donde muchas personas sienten que pierden el control. Pero hay algo muy importante que sí permanece en tus manos, aunque no siempre lo registres: la forma en que eliges atravesarlo. Desde una mirada gestáltica, esto es central. No se trata de negar la realidad, ni de forzarte a “estar bien” cuando no lo estás. Se trata de darte cuenta de cómo te estás relacionando con lo que te ocurre. Porque no es solo lo que pasa. Es cómo lo vives, cómo lo interpretas y cómo te posicionas frente a eso. Y ahí es donde una actitud positiva —bien entendida— puede marcar una diferencia profunda. No como una exigencia, no como una máscara, sino como una elección interna consciente que te acompaña en lugar de abandonarte. Una actitud positiva no borra lo difícil. Pero sí puede ayudarte a sostenerte mejor dentro de ello. ¿Qué significa realmente tener una actitud positiva? No es repetir frases bonitas ni negar el dolor. No es exigirte estar bien todo el tiempo. Es algo mucho más humano y más profundo: ✨ Es elegir mirarte con más amabilidad. ✨ Es no quedarte atrapado/a en una única interpretación. ✨ Es abrirte a posibilidades, incluso en medio de la incomodidad. ✨ Es acompañarte en lugar de juzgarte. Es, en definitiva, una forma de estar contigo mientras la vida sucede. Cinco beneficios de cultivar una actitud positiva Desde la experiencia clínica y también desde lo que vemos en la vida cotidiana, sostener una actitud positiva genera transformaciones reales. Te comparto cinco que pueden empezar a resonarte: 1. Te ayuda a regular tus emociones Cuando eliges una mirada más amplia y menos catastrófica, tu sistema emocional se estabiliza. No eliminas lo que sientes, pero sí evitas que te desborde. Empiezas a responder más y a reaccionar menos. 2. Amplía tu capacidad de darte cuenta En Gestalt, el darse cuenta es clave. Una actitud positiva te permite salir del “todo está mal” y empezar a ver matices, recursos, opciones. Y cuando ves más, puedes elegir mejor. 3. Fortalece tu sensación interna de sostén No dependes tanto de que todo afuera esté bien para estar tú bien. Empiezas a construir una base interna más firme, donde puedes apoyarte incluso en momentos difíciles. 4. Te abre a nuevas posibilidades de acción Cuando no estás atrapado/a en el problema, aparece el movimiento. Una actitud positiva no te paraliza: te conecta con lo posible, con pequeños pasos, con alternativas que antes no veías. 5. Mejora la forma en que te vinculas contigo y con otros Tu diálogo interno cambia. Y cuando eso cambia, también cambian tus vínculos. Hay más paciencia, más claridad, más autenticidad. Menos exigencia, más presencia. Una actitud que no niega, sino que acompaña Quiero decirte algo importante: tener una actitud positiva no significa que todo te tiene que parecer bien. Significa que eliges no abandonarte en lo que te pasa. Que, aun en medio de lo difícil, puedes decirte: “esto no es fácil, pero voy a atravesarlo de una manera que me cuide”. Y eso cambia todo. Porque cuando cambias la forma en que te atraviesas, también cambia la experiencia de vivir. Para cerrar… No siempre podrás elegir lo que ocurre. Pero sí puedes aprender a elegir cómo estar contigo mientras ocurre. Y ahí, en esa elección —a veces pequeña, a veces silenciosa— empieza una transformación profunda. ✨ Una actitud positiva no cambia lo que sucede… pero sí transforma la forma en que lo atraviesas. ✨ Dra. Aida Bello Canto Psicologìa y Gestalt

13 de octubre de 2019

El Desamparo Emocional II

Dra. Aída Bello Canto, Psicologia, Gestalt, Emociones, Desamparo emocional
El desamparo es un sentimiento profundo de abandono, de ausencia de contención y la certeza de que no podemos contar con ninguna ayuda. Sentirnos solos en el mundo. Un hueco en nuestro interior. Los que han sentido el desamparo saben a qué me refiero: se padece, se sufre, y viene acompañado de sensaciones corporales que aumentan el displacer.

Para los que ingresan en este tema por vez primera, les recomiendo leer El Desamparo Emocional ya que el presente artículo es una ampliación del mismo, y podrán aprovecharlo mejor.

Lo esencial que hemos de entender es que el sentimiento de desamparo nace en un momento de nuestra vida donde somos y estamos indefensos, nuestra infancia, donde necesitamos la presencia de alguna persona adulta para que nos cuide, nos proteja, nos acompañe en nuestro crecimiento (físico y emocional). La pérdida o ausencia de esta persona en nuestro entorno produce el sentirnos desamparados.

Cuando ya siendo adultos nos aparece este sentir tan doloroso, es porque algo nos detona esa herida antigua, donde nos sentimos desamparados, indefensos, solos. Una parte nuestra interna quedó como ese niño desamparado, y ahí acudimos sin darnos cuenta ... tengamos la edad que tengamos.

Dentro de la variedad de caminos que hay para sanar esa herida y acompañar a esa parte nuestra, que le denomino "aspecto niñ@" para que crezca, les sugiero dos:

Aida Bello Canto, Gestalt, Emociones, Psicologia, desamparo emocional- Revisar las conclusiones de Vida que sacamos en el momento que sentimos el desamparo emocional. Son conclusiones que nos ayudaron a sobrevivir en su momento, mas siguen vigentes en la actualidad. Cuando pasa algo en nuestra vida actual, ruptura de relaciones, pérdida de un ser querido, ausencias, ... volvemos a repetirnos internamente esa conclusión que sacamos cuando éramos niños. "Siempre estás solo/a", "No puedes contar con nadie" ...
Darnos cuenta que permanece este pensamiento/certeza vieja y sigue vigente, es un gran paso para iniciar su transformación, pues si bien fue cierto en su momento, ya no!!


- Acudir al rescate de nuestro aspecto Niño/a que en ese instante está volviendo a sentir el mismo desamparo que antes. Cuando digo ir al rescate me refiero que a pesar del dolor del momento, también tenemos un aspecto Adulto desarrollado (el que tiene relaciones personales, laborales, el que ha alcanzado sus logros a esta altura de su vida, y el que ha aprendido de sus experiencias no gratas).
Cierra tus ojos e imagínate que tú como adulto vas al lado de tu Niño/a, te sientas, lo abrazas ... y con tu voz interior háblale suavemente ... "Estoy acá, contigo" ... "Ya no está más solo/a" ... "Puedes contar conmigo" ...
Dra. Aída Bello Canto, Psicología, Gestalt, Emociones, desamparo emocional
Es una de las maneras más profundas de ir ayudando a crecer a este aspecto Niño/a nuestro interno; de que el sentimiento de desamparo vaya disolviéndose pues va registrando que ya No Es lo mismo que antes. Nuestra realidad actual, todas las herramientas con las que cuento AHORA son concretas.

Ojalá les sume esta información, integrando esa parte nuestra que reclama nuestra ayuda. Además, en muchas ocasiones corremos el riesgo de quedar pegados a una relación que sabemos que no está bien, pero es mejor que quedar solos. ¡Ups!

¡Deseándoles lo mejor!

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt

10 de junio de 2018

El Desamparo Emocional

Aida Bello Canto, Psicologia, Emociones, Gestalt
El desamparo es un sentimiento de abandono profundo en el que la persona siente que ha perdido la compañía y/o protección de otra persona (o personas). Cuando este sentimiento se hace presente en una persona, es casi devastador por las sensaciones de indefensión y abatimiento que lo acompañan. No importa la edad que se tenga; sea cuando sea que aparezca, ¡padecemos!

También el desamparo se refiere, no solamente a la pérdida, sino al sentimiento de no recibir ayuda y contención. La persona posee la percepción de que no recibe ayuda, pues si bien en muchos casos coincide con la realidad, en otros no es tal cosa: la persona que siente desamparo puede no registrar que le están brindando ayuda o incluso ni pensar en que puede acudir en su busca. Tiene imposibilidad emocional en registrarlo y/o se le dificulta pedir (generalmente por miedo al rechazo).

Aida Bello Canto, Gestalt, Psicologia
Cuando un ser humano se siente desamparado, posee un sentir interno de aislamiento, de no pertenencia a ningún grupo o lugar, y generalmente va acompañado de sentimiento de soledad.

Entendamos soledad en éste contexto, de sentirse solo en el mundo por así decirlo; no me refiero a la soledad de estar físicamente solo, sin otra persona o compañía externa, pues este tipo de soledad es necesaria saber habitarla, saber acompañarnos a nosotros mismos, e incluso aprender a buscarla como modo de auto-registro de cómo estamos, qué necesitamos, nutrirnos internamente, y un largo etc (generar proyectos, descansar, meditar, parte del proceso creativo).

En el desamparo emocional hay sensaciones físicas, como están presentes en todas las emociones y sentimientos, que pareciese que aparece un gran agujero interno, un enorme vacío y pérdida de energía vital. Disminuye la seguridad en sí mism@ y por supuesto, la auto-confianza.
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En los adultos, éste sentimiento nace en alguna instancia de nuestra historia y por diferentes razones no la pudimos resolver emocionalmente.
Aida Bello Canto, Psicologia, Gestalt, EmocionesEs un sentimiento disfuncional causado, generalmente, por dos razones que interfieren en un sano proceso de nuestro desarrollo emocional: 1) experiencias obsoletas y 2) asuntos inconclusos.

Para no abrumarlos con información hoy trataré la primera, cuando tomamos una postura existencial que nos sirve en un momento dado para protegernos de un ambiente dañino, por ejemplo, mas con el paso del tiempo  se convierte en una respuesta rígida y estereotipada. Imaginemos un niño que decide callar y pasar desapercibido, siendo su mejor respuesta adaptativa a su ambiente; con el paso del tiempo ésta persona, ya adulta, continúa siendo callado y procura ser poco visible, aunque el medio ambiente ya está disponible a escucharl@, a verl@, a registrarl@.

Seguir manejándonos con viejas actitudes emocionales, nos impiden registrar lo nuevo, el ahora que acontece, sin darnos cuenta que las circunstancias han cambiado. El desamparo emocional que vivencié en algún momento de mi vida, o durante una etapa de mi existencia, ya no posee sustento real en mi vida adulta.

Una de las varias herramientas para dar pasos de cambio y transformación a la fuente generadora del desamparo emocional es revisar nuestras conclusiones tomadas "allá y entonces", que aún siguen vigentes. Hemos de darnos tiempo a descubrirlas, anotarlas, investigar cuándo entran en acción y qué vivo como amenaza si tomo una postura diferente.

Explora cómo te gustaría ser en este sentido, qué actitud nueva tomar, sus ventajas y valoriza el caudal de herramientas internas con las que cuentas en la actualidad para protegerte y ayudarte. Y ... ya puedes buscar ayuda en el afuera, acudir a tus soportes externos, si así lo necesitas (no somos omnipotentes, ¡por suerte!).

Te sugiero la lectura de Conclusiones Personales que dañan.

Lo mejor para tí!

Dra. Aida Bello Canto
Psicología y Gestalt

¿De què manera te RESPETAS hoy?

Hay preguntas que parecen sencillas, pero tienen el poder de cambiar nuestra forma de vivir. Una de ellas es esta:¿De qué manera te respeta...