Instagram

Social Icons

18 de mayo de 2013

Emociones Básicas para la Vida


actitud, crecimiento personal
Existen cinco emociones básicas que todos tenemos, no siempre balanceadas, que son necesarias para conectarnos sanamente con la vida. Cada una de ellas posee una función y muchas veces nos señala una necesidad sentida, la cual si la escuchamos y atendemos nos mejora la existencia.

Éstas son:
  • Alegría
  • Afecto / Amor
  • Enojo
  • Tristeza
  • Miedo
El que sean “básicas” no quiere decir que las detectemos rápidamente y con facilidad; muy al contrario, podemos encontrar que alguna de ellas no está en mi “menú de opciones”; el reconocer mi dificultad para darme cuenta cuándo la siento ya es un gran paso para saber hacia dónde he de estar atento/a para poder aprender a descubrirla y satisfacer mi necesidad vital. Te voy a proponer un rápido ejercicio después para que veas hacia dónde focalizar.

A la dificultad de reconocer y nombrar una emoción yo la denomino analfabetismo emocional, que disminuye la capacidad de la persona de conectarse con el mundo, consigo mismo y con los otros, con el arcoiris de emociones que tenemos. Esto afecta mucho los vínculos (Ej: hay quien no reconoce la ternura; otros confunden tranquilidad con melancolía). Por supuesto que el analfabetismo emocional puede destrabarse y aprenderse; lo veremos en otro momento.

Pasemos a las emociones básicas y su función:
La alegría nos conecta con la energía vital. Sirve como motivación para la vida (relaciones, logros), y se demuestra en el cuerpo energizado por aumento de las endorfinas y el sistema inmunitario.

El Afecto/ Amor nos vincula con los demás seres humanos. Es esencial para relacionarnos y “nos mueve hacia el otro”. Somos seres en comunidad y recordemos cuánto nos fortalece el estar en conexión con nuestro medio.

El Enojo nos ayuda a poner límites. Sirve para atravesar un obstáculo e intentar lograr el objetivo. Para lograr que sea funcional y no destructivo recomiendo el post de “Descargando … en un almohadón”.

La Tristeza nos ayuda a retirarnos. Muchas veces necesitamos esta retirada para poder cerrar situaciones internas y externas. El darnos permiso para la misma, nos ayuda a seguir adelante.

El Miedo nos avisa que nos faltan herramientas para enfrentar una situación; es una señal. Por ejemplo, si no sé nadar y camino cerca de una pileta me avisa “Caminá lejos”, me cuida.

Para que veas cómo estás de estas emociones básicas, te propongo el siguiente ejercicio: Anota en forma de lista las cinco emociones, y vas a darle un número a cada una de ellas según la claridad con que detectes esta emoción en tu vida. La numeración va del 1 al 5, siendo el 1 para la emoción que prácticamente no detectas en tu vida y el 5 para la que claramente detectas su presencia (esto no tiene que ver con que te guste o no dicha emoción). Por ejemplo, si yo prácticamente no detecto el miedo cuando lo siento, le doy un 1 y lo escribo al lado de Miedo. Si detecto el enojo, pero tardo un poco en registrarlo, le puedo dar un 3. Si me doy cuenta de inmediato que aparece la tristeza, le doy un 5.
¿Te animas?
Ponle foco a las emociones con puntuación baja y fíjate en la necesidad que no estás cubriendo.

Y si tienes ganas de aprovechar este ejercicio con alguna persona importante para tí, hazle este mismo ejercicio y compara las listas de ambos. Las emociones que han de tener más parecida puntuación son el afecto y el enojo, que hablan de la necesidad de vincularse y la puesta de límites. ¡Bueno para compartirlo!

12 de mayo de 2013

Los siete factores para el cambio


actitud, crecimiento personal
He recibido bastantes pedidos de ampliación de los siete factores mencionados en el post anterior, para lograr una transformación positiva: la resiliencia; así pues, ¡aquí van! 
1) La Autoestima
Entre los estudios sobre resiliencia y autoestima es interesante destacar el trabajo del doctor Werner, (Resilience and Development, NY 1999). Él hizo el seguimiento de niños desde recién nacidos hasta los 40 años en la Isla de Kauai. Un muestreo de 700 niños nacidos en la pobreza, que pasaron penurias y fueron criados en familias disfuncionales en medio de peleas, alcoholismo, ausencias de padres y enfermedades mentales. Werner observa que resultaron resilientes aquellos que tuvieron por lo menos  una relación cariñosa y estrecha con un adulto significativo.
 2) El compromiso moral, ético y espiritual
Suárez y Ojeda, estudiosos de la resiliencia, definen la moralidad como la actitud de extender el deseo personal de bienestar a toda la humanidad. Se refiere al compromiso con los valores comunitarios, y desde nuestro enfoque gestaltico no puede ser de otra manera ya que vemos al Ser Humano en coexistencia, un ser con otros. El no vivenciarnos como seres separados, solos, nos fortalece.
3) La capacidad de actuar con independencia e iniciativa personal
Es importante situar esta capacidad dentro del contexto personal, familiar y comunitario del ser humano; saber pedir ayuda, apelar a nuestros soportes internos y externos para afrontar las adversidades. Como hemos destacado, muchos poseen esta capacidad mas recordemos que también es un aprendizaje. Ir aceptando progresivamente desafíos y nuevas tareas.
4) La creatividad
Crear orden, armonía y un objetivo con sentido a partir de la crisis y del caos. Utilizar esta capacidad creativa que todos poseemos como medio de expresión de nuestras emociones y sentimientos nos abre la puerta a fomentar este factor, abrazando la multiplicidad de medios para hacerlo (arte, música, juegos creativos, etc.).
5) La capacidad de relacionarse positivamente con otros
Hace referencia a la habilidad para establecer lazos íntimos con otras personas; habilidad para comunicar las necesidades de afecto. Aprender a dar, a recibir, a pedir. La capacidad de relacionarse con otros es también una necesidad vital humana, ya que desde nuestro nacimiento necesitamos afecto y desde ahí vamos construyendo y fortaleciendo nuestra autoestima.
6) Introspección
Poseemos la capacidad de examinarnos internamente, preguntarnos acerca de nosotros mismos y darnos una respuesta honesta. No siempre es fácil pues muchas veces nos encontramos con respuestas que nos desagradan, y según se encuentre nuestra autoestima, podremos darnos respuestas más sinceras. Mas, es importante pulir nuestro diálogo íntimo, reflexionar sobre nuestras vivencias, lo que sentimos, con sinceridad; así iremos conociéndonos cada vez más, reforzando nuestras capacidades, potencialidades y posibilidades.
7) El sentido del humor
El humor nos permite otra mirada, logra un cambio en el afecto y en el comportamiento. Incide directamente en la percepción, cambiando la configuración de lo desagradable, liberando tensiones. Ejercitar el sentido del humor nos ayuda a cambiar la óptica de las situaciones, suavizando asperezas y temores. Ponemos nuestro cerebro en plena colaboración con la secreción de endorfinas, las cuales inciden en nuestro estado de ánimo.
Espero que les haya sido útil el ampliar un poquito cada factor con el fín de potenciar el que ya tengamos o empezar a desarrollar otro para ir ampliándolo y favoreciendo nuestra transformación positiva.

5 de mayo de 2013

Transformación positiva


actitud, crecimiento personal
Son muchas las situaciones conflictivas, avatares de la vida, sufrimientos de todo tipo que pueden acontecer a lo largo de nuestra existencia, y nos convocan a seguir adelante con lo mejor de nosotros: como personas y como sociedad.

Numerosos investigadores se han centrado en el estudio de personas que han pasado situaciones extremas traumáticas (guerras, catástrofes, pérdida de un hijo, etc.) y pudieron lograr superar positivamente estas experiencias, mientras otros entraban en depresiones o quedaban impedidos emocionalmente en sus vidas.

Los resultados de estos estudios nos han permitido conocer con mayor profundidad la RESILIENCIA, esta capacidad humana que poseemos para atravesar estas experiencias dolorosas y evolucionar sabiamente; también han logrado identificar los factores protectores o pilares de la potencialidad de la resiliencia, pues la misma puede aprenderse.

Podemos definir Resiliencia como “la capacidad de hacer frente a las dificultades de la vida, superarlas y ser transformados positivamente por ellas” (Mabel Munist, 1998).

Hay una relación entre el concepto de Resiliencia y el aprendizaje en Gestalt. El enfoque Gestaltico nos enseña a construir desde la adversidad. Nos desafía a imaginar constantemente y poner en práctica modos constructivos de procesar experiencias. Sacamos el foco de atención solamente en los déficit (enfermedades, anomalías, catástrofes) y rescatamos al individuo para nuevas exploraciones que abran sus horizontes a través del experimento, del darse cuenta, del contacto, del diálogo, del desarrollo de la gama de recursos que aún no explora ni desarrolla.

Han sido detectados siete factores que logran proteger a los Seres Humanos más allá de los efectos negativos de la adversidad. Ellos son:
  • La Autoestima
  • El compromiso moral, ético y espiritual
  • La capacidad de actuar con independencia e iniciativa personal
  • La creatividad
  • La capacidad de relacionarse positivamente con otros
  • La capacidad de introspección
  • El sentido del humor

    No los tienes que tener todos, ¡no te abrumes! basta con que tengas uno de estos factores. 

    La capacidad de resiliencia y el hecho de que ella aparezca o no, depende básicamente de la interacción de una persona con su entorno; que poseas, o hayas tenido en tu historia, una sola persona que te acepte incondicionalmente tal y como eres.

    Recordemos que si nos cuesta transformar positivamente nuestras experiencias, es una capacidad que podemos aprender. ¡Qué alivio!

 
 
Blogger Templates