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27 de agosto de 2017

¿Depresiòn o Tristeza? 10 señales para diferenciar.

Aida Bello Canto, Psicologìa, Gestalt, Emociones, Tristeza
Todos atravesamos momentos de tristeza por muy diversas razones: la ruptura de una relación, el duelo por la ausencia de un ser querido, incertidumbres laborales, personales, etc. El que se haga presente la emoción de la tristeza, tan necesaria para recogernos en la intimidad, retirarnos momentáneamente de áreas más sociales, no significa que estemos atravesando una depresión.

"Estoy depre", es una expresión frecuentemente utilizada en el lenguaje coloquial para nombrar un estado de "bajón", de tristeza, incluso de desgano, mas definitivamente No es depresión.

La depresión interfiere con nuestra habilidad de vivir normalmente, vivir de la manera que estamos usualmente acostumbrados, impide nuestro diario funcionamiento.

Hay una serie de señales que si se extienden más allá de dos semanas, han de ser tomadas en cuenta como posible presencia de depresión, y en este caso, recomiendo la búsqueda de ayuda profesional para que no se agrave. Èstas señales son:

1- Te sientes sumergido/a en permanentes aguas de tristeza. Las emociones en las cuales navegas son de tristeza, ansiedad y /o vacío.

2- No puedes focalizar. La depresión afecta la memoria y la concentración.

3- Alteraciones en el sueño. Puede costarte el dormir y al mismo tiempo no querer levantarte de la cama.
Aida Bello Canto, Psicologìa, Gestalt, Emociones, Tristeza, Depresiòn

4- Sientes autodesvalorización y emocionalmente un estado de "sin salida". Aparecen frecuentes pensamientos de autoreproche por acontecimientos pasados.

5- Sentimientos de irritabilidad, donde hasta pequeñas cosas pueden enojarte. También puedes sentirte inquieto/a, teniendo dificultad en permanecer en un lugar.

6- Pérdida de interés en actividades que antes disfrutabas.

7- Agotamiento físico. Sientes que no cuentas con la mínima energía para hacer hasta lo más simple.

8- Dolores en el cuerpo. Las somatizaciones son muy frecuentes, tales como el cansancio con dolor en todo el cuerpo, dolores de cabeza o afecciones estomacales. Las emociones involucradas en la depresión toman el cuerpo como una de las vías de expresión: Soy mi cuerpo.

9- Cambios en el  apetito. Puede darse que tengas deseos de comer mucho o, por el contrario, sentir que hasta tomar un pequeño bocado es un gran esfuerzo. Lo que sí puedes registrar con claridad que tus hábitos de alimentación han cambiado.

10- Sentimiento de desesperanza. La persona no ve salida a su situación y éste es uno de los puntos más críticos  pues es donde aparecen los pensamientos de suicidio.
No debe tormarse nunca a la ligera esta señal pues si persiste la emoción de la desesperanza acompañada con pensamientos de suicidio, es imperativo buscar ayuda profesional.

Espero que estas señales les sean útiles para detectar la depresión y no confundirla con la tristeza, emoción primaria, esencial e inevitable en nuestras vidas. Sería prudente que fuésemos más cuidadosos con el lenguaje, reitero una vez más, y utilizemos las expresiones de que estamos en un momento dado con cansancio, "con bajón", sin ganas, ... diciendo lo que precisamente queremos decir, y no con el frecuente "¡estoy depre!".
Las palabras nos influyen en nuestro sentir y en nuestra mirada al mundo. ¡no es poca cosa!


Dra. Aida Bello Canto
Psicología y Gestalt

20 de agosto de 2017

¿Te das permiso para NO HACER NADA? ¿O te enfermas?

Aida Bello Canto, Psicologìa, Gestalt, Emociones, Ocio
Una gran cantidad de personas sienten culpa o exigencia cuando se disponen a "no hacer nada", aunque suene extraño e imposible que ocurra. Dedicar tiempo a actividades que no son "productivas", ni tienen que ver con trabajo e incluso no hacer tareas domèsticas esenciales, ¡no es tan fàcil!

Pareciera que les cuesta darse permiso a sí mismos para permanecer en el descanso, conectarse con el ocio, disfrutar un espacio amplio sin compromiso mental. Suelen pensar que están perdiendo el tiempo.

Aprender a insertar el ocio en nuestra vida, valorarlo y disfrutarlo, es toda una empresa; nada fácil para gran cantidad de personas. Reconocer que nos lo merecemos, que nos genera buen ánimo, mayor espacio mental para la creatividad o sencillamente - ¡qué no es poco!- un oasis a nuestro cuerpo, nuestra mente, nuestro Ser.

¿Còmo detectar esta dificultad para disfrutar? Imagínate una persona que se dispone a "no hacer nada", y en cuanto lleva un tiempo en ese estado, empieza a construirse en su mente un gran listado de las cosas que debería estar haciendo en lugar de estar tirado/a en el sofá viendo películas, en la cama dormitando, jugando en la computadora o en la terraza contando pájaros.
Acá la exigencia se hizo presente, pues siente que està perdiendo el tiempo, ¡y eso no se hace! 

También la culpa nos visita, poniéndonos nombres como holgazán/a, vago/a, dejado/a, etc. Ante lo cual el disfrute que  pudimos empezar a sentir "no haciendo nada", se evapora rápidamente. Algunos optan por permanecer un rato más, aunque la incomodidad va creciendo adentro, y otros sencillamente se levantan y buscan ejecutar una tarea de la lista mental.

No estoy hablando de las personas adictas al trabajo, que es otro tema. Me refiero a la mayoría que realiza muchas tareas diversas en sus vidas, y solamente si está agotado/a o enfermo/a, se permite el ocio. Incluso, cada uno haga su revisión personal,  para investigar si en ocasiones no se enferma para poder darse el permiso de quedarse en casa, o directamente en la cama. ¿Un resfrío, una gripe viral, un esguinze (largo etc)?

Además, la persona que no se permite concederse y disfrutar el "no hacer nada", critica y enjuicia a quien lo hace; puede ser motivo de conflicto en algunos vínculos. Uhm ... dá para pensar en la envidia no reconocida del que observa y critica el ocio ajeno.

Los beneficios son muchos y de diversa índole, haciéndolo desde la salud, por elección. Hay frases hechas en cada país para designar este "no hacer nada", que a veces la persona las dice riéndose, y hasta algunos confiesan cierta dosis de vergüenza. ¿Con què frecuencia contestas "estoy haciendo NADA"?

Sepan que en Bilbao radica la Universidad de Deusto, que se dedica a estudiar el Ocio. Poseen Maestrías y Doctorado en Ocio, investigaciones específicas y OcioBine ("aprender disfrutando / disfrutar aprendiendo"). Entre alguno de los temas que tratan son:
Aida Bello Canto, Psicologìa, Gestalt, Emociones, Ocio
- Derecho al Ocio. Ocio y Desarrollo humano.
- El ocio desde diferentes disciplinas (economía, psicología, sociología, educación).
- Ocio y familia; ocio e infancia.
- Ocio terapéutico; ocio y salud.

¿Cómo estás tú en este tema? ¿Te lo permites y lo permites?

Les deseo un lindo fín de semana. ¡Me voy a hacer nada!

Dra. Aìda Bello Canto
Psicologìa y Gestalt


13 de agosto de 2017

Recibir: ¡Qué difìcil!

Aìda Bello Canto, Psicologìa, Gestalt, Emociones, Recibir
Pareciese medio disparatado pensar que alguno de nosotros tiene dificultad para recibir: ¿a quién no le agrada?, ¡es fantástico!, mas si miramos un poquito adentro y revisamos nuestras reacciones cuando recibimos algo, podríamos llevarnos alguna que otra sorpresa.

Pensemos por ejemplo cuando recibimos un comentario positivo sobre nuestro aspecto externo: "Qué bien te queda esa camisa"; podemos encontrar alguna de estas respuestas:
- ¿Tú crees?
- ¡Eso es porque me quieres!
- Uy, tiene como tres años.

Y si lo que recibimos hace referencia a nuestro ser persona, sobre algún aspecto interno o referente a algún logro, pueden aparecer casi las mismas respuestas:
- ¿Tú crees?
- Es que me miras con buenos ojos.
- Gracias (acompañado adentro con cierta dosis de vergüenza o incomodidad)

De alguna manera con estas respuestas bajamos la tensión que esta situación nos provoca, pues en ese instante nos sentimos mirados por el otro, en el sentido de que nos da existencia, no de ser observados. El otro me registra y me reconoce, entra en contacto conmigo.

Otra de las grandes razones por la puede ser difícil el recibir, es porque internamente aparece una sensaciòn incómoda de quedar en deuda con la persona que nos está dando. De alguna manera siento que tengo que devolver, no con la "misma especia" pero sì devolver "algo" para compensar. Y se elige mejor no recibir para no deber.

Lo importante y necesario es dar las GRACIAS profundamente sentidas. 


Les propongo que presten atención qué les pasa en sus vidas cotidianas cuando reciben, y lo hagan en tres niveles:
- ¿qué sienten?
- ¿qué piensan?
- ¿qué hacen o dicen?

Es una manera de abrirse al darse cuenta de cómo andan en este tema del Recibir; por ahí descubren que "les dan más de lo que registran" o lo esquivan porque:
- los moviliza adentro y se conectan con su sensibilidad, o
- no quieren quedar "en deuda".

Los dadores suelen tener dificultad para recibir, lo cual conlleva el no ofrecerle a las otras personas la misma satisfacción que ellos generan ... para reflexionar ¿eh? Y ni qué hablar de la dificultad en el PEDIR. ¡Pero esto es otro tema!

En las relaciones hemos de estar atentos a sostener un equilibrio entre el Dar, el Recibir y el Pedir. Si tenemos muy desarrollada una de ellas, tendremos problemas en alguna de las otras ... y no es casualidad que se encuentre rodeada de personas que se exceden en lo que les falta (por ejemplo una persona que dà pero que le cuesta recibir, "se encontrará" con personas que piden fàcil - tiempo, dedicaciòn, dinero, etc- y suelen generar muy bien el sentimiento de culpa en el otro si no se les complace. ¡Para estar atentos!

¿Te animas a descubrir còmo andas en este tema?

Lindo dìa para tí.

Dra. Aìda Bello Canto
Psicologìa y Gestalt

6 de agosto de 2017

El Poder oculto de la Vìctima (Relaciones tóxicas)

Aida Bello Canto, Psicologìa, Gestalt, Emociones, vinculos toxicos, victima
En una relación tóxica, desde el nivel más pequeño hasta la violencia emocional / física, hay dos partes necesarias para que se establezca este tipo de vínculo: víctima y victimario.

Cuando la víctima toma la decisión de salir de este lugar y empezar a dar los pasos necesarios, va a llegar a lo que se llama el empoderamiento de la víctima, donde la persona recupera el poder que durante tanto tiempo le ha entregado al otro.

En esta etapa, la víctima se ha vuelto a descubrir como persona, con sus propios deseos y necesidades, puede diferenciarse del otro y reconocer que también posee sus deseos y necesidades que no siempre coinciden con las de la otra persona, y ésto no implica desamor ni ruptura. Por supuesto que la ruptura o toma de distancia se hace imprescindible cuando el "victimario" no ha evolucionado en el proceso y sigue instalado/a en tal lugar. Seguirá atacando a través del miedo y la culpa, pero ya no surtirá efecto, pues la víctima ¡dejó de serlo! No cae más en las redes de la antigua relación tóxica.

Ahora bien, es importante saber que una vez que se ha alcanzado el empoderamiento, el objetivo de no ser más víctima, ha de empezar a reconocer y estar atent@ a diluir también el victimari@ que ha permanecido oculto.

Parece difícil visualizar este poder oculto que tiene toda víctima, pues nos conectamos con su dolor, su vulnerabilidad, mas sepamos que sí ejerce este poder escondido; generalmente con otras personas y en otras áreas de su vida. Suele aparecer donde captan desigualdad en la relación, registran que la otra persona está en desventaja. Lamentablemente, el lugar donde se deposita este poder, variedad de formas de maltrato, suelen ser los niños. Y así se va alimentando el circuito víctima /victimario.

Aìda Bello Canto, Psicología, Gestalt, Emociones, Maltrato


Toda persona que sale de una relación de sometimiento, que ha sido víctima, tiene la responsabilidad de descubrir si ejerce el maltrato en otro lugar o en las nuevas relaciones, ver cómo descarga su enojo, si somete o maltrata (de las diferentes maneras que hay) a alguien, para realmente romper el doble juego víctima / victimario.

La única manera de desarticular este entramado tóxico es saliendo de cualquiera de los dos polos y parándose en la vida desde una nueva manera de relacionarse: ni víctima ni victimario.

Para los que aún no han llegado a esta etapa del empoderamiento de la victima, sino que todavía padecen, les recomiendo la lectura de Maltrato: 7 Tips para salir (Vínculos Tóxicos), con un breve video al final sobre las señales del maltrato.

Un cálido abrazo,

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt
 
 
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