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29 de julio de 2018

¿Eres Dependiente Emocional?

Dra. Aída Bello Canto, Pscologia, Gestalt, Emociones, Dependencia Emocional
Hay personas que poseen la tendencia a ser dependientes emocionales; si podemos registrar esta tendencia emocional estaremos más atentos al tipo de relaciones que establecemos y revisar si nos encontramos sumergidos en un vínculo tóxico.

Mi objetivo presente es que puedan detectar si existe este aspecto interno de dependientes emocionales, cuya presencia habita en los adictos a personas, para que puedan con su darse cuenta empezar a trabajar en las herramientas necesarias y de esta manera estar en óptimas condiciones emocionales para establecer nuevos vínculos. Cuando digo "nuevos", no me refiero solamente a que sea una persona nueva en nuestra vida, sino que puede ser ya un vínculo existente con las características de dependencia, y que se transforme en una nueva forma de relacionarnos.

Características del dependiente emocional:

- Posee internamente una gran necesidad de afecto, generalmente por carencia en su entorno donde se desarrolló, y busca en el afuera abastecer ese espacio "vacío". Deposita en la otra persona (pareja, amigos, familia) las expectativas de que satisfagan esta necesidad, pero a su manera y frecuencia; esto implica que la otra persona puede sin duda alguna brindarle afecto, mas el dependiente emocional necesita siempre más (ej: más llamados, más atención, más demostraciones, saberse imprescindible en la vida de la otra persona, etc).

- Tiende a idealizar a la otra persona pues la visualiza como su fuente proveedora de afecto; y ante el miedo a perderla o que aparezca el rechazo en alguna instancia, puede empezar a olvidarse de sus propios deseos para acomodarse a los deseos del otro y mostrarle sutilmente "cuán estupendo es estar conmigo".

- Suele involucrarse en nuevas relaciones con facilidad y rapidez (cuando aún no están "atados" a alguien específico), pues existe el miedo a quedarse solos; el imaginarse en soledad genera angustia. Les cuesta registrar ciertas características de la otra persona porque "la llenan con sus idealizaciones", y luego se sorprenden negativamente cuando aparece lo no visto o se rompe la relación. Se hace presente la desilusión, desolación, ¿sensación de abandono?
Aida Bello Canto,  Psicologia, Gestalt, Emociones, Dependencia Emocional


- Aparece el pegoteo en la relación, anhelando hacer todo lo más posible juntos. Al dependiente emocional le cuesta aceptar que la otra persona realice actividades personales, tenga sus propios gustos, propios grupos de encuentro o hobbies. Con el tiempo es fuente de conflictos.

- El dependiente emocional suele elegir, sin darse cuenta - no es a propósito- parejas con problemas de algún tipo (adicciones, conflictos emocionales, laborales, etc) pues activan internamente el sentirse necesitados, ser útil, y hasta "salvar" a la otra persona. Con el transcurrir del tiempo pueden imaginarse que termina convirtiéndose en un vínculo tóxico.

Quien reconoce su dependencia emocional ha dado un gran paso a favor suyo; el siguiente es buscar ayuda para aprender a autoabastecerse emocionalmente, "zurzir" ese espacio interno para que no lo intente llenar con el afuera, corriendo el riesgo de convertirse en un adicto a personas. Poder pararse en un lugar afectivo donde decide estar con alguien porque lo elige y no porque lo necesita.

¡Espero que te sea útil!

Dra. Aída Bello Canto


Piscología y Gestalt

22 de julio de 2018

La Gratitud: identificada Fortaleza Emocional

Aida Bello Canto, Psicologia, Gestalt, Emociones, Actitud Positiva
Si tuviésemos más presente de qué manera está conectada la Gratitud con el nivel de satisfacción en nuestra vida, con la actitud positiva y cómo nos protege de la depresión y el stress (entre otras), cultivaríamos mucho más el estar agradecido.

La gratitud es una emoción que nos permite reconocer los aspectos pasados y presentes positivos, todo aquello que nos ha beneficiado de algún modo y que ha otorgado un significado agradable a nuestra existencia.

La gratitud representa una habilidad primordial para desarrollar y mantener niveles adecuados de bienestar emocional, satisfacción y calidad de vida.

Numerosas investigaciones científicas se empezaron a efectuar a finales de los 90 sobre las fortalezas psicológicas, siendo la gratitud una de las fortalezas detectadas. El Dr. Seligman y renombrados colaboradores se propusieron como gran objetivo el enumerar, describir y analizar las fuentes de fortalezas humanas en contraposición a las extensas clasificaciones de síntomas y psicopatologías existentes.

Encuentran 24 fortalezas, siendo la gratitud una de ellas. Diferentes investigadores tomaron el estudio de una sola de ellas (cada investigador eligió una fortaleza), para profundizar en sus programas de investigación, siendo el Dr. Robert Emmons el principal investigador en el área de la gratitud.

Uno de los primeros conceptos que desarrolla es el de la Complejidad del Concepto de Gratitud: a pesar de ser considerado algo "obvio" y cotidiano, "la gratitud es en primera instancia una actitud, pero también puede ser enmarcada en los conceptos de emoción positiva, de virtud moral, de humor, de motivo, de rasgo de personalidad (ser agradecido)".
Dra Aida Bello Canto, Psicologia, Gestalt, Emociones


Para nuestros fines presentes, que Ustedes conozcan cómo la gratitud nos fortalece emocional y psicológicamente, les comparto una síntesis de los resultados:

1 - la gratitud está asociada de forma positiva con conductas pro-sociales, emociones positivas, satisfacción con la vida, el optimismo, la esperanza, vitalidad y percepción subjetiva de la felicidad/ bienestar.

2 - Reduce considerablemente la ansiedad y el resentimiento con el pasado,

3 - Y menor riesgo de desarrollar problemáticas psicológicas como la depresión, ansiedad y consumo de sustancias (Bono y McCullough, 2006).

Hay muchísimos aspectos a desarrollar en este tema, mas mi intención no es abrumarlos sino el recordarles, informarles y resaltarles la relevancia que posee la gratitud para la psicoterapia, la prevención y la promoción de la salud mental. Eleva el nivel de bienestar subjetivo y físico, resalta los aspectos bondadosos del mundo, del mundo social y de la vida en general, facilita el desarrollo de vínculos positivos y el crecimiento postraumático.

¡Ojala activen su fuente de gratitud! Serán los primeros y mayores beneficiados.

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt

15 de julio de 2018

Palabras Positivas. ¡No desperdicies su poder!

Aida Bello Canto, Psicología, Gestalt, Emociones, Actitud Positiva
Un lenguaje diferente genera un cerebro diferente. Ya poseemos numerosa información, ampliada profundamente por las neurociencias, de cómo "Somos lo que pensamos", la forma en que nuestro lenguaje nos transforma. Acá acude a mi memoria la frase de Heller Keller: "Con la primera palabra que utilicé de manera inteligente aprendí a vivir, a pensar y a esperar".

¿Te has parado a meditar cómo pides las cosas, cómo agradeces, cómo transmites tu sentir? ¿Cuántas palabras emocionales positivas utilizas en tu vida diaria?

Todo cuanto decimos y pensamos va directo a nuestro cuerpo, a través de los químicos que segregamos con las palabras. Y señalo también el pensar ya que es con las palabras que elaboramos nuestros pensamientos; es su materia prima. Las expresiones emocionales positivas inciden directamente en nuestro organismo, comprobándose que no solamente es importante expresar emociones positivas, sino también la cantidad de las mismas. ¡Si, la cantidad cuenta!

Las palabras poseen un poder emocional que nos incide directamente en nuestra actitud y en nuestro rendimiento cognitivo y físico, como se ha visto en muchas investigaciones las cuales he ido mencionando en diferentes post.

Por ejemplo: se les dió a un grupo de corredores de Fómula 1 una serie de expresiones positivas en primera instancia y luego una serie de expresiones negativas; el tiempo de reacción, la percepción y la atención fué más rápida con la serie de expresiones positivas. El tiempo de reacción, la percepción y la atención fue mucho más lenta con expresiones negativas que en el grupo de control.
Las palabras positivas y las negativas activan el cerebro, solamente que lo hacen de una forma diferente.
Aida Bello Canto, Psicologia, Gestalt


No es una repetición de lo que todos sabemos desde hace mucho tiempo, sobre la importancia de las palabras, sino que las investigaciones y sus hallazgos a través de estudios de imágenes y estadísticas nos ofrecen resultados contundentes al respecto: ignorarlos y no aplicarlos para nuestro beneficio, mejora personal, refinamiento de nuestra actitud positiva, incidencia en nuestro organismo, etc, sería un enorme desperdicio. ¡Aprovéchalo!

Fíjate qué palabras utilizas, pon tu atención en ir ampliando el uso de las positivas ya que el primer beneficiado serás tú mismo/a. Los cambios inciden en tu cerebro, en tu actitud frente a las situaciones y generan emociones motivadoras.

¡Lo mejor para tí!

Dra. Aida Bello Canto
Psicología y Gestalt

8 de julio de 2018

Destrato, ¡menudo Maltrato!

Aida Bello Canto, Psicologia, Gestalt, Emociones, Relaciones, Maltrato, Destrato
Recordemos que el destrato se refiere a la indiferencia emocional a la que se somete a una persona (o personas) no atendiendo sus necesidades, ni físicas ni emocionales, siendo tratado como si fuese un objeto o como si no existiese. La persona que recibe el destrato, se siente invisible, no mirado, no registrado. Es un maltrato que no deja moretones visibles, mas sí profundas huellas internas de daño.

Por supuesto, cuando nos causa tanto dolor es porque anhelamos sostener esta relación y si nos prestamos atención para vernos a nosotros mismos en el tiempo, descubriremos que llevamos un tiempo empleando diferentes modos para lograr cambiar esta indiferencia, hacernos "visibles" para el otro, siendo una de las formas más frecuentes la de complacer a la otra persona, adaptarnos a sus deseos, evitar conflictos. Mas a esta altura del partido, como solemos decir, sabemos que NO da resultado.

¿Qué podemos hacer al respecto? ¡Muchísimo! pues este maltrato se sostiene porque le damos permiso a su continuidad por el mero hecho de permanecer en el lugar de aceptación, alimentado en la mayoría de los casos con la esperanza de cambio. Esta esperanza es una ilusión, un auto-engaño, porque la realidad ya nos demuestra otra cosa.

En lugar de intentar cambiar a la otra persona, de intentar hacernos visibles e importantes para el otro (reconozcamos que ésto ya lo venimos intentando de diferentes modos sin resultado eficaz), demos un paso en una diferente dirección: pongamos la atención en nosotros mismos, hagámosnos visibles para nosotros mismos, recordemos que somos importantes para nosotros mismos. Es lo que llamamos Autoestima, que la hemos ido maltratando con el propio olvido. La otra persona no atiende nuestras necesidades, ¡pero nosotros tampoco!
Dra. Aida Bello Canto, Psicologia, Gestalt, Emociones, Maltrato

- Registra tus emociones y dale el lugar de respeto que merecen. Son una guía fantástica para saber si la situación que vives te suma Vida o te resta. Si te resta, como es el caso del destrato, sigue dando pasos de salida, no permaneciendo como receptor/a del mismo.

- Pregúntate qué estás necesitando, diferente a lo que estás recibiendo. Date tiempo para descubrir detalles de tu necesidad: cómo necesitas que te traten, de qué manera te sientes tomado/a en cuenta, etc. Tú eres el primero/a que tiene que saber qué necesitas (ya sabes lo que NO).

- Comunica a la otra persona en la relación lo que te está pasando. Si has sostenido esta relación con maltrato es porque hay afectos involucrados (si fuese alguien que no te importa, no sentirías el "látigo de la indiferencia"; sencillamente lo/a borrarías de tu mapa existencial). Al comunicar al otro con claridad lo que necesitamos y sentimos, le damos una oportunidad de cambio - si la otra persona quiere hacerlo- y nos damos a nosotros la oportunidad de elegir a partir de acá, sin más engaño, el tipo de relación que realmente quiero y que en le presente no la tengo. Retiramos el poder que hemos concedido al otro para maltratarnos. 

Al dejar de permitir el destrato, estás dejando de maltratarte a tí mismo/a. Si lo sigues permitiendo, no solamente el otro te maltrata sino que tú a tí también: ¡son dos!

Con el objetivo de que tengas claras las señales que aparecen en una relación tóxica - donde hay maltrato emocional- te brindo este breve video de 4 minutos: Relaciones Tóxicas, Señales.


¡Espero que te sea útil!

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt

 
 
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