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15 de julio de 2018

Palabras Positivas. ¡No desperdicies su poder!

Aida Bello Canto, Psicología, Gestalt, Emociones, Actitud Positiva
Un lenguaje diferente genera un cerebro diferente. Ya poseemos numerosa información, ampliada profundamente por las neurociencias, de cómo "Somos lo que pensamos", la forma en que nuestro lenguaje nos transforma. Acá acude a mi memoria la frase de Heller Keller: "Con la primera palabra que utilicé de manera inteligente aprendí a vivir, a pensar y a esperar".

¿Te has parado a meditar cómo pides las cosas, cómo agradeces, cómo transmites tu sentir? ¿Cuántas palabras emocionales positivas utilizas en tu vida diaria?

Todo cuanto decimos y pensamos va directo a nuestro cuerpo, a través de los químicos que segregamos con las palabras. Y señalo también el pensar ya que es con las palabras que elaboramos nuestros pensamientos; es su materia prima. Las expresiones emocionales positivas inciden directamente en nuestro organismo, comprobándose que no solamente es importante expresar emociones positivas, sino también la cantidad de las mismas. ¡Si, la cantidad cuenta!

Las palabras poseen un poder emocional que nos incide directamente en nuestra actitud y en nuestro rendimiento cognitivo y físico, como se ha visto en muchas investigaciones las cuales he ido mencionando en diferentes post.

Por ejemplo: se les dió a un grupo de corredores de Fómula 1 una serie de expresiones positivas en primera instancia y luego una serie de expresiones negativas; el tiempo de reacción, la percepción y la atención fué más rápida con la serie de expresiones positivas. El tiempo de reacción, la percepción y la atención fue mucho más lenta con expresiones negativas que en el grupo de control.
Las palabras positivas y las negativas activan el cerebro, solamente que lo hacen de una forma diferente.
Aida Bello Canto, Psicologia, Gestalt


No es una repetición de lo que todos sabemos desde hace mucho tiempo, sobre la importancia de las palabras, sino que las investigaciones y sus hallazgos a través de estudios de imágenes y estadísticas nos ofrecen resultados contundentes al respecto: ignorarlos y no aplicarlos para nuestro beneficio, mejora personal, refinamiento de nuestra actitud positiva, incidencia en nuestro organismo, etc, sería un enorme desperdicio. ¡Aprovéchalo!

Fíjate qué palabras utilizas, pon tu atención en ir ampliando el uso de las positivas ya que el primer beneficiado serás tú mismo/a. Los cambios inciden en tu cerebro, en tu actitud frente a las situaciones y generan emociones motivadoras.

¡Lo mejor para tí!

Dra. Aida Bello Canto
Psicología y Gestalt

8 de julio de 2018

Destrato, ¡menudo Maltrato!

Aida Bello Canto, Psicologia, Gestalt, Emociones, Relaciones, Maltrato, Destrato
Recordemos que el destrato se refiere a la indiferencia emocional a la que se somete a una persona (o personas) no atendiendo sus necesidades, ni físicas ni emocionales, siendo tratado como si fuese un objeto o como si no existiese. La persona que recibe el destrato, se siente invisible, no mirado, no registrado. Es un maltrato que no deja moretones visibles, mas sí profundas huellas internas de daño.

Por supuesto, cuando nos causa tanto dolor es porque anhelamos sostener esta relación y si nos prestamos atención para vernos a nosotros mismos en el tiempo, descubriremos que llevamos un tiempo empleando diferentes modos para lograr cambiar esta indiferencia, hacernos "visibles" para el otro, siendo una de las formas más frecuentes la de complacer a la otra persona, adaptarnos a sus deseos, evitar conflictos. Mas a esta altura del partido, como solemos decir, sabemos que NO da resultado.

¿Qué podemos hacer al respecto? ¡Muchísimo! pues este maltrato se sostiene porque le damos permiso a su continuidad por el mero hecho de permanecer en el lugar de aceptación, alimentado en la mayoría de los casos con la esperanza de cambio. Esta esperanza es una ilusión, un auto-engaño, porque la realidad ya nos demuestra otra cosa.

En lugar de intentar cambiar a la otra persona, de intentar hacernos visibles e importantes para el otro (reconozcamos que ésto ya lo venimos intentando de diferentes modos sin resultado eficaz), demos un paso en una diferente dirección: pongamos la atención en nosotros mismos, hagámosnos visibles para nosotros mismos, recordemos que somos importantes para nosotros mismos. Es lo que llamamos Autoestima, que la hemos ido maltratando con el propio olvido. La otra persona no atiende nuestras necesidades, ¡pero nosotros tampoco!
Dra. Aida Bello Canto, Psicologia, Gestalt, Emociones, Maltrato

- Registra tus emociones y dale el lugar de respeto que merecen. Son una guía fantástica para saber si la situación que vives te suma Vida o te resta. Si te resta, como es el caso del destrato, sigue dando pasos de salida, no permaneciendo como receptor/a del mismo.

- Pregúntate qué estás necesitando, diferente a lo que estás recibiendo. Date tiempo para descubrir detalles de tu necesidad: cómo necesitas que te traten, de qué manera te sientes tomado/a en cuenta, etc. Tú eres el primero/a que tiene que saber qué necesitas (ya sabes lo que NO).

- Comunica a la otra persona en la relación lo que te está pasando. Si has sostenido esta relación con maltrato es porque hay afectos involucrados (si fuese alguien que no te importa, no sentirías el "látigo de la indiferencia"; sencillamente lo/a borrarías de tu mapa existencial). Al comunicar al otro con claridad lo que necesitamos y sentimos, le damos una oportunidad de cambio - si la otra persona quiere hacerlo- y nos damos a nosotros la oportunidad de elegir a partir de acá, sin más engaño, el tipo de relación que realmente quiero y que en le presente no la tengo. Retiramos el poder que hemos concedido al otro para maltratarnos. 

Al dejar de permitir el destrato, estás dejando de maltratarte a tí mismo/a. Si lo sigues permitiendo, no solamente el otro te maltrata sino que tú a tí también: ¡son dos!

Con el objetivo de que tengas claras las señales que aparecen en una relación tóxica - donde hay maltrato emocional- te brindo este breve video de 4 minutos: Relaciones Tóxicas, Señales.


¡Espero que te sea útil!

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt

 
 
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