26 de junio de 2022

9 Tips que te Potencian

Dra. Aida Bello Canto, Psicologia, Gestalt, Emociones, Inteligencia Emocional
Todos queremos estar mejor en algún área de nuestras vidas, tenemos proyectos, deseos, metas que anhelamos alcanzar; muchas veces nos perdemos en el camino y dejamos de utilizar herramientas super útiles que tenemos. Otras veces, las desconocemos. Hoy te brindo 9 tips que te ayudaran a concretar el cambio o crecimiento que buscas. Para empezar te recuerdo que desde fines del siglo pasado se ha difundido ampliamente la importancia de la inteligencia emocional para un mejor desarrollo de las capacidades personales, despliegue de las aptitudes y calidad en las relaciones. Podemos acrecentarla y fortalecerla, viéndonos favorecidos de múltiples maneras: concretando nuestros objetivos, atravesar y aprender de obstáculos laborales y personales, incremento del bienestar interno ...

La inteligencia emocional "agrupa al conjunto de habilidades psicológicas que permiten apreciar y expresar de manera equilibrada nuestras propias emociones, entender las de los demás, y utilizar esta información para guiar nuestra forma de pensar y nuestro comportamiento".

Les recuerdo que su importancia no sólo es personal, sino a nivel laboral. Hoy en día las empresas tienen muy en cuenta en las entrevistas y/o los ascensos, las destrezas que posee la persona en su inteligencia emocional (van mucho más lejos que el coeficiente intelectual).

El objetivo presente es ofrecerles en síntesis 9 tips que están presentes en la inteligencia emocional,  para que puedan revisar cuál ya están empleando y a dónde es beneficioso focalizar, prestarle atención. Acá van:

1) Importancia de conocer nuestras emociones. Disminuir nuestro analfabetismo emocional nos ubica en mejores condiciones de entendernos y entender a los demás, enriqueciendo nuestra vivencia emocional, la manera en cómo percibimos el mundo y por ende la forma en que accionamos y reaccionamos en el mismo.

2) Discriminar lo Obvio de lo Imaginario; lo obvio es lo que aparece, lo que hay, lo observable (fenomenología) y lo imaginario es todo lo que le ponemos nosotros a la situación, con nuestras interpretaciones y/o supuestos. Esto nos lleva a actuar basados en los hechos, no en lo que nos imaginamos.

3) Atención a nuestros pensamientos, y al lenguaje utilizado. Las palabras poseen gran importancia y dan coherencia, o no, a lo que sentimos y hacemos.

4) Habitar el Presente, al Aquí y Ahora. Registrar si poseemos el hábito de irnos al pasado o al futuro, con la cuota de ansiedad o angustia que suele aparecer (entre otras emociones). Establecer nuestras metas / objetivos presentes y registrar los soportes internos o externos que necesitamos para los mismos.

5) Poseer redes, relaciones nutritivas, estar conectados con nuestro mundo. Somos seres en co-existencia y en convivencia.
Dra. Aida Bello Canto, Psicologia, Gestalt, Empatía


6) Poner límites de manera adecuada, con respeto hacia el otro y hacia uno mismo. Es de suma importancia saber dar un Sí y un No con claridad.

7) Apertura para el aprendizaje de lo nuevo, aprender de las experiencias de otros, abrirnos a crecer internamente. Esto nos puede llevar, si así lo elegimos, a salir de nuestra zona de confort y desplegar nuestra creatividad.

8) Empatía, ponernos en los zapatos del otro. Fomentamos emociones de encuentro y contacto, sabiendo que influenciamos en nuestro medio y podemos afectar positivamente al otro / los otros.

9) Cultivar una actitud positiva, la cual nos ayuda a transformar experiencias, reflexionar y aprender de las mismas. Podemos acudir a nuestro cerebro para ello aprendiendo a "Cómo generar emociones para nuestro bienestar".

¿Cómo vas con estos tips? Ojalá te sean útiles para registrar cuáles ya tienes integrados y elige, si quieres, por dónde seguir. ¡Dale!

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt

19 de junio de 2022

El valor de la Asertividad

Asertividad, Dra. Aida Bello Canto, El Tornillo Flojo, Psicología, Gestalt
La asertividad es considerada una habilidad social, e incluso una estrategia de comunicación, que se refiere a la expresión de los derechos y sentimientos personales (Lazarus, 1966) sin agredir a otros y sin permitir que nos agredan. Dentro de los estilos de comunicación / relación interpersonal, se encuentra entre el estilo pasivo y el agresivo, permitiendo transmitir de manera clara las opiniones y necesidades sin avasallar a nadie ni tampoco resignarse en una situación dada.

Es considerada una característica de la conducta, con lo cual altamente entrenable para desarrollar habilidades sociales, adquirir una comunicación socialmente efectiva y lograr transmitir los mensajes y opiniones de manera adecuada sin defenderse con agresión o pasividad frente a personas poco colaboradoras o razonables.

Son muchos los cursos existentes para desarrollar la asertividad, fundamentalmente para el ámbito laboral / la competencia profesional / mundo empresarial, abocados a que la persona pueda defender sus derechos en un momento específico y de forma adecuada sin desconsiderar los derechos del otro. Pueden imaginarse que en el mundo actual que vivimos éstos son y se venden como "pan caliente" ya que fortalecen las negociaciones exitosas.

Podemos entrenarnos específicamente en una comunicación asertiva y todos sus componentes (Roman y Bellack); por ejemplo:


- Componentes verbales: duración del habla, retroalimentación, preguntas (las mismas demuestran interés por lo que está diciendo el otro)
- Componentes no verbales: posición corporal (la persona asertiva adopta una postura cercana y erecta), la mirada (fijación de la mirada cuando se habla del 40% y cuando se escucha del 75%)
- Componentes paralingüísticos: el volumen de la voz, el tono, la fluidez (las vacilaciones y repeticiones dan impresión de inseguridad)


También son extensos estos entrenamientos para desplegar esta estrategia de comunicación en el área de la autoestima, los cuales a mi criterio, muchas veces promueven a que se malinterprete como "llevarte bien con todo el mundo sin dejarte pisar" o "cómo estar por encima de los demás y ganar"; y acá es donde considero que aparece un profundo olvido a la esencia de la asertividad donde las dos partes involucradas cuentan y el espíritu reinante ha de ser el respeto.

En el mundo de las relaciones personales siento y pienso que la asertividad es muy rica, entendida desde la ausencia plena de manipulación y transmisión nítida. Se genera un lenguaje congruente, donde los gestos, la mirada, expresión facial y corporal acompaña todo el ser: siento, pienso y hago alineados. En otras palabras, la asertividad es una consecuencia directa alcanzada con nuestro propio trabajo personal en co-existencia (¡no somos islas!).

En resumen, está estupendo el entrenar la asertividad como una habilidad social, mas es mi criterio que tarde o temprano podemos patinar en nuestra vida personal; ahora bien,  si la obtenemos como consecuencia de un proceso interno y de favorecer el encuentro genuino con el otro, ¡nos la llevamos puesta a todos lados!

12 de junio de 2022

Como ves tu mundo, ¡así te influye!

Dra. Aída Bello Canto, Gestalt, Emociones, Psicología
Nuestra visión de la realidad influye directamente en la manera en cómo nos afectan las situaciones. Nosotros percibimos activamente nuestro mundo externo, y esto quiere decir que de la forma en que captamos cuanto acontece en el afuera está impregnado de lo propio, de nuestras emociones, experiencias anteriores, asociaciones e interpretaciones.

Naturalmente respondemos a la realidad, lo que ES, en nuestras relaciones, en nuestra vida personal, social y laboral, con nuestra propia y personal mirada del mundo. Sabemos que ante un mismo hecho, tenemos tantas interpretaciones y reacciones como personas hayan presenciado el mismo.

Para captar lo que ES, hemos de despojarnos de lo propio; darnos cuenta de cuánto estamos poniendo de nosotros mismos. Es todo un entrenamiento, ya que no nos sale espontáneamente, y altamente eficaz poseer este conocimiento para evitarnos conflictos, sobrecogernos con emociones que pueden llevar a ser invalidantes (enojo, miedo, angustia) y enriquecer nuestro bienestar para beneficio propio y de nuestras relaciones.

El saber que estamos más conectados a nuestra visión de las cosas que a las cosas mismas, puede evitarnos muchos sinsabores, disgustos y sufrimientos.

Es inevitable que pongamos naturalmente nuestro propio tinte a cuanto nos pasa, a cuanto vivimos. Por ejemplo, suena una música y para una persona puede ser agradable y generarle alegría y para otra, despertarle tristeza por algún recuerdo.

Nuestros recuerdos, anhelos, temores, "rollos mentales", dan color a la situación real que acontece. Por supuesto que captamos la realidad externa, mas sepamos que somos protagonistas en la forma en que nos alcanza, nos influye y nos toca.
Psicologia, Emociones, Aida Bello Canto, Gestalt, Actitud Positiva

Si tenemos en cuenta esta cualidad humana, cuando nos veamos sacudidos emocionalmente, cuando una situación tome en nosotros dimensiones difíciles de soportar, incluso hasta llegar al cuerpo con todos los síntomas que conocemos (migrañas, contracturas, dolencias gástricas, hipertensión, ...), seremos grandes colaboradores de nuestra salud física y emocional, de nuestra calidad de vida, si tomamos un tiempo para diferenciar lo que realmente pasa y cuánto ponemos nosotros mismos en lo que nos pasa.

Regalándonos este tiempo, aprenderemos poco a poco a fomentar una actitud positiva interna, a no tomarnos todo tan dramático. Es una manera de gestionar nuestras emociones, no sumergirnos en situaciones vitales que transitamos con padecimiento y creemos que no tenemos salida. Podremos evaluar "lo que ES", y si es necesario actuar, tomar las decisiones adecuadas.

Como ves tu mundo, ¡así te influye!

Para despedirme en este hoy, les recuerdo un antiguo cuento: Un Señor vio trabajar a tres picapedreros y le preguntó a cada uno que estaba haciendo.
- El primero respondió: "estoy picando piedra"
- El segundo, "estoy llevando comida a mi casa"
- El tercero, "estoy construyendo una catedral"

La realidad es una; ¿Qué actitud decides ponerle?

¡Lo mejor para todos!

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt

22 de mayo de 2022

Construyendo Actitud positiva / Mente positiva

Aida Bello Canto, Psicologia, Emociones, Gestalt, Bienestar, Actitud Positiva
Todos queremos estar bien, nadie elije estar mal aunque sea muy frecuente escuchar "¡Tú estás mal porque quieres!"; definitivamente, si estamos mal es porque no sabemos o no podemos hacer otra cosa en determinada situación.

Ahora bien, solemos estar más preparados para los estados de malestar, incomodidad y/o queja que permanecer en el estado de bienestar. Por supuesto que disfrutamos de momentos de alegría, de bienestar, nos abrimos a ellos con gozo, pero sentimos que no son duraderos, sino instantes, momentos.

Vivir en un estado de bienestar es posible, y con ello no me refiero a permanecer en un estado de "Nirvana" donde nada nos disguste, donde todo esté tal cual yo lo quiero, donde la vida me sonría en todas sus facetas y la gente sea como a mí me gusta. Me refiero fundamentalmente a una actitud positiva ante la Vida, donde conozco mis recursos, aprendí a pedir ayuda (no tengo que resolver todo yo solo/a), me habito con respeto hacia mí y hacia los otros, realizo mis elecciones y aprendo de ellas.

Para vivir con un estado de Bienestar interno he de cultivar una actitud positiva: ver lo que Hay y no lo que Falta. Les recuerdo que de la manera en cómo percibimos nuestro mundo, así nos influye. 

El psicólogo Shawn Achor realizó una investigación durante ocho años en Harvard sobre el entrenamiento del cerebro para ponerlo en positivo, corraborando que con ello se obtienen mejores resultados en cualquier área de la vida y se genera dopamina, que es la encargada de aumentar la sensación de felicidad e incrementar nuestras capacidades cognitivas (memoria, atención comprensión, etc). Él señala cuatro puntos a desarrollar para poner nuestro cerebro en positivo, fomentar nuestra actitud positiva:

1) Gratitud: escribir diariamente tres cosas por las que estamos agradecidos; hacer esto durante 21
Aida Bello Canto, Psicologia, Emociones, Bienestar, actitud positiva, Gestalt
días, añadiendo cada día tres cosas nuevas. Son muchas las investigaciones que muestran la importancia del Agradecimiento para sostener una actitud positiva en la vida.

2) Ejercicio: la realización de ejercicio físico aumenta la dopamina. Caminar, por ejemplo, no hace falta ir a un gimnasio.

3) Meditación: nos ayuda a focalizar nuestra mente y estar en el "presente". Sabemos que nuestros pensamientos se suelen ir al pasado o al futuro (anticipación) impidiendo que nos conectemos con nuestro presente, nuestro ahora.

4) Acto aleatorio de bondad diario: decirle algo positivo a otra persona, escribir un pensamiento positivo en cualquier red social, ¡ayudar a cruzar a alguien la calle! Se trata de cultivar la actitud positiva con la bondad, la gentileza hacia los demás.

La actitud positiva nos concede un mayor "colchón emocional" para atravesar las vicisitudes de la vida, serenidad para distinguir lo que podemos o no podemos hacer ante las situaciones que se nos presentan.

¡Espero que te sea útil y te animes a empezar por alguna de éstas cuatro!

Un cálido saludo,

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt


10 de abril de 2022

Detecta tus Emociones Tóxicas para tu beneficio!

Aida Bello Canto, Psicologia, Gestalt, Emociones,
Nuestras emociones poseen unas funciones esenciales en nuestra vida, necesarias e imprescindibles. Son indicadores de nuestras propias necesidades, por ende, nos motivan.

Forman un excelente equipo con nuestro pensamiento a la hora de tomar decisiones, como vimos en el artículo anterior.

Todas las emociones, más allá de que sean gratas o no al sentirlas, son positivas en el sentido de que trabajan a nuestro favor.

Algunas de nuestras emociones pasan a ser tóxicas cuando no cumplen su función, ya sea que ignora para qué sirve o la anestesia, no reconoce que la siente (generalmente por experiencias pasadas, por creencias, etc), pagando un precio  por ello, por ejemplo somatizando, nos enfermamos. Ya sabemos por numerosas investigaciones la intrínseca relación que hay entre las emociones y nuestro cuerpo. En definitiva, se ve afectada nuestra calidad de vida.

 Les recuerdo las funciones de las emociones primarias, las de supervivencia:

- Afecto, nos conecta con el mundo
- Miedo, nos señala que nos faltan herramientas para la situación específica que nos lo detona
- Enojo, nos ayuda a poner límites
- Tristeza, indica la necesidad de aislarnos del afuera para un recogimiento
- Alegría, nos conecta con la vitalidad.

Pongamos dos ejemplos de emociones tóxicas:

Enojo tóxico: se refiere a la dificultad de poner límites, silenciar los mismos. Esto suele pasar por miedo a la pérdida de los vínculos, a una constante evitación de conflictos, con lo cual el enojo se va "tragando", guardando adentro, siendo una de las fuentes más frecuentes de somatizaciones (variando su graduación según el tiempo que se lleve silenciando los enojos).

A veces el enojo está anestesiado, con lo cual la persona no lo silencia por los motivos anteriores, sino que realmente no lo siente, no registra esta emoción, pues ha aprendido en algún momento a transformarla en otra (usualmente la cambia por tristeza). Con todo ello, la dificultad en poner límites es grande, a todos los niveles de las relaciones (cuanto más cercano, más difícil).

Otra forma de enojo tóxico es el desborde, la explosión. Ignora cómo encontrar la manera de resolver la situación que enoja sin hacer da;o a la otra persona o así mismo.

Aida Bello Canto, Psicologia. Emociones, GestaltExigencia que maltrata: la exigencia eficaz es la que toma en cuenta el principio de realidad, cómo somos, las herramientas con las que disponemos, nos señala las que nos faltan para ir en su búsqueda, toma en cuenta la situación específica presente.
Mas cuando no tenemos todo esto en cuenta, la exigencia no nos toma en cuenta a nosotros como personas (funciona cual mandato interno), pasando a ser una exigencia que nos maltrata, que nos genera insatisfacción y buena dosis de auto-reproche: siempre falta algo, siempre puede ser mejor.

En frecuentes ocasiones es tan alta esta exigencia que paraliza a la persona, pues da por hecho con anticipación su propio fracaso; entonces, ¿para qué intentarlo?
Otras veces nos torna rígidos, duros, y nos impide ver nuevas posibilidades.

Escuchar nuestras emociones, darnos tiempo a nosotros mismos para reconocer qué nos está pasando y qué estamos sintiendo, nos suma y actuamos en concordancia para sostener o aumentar nuestra calidad de vida.

Si queremos aumentar las "agradables", recordemos que hay muchas maneras de segregar los neurotransmisores ( endorfinas, serotonina, dopamina) que activan estas emociones, llamadas usualmente positivas, y alimentan nuestra actitud: actividad física, relajación, bailar, ...

¡Lo mejor para tí!

Dra. Aida Bello Canto
Psicología y Gestalt

27 de marzo de 2022

Dependencia Emocional. Algunas características.

Breve descripción de la persona con dependencia emocional. Es un gran paso el poder reconocerse y registrar cómo son sus relaciones. Algunas de las características que posee el dependiente emocional: gran necesidad de afecto, miedo a la pérdida, complacer al otro para que permanezca ...
Si te gusta, sígueme en mi Canal de YouTube. ¡Gracias! Lo mejor para tí. Dra. Aída Bello CantPsicología y Gestalt

La nutrición gestáltica de un Coach. Herramientas para la vida.

Dra. Aída Bello Canto Psicología y Gestalt