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30 de noviembre de 2013

El poder del Aquí y Ahora

Aqui y Ahora, Gestalt, Emociones tóxicas, Aida Bello Canto
Actualizado. El "Aquí y ahora"

Les ofrezco un sencillo ejercicio que es útil para dos cosas: 1) darme cuenta hacia dónde se dirige mi atención y mis pensamientos, ¿estoy en el presente? y 2) ejercitarme en habitar paulatinamente el Aquí y Ahora.

Ubícate en un lugar cómodo ... cierra tus ojos ... respira tres veces profundo ... presta atención a tu cuerpo, a tus sensaciones corporales ... ¿qué percibes? ... (dos minutos) ... ahora presta atención en cómo estás, cómo te sientes ... ¿hay alguna emoción en este ahora? ... (dos minutos) ... registra lo externo ... sonidos, aromas, temperatura ... ¿qué percibes? ... (dos minutos) ... lleva tu atención a tus pensamientos ... sólo date cuenta de los que se presentan ... no tienes que hacer nada ... aparecen y déjalos ir, hasta que viene otro ... ¿tus pensamientos son del ahora ... del pasado ... del futuro? ... obsérvalos ... (dos minutos) ... por último, pon tu atención en tus sensaciones corporales en el ahora ... en lo que percibes del exterior en este momento ... en tu respiración presente ... (dos minutos).

Este es un ejercicio "portátil", puedes practicarlo hasta viajando en colectivo, y su máxima duración es de diez minutos. Ojalá les sea útil.

¡Buena vida para todos!

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt

16 de noviembre de 2013

Menor Autoengaño

Autoengaño
Hay una gran variedad de autoengaños; en este ahora pongo foco en aquèl que nace de no registrarnos emocionalmente, reaccionando de una manera cuando lo que necesitamos es otra.

Muchas veces no somos claros con otra persona, y no es porque deseemos confundir o complicar, sino porque sencillamente no estamos claros ni nosotros mismos ... aunque no nos demos cuenta de ello. Por supuesto que estoy hablando de los que nos encontramos en situaciones a resolver, internas o externas, y no nos ayudan ni las mejores intenciones; no me refiero a los que intencionalmente confunden o manipulan: aquì no existe autoengaño.

¿Cuál es la forma de encontrarse uno con el otro? ¿Cómo nos manejamos con lo que nos sucede a nosotros internamente mientras se da el encuentro? ¿Qué hace que nos apartemos del otro o queramos dominarlo, "ganar la partida"? Los seres humanos tendemos a no evaluar que nosotros somos parte de una relación y no nos ocupamos lo suficiente de lo que está aconteciendo dentro nuestro.

Ya hemos visto en "Favoreciendo el Encuentro" y su ejercicio cuàn importante es poner en palabras, compartir con la otra persona lo que estoy sintiendo mientras me relaciono, lo que me pasa en ese intercambio, còmo me afecta, què me produce; de igual manera, recibir esta misma informaciòn del otro: ambos construimos este vìnculo. Mas para generar este enriquecimiento, he de darme tiempo a mì mismo/a para sentirme y no escapar de lo que siento; o al menos, si escapo que lo haga como decisiòn, con claridad de elegir no seguir sintiendo lo que siento. Ya esta actitud me saca del autoengaño y del engaño al otro, aunque ni siquiera pueda ponerlo en palabras y cambie de tema.

El hacerme responsable de mis emociones, tomar contacto con ellas, abrirme a la vivencia de es lo que es, me lleva a ser más íntegro/a y presente.

Siendo el que soy, dando cabida a mi sentir, sin intentar evadirlo, ni forzándome a sentir lo que debería, me torna más auténtico conmigo mismo/a y a partir de ahí con el otro.

La calidad de encuentro en el mundo intrapersonal y en el interpersonal puede verse mermada e incluso ir en desmedro sino nos apropiamos de lo que sentimos y de nuestras necesidades emergentes. Podemos depositar en el otro lo que hemos de atender para y por nosotros mismos. La dependencia emocional, la confluencia ("pegoteo"), la proyección, son ejemplos de un déficit en responsabilizarnos de nuestro sentir.

Cuanto màs permiso me doy para reconocerme en lo que siento, màs voy puliendo mi alfabeto emocional, màs me enriquezco, menos me autoengaño. Y logrado adentro ... ¡vamos al afuera!

9 de noviembre de 2013

Favoreciendo el Encuentro: Ejercicio.



Comunicacion eficaz
En muchos vínculos nos encontramos con la queja de que no reciben del otro lo que desearían recibir, apelando con frecuencia a la “adivinación” como señal de afecto: “si me quiere es obvio que se va a dar cuenta”. Esquivan una comunicación transparente, donde la persona transmite con claridad lo que necesita recibir, por temor por ejemplo a ser rechazada.

Creemos que mostrar nuestra vulnerabilidad nos torna débiles, así que no corremos riesgos de rechazo, cuando podemos aprender a acercarnos al otro con nuestra necesidad, con nuestro deseo de que el otro nos asista, y que está bien si la respuesta es un “no”, aunque no nos guste. Voy a decirte cómo me siento con tu respuesta y también necesito saber cómo te sientes con mi pedido. En lugar de quedarme con el sentimiento de rechazo y/o escapar, voy a escucharte: si te dió miedo, ansiedad, exigencia, … y voy a comunicarte qué me pasa con esto.

La comunicación clara en los vínculos lleva tiempo y la mayoría de las veces lo hacemos sin darnos el tiempo necesario para darnos cuenta qué sentimos, qué nos genera el otro. Suele aparecer un gran monto de ansiedad, la cual evitamos reiteradamente, en un encuentro de un “nítido Yo” con un “nítido Tú”, como lo denomina el Dr. Lichtenberg. Y es en este tipo de encuentro que alcanzamos un “nítido nosotros”.

Paso a compartir el ejercicio de comunicación nítida propuesto en el post anterior, elaborado por el Dr. Lichtenberg, cuyo objetivo es lograr una comunicación clara en los vínculos, donde cada persona es tomada en cuenta e incluimos las emociones que genera el encuentro, haciéndolo más rico y vivo. Queda libre de supuestos e imaginarios ya que cuanto “me pasa” y “te pasa” en nuestra relación lo hacemos explícito. Genuino encuentro, viéndonos afectados mutuamente por el mismo.

Ejercicio: (Consignas)
Dos personas sentadas, en contacto con la mirada. (Denominaremos A y B)

A- Comparte con B, algo que sea importante para él/ella  e incluye lo que siente.
B- Comunica a A cómo se siente en este ahora que le/la ha escuchado (no es una opinión, sino lo que siente en este ahora tras haber escuchado). 
B- Comunica a A cómo ve la situación en este ahora y lo que siente.
A- Comunica a B cómo se siente afectado por lo que le pasa a B.

Con el objetivo de dar mayor claridad a este ejercicio, hemos filmado un corto video: http://www.youtube.com/watch?v=Qm6xAVSDAVI

¡A practicar!

2 de noviembre de 2013

La Intimidad como Antídoto

Intimidad
Venimos hablando de las relaciones tóxicas, de la trama del sometimiento, de las relaciones donde hay una víctima y un victimario, recorriendo diferentes puntos de este tipo de vínculos para poder salir de los mismos sin pararse en ninguno de los dos lugares: "A eso, ¡no juego más!"

Estas relaciones se sostienen en el tiempo debido a una Alianza entre ambas partes, siendo dependientes emocionales uno del otro.  Pareciese que solamente la víctima es dependiente, mas quise dar un poco más de luz a ese lado de la relación en el Empoderamiento de la Víctima para los que la padecen o para los que acompañan el proceso de recuperación.

Las dos partes son co-autores y negar o desconocer esta responsabilidad en el manteniemiento de la relación, es seguir poniendo afuera, en el Otro, la causa, la culpa, el equivocado/a, ... apropiarse de lo que cada uno pone en este alianza, es ya un gran paso para la desintoxicacón.

Si bien cada uno se "engancha" con diferentes mecanismos de evitación de contacto (el victimario con una proyección defectuosa de todas sus emociones que lo/a hacen sentir vulnerable, inestable, etc, y la víctima con una introyección defectuosa avalando cuanto el otro le dice y hace), las dos partes coinciden en ser confluentes, quedar pegados, y poseer un empobrecido contacto consigo mismo.  De ahí que el desafío para ambos es empezar a discriminarse uno del otro como personas, re-encontrarse y re-descubrirse como seres distintos con sus propias emociones, pensamientos, deseos y anhelos. Y esto es precisamente conectarse con su Intimidad.

La intimidad es el antídoto para esta alianza.

La palabra intimidad suele ser relacionada a la vida sexual, mas esto sería restringir su profundo sentido y gran implicación en el crecimiento personal. Es ese espacio intrapersonal donde nos habitan nuestros sensaciones, pensamientos, emociones, vivencias,  y podemos dar cuenta de ello al "visitarnos" internamente. Mas no queda aquí - guardado adentro-,  paso a compartirlo con el Otro, con ese ser con el que me vinculo, dándome a conocer, realmente interesado/a en conocer a esa otra persona y posibilitando el ENCUENTRO: donde aparece un Yo nítido y un Tú nítido, y juntos podemos alcanzar un Nítido Nosotros. Sin empaste ni almagamientos. (La terminología en cursiva pertenece al desarrollo sobre la Opresión del Dr. Lichtenberg).

Hay un ejercicio muy práctico y eficaz para desarrollar una comunicación clara a favor del encuentro en nuestras relaciones (¡no sólo estamos hablando de pareja! hablamos de relacionarnos, vincularnos), propiciando la nitinez comentada. Si lo desean, háganmelo saber por favor, para ofrecerlo en otro post.

Nos abrimos, entonces, a un encuentro con la otra persona, de manera más profunda y auténtica. Dejamos de lado las funciones que tengamos en diferentes áreas de nuestras vidas, los roles en que nos paramos en diferentes momentos, para conectarnos como Personas.

Y, ¿saben qué es lo mejor? ... ¡es posible!
 
 
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