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12 de junio de 2016

¡Esos Reclamos Insaciables!

Aida Bello Canto, Psicología, Emociones, Gestalt
Ir a "Conflictos por Reclamos Insaciables"

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt


4 comentarios:

  1. Excelente reflexión, Aída, un dilema que he visto mucho, y que me lleva a proponer algunas variantes:
    Desde mi punto de vista, me parece que de lo que hablas en el desarrollo y los ejemplos es de QUEJA más que de RECLAMO, y la diferencia no es menor.
    El Diccionario RAE define la queja como "expresión de dolor, pena o sentimiento, desazón, resentimiento".
    Sí, la queja nace de la baja autoestima, y es un lamento triste e impotente, muy frecuente en personas víctimas de la dependencia afectiva, y muchas veces se dirige inciertamente a la divinidad, al destino, a la vida, pero con respecto a la persona en conflicto es tristemente estéril.
    En cambio, reclamo es un "pedido o exigencia de algo CON DERECHO o instancia".
    La diferencia es que el reclamo nace del respeto, y es asertivo y más efectivo al tomar la iniciativa de pedir lícitamente que se cumpla con acuerdos previos.
    Es un momento muy creativo y sanador cuando quien se ha mantenido paralizado en su queja antigua logra pararse sobre sus pies y formalizar ante la persona en conflicto un reclamo lícito, y exige su derecho a que se cumpla con lo acordado previamente.
    Sin duda, considerar los lineamientos de la Oración de la Gestalt es una excelente propuesta para este dilema.

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    Respuestas
    1. Buen día Osvaldo,
      Gracias por tu diferenciación entre "queja" y "reclamo", que nos aporta muchísimo!
      Así es, lo encontramos con alta frecuencia, sobretodo esos "reclamos infantiles" que se tornan queja adulta.
      Agradezco tu propuesta de la Oración de la Gestalt ;)
      Deseándote una bella semana,
      Aida

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