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24 de mayo de 2014

6 Tips para detectar Actitudes (Personas) Tóxicas

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En el día de hoy les comparto algunos tips para detectar esas actitudes tóxicas que pueden presentarse alrededor nuestro, y  muchas veces nos damos cuenta de los efectos nocivos de ese encuentro, cuando ya ha finalizado: sentimos cansancio, agobio, confusión, malestar físico, alivio cuando se va, ...

Ya les comenté que se ha popularizado el uso de Personas Tóxicas más que de Actitudes Tóxicas, mas en Gestalt evitamos las generalizaciones y nos concebimos cual esfera multifacética. Indiscutiblemente, si tenemos una frecuente relación con una persona que presenta actitudes tóxicas, éste Ser será tóxico para nosotros y nuestro vínculo se intoxicará (familia, amigos, pareja, en el trabajo). Lo que hagamos a partir de darnos cuenta de la calidad de esta relación, ya es una elección personal y sepamos que somos cómplices (aunque no nos guste la palabrita); es un vínculo de dos.

A veces no tenemos una relación construída con personas con éstas actitudes, sino que nos las encontramos por la vida. nos las cruzamos esporádicamente, o desean ingresar a nuestro círculo íntimo. Si en el encuentro o en los encuentros detectas algunos de los tips mencionados ... revisa cómo andas de tus herramientas de comunicación clara, puesta de límites y autovaloración.

6 Tips para detectar distintas actitudes tóxicas:

1) La manipulación. Hábiles manipuladores. Logran su objetivo a través de estrategias donde no toma en cuenta el deseo del otro. Tengamos presente que hay maneras de manipular visibles (la autoritaria, por ejemplo) y otras más sutiles (ej: victimización). La persona receptora podrá sentir dificultad en poner límites, miedo a hacerlo o culpa.

2) Utilización del doble lenguaje, donde en una misma charla entrelaza halagos y descalificaciones.

3) El punto anterior va logrando un deterioro en la autoestima de la otra persona, dudando de sus capacidades y potencias.

4) Son autoreferenciales y se sienten dueños de la "verdad". Les encanta hablar de sí mismos y no muestran interés (ni les interesa) lo que les pasa a los demás.

5) No hay empatía; ni la ofrece ni la busca.

6) Permanente queja. Se quejan todo el tiempo, todo es horrible, generan lástima y provocan que se les brinden soluciones para luego tirarlas todas abajo.

Por supuesto que no tienen que aparecer las 6 juntas, ¡basta con una!

Ten presente que el responder con amabilidad/ buena onda/ actitud positiva suele desarmar los efectos tóxicos, pues se anula el poder que cree tener la otra persona con esa actitud tóxica. Esto es posible hacerlo cada tanto, mas si es muy frecuente el contacto, ¡hasta el más amable se cansa!

Ojalá les sean útiles estos tips. ¿Comparten si empiezan a detectar? ¡Gracias!

18 de mayo de 2014

¿Personas Tóxicas o Relaciones Tóxicas?

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El término de Personas tóxicas es muy conocido y utilizado en la última década, pudiendo encontrar varios bestsellers con este título y contenido. Hacen referencia a las personas que nos intoxican la vida con sus actitudes hacia nosotros, nos ponen obstáculos verbales - y a veces más que verbales, pueden ser de orden físico- ante nuestros proyectos e intentos de estar mejor, no nos dejan crecer, nos descalifican de alguna manera, nos manipulan para sus propios fines. Esta Gente Tóxica nos la podemos encontrar en cualquiera de nuestros medios: laboral, familiar, amigos.

Desde la Gestalt me parece apropiado el ser más claros con las palabras que utilizamos, dada la importancia que le concedemos a la comunicación clara y a la correlación directa entre lo que hablamos, pensamos y sentimos. ¿A qué voy? Al referirnos a Gente Tóxica, estamos nombrando a toda la persona, realizamos una generalización sobre ella, y ahí es dónde realmente pienso que podemos meter la pata con un precio colateral para nosotros mismos.

Intentaré ser lo más clara posible: definitivamente hay personas que nos complican la vida, nos agobian, nos quieren usar /manipular, su presencia nos genera agobio, nos sentimos en falta o menospreciados, son controladores, instigadores, invasivos. Son verdaderos expertos en el acoso moral ( término acuñado por la psiquiatra Marie-France Hirigoyen, ¡imperdible su libro del mismo nombre!). Mas no hemos de tomar a TODA  la persona como tóxica, sino que éste ser posee una o varias características/aspectos que nos intoxican; y desde esta manera de relacionarse con nosotros, se intoxica el vínculo.

Dicho de otra manera: hay relaciones tóxicas. 

Cuando puedo pararme desde el lugar que yo soy parte de este vínculo, la otra persona me necesita para verter su "veneno", por así decirlo, me apropio de muchas herramientas para hacer algo al respecto: desde el tomar distancia emocional hasta la disolución de esa relación en mi vida. Hay varias claves para detectar, evitar y enfrentar a estas personas con caractarísticas tóxicas para mí. Y subrayo el "para mí" porque lo que a mí me hace daño quizás para otro es inofensivo, o hasta encuentran sus opuestos complementarios ("cada roto encuentra su descosido" ¿es así? ¡Ustedes me entienden!).

Entiendo que es mucho más popular, para el entendimiento masivo, la utilización de los términos de Personas o Gente Tóxica, y no emito juicio alguno, sólo intento aportar los beneficios que conlleva el ser claros y cómo nos facilita y nos para desde un lugar menos expuesto, no tan indefensos frente a estos personajes que abundan, ¡proliferan!

Mayor claridad en que:
- Son aspectos de esa persona que me intoxican.
- Inciden estas características en la relación, tornándola tóxica.
- Decido personalmente no sostener esta calidad de vínculo.
- Tomo las acciones necesarias para salirme de ese "juego" (recuerden a muchas veces necesitamos ayuda, según el nivel tóxico que sea)
- Y si ha sido una relación afectiva importante para mí, puedo discriminar con claridad los aspectos que ya no elijo sostener, aguantar, justificar, etc, de los que sí posee esa persona que en algún momento dejé entrar en mi vida, pero que ya no son suficientes para sostener el vínculo. Si no logramos rescatar esas partes que me acercaron en algún momento (con lo cual también me dignifico y puedo despedirme de ellas porque ya en este HOY no son suficientes) y sólo me quedo con lo tóxico - real y contundente-, puedo transitar la culpa por romper el vínculo (a esto me refiero con precio colateral).

Ya bastante padecimiento atravesamos hasta que nos damos cuenta que habitamos en una relación que nos daña y nos intoxica. ¡No paguemos precios añadidos además!

¡Les deseo un nutritivo día! y no hablo de comida ...

11 de mayo de 2014

Enojo Tóxico

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En este hoy me voy a centrar en el enojo tóxico por su alta frecuencia en los vínculos cotidianos y su incidencia en las relaciones, por un lado, y en la propia persona, por otro.

Denomino tóxico al enojo que no puede resolver la situación que lo ha disparado, provocando en la mayoría de los casos que las relaciones se vayan complicando aún más. Otra manera que toma este tipo de enojo, es el del silencio, guardando internamente cuanto siente y piensa precisamente para no "generar más conflicto", mas esta respuesta es sólo una bomba de tiempo que puede explotar en algún momento inesperado o por pequeña causa, o puede implotar en la persona causándole afecciones físicas.

Ya que hemos venido revisando ciertas creencias y mandatos referente a la exigencia, sería de gran utilidad que aquella persona que se reconozca con un enojo tóxico revise sus reglas internas sobre el enojo, pues muchas veces las seguimos olvidando nuestras propias necesidades y deseos; éstas reglas no solamente tienen que ver con la expresión del enojo ("hay que saber contenerse", por ejemplo), sino con el mismo hecho de sentir tal emoción (pensamientos enjuiciadores, conclusiones sobre el enojo y sus consecuencias). Y como ya he señalado en diferentes post, el enojo es una emoción inevitable e imprescindible para poner límites. Lo que hemos de aprender es a que deje de ser tóxico y pase a ser resolutivo.

El enojo detona sentimientos de ansiedad, incertidumbre y hostilidad; un enojo tóxico pone en marcha un sistema de defensas que:
- intenta remediar sentimientos de deficiencia, insignificancia y aislamiento en relación a sí mismo/a y a otros,
- termina inutilizando áreas de la personalidad para uso constructivo,
- construye estrategias interpersonales en intento de alcanzar una de estas tres seguridades:

1) seguridad, afecto y estima (por lo tanto demuestra dependencia, sumisión y "bondad")
2) seguridad a través de la superioridad y el control (se mostrará perfeccionista o arrogante-vengativa)
3) seguridad apartándose de los otros, para estar a salvo ( fomentará la autosuficiencia e independencia).

Con estas estrategias puestas en marcha, podemos vislumbrar cómo afecta la manera de vincularse una persona con enojo tóxico. En el área vincular, sus relaciones se verán afectadas paulatinamente; en cuanto a lo personal, creará el campo fértil para lo psicosomático ya que este tipo de enojo está presente en el agotamiento crónico, la depresión, enfermedades del sistema inmunológico, cervicalgias, etc.

No nos enseñan ni nacemos sabiendo la manera de enojarnos eficazmente. Mas sí podemos aprenderlo, para beneficio propio y de nuestros vínculos. Para los que quieran conectarse con las fases del enojo y transformarlo en resolutivo y eficaz, les dejo el link: Enojo eficaz: sus fases

"La habilidad para querer y dar afecto, la habilidad para luchar y la habilidad para cuidarse a sí mismo son capacidades necesarias para desarrollar relaciones interpersonales satisfactorias"
 (Karen Horney, 1950).

Y añadiría, con todo respeto, ¡para desarrollar relaciones satisfactorias con uno mismo!
¿Qué opinas?

4 de mayo de 2014

Exigencia Tóxica (transformando)

Exigencia, Toxico, Maltrato, Gestalt, Psicologia, Aida Bello Canto, Manipulacion
¡Acá estamos nuevamente! Para los que ingresan a este post sin haber leído el anterior, los invito a que vayan a "La Exigencia que Maltrata"  ya que iniciamos un ejercicio con el objetivo de transformar la exigencia que nos maltrata, la exigencia tóxica, en una exigencia aliada. A veces disfrazamos de exigencia una forma de auto-manipulación para lograr la ejecución de mandatos internos, sin tomarnos en cuenta quienes somos en este hoy, nuestras emociones y necesidades.

Por favor, busca tu hoja elaborada en el ejercicio anterior para que podamos dar paso a su término.
En caso de que la hayas perdido, no importa; doy los tres puntos elaborados para que cuando quieras lo hagas:
- Busca tu propia definición de exigencia: "Para mí, exigencia es ..."
- ¿Qué beneficios te reporta el cumplir con tu exigencia?: "Siento que soy ... (eficaz, buena persona, etc)"
- Cuando aparece la exigencia en tu vida, ¿qué sensaciones corporales la acompañan?

Ahora estamos en condiciones de dar un paso más. Hazte esta pregunta: ¿Qué es lo peor que puede pasarme si no cumplo con mi exigencia?
Como decimos en Gestalt, hay que darse tiempo para darse cuenta; no esperes que acuda a tí de inmediato la respuesta a esta pregunta ... repítetela internamente o incluso en voz alta, para utilizar otro de tus sentidos. Cuando la tengas, escríbela. Te ofrezco varios ejemplos:
- "Lo peor que puede pasarme es darme cuenta que soy un/a inútil"
-"Podría terminar sin hacer nada, y darme cuenta que soy un/a vago/a"
- "Sentirme inferior a los demás; que se den cuenta que soy inferior y no me quieran".

Posiblemente cuando grabamos el mandato sobre la Exigencia, nos fue muy útil durante parte de nuestra vida y sin darnos cuenta actuamos para evitar que pasara esa catástrofe que significaba no cumplir con la misma. Nos ayudó a obtener logros, satisfacciones y beneficios. Es decir, en algún momento fue asistencial nuestra exigencia, útil. El punto radica en que nosotros crecemos y evolucionamos y nuestro mandato interno sobre la Exigencia permanece igual: deja de asistirnos para pasar a maltratarnos, debido a que esa parte nuestra ignora nuestro cambio. Imagínense a alguien que dejó de tomar leche en una época que había riesgo de contagio de meningitis (por ejemplo en 1955 en Argentina), y aún hoy sigue sin tomarla porque ignora que  ya el riesgo pasó. En su momento, tomar esa precaución fue un acto de cuidado y preventivo; hoy en día, ¡no es válido!

Pues bien, ésto es lo que estamos haciendo: reactualizando nuestra regla interna.
Fíjate en lo peor que puede pasarte si no cumples con tu exigencia, y date tiempo a preguntarte si siempre eres un inútil, un vago, inferior, o lo que sea que hayas escrito. Y actualiza, siendo quien eres en este hoy y con tu camino de vida recorrido. Escríbelo, por favor.
Siguiendo los ejemplos anteriores:
- puedo ser un/a inútil en algunas áreas, ya que o no las sé o no me interesa saberlas. No elijo saber Todo, ni  poseo las destrezas para Todo. Y ello no me convierte en inútil. Soy útil en ...
- puedo permitirme no hacer nada, ofrecerme tiempos y espacios de descanso y relax, y ello no implica que soy vago/a. Elijo no hacer nada, por ejemplo ...
- inferior o superior es cuestión comparativa; mi afectos, los que me quieren y los que yo quiero, pasa por ...

Para terminar,  transforma tu regla sobre la Exigencia aquí y ahora. Con el "viaje" que hemos venido haciendo con toda la información anterior, ya puedes revisar tu primera definición de Exigencia y re-escribirla. Ejemplo: "Para mí exigencia es hacer lo mejor que pueda, no perfecto, y cada circunstancia es distinta y mis intereses son variados".

¿Cómo es la tuya? ¿La compartes?

Sugerencia: escribe en un papel pequeño tu regla actualizada, y pégalo en un lugar para tí visible pues varias veces y en diferentes oportunidades, te hará mucho bien recordártelo. ¡No aprendimos a caminar de un día para otro!

 
 
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