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23 de agosto de 2014

"Hacer Nada", ¡sin Culpa!

Ocio, culpa, exigencia, verguenza, salud, psicologia, gestalt, Aida Bello Canto
Pareciera que el "hacer nada" es facilísimo, que todos podemos acceder en cuanto queramos a este estado de no hacer, permanecer en el mismo y disfrutarlo en toda su extensión. Para la gran mayoría, y me refiero a nuestra cultura occidental, es bastante complicado, aparecen emociones desagradables - entre ellas la culpa- y los permisos internos son bastante escasos. Tal es así, que hasta la expresión verbal que utilizamos en español es "No hacer nada", le pegamos el NO delante como un truquito lingüístico, negando el "hacer nada".

¿A qué se refiere esto? pues a dedicar nuestro tiempo a actividades que no son "productivas", no son laborales ni están destinadas a tareas domésticas esenciales. Esto se llama: Ocio. Si reflexionamos sobre la importancia de la existencia de dosis de ocio en nuestras vidas, rápidamente nos encontraríamos asintiendo y dándolo por un obviedad. Entonces, ¿por qué nos cuesta tanto?

La culpa y/o la exigencia aparecen con alta frecuencia cuando nos disponemos a "no hacer nada", y en ese momento empieza a construirse en nuestra mente un gran listado de las cosas que debería estar haciendo en lugar de estar tirado/a en el sofá viendo películas, en la cama dormitando, jugando en la computadora o en la terraza contando pájaros. Acá la exigencia se hizo presente, pues sentimos que estamos perdiendo el tiempo, ¡y eso no se hace! También la culpa nos visita, poniéndonos nombres como holgazán/a, vago/a, dejado/a, etc. Ante lo cual el disfrute que  pudimos empezar a sentir "no haciendo nada", se evapora rápidamente. Algunos optan por permanecer un rato más, aunque la incomodidad va creciendo adentro, y otros sencillamente se levantan y buscan ejecutar una tarea de la lista mental.

No estoy hablando de las personas adictas al trabajo, que es otro tema. Me refiero a la mayoría que realiza muchas tareas diversas en sus vidas, y solamente si está agotado/a o enfermo/a, se permite el ocio. Incluso, cada uno haga su revisión personal,  para investigar si en ocasiones no se enferma para poder darse el permiso de quedarse en casa, o directamente en la cama. ¿Un resfrío, una gripe viral, un esguinze (largo etc)?

Aprender a insertar el ocio en nuestra vida, valorarlo y disfrutarlo, es toda una empresa; nada fácil para gran cantidad de personas. Reconocer que nos lo merecemos, que nos genera buen ánimo, mayor espacio mental para la creatividad o sencillamente - ¡qué no es poco!- un oasis a nuestro cuerpo, puede llevarnos a revisar nuestras propias opiniones al respecto ... y modificarlas.

Además, la persona que no se permite concederse y disfrutar el "no hacer nada", critica y enjuicia a quien lo hace; puede ser motivo de conflicto en algunos vínculos. Uhm ... dá para pensar en la envidia no reconocida del que observa y critica el ocio ajeno.

Los beneficios son muchos y de diversa índole, haciéndolo desde la salud, por elección. Hay frases hechas en cada país para designar este "no hacer nada", que a veces la persona las dice riéndose, y hasta algunos confiesan cierta dosis de vergüenza. ¿Te suena?

Sepan que en Bilbao radica la Universidad de Deusto, que se dedica a estudiar el Ocio. Poseen Maestrías y Doctorado en Ocio, investigaciones específicas y OcioBine ("aprender disfrutando / disfrutar aprendiendo"). En Junio de este año se llevó a cabo la XI edición OcioGune 2014, Foro Internacional de investigación, pensamiento y reflexión en torno al ocio. Entre los temas tratados:
- Derecho al Ocio. Ocio y Desarrollo humano.
- El ocio desde diferentes disciplinas (economía, psicología, sociología, educación).
- Ocio y familia; ocio e infancia.
- Ocio terapéutico; ocio y salud.

¿Cómo estás tú en este tema? ¿Te lo permites y lo permites?

Les deseo un lindo fín de semana. ¡Me voy a hacer nada!

21 comentarios:

  1. Clr. Osvaldo Gallino23 de agosto de 2014, 21:41

    Ah... noooo... no me vengan con peleítas entre mi Perro de Arriba y mi Perro de Abajo...! Hace rato que hemos hecho las paces, y en lugar de pelearse, ahora buscan la manera de colaborar.
    Así que... nada de exigencias, nada de culpas. El solo fluir, observando qué requiere cada situación de exigencia o de complacencia --evitando esos extremos--, y apuntando no sólo a realizar la tarea, sino a disfrutar haciéndolo...!

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    1. Hola Osvaldo. ¡Fabuloso tu acuerdo entre el perro de arriba y el perro de abajo! Gran alivio habrás alcanzado, conectándote al disfrute, al alivio, a tu Vida.
      Te agradezco tu comentario, compartiendo con todos.
      Un abrazo,
      Aida

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  2. Hola Aida. Yo estoy en el aprendizaje de no hacer nada y no sentirme en falta; nada fácil! Desde la cabeza comprendo que está bien, pero desde los hechos ya es otro cantar. Voy dándome pequeños momentos sin culpa.
    Me tengo fé! Gracias!
    V.

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    1. Hola V.
      Ahhhh, ya estás experimentando los beneficios de otorgarnos ese tiempo libre de manera distentida y gratificante, dejando en la valija la culpa. Paso a paso, ya lo sabes.
      ¡Vamos adelante!
      Gracias por compartir.
      Saludos,
      Aida

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  3. Aida, tengo incorporados estos momentos de ocio disfrutándolos muchísimo! Me costó bastante pues los vivía como pérdida de tiempo y mi exigencia me juzgaba duramente. Hoy en día aún me río cuando me preguntan qué estoy haciendo (me dá cosita). jajaja
    ¡Gracias!
    C.

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    1. Hola C. Me encanta que te rías de ese darte aún "cosita"; es un simulacro de vergúencita que persiste, más que nada por lo que el otro pueda pensar ... y por ahí le muestras lo fantástico que es!!!
      Gracias a ti por tu comentario.
      Saludos,
      Aida

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  4. Hola Aida. Es un tema que nos habla de calidad de vida, relacionado con ese darnos tiempo del que posteastes en otra oportunidad. Ayuda a tomarnos en cuenta y tomar en cuenta nuestro entorno, del que somos parte. Habla de Sentido, para mí.
    Gracias por ubicarnos enfrente de temas que suman vida, de manera directa.
    T. N.

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    1. Gracias T. N. por tu comentario. Haces una unión adecuada con el post de darnos tiempo para darnos cuenta. Apreciamos nuestro Estar y Transitar, desde otra mirada.
      Un cálido saludo,
      Aida

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  5. Clr. Osvaldo Gallino24 de agosto de 2014, 11:32

    Una sugerencia para los comentarios: marquen "Comentar como:", elijan "Nombre/URL", y escriban su nombre.
    Prefiero quedar como impertinente conocido y no como gestáltico anónimo.

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    1. ¡Gracias por tu sugerencia Osvaldo!
      Algunos prefieren el Anónimo (comentarios realizados a mi persona) y otros se han cansado de que se les borre lo escrito.
      Mas, prueben esta sugerencia Gente linda!!!

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    2. Clr. Osvaldo Gallino24 de agosto de 2014, 13:11

      También me ha pasado, aunque curiosamente, no siempre.
      El secreto está en acordarse de poner el nombre ANTES de escribir el comentario...!

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  6. Cuando comencé a trabajar alrededor de mis quince años, entendí simplemente, que iba a ganar un sustento, me divertía el saber que mi tarea era comenzar a ver un mundo distinto, cumplia mis horarios de entrada y salida con gran alegría……era como la escuela…. Había un inicio y un egreso…….en un interin me pagaban, en el otro encima me enseñaban; un día lo vi a Norman Briski en una película “La Fiaca” y me dí cuenta que podía hacer lo mismo, era dueño de entrar y salir, y tenía la dignidad de hacerlo cuando quería, la dignidad, era la libertad, allí aprendí a darme cuenta que lograr mis deseos, era lo único que me ayudaría a luchar contra el origen que hace surgir los pensamientos tóxicos,y todos los problemas crueles de la humanidad, que simplemente será cambiada por la Igualdad, tal vez pronto, ese es mi sueño…Ahhh y cuando seamos iguales todo el planeta podrá discutir mejor para ser más iguales. Galeano dice que ello no es una Utopía.-Bravo Aida por hacerme pensar!!! Un abrazo a todos de CECILIO

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    1. Gracias Cecilio por compartir tu bella experiencia, plasmar un trozo de tus recuerdos y conectarnos con el privilegio de conectarnos con nuestros deseos, nuestra dignidad, nuestros sueños.
      Un gran abrazo,
      Aida

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  7. Hola Aida,
    Durante mi infancia, adolescencia y juventud, como estudiaba y aprobaba las materias, me tomaba los tres meses de vacaciones como un premio. Pero durante el año , jamas salia, prioridad el estudio , trabajos que te mandaban hacer.
    Cuando comence a trabajar, fue igual , solo que ahora las vacaciones eran 15 dias , 20 dias o un mes.Por eso decidi salir, y hacer un poco de ocio en casa tambien. Pero lo importante y primero fue el trabajo , los cursos para actualizarte, etc. Emigre y fue mas dificil aun, porque se sumaban problemas de papeles de residencia y aunque tenia tiempo al principio, no lo disfrutaba.
    Yo queria que llegara el dia laboral para resolver los problemas. Despues me fue bien y pude disfrutar del ocio.y viajar mucho. Pero si miraba a mi madre y padre me di cuenta que ellos se habian pasado trabajando toda la vida, sin mucho tiempo para el ocio. Por eso yo herede esa forma de ser, es lo que aprendi.
    POR ESO ES TERRIBLE LO QUE SE HACE HOY ALIMENTANDO EL OCIO DE LOS JOVENES CON PLANES Y AL NO TENER PADRES QUE LES DEN EJEMPLO, SE CONVIERTEN EN GENERACIONES DE VAGOS.
    Para mi quizas sea un problema el darme permiso para el ocio, tengo que cumplir con tareas, para merecerlo. Pero hay personas que no saben mas que vivir del ocio todo el tiempo y como la plata no alcanza salen a robar y matan. MI CONCLUSION ES QUE EL OCIO ES BUENO SOLO EN EL QUE TRABAJA DURO, PERO ES NOCIVO PARA GENERACIONES DE VAGOS QUE VIVEN DE ESTE PAIS. Y NO HAGO POLITICA,ES QUE ME INDIGNAN y SON UN PROBLEMA GRAVE HOY.
    UN CORDIAL SALUDO . ELENA.

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    1. Hola Elena. Gracias por compartir tu experiencia al respecto; como bien dices, por educación y por mirar a nuestros padres (inmigrantes o no) vienen de una formación del trabajo. Con lo cual el ocio era todo un tema. Eran momentos históricos distintos.
      En cuanto a lo que dices de generación de vagos, ahí no estamos hablando de OCIO, pues el mismo se refiere "a las actividades que hacemos EN NUESTRO TIEMPO LIBRE", con lo cual algo hacemos: trabajamos (afuera o dentro de casa), estudiamos, nos formamos en lo que sea, etc. El que sólo tiene tiempo libre, ¿dónde está el ocio? Es sólo para señalar la diferencia.
      Espero que te des permiso para el ocio, así sea tras cumplir tus tareas!
      Gracias nuevaente!
      Un cordial saludo,
      Aida

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  8. Hola Aida. Estoy de acuerdo conlo que dices de los mandatos que aparecen en darnos la posibilidad de no hacer nada. Culturalmente, al menos en la mía, viene mal visto y muy juzgado, aunque todo ha ido cambiando en los últimos años, donde se abre la información desde distintas áreas sobre la importancia del descanso, del parar, del ir despacio y disfrutar. Es un cambio de cabeza y un explicar a nuestros mayores que descansar no es de vago. Hay tantas enfermedades que nacen del exceso por no descansar!
    Y reconozco que aún hoy, me enfermo sin desearlo, para proveerme de algunos días de cama. Cada vez menos, eso sí, voy aprendiendo.
    Gracias por comunicar, por difundir, por hacernos reflexionar.
    Felicidades por el blog!
    Aurora

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    1. Hola Aurora. Así es, los mandatos y de la manera en que vimos a nuestros mayores influye mucho en la forma en que encaramos este tema del ocio en nuestras vidas. El hacer nada, ¡cuesta mucho!
      Es importante lo que señalas que hay que cambiar la cabeza, y por qué no ayudar a nuestros mayores a dignificar el tiempo merecido de no hacer, tras tantas tareas que llevamos a cabo en nuestro cotidiano vivir.
      Te agradezco tu compartir y tus palabras alentadoras para este blog.
      ¡Gracias!
      Un cordial saludo,
      Aida

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  9. Aida tenes razon, a mi me pasa siempre. Digo no hago nada y termino haciendo cosas y no disfrutando ni permitiendome el no hacer nada.
    Muy interesante para reflexionar. Besos. Andrea Russo

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    1. Buen día Andrea,
      Lo importante es que has podido darte cuenta que te pasa esta situación frente al "hacer nada", con todo lo que haces y te mueves! Además de reflexionar , empieza por pequeña dosis ... por ahí se te hace más fácil disfrutar sin culpa.
      Gracias por compartir!!
      Un abrazo Andrea Russo!
      Aida

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  10. Aida! Cada tanto en la vida tan ajetreada que tengo me surge el NO hacer nada y me pregunto... no seré una vaga!? Y digo, no puede ser que me sienta vaga x estar tirada en la cama tan solo un rato y un sabado o domingo... pero es así, me termino levantandome porque no existe en mi cabeza y cuerpo estar descansando sin tener la cabeza puesta en todo lo que siempre hay que hacer y organizar... Con este que leí hoy empezaré a darme el mismo tiempo pero sin culpa! Mi vida sigue igual de divertida!! con todos a cargo! Georgina

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    1. Hola Giorgina.
      Me alegro de que esta lectura te lleve a reflexionar y sentir la necesidad merecida de dosis de descanso, disfrute en actividades que son por pura satisfacción: tirarte en la cama, como el ejemplo que dices. Así tambien ganas en salud, buen ánimo y estarás en mejores condiciones para todos los que tienes a cargo!!!
      Un gran abrazo!
      Y gracias por compartir pues muchos se verán reflejados.

      Aida

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