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29 de noviembre de 2014

Los Recursos Emocionales y los Cambios

Cambio positivo, Analfabetismo Emocional, Emociones, TransformaciónPositiva, Aida Bello Canto
A todos y cada uno de nosotros nos acontecen cambios a lo largo de nuestra vida. Algunos son deseados, buscados y promovidos; otros vienen solos, anunciados, paulatinos o de forma súbita, haciendo que el cambio se haga presente más allá de que nos guste o no. El cambio, ya sea interno o externo, nos moviliza e involucra nuestras emociones en esta vivencia. Según qué emociones sean activadas adentro nuestro, nuestra predisposición para el cambio se verá afectada, y a partir de ahí, la actitud que pondremos ante el mismo.

Además, hay un componente personal a tener en cuenta ante todo cambio: nuestra flexibilidad emocional. La presencia en "buena dosis" favorecerá la transformación o la adaptación creativa a los cambios (como decimos y promovemos en Gestalt, sumado a la Teoría Paradojal del Cambio) y una escasez en flexibilidad emocional hará que sea más difícil, pudiendo causar rigidez como consecuencia del miedo que despierta. Mas este tema de la flexibilidad emocional, por su importancia la trataré en otro post.

Cuando digo cambio externo o interno, pareciese que van separados, mas están íntimamente relacionados, no hay uno sin otro; a lo que hago referencia en esta distinción es al origen del cambio:

- Cambio interno, deviene de un deseo o necesidad de transformar algún aspecto propio, de una búsqueda de crecimiento interior, un objetivo personal de aprender nuevas respuestas internas para un bien-tratarse (por ejemplo, como consecuencia de darse cuenta de auto-desvalorización, maltrato interno, etc) y/o descubrir herramientas o potencialidades desconocidas. Este tipo de cambio es paulatino, deviene de un proceso que la persona va realizando, un "viaje" personal e íntimo donde el respeto y su propio tiempo va marcando el paso. En este "viaje" se despliega nuestro alfabeto emocional, unas más presentes que otras según la "estación" que estemos visitando, valorizando cada una de nuestras emociones y las funciones/señales que nos otorgan.
Hasta acá el cambio se va gestando y construyendo en nuestro mundo interior, mas en alguna instancia de este camino, empieza a aparecer el cambio externo, nos vamos mostrando con esta nueva mirada ante el mundo, la forma de relacionarnos y de vincularnos. Vivimos en co-existencia, interrelacionamos con el afuera, con nuestro entorno, así pues, el cambio interno pasa a generar poco a poco un cambio externo.

- Cambio externo, deviene del afuera e impacta en nuestra vida generando algo distinto a lo que antes estaba. Puede ser provocado por muy diferentes fuentes; ejemplos: otra persona que rompe un vínculo conmigo, un fallecimiento, una enfermedad propia o de un ser querido, una situación social, cambios económicos drásticos e incluso tener que cambiar de lugar de vivienda o país de residencia. Sea la situación externa que fuere que provoca un cambio en nuestra existencia, nos moviliza emocionalmente, nos pone cara a cara ante la incertidumbre pues sabemos que algo cambia, y es inevitable (por ser externo, por no ser buscado). Lo que hayamos aprendido de nuestras emociones, nos servirá de brújula para ajustarnos creativamente al cambio y al cómo ir llevándolo a cabo o a cómo vivenciarlo. 
Este cambio externo no solamente incide en el afuera, sino que es semilla y siembra para un nuevo cambio interno. Nuestras emociones involucradas, lo que hagamos con ellas, la actitud con que impregnemos nuestro ser y estar en el nuevo cambio acontecido, hará que germine y florezca internamente una transformación que nos sume, nos enriquezca, o propiciará una rigidez y/o remitirá a antiguos miedos no resueltos o ignorados en el tiempo (¿qué nos pasó ante cambios o quiebres de situaciones en nuestro pasado?), lo cual dificulta el ajuste creativo al cambio acontecido.

El disponer de recursos emocionales internos, el poseer un desarrollado alfabeto emocional (si deseas ampliación en este tema, visita Analfabetismo Emocional) favorece nuestra postura vital ante los cambios, ya sean internos o externos, tomándolos como desafíos y oportunidades de crecimiento.

Y como de nuestra vida se trata, ni más ni menos, en el proceso del cambio, el habilitarnos para el entusiasmo ¡nos regala gasolina!


14 comentarios:

  1. Hola Aida. Qué diferente son los cambios externos a los internos! por lo cual nuestras emociones responden distinto. En uno estamos preparados en el otro no. Aprendizaje en ambos!
    Para seguir afinando nuestro sentir. Gracias!
    Cordial saludo,
    L. Matias

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    1. Hola L. Matias,
      Por supuesto que la diferencia del lugar de dónde proviene el cambio, marca alta diferencia; uno lo buscamos y el otro nos sobreviene. Y en ambos nuestras emociones juegan un gran papel.
      Gracias por tu comentario!
      saludos,
      Aida

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  2. Aida, qué buen tema! la vida está llena de cambios, al menos la mía, y he tenido mucho que ver en cómo me tomo lo que pasa, cuando me pasa, para realizar el cambio (aunque no me hayan gustado).
    La flexibilidad a la que aludes, me parece esencial.
    Gracias por la reflexión.
    Saludos,
    María Gimenez

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    1. Hola Maria,
      Por lo que comentas has de tener una buena flexibilidad, natural o desarrollada, pues hablas desde un lugar de primera persona, aunque los cambios hayan venido de afuera. ¡Te felicito!
      Por supuesto que esto no implica que sea fácil o indoloro, sino que estamos en mejores condiciones emocionales para transitarlo.
      Gracias por compartir!
      Un cordial saludo,
      Aida

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  3. Gracias amiga, muy interesante me confirma que hay que tener las herramientas
    necesarias para enfrentar los cambios que nos acontecen, abrazos. J.

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  4. Aida en este presente que me habita me regalo tu frase, el habilitarnos para el entusiasmo ¡ nos regala gasolina! son los ingredientes de una gran receta semanal lo que recibimos. Gracias por tu aporte a nuestras vidas.
    Laura

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    1. Hola Laura,
      ¡Gracias por tus hermosas y motivadoras palabras!
      Linda semana!!
      Abrazo,
      Aida

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  5. Muy interesante Aida. Para tener en cuenta cuánto podemos poner de nosotros mismos incluso ante cambios inesperados.
    Quedo a la espera de la flexibilidad emocional.
    ¡Gracias por tu aporte y constancia!
    Saludos cordiales,
    Pedro Ramirez

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    1. Hola Pedro,
      Gracias por tus palabras y tu comentario, que nos suma a todos.
      Nuestro protagonismo en nuestra propia vida, es fundamental; también es una elección que nos pertenece.
      Un cordial saludo,
      Aida

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  6. doy fé que los cambios externos suponen de parte de un@ un gran compromiso con nuestro ser interior para no quedar inerte.. me ha tocado vivir experiencias limites que requirieron resurgir de las cenizas como el ave fenix... fué ahí donde te conocí Aida, aunque nunca hallamos hablado de ello... todo lo que aprendí en Gestal me ha y me sigue sirviendo de mucho.. gracias! es así de cierto... los cambios externos te obligan, te obligan y te obligan, si queres seguir adelante... sino.. fuiste...
    Besos. Maura.

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    1. Hola Maura,
      ¡Riquísimo tu compartir! Gracias por tu experiencia y tránsito en situaciones difíciles que nos convocan al cambio sí o sí!
      Agradecida por el tiempo juntas en este aprendizaje de Gestalt, valiosa actitud de vida, y reconfortada en que te sirva, te sea útil, te sume!
      Un abrazo enorme,
      Aida

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