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13 de diciembre de 2014

El Dolor de la Exclusión y/o el Rechazo

Exclusion, rechazo, emociones, dependencia emocional, vinculos toxicos, Psicologia, Aida Bello Canto
Los seres humanos necesitamos pertenecer. El sentirnos excluídos y /o rechazados de un grupo o de la vida de una persona, nos acarrea un gran dolor ... a todos. Las reacciones emocionales ante la exclusión o el rechazo son muy variadas, desde el aislamiento hasta el "no me importa", cual convencimiento interno y su correspondiente demostración externa. Mas, aún en el más breve episodio de exclusión o rechazo por parte de alguna persona - sobretodo si es significativa en nuestro mundo afectivo- nos genera dolor, nos conecta al ostracismo afectándonos a todas las personas por igual, sin importar cuán fuertes emocionalmente seamos.

El "reciclaje interno" que hagamos después con esa situación de rechazo dependerá de los rasgos de cada personalidad, las herramientas internas con las que contemos y nuestra actitud desplegada; todo ello influye en el modo de sobrellevarlo, mas ese momento deja su huella, que puede remitir a otras huellas/heridas. Si la exclusión y el rechazo perdura en el tiempo, se activan los centros cerebrales del dolor, incita a la tristeza y al enojo, aumenta el stress y reduce la autoestima.

Este tema es de suma importancia no solamente a nivel personal sino también social. Hoy lo planteo de forma general, ya que nos toca a todos y seguramente la mayoría hemos vivido algún que otro episodio de este tipo. Conocemos este dolor, no es ajeno.

El dolor por la exclusión duradera puede generar un ostracismo, el cual hace referencia a una exclusión forzada o una voluntaria (la persona decide auto-excluirse, como respuesta a ese dolor y como modo de protegerse de futuras exclusiones). Si señalamos respuestas polares a esta vivencia, la persona excluida:
- se resigna a la soledad, o
- busca, a veces de manera desesperada, la atención.

El Dr. Williams Kipling, psicólogo de la Universidad de Purdue, concluye tras sus investigaciones, que el ostracismo posee tres etapas:

1) Etapa "inmediata", donde toda persona excluída siente dolor. El sentido de pertenencia ha sido atacado.
2) Etapa de "hacer frente", donde la persona busca mejorar su estado de inclusión; para ello busca señales para volver a pertenecer (cooperar, conformar y obedecer, suelen ser las más frecuentes). Cuando descubre que la inclusión es una causa perdida, entonces pasa a recuperar el control tomando como camino o el de la soledad o implementar estrategias para llamar la atención.
3) Etapa de la "renuncia", donde los recursos internos de la persona entran cien por cien en juego.

Hay exclusiones y rechazos que atravesamos y nos hacen resilientes, alcanzada la tercera etapa de la renuncia, y otras que nos dejan el anhelo de pertenecer, volver a ser incluídos. Lo que podemos llegar a hacer en este intento, hemos de estar atentos pues en muchas, muchísimas ocasiones, nos podemos olvidar de nosotros mismos.

Para cerrar en este  hoy, no puedo dejar de mencionar los grandes problemas que puede acarrearnos el intentar evitar el rechazo, lo que puede generarnos el miedo a ser "dejados". De lo que hablo es de una de las características de los vínculos tóxicos, la dependencia emocional, el chantaje emocional y los diversos tipos de manipulación.
¡Para tener en cuenta!

16 comentarios:

  1. ¡qué tema interesante Aida! y da para mucho!
    Gracias.
    Lic. Mora

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    1. Gracias Lic. Mora por sus palabras!
      Es un GRAN TEMA!!
      Saludos,
      Aida

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  2. Muy buen artículo!
    Mariano Flores

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  3. HOLA AIDA, JUSTAMENTE VOS TERMINAS DICIENDO QUE SUCEDE, CUANDO UNO QUIERE EVITAR LA EXCLUSION, CAE Y ES MANIPULADO.
    MI HERRAMIENTA ES PENSAR: 1) QUIEN ME EXCLUYE, VALE LA PENA ESTA PERSONA O GRUPO?
    2)PORQUE ME EXCLUYE? ME QUIERE MANIPULAR?? ME ENVIDIA?
    LE HICE YO ALGO MALO??
    3) VALE LA PENA LUCHAR PARA NO SER EXCLUIDO?
    generalmente LLEGO A LA CONCLUSION DE QUE NO VALE LA PENA.
    ES MEJOR ESTAR SOLO, QUE MAL ACOMPAÑADO.
    ES LO QUE PIENSO Y HAGO. POCA GENTE VALE LA PENA, CADA DIA MENOS.
    UN SALUDO, ELENA.

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    1. Hola Elena,
      Están excelentes los pasos que nos compartes, las preguntas que te haces al respecto, y según las respuestas que encuentres en tí misma, alcanzas la decisión de no "pagar ningún precio"!!
      ¡Muy bueno! Gracias por compartirlo!!
      Un abrazo,
      Aida

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  4. Hola Aida. Tocas un tema que nos envuelve a todos y cada uno, viéndome reflejada a lo largo de la lectura. Lo más impactante para mí, es descubrir cuánto he puesto en juego para evitar el rechazo en un vínculo, sostener una toxicidad, dejándome manipular por un largo tiempo.
    Tus reflexiones e información me aclaran, me dan foco. Gracias!!
    Un abrazo
    Maria Rosaura G.

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    1. Hola Maria Rosaura,
      Tu compartir suma mucho y a muchos, ya que el miedo a la exclusión puede llevarnos a sostener vínculos que nos intoxican. Creemos que elegimos un "mal menor". Para reflexionar, y me alegro que te sea útil esta lectura.
      ¡Gracias!
      Un cordial saludo,
      Aida

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  5. Muy Bueno. Me parece que nos sirve a todos para tener en cuenta. Gracias. Besos

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    1. Gracias por el comentario!! Ojalá así sea.
      Un saludo,
      Aida

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  6. Muchas gracias! Siempre es bueno recordarlo para no caer en el chantaje emocional.

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    1. ¡Así es! No pagar un precio tal alto.
      Agradezco el comentario.
      Un saludo
      Aida

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  7. Me resulta interesante leer los comentarios de lectores porque me hace ver, y con sorpresa, que no soy la única que se ha sentido excluida y teniendo que romperme la cabeza para entender la causa. En mi caso soy de los que tienden a auto-excluirse, aunque se que eso tampoco es lo mejor. Me gustó la palabra "renuncia", aflojar, soltar, dar vuelta la página.- Saludos Alejandra

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    1. Hola Alejandra,

      Coincido contigo en que todos los comentarios nos suman a todos, pues podemos encontrarnos en los mismo, y reflexionamos todos juntos. Ahí hemos estado alguna que otra vez.
      Si, la renuncia es precisamente cuanto dices, y ¡alivia!
      Gracias!!!
      Un cálido saludo,
      Aida

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  8. Hola Aida, hace tiempo que no escribo un comentario, pero al leer este post no quise dejar de comentar, por propia experiencia puedo compartir que he atravesado por ese dolor de ser rechazado y excluido a nivel afectivo, inclusive pase por las etapas que mencionaste, creo que a pesar de la fortaleza emocional que pueda tener cada uno, hay que pasar por el dolor y atravesarlo, el tema es no quedarse pegado al dolor y a la pena, no existen recetas mágicas, a mí lo que me sirvió para atravesar ese proceso fue aprender a mirarme hacia adentro, reflexionar sobre lo que pasó, dejar el enojo de lado y buscar soportes que me ayuden a reencontrarme conmigo mismo, el resultado final fue que logre reencontrarme conmigo y poder ver en perspectiva, eso me trajo mucha tranquilidad y hoy puedo decir que la tormenta pasó, y sabes algo? esa tormenta me ayudó a cambiar y crecer, Gracias por el blog Aída, te mando un abrazo grande.
    Nahuel.

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    Respuestas
    1. Hola Nahuel,

      ¡Qué bueno tenerte por acá nuevamente! Compartiendo tu experiencia y travesía por esta instancia tan dolorosa y humana.
      El camino que seguiste para atravesar el dolor y salir con crecimiento y cambio, es fabuloso: mirarte hacia adentro y dar cada paso que diste. ¡Gracias por compartir tanta riqueza!
      Un gran abrazo,

      Aida

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