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29 de noviembre de 2015

5 Vías para la Autoestima

Autoestima, Aida Bello Canto, Psicologia, Gestalt, Emociones, Bienestar
La autoestima es el resultado de la evaluación que tenemos de nosotros mismos y se refleja día a día en lo que hacemos y en cómo somos. Una baja autoestima nos afecta en la manera de estar en el mundo, en cómo lo percibimos, en cómo nos relacionamos con los demás a partir de cómo nos sentimos con nosotros mismos.

Para fortalecerla es necesaria la práctica, la constancia. Con frecuencia nos encontramos con personas con una falsa autoestima, que intentan afirmarse a sí mismos a través de la competencia y/o la comparación con los demás; también disminuyendo a la otra persona logran sentirse más fuertes.

¿Quieres fortalecer tu autoestima? Pues acá te brindo 5 vías para lograrlo (enunciadas por el psicólogo e investigador Dr. Branden):

1- Vive conscientemente. Pon tu atención en tus prioridades y fíjate si lo que haces en tu día lo tiene en cuenta. Muchas veces nos olvidamos de lo que es importante para nosotros mismos, dejándonos llevar por lo urgente. Darnos tiempo para darnos cuenta, como decimos en Gestalt, nos ayuda a cuidar y revisar lo que hacemos y elegimos en nuestra vida.

2- Practica la auto-aceptación. Todos tenemos nuestras luces y sombras, partes nuestras que valoramos y otras que rechazamos. La auto-aceptación nos invita a reconocernos e integrarnos, descubrir cuándo es útil lo que rechazamos y darnos la oportunidad de transformarlo, si así lo consideramos.

3- Focaliza tu auto-responsabilidad. Cuando dejamos de poner la "culpa" de lo que nos pasa en los demás, y tomamos la cuota de responsabilidad que tenemos, estamos siendo protagonistas de nuestras vidas. Salimos del lugar de "víctimas" para tomar nuestras decisiones: elijo a qué le digo "Sí" y a qué le digo "No".

4- Alimenta la auto-afirmación. Se refiere a fortalecernos internamente siendo coherentes, auténticos, y para ello he de estar atent@ a actuar en sintonía con lo que pienso y siento. No conseguimos de manera automática el sintonizar lo que pienso, siento y hago, pues sabemos que muchas veces cada una de ellas "habla su propio idioma", mas el bienestar interno que se alcanza y mejora de nuestra autoestima es enorme.  Paralelamente vamos alcanzando la integridad personal.

5- Vivir con un propósito. Esto habla de poner en marcha nuestras capacidades en búsqueda de un objetivo, cualquiera que sea éste; lo que nos inspira desde adentro, lo que entra en resonancia con nuestros valores. No se refiere a lo que deberíamos hacer, como obligación o mandato, ni para demostrar algo a otros,

Puedes empezar por cualquiera de estas vías y con entrenamiento irás sintiendo los resultados. Valora tu paso a paso, disfrutando el camino hacia tu objetivo.

¡Merecemos lo mejor!

Dra. Aida Bello Canto
Psicología y Gestalt

22 de noviembre de 2015

Maltrato: 7 tips para Salir (Vínculos Tóxicos)

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El maltrato, en sus muy variadas formas de presentación, está  presente en los vínculos tóxicos y para salir de este tipo de relaciones hemos de recordar que lleva tiempo para evitar caer nuevamente en las redes del miedo, la justificación del otro y/o la culpa. Tendrás deseos de realizar grandes pasos, por la angustia u opresión sentida, mas ir de a poco te asegurará el no retroceder y aprender de tí mismo/a para no caer en la misma historia ¡con otro personaje!

1) Ten presente que existe una "alianza" entre los dos que forman este vínculo tóxico (pareja, amigo, familiar) y formas parte de la misma. Reconoce tu cuota de responsabilidad para que se haya mantenido esta relación, pues así ya empiezas a ver cómo retirando tu colaboración irás recuperando tu poder perdido.

2) Acude a los soportes externos que tienes y que no has acudido hasta ahora (amigos, familiares) y ábrete a encontrar otros nuevos (encuentros de reflexión sobre el tema, grupos de ayuda, es pacios de crecimiento personal, ...). Es una manera de que sepas que no estás solo/a en este camino y fortalezcas la confianza en tu persona, perdida poco a poco junto a una gran desvalorización propia.

3) Utiliza como señales de alarma de que estás frente a una situación de manipulación, tus sensaciones corporales (por ejemplo opresión en el pecho, en la garganta, molestias estomacales, ...); el cuerpo "habla": aprende a escuchar el lenguaje del tuyo.

4) Recuerda que tienes derecho a poner límites, con respeto hacia el otro y hacia tu persona. Empieza con algo pequeño, que puedas registrar que este pequeño cambio tuyo no es una actitud de "desamor" hacia la otra persona, aunque te acusarán de ello pero no caerás en la "trampa de la culpa".

5) Es muy importante que tengas una comunicación clara, y que pidas lo mismo. En los vínculos tóxicos se manejan los supuestos "ya que sabemos cómo el otro piensa y qué nos va a decir". Evitarás reaccionar según lo que crees y no lo que "es".

6) Manifiesta tus necesidades, fundamentalmente en caso de pedidos ante los cuales sientas presión o que no eres tomado/a en cuenta.  Puedes aceptar una parte del pedido y otra parte no. Ya sabes que puede volver a aparecer el maltrato, mas no te engancharás en el mismo.

7) Cuando la otra persona ignora tus necesidades, tus motivos, invalida tus razones e intenta lograr su objetivo sin importar lo que a tí te pasa, respira profundo;  ya puedes darte cuenta con mayor claridad que estás en un vínculo tóxico, y esto es una forma más de maltrato. En tí reside el seguir saliendo del lugar de víctima.

Ten paciencia para contigo mismo/a; los autoreproches también intoxican. ¡No lo hiciste mejor porque no sabías cómo!

El camino de salida del maltrato vale cada esfuerzo que hagas, ya que lograrás que tu relación tóxica se vaya tornando sana, ligera y energizante. Si los dos no se embarcaron en este viaje, te asegurarás de que no se repita en ningún área de tu vida.

Para los que no tienen claras las señales de los vínculos tóxicos, les ofrezco este breve video.

¡Te deseo lo mejor!

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt

15 de noviembre de 2015

Necesidades Esenciales. ¿Las atiendes? Ejercicio.


Aida Bello Canto, Psicologia, Emociones, Gestalt, Bienestar
Todas las emociones son hábiles señales que nos indican una necesidad interna que tenemos. Darnos cuenta de las mismas, prestarles atención, significa entendernos más y registrar la necesidad íntima a la cual hemos de atender. Resultado: mejoramos nuestra existencia, somos protagonistas de nuestro bienestar.

Hoy voy a referirme a las cinco emociones "básicas" o llamadas de supervivencia, que todos tenemos y necesitamos. El que sean "básicas" no significa que las detectemos rápidamente; muy al contrario, hay personas que pueden tener una anestesia emocional en alguna de ellas, no estar presente en su "menú de opciones", con lo cual no satisfacerá la necesidad propia, incidiendo en su calidad de vida y en sus relaciones.

Me he referido anteriormente a este tema, mas su importancia es de tal magnitud, que para los que lo saben el recordarlo les vendrá muy bien y podrán chequear cómo andan en este ahora de sus vidas, con el ejercicio que daré al final.

Las emociones "básicas" y universales son:
- La alegría
- Afecto / Amor
- Enojo
- Tristeza
- Miedo

La Alegría nos conecta con la energía vital, con la Vida. Sirve como motivación para la vida (relaciones, logros), y se demuestra en el cuerpo energizado por el aumento de las endorfinas y el sistema inmunológico.

El Afecto / Amor nos vincula con los demás seres humanos. Es esencial para relacionarnos y "nos mueve hacia el otro". Somos seres en comunidad y recordemos cuánto nos fortalece el estar en conexión con nuestro entorno.

El Enojo nos ayuda a poner límites. Sirve para atravesar un obstáculo e intentar lograr el objetivo. Para lograr que sea funcional, un enojo que resuelva, y no destructivo, les recomiendo el post "Descargando ... en un almohadón". 

La Tristeza nos ayuda a retirarnos. Muchas veces necesitamos esta retirada para poder cerrar situaciones internas y externas (partida de un ser querido, duelos, rupturas, etc). El darnos permiso para estar tristes, nos ayuda a seguir adelante.

El Miedo nos avisa que nos faltan herramientas para enfrentar una situación; es una señal. Por ejemplo, si no sé nadar y camino cerca de una piscina profunda, el miedo me avisa "camina lejos!". Me cuida!! Cuando escuchamos la esencia de esta emoción, no tendremos miedo al miedo.

Te propongo el siguiente ejercicio para revisar cómo estás de estas emociones, y saber a cuál prestarle atención! (Ejercicio creado por la Lic. Myriam Muñoz Polit, gestáltica mexicana)

 Anota en forma de lista las cinco emociones, y vas a darle un número a cada una de ellas según la claridad con que detectes esta emoción en tu vida. La numeración va del 1 al 5, siendo el 1 para la emoción que prácticamente no detectas en tu vida y el 5 para la que claramente detectas su presencia (esto no tiene que ver con que te guste o no la emoción).
Por ejemplo: si yo prácticamente no detecto el miedo, le doy un 1, y lo escribo al lado de Miedo. Si detecto el enojo, pero tardeo un poco en registrarlo, le puedo dar un 3. Si me doy cuenta de inmediato que aparece la tristeza, le doy un 5.
¿Te animas?
Podrás descubrir si alguna de tus emociones imprescindibles tiene una puntuación baja, con lo cual es importante que veas la necesidad que no estás cubriendo, ¡y lo necesitas!

Puedes hacerle este ejercicio a alguna persona importante para tí, y comparar las listas. Las emociones que han de tener más parecida puntuación en una relación, son el enojo y el afecto, pues las mismas reflejan la necesidad de vincularse y la puesta de límites.

¿Compartes de qué te has dado cuenta? ¡Gracias! Hermoso día para tí!

Dra. Aida Bello Canto
Psicología y Gestalt


9 de noviembre de 2015

¿Quieres algo diferente? Pues haz algo diferente. 7 Beneficios

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Aprender de nuestras emociones, detectarlas y escuchar las necesidades que nos señalan, hace que vayamos creciendo internamente, nos sintamos más seguros y valorados por nosotros mismos, a la vez que incorporamos paralelamente una respetuosa manera de conectarnos con el mundo que habitamos.

Lanzarnos a la aventura de un crecimiento personal, nos va alimentando una mayor apertura, un refinamiento en una actitud positiva frente a las situaciones, mayor realismo y flexibilidad.

La mayoría de nosotros decidimos tomar este camino de desarrollo personal, a partir del dolor, del sufrimiento, de darnos cuenta que "de esta tal o cual manera ya no quiero seguir"; Llegamos a la conclusión de que algo tiene que cambiar, e indefectiblemente somos nosotros mismos los que hemos de hacerlo. ¿Quieres algo diferente? pues haz algo diferente. 

Por supuesto que muchas personas transitan el dolor y el padecimiento sin que por ello inicien el proceso de cambio interno para que vaya reflejándose paulatinamente en lo externo, debido a muchísimas razones. Lo que observamos es que con el transcurso del tiempo, la tendencia es que estas personas se vayan endureciendo, se cierren y sean más rígidas.

Acá te brindo siete beneficios que vamos obteniendo en el proceso de desarrollo personal. ¡La inversión de tiempo y entrenamiento genera sus frutos!:

- Se está mejor parado frente a la realidad. La persona sabe que existen limitaciones concretas, de índole externo y/o interno, con lo cual desarrolla y utiliza sus potencias (ni cae en la omnipotencia ni en la impotencia).

- Aumento de sus recursos. A través de conocerse más a sí mismo/a, ha podido desarrollar herramientas para su Estar en el Mundo de manera más seguro/a, valorándose y enfrentando las situaciones conflictivas con eficacia. Detecta antes sus necesidades y se mueve para satisfacerlas.

- Reconocimiento de la interdependencia. El encuentro con los otros es
Aida Bello Canto, Psicologia, Gestalt, emociones, Actitud positiva
 importante, valorando cada vez más la calidad del encuentro y no la cantidad. vivimos en co-existencia, y ¡la persona lo sabe!

- Presencia de necesidades de trascendencia, en el sentido de colaborar desde el lugar que sea para un mundo mejor, interés en acciones beneficiosas para todos, donde no solamente nos beneficiamos personalmente.

- Capacidad de estar consigo mismo con disfrute, (estar solo no es lo mismo que sentir soledad). Conectado/a con sus intereses, actividades, su propio ser.
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- Tolerancia a la frustración. No todo sale como lo deseamos y aparece la actitud de aprendizaje ante cada situación (por lo menos el saber "qué no hacer"). Aumento de la tolerancia a la postergación cuando las necesidades presentes no pueden ser satisfechas.

- Apertura en captar los "satisfactores" del ambiente. La persona posee la capacidad de registrar las opciones que la vida le ofrece; aumenta considerablemente su bienestar con lo que Hay y/o generando a partir de ahí lo que necesita o desea. Por ende, satisface sus necesidades más rápidamente.

Hay muchas maneras de conocernos a nosotros mismos, fortalecer nuestra autoestima, reconocer nuestras potencias y limitaciones, etc... CRECER EMOCIONALMENTE; date la oportunidad a descubrir la más afín para tí. ¡Tú lo mereces!

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt


1 de noviembre de 2015

Pensamientos Positivos = Calidad de Vida

Psicologia, gestalt, Aida Bello Canto, Emociones, relajacion, pensamientos positivos
Somos lo que pensamos y sentimos. La incidencia es directa en nuestro cuerpo, en nuestra actitud frente a la vida, con todas sus circunstancias (buscadas o no); no es cuestión de creerlo, sencillamente ES, demostrado por muchas investigaciones desde el año 2000 (Proyecto Genoma). Y si anhelamos una mejor calidad de vida, en todos los sentidos, ¡mejor que lo pongamos en práctica!

Tenemos conocimiento de la relación existente entre nuestra salud y la manera en que vivimos; ¿quién ignora los efectos del stress? presión arterial alta, disminución del sistema inmunológico (mayor propensión a un resfrío, por ejemplo), insomnio, etc.

Pues bien, nuestra salud y calidad de vida también se ve afectada por los pensamientos que tenemos y las emociones que nos habitan. Tanto nuestros pensamientos como nuestras emociones ponen en acción nuestro laboratorio químico interno. Por ejemplo, un recuerdo negativo libera las mismas hormonas que una situación de stress; si reiteradamente nuestro pensamiento evoca este tipo de recuerdos, inundamos nuestro cuerpo con estos químicos que nos conducen a una disminución del sistema inmunológico.

Interpretar las experiencias que tengas en tu vida de forma negativa (las relaciones, el trabajo, ...) logra que tu cerebro genere sus neurotransmisores acordes a tales pensamientos, influyendo hasta en nuestro ciclo del sueño. Te recuerdo que como ves tu mundo, ¡así te influye!

En nuestro lenguaje cotidiano tenemos muchas frases que dan cuenta de la relación emociones/cuerpo: "Me broté", "Me cayó como una patada al hígado", "como una piedra en el estómago", etc.

Cultivar nuestros pensamientos positivos, aprender a ver lo que Hay en lugar de lo que Falta, nos beneficia directamente en nuestra calidad de vida, en nuestra salud física y emocional; vamos transformando nuestro perfil bioquímico, segregando neurotransmisores en nuestro cerebro que inciden en nuestra salud y alimentan nuestra actitud positiva.

La psiconeuroinmunoendocrinología (PNIE) se ha encargado con sus amplias investigaciones y resultados de darnos a conocer cuán protagonistas somos de nuestra biología, y de cómo nuestros pensamientos y emociones son metabolizados por nuestro cuerpo. ¡Utilicemos esta información a nuestro favor!

"Si quieres saber cómo estará tu cuerpo mañana, observa tus pensamientos y sentimientos hoy".

Para los que les cuesta parar la "calesita" de pensamientos negativos, les ofrezco un breve ejercicio de relajación  herramienta muy útil para aprender a darles un stop! y conectarse con la serenidad. No esperes que te salga maravilloso la primera vez: práctica y constancia son las llaves maestras.


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Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt

 
 
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