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27 de diciembre de 2015

La Música y los Estados Emocionales

Aida Bello Canto, Psicologia, Gestalt, Emociones, Poder de la Musica
La música posee una influencia enorme en nuestras vidas, nos demos cuenta o no, siendo conocido su poder ya desde los antiguos griegos que consideraban que la música lograba cambiar la conducta humana introduciendo sensaciones y emociones.

El valor terapéutico es enorme y desde finales de los años 40 ha ido in crescendo los estudios al respecto, saliendo del laboratorio al público conocimiento la manera en cómo nos influye la música, nos afecta y nos modifica.

La música incide en nuestro cerebro y en nuestras emociones. Hasta nuestro cuerpo hace eco de su presencia con movimientos espontáneos. "Escuchamos música con nuestros músculos" (Nietzsche).

Numerosos estudios en neurociencias, musicoterapia, psicología, ... han demostrado la eficacia de la utilización de la música en el tratamiento de enfermedades como el Parkinson, el síndrome de Tourete, la afasia, el autismo o la amnesia, entre otras.

Como resultado de extensas investigaciones, han sido elaborados métodos utilizando la música de Vivaldi o Bach, como ejemplos, para incrementar la creatividad, la inteligencia y/o focalizar la atención.

¡Utilicemos ésta herramienta para nuestro uso cotidiano!

Si nos encontramos en un día tristes, decaídos, podemos utilizar la música para profundizar en este estado emocional, si así lo queremos (hay a quienes les cuesta llorar, por ejemplo): el escuchar un Adagio nos favorecerá ésta elección. En cambio, si deseamos ayudarnos a salir de ese estado emocional, la música vital, movida, "nos tenderá una mano" para salir de ése lugar.

Aida Bello Canto, Psicologia, Gestalt, Emociones


A veces podemos encontrarnos tensionados, apelemos a la música calma; hay compilaciones musicales específicas para relajarnos, meditar. Si estamos demasiado calmos y hemos de salir afuera o emprender alguna actividad, entonces la música de tierra (grounding) nos impulsa, nos mueve a pisar fuerte, caminar derechos y levanta nuestra energía.

Para seleccionar la música no hace falta que seas un estudioso/a de la misma ni que poseas conocimientos neurológicos sobre la manera que incide la misma en nuestro cerebro: regálate un tiempo breve para escuchar la variedad de la misma, utiliza la que ya tengas o acude al extenso acceso que tenemos por internet. Deja que cada melodía ingrese en tí y registra qué te va produciendo.

Por ejemplo, un bolero puede generar un alto nivel de afectividad en una persona, y melancolía en otra. Date cuenta qué tiene ganas de hacer tu cuerpo: ¿se relaja?, ¿quiere pararse y moverse? Poco a poco irás construyendo tu propia selección musical para diferentes momentos.

La música incide directamente en nuestros estados emocionales. Como siempre les recuerdo, el poseer información siempre nos suma; a partir de ahí ampliamos nuestra capacidad de elegir qué hacer o no hacer para y con nosotros mismos.

¡Ojalá te animes y la incluyas en tu vida cotidiana!

¡¡Les deseo un hermoso y musical nuevo año!!

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt


20 de diciembre de 2015

Conclusiones internas que Frenan tu Vida

Aida Bello Canto, Psicologia, Emociones, Gestalt, Conclusiones internas
Todos tenemos, o hemos tenido alguna vez, conclusiones internas que sin darnos cuenta siguen funcionando a lo largo de nuestra vida impidiendo que fluyamos con las situaciones, seamos más abiertos a nuevas experiencias y/o nos conectemos positivamente con nuestro mundo.

Las conclusiones internas se basan en la propia experiencia; no son como las creencias o los mandatos. Éstos se basan en la influencia de las personas cuyo afecto queríamos y necesitábamos en nuestra infancia: no nacen de nuestra propia experiencia. En cambio las conclusiones internas sí son nuestras, propias, llegando a ellas por nuestra personal y única vivencia.

Las conclusiones que sacamos a lo largo de nuestra vida son muy útiles en ésa específica etapa donde transitamos, pues normalmente surgen en situaciones difíciles o de supervivencia. El problema acontece cuando nos seguimos guiando por las mismas a través del tiempo, sin darnos cuenta que ya las situaciones han cambiado y nosotros también hemos cambiado, poseyendo más herramientas internas. ¡Ahí se convierten en obstáculo!

Vamos a un ejemplo de una conclusión personal:
Imaginemos a una persona que mantuvo una relación de pareja tóxica durante un largo tiempo, donde había dependencia emocional y culpa por registrar las propias necesidades. Cuando esta persona logra salir de esta relación puede llegar a la conclusión de que "es peligroso enamorarse". Esta conclusión interna le va a permitir atravesar su recuperación, fortalecer su autoestima, aprender cómo es el no estar pegado a nadie, descubrir qué necesita y tomar sus propias elecciones.

Aida Bello Canto, Psicologia, Gestalt, Emociones


Mas, ¿qué pasa cuando transcurre el tiempo y sigue rigiéndose por esta conclusión? Va a tener problemas para vincularse nuevamente, tendrá barreras internas para permitir que otra persona ingrese a su intimidad.

Otros ejemplos de conclusiones internas / personales:

"Sólo puedes contar contigo mism@"
"No esperes nada; así no sufres"
"No confíes en nadie"
"Sólo el dinero te dará seguridad"
"La vida es injusta"
"Siempre se puede más"

Revisar nuestras conclusiones internas nos permite no generalizar, entender emocionalmente que no tenemos que protegernos de todos y de todo. Lo que pasó en nuestra historia pertenece a una situación específica con personas específicas.

Si generalizamos, siguen funcionando adentro nuestras conclusiones, nos van a obstaculizar en nuestra vida, impidiendo que nos conectemos mejor con nuestro mundo y en mayor plenitud. Muchas de estas conclusiones nos llevan a tener dificultad para pedir ayuda, alimenta una alta exigencia y nos empobrece la calidad de nuestros vínculos.

Si lo deseas, fíjate si tienes alguna conclusión personal y nómbrala con claridad (como los ejemplos de arriba). Si te das tiempo, podrás recordar la situación de tu vida de dónde la sacaste. ¿Es útil en tu vida hoy? Las respuestas son para tí y tienes la oportunidad de enriquecer tu manera de cómo elijes vivir tu vida. Recuerda que cómo ves tu mundo, así te influye.

¡Es tu decisión!

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt

13 de diciembre de 2015

El Resentimiento: Enojo sin resolver.

Aida Bello Canto, Emociones, Psicologia, Gestalt, Enojo, Resentimiento
El resentimiento es una de las emociones que causa padecimiento a quien lo alberga, sacando a la persona de vivir plenamente su presente pues revive una y otra vez la situación que le enojó, sintiendo nuevamente la carga de la situación como si estuviese pasando otra vez: re-sentir.

No hace falta encontrarse frente a frente con la persona con la que aconteció el suceso, pues su memoria se encarga de traérsela de manera muy fresca. Y en caso que la viese, basta que vuelva a pasar algo que le moleste para que otra vez surja a colación el pasado.

El resentimiento es un enojo antiguo que no ha sido resuelto y ha quedado enfriado y crónico. Lo que es visible es el enojo, lo que siente la persona es enojo, mas lo que ha quedado tapado por el mismo es el dolor sentido en ese momento. Más abajo del enojo, hay dolor: ¿no sentirse querido/a?, ¿sentimiento de abandono?, ¿no sentirse tomado en cuenta?

Para salir de la emoción del resentimiento:

-  la persona ha de tomar contacto con este dolor y darse cuenta qué parte de su ser fue herida. A veces se trata de expectativas sobre el otro que no son cumplidas, anhelamos o necesitamos más de lo que nos pueden dar, y depositamos en la otra persona la función de que llene nuestros propios espacios vacíos.
Muchos nos dan lo que pueden, aunque no nos alcance.
Otros, no nos dan ... y es sano que revisemos esta relación para darnos cuenta qué estoy depositando en este vínculo; ¿para qué lo sostengo?

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- la persona resentida ha de aprender a a enojarse de manera resolutiva. En el resentimiento estamos hablando de un enojo sin resolver, que ha quedado guardado y aunque saque el tema en diferentes situaciones, adentro permanece intacto ("la herida está abierta"). Suele tragarse el enojo, permanecer en silencio, o expresarlo inadecuadamente, o explotar, con lo cual no queda resuelta la situación causante del enojo; se establece adentro una confrontación con la otra persona.

Para lograr un enojo eficaz, ya sabemos que es una emoción inevitable en nuestras vidas, y no quedarnos con acumulación de enojo que con el tiempo puede transformarse en resentimiento, les recomiendo la lectura de Enojo Eficaz: sus fases . Ésta es la manera de no guardar viejos enojos y poder quedar con espacio disponible para habitar nuestro presente, conectarnos con nuestra vida en el ahora mirando hacia adelante. Dejamos de estar atrapados por escenas del pasado.

¡Aliviemos nuestra "mochila emocional"! El resentimiento toma mucho espacio de nuestra mente y emocionalmente lo padecemos.

Espero que te sea útil. ¡Te deseo lo mejor!

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt


6 de diciembre de 2015

Desarrollando el Estado de Bienestar / Actitud Positiva

Aida Bello Canto, Psicologia, Emociones, Gestalt, Bienestar, Actitud Positiva
Todos queremos estar bien, nadie elije estar mal aunque sea muy frecuente escuchar "¡Tú estás mal porque quieres!"; definitivamente, si estamos mal es porque no sabemos o no podemos hacer otra cosa en determinada situación.

Ahora bien, solemos estar más preparados para los estados de malestar, incomodidad y/o queja que permanecer en el estado de bienestar. Por supuesto que disfrutamos de momentos de alegría, de bienestar, nos abrimos a ellos con gozo, pero sentimos que no son duraderos, sino instantes, momentos.

Vivir en un estado de bienestar es posible, y con ello no me refiero a permanecer en un estado de "Nirvana" donde nada nos disguste, donde todo esté tal cual yo lo quiero, donde la vida me sonría en todas sus facetas y la gente sea como a mí me gusta. Me refiero fundamentalmente a una actitud positiva ante la Vida, donde conozco mis recursos, aprendí a pedir ayuda (no tengo que resolver todo yo solo/a), me habito con respeto hacia mí y hacia los otros, realizo mis elecciones y aprendo de ellas.

Para vivir con un estado de Bienestar interno he de cultivar una actitud positiva: ver lo que Hay y no lo que Falta. Les recuerdo que de la manera en cómo percibimos nuestro mundo, así nos influye. 

El psicólogo Shawn Achor realizó una investigación durante ocho años en Harvard sobre el entrenamiento del cerebro para ponerlo en positivo, corraborando que con ello se obtienen mejores resultados en cualquier área de la vida y se genera dopamina, que es la encargada de aumentar la sensación de felicidad e incrementar nuestras capacidades cognitivas (memoria, atención comprensión, etc). Él señala cuatro puntos a desarrollar para poner nuestro cerebro en positivo, fomentar nuestra actitud positiva:

1) Gratitud: escribir diariamente tres cosas por las que estamos agradecidos; hacer esto durante 21
Aida Bello Canto, Psicologia, Emociones, Bienestar, actitud positiva, Gestalt
días, añadiendo cada día tres cosas nuevas. Son muchas las investigaciones que muestran la importancia del Agradecimiento para sostener una actitud positiva en la vida.

2) Ejercicio: la realización de ejercicio físico aumenta la dopamina. Caminar, por ejemplo, no hace falta ir a un gimnasio.

3) Meditación: nos ayuda a focalizar nuestra mente y estar en el "presente". Sabemos que nuestros pensamientos se suelen ir al pasado o al futuro (anticipación) impidiendo que nos conectemos con nuestro presente, nuestro ahora.

4) Acto aleatorio de bondad diario: decirle algo positivo a otra persona, escribir un pensamiento positivo en cualquier red social, ¡ayudar a cruzar a alguien la calle! Se trata de cultivar la actitud positiva con la bondad, la gentileza hacia los demás.

La actitud positiva nos concede un mayor "colchón emocional" para atravesar las vicisitudes de la vida, serenidad para distinguir lo que podemos o no podemos hacer ante las situaciones que se nos presentan.

¡Espero que te sea útil y te animes a empezar por alguna de éstas cuatro!

Un cálido saludo,

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt


 
 
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