Instagram

Social Icons

25 de diciembre de 2016

Tus pensamientos te controlan ... o al revés? Herramienta.

Aida Bello Canto, Psicologia, Emociones, Gestalt, Relajación, Actitud Positiva
Estamos llenos de pensamientos, y muchas veces damos vueltas y vueltas respecto a un tema o situación que nos inquieta, nos genera ansiedad, angustia, ... sin saber cómo salir de ellos, cambiar la dirección de nuestros pensamientos, parar!

Las respiraciones y la relajación son dos herramientas altamente eficaces para aprender a salir de esas "ruedas de pensamientos incansables", ser nosotros mismos los que decidimos hacia dónde va nuestra atención, y que no sean nuestros pensamientos los que nos controlen.

También incidimos positivamente en las emociones, posibilitamos un cambio de actitud positiva y cuidamos nuestro cuerpo de no acumular tensión nerviosa.

Les ofrezco un ejercicio de relajación básica (8 minutos + 2 de introducción), sencillo, mas no por ello menos profundo. Mi objetivo es que puedan empezar a entrenarse en esta enorme herramienta de una manera suave, respetando cada uno su tiempo y su posibilidad de lograrla.

Aida Bello Canto, Psicología, Gestalt, Emociones, RelajaciónPlantéatelo como una meta a alcanzar paso a paso, con constancia. No te exigas el lograr la relajación desde la primera vez, aunque sea una básica, pues para muchos representa distintos desafíos:
- bajar la tensión,
- aprender a soltar los pensamientos, y
- conectarse con el estado de serenidad interna, generado por la disminución de tensión.


Paulatinamente, al hacer tu relajación, irás operando en estos tres desafíos, sin forzarte y sin exigencia.

El ejercicio de relajación trae consigo 3 en 1:

1) La base de la relajación es ir disminuyendo la tensión muscular de nuestro cuerpo. Donde hay tensión nerviosa SIEMPRE hay tensión muscular. Para la mayoría de nosotros, disminuir directamente la tensión nerviosa es muy difícil (no basta con saber que estoy nerviosa y por ejemplo deb,ido a ello me duele la cabeza, para que con este conocimiento pueda conseguir que desaparezca). Así pues, la manera de llegar a su disminución eficazmente es a través de bajar la tensión muscular. ¿Cómo lograrlo? pues bien, una de las maneras es la relajación.
Sepamos que si miramos el prospecto de varios medicamentos ansiolíticos, para poner un ejemplo, encontraremos que son miorelajantes (Mio = músculo) con lo cual logran químicamente lo que aquí te propongo que incorpores poco a poco este ejercicio de relajación para que puedas llevarlo "portátil" en tu vida.

2) La relajación nos lleva suavemente a aprender a focalizar nuestra atención. Durante el ejercicio aprendemos a ubicar nuestra atención en la respiración, a centrarnos en cómo el aire entra y sale. Al principio aparecen muchísimos pensamientos, y de toda índole (de lo que tengo que hacer, de lo que me olvidé, a quién tengo que llamar, y un larguísimo etc), y cada vez que aparece un pensamiento ... nos volvemos a centrar en nuestra respiración. ¡Ni te molestes contigo mismo/a por la frecuencia de aparición de tus pensamientos! lo importante es no quedar enganchado/a en ellos, sino el reubicar nuevamente tu atención en tu respiración. Con la práctica irás dándote cuenta de que se presentan más espaciados y te focalizas más fácilmente en tu respiración.

Aida Bello Canto, Psicología, gestalt, Relajación, Emociones

3) Cuando vas avanzando en el ejercicio, disminuyendo la tensión muscular, te darás cuenta que tu respiración se hace más pausada; centrado/a en tu respiración estás habitando el Aquí y Ahora, sin irte ni para atrás ni para adelante en el tiempo (recuerdos o anticipación), logrando con ello poco a poco ir aquietando tus emociones incómodas - por así decirlo- y acrecentando un estado emocional de tranquilidad / serenidad. Al disminuir tu tensión muscular has ido operando indirectamente en la disminución de la tensión nerviosa, has puesto a funcionar otros químicos en tu cerebro,  dando como resultado un sentir la tranquilidad (a nivel físico, mental y emocional).

Único requisito: CONSTANCIA. La relajación requiere entrenamiento y ésto habla de práctica, lo más frecuente posible. No esperes conseguir los beneficios en una sola vez, no esperes a sentirte "mal" para hacerlo pues te costará mucho más; en cambio, si estás entrenado en la misma, cuando la precises te será de gran ayuda pues incuso tu cerebro acude a un nuevo mapa que has creado (neuroplasticidad).



Por supuesto que según vas avanzando en tu entrenamiento, no necesitarás esta guía o acompañamiento. Lo harás tú solo/a, que es el objetivo final, y tampoco necesitarás un espacio especial para hacer la relajación, pudiendo llevarla a cabo en cualquier lado que tengas 10 minutos sentado/a.

Construir hábitos nos lleva tiempo ... aunque sean saludables y nos mejoren la calidad de vida. ¡Paciencia, constancia, práctica!

¡Te deseo lo mejor!

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt

18 de diciembre de 2016

Cuánto tienes que sufrir para cambiar?

Aida Bello Canto, Psicología, Gestalt, Emociones, Cambio
Muchos necesitamos una gran dosis de sufrimiento para entonces plantearnos la necesidad de un cambio. Solemos desarrollar una tolerancia al malestar, sin darnos cuenta, que esperamos "tocar fondo" para cambiar.

Al principio lo ponemos en el afuera, lo que tiene que cambiar es "esto o aquello", "él o ella", hasta que descubrimos que somos nosotros mismos los que hemos de modificar, cambiar, transformarnos.

Hasta que no se registra con claridad el propio malestar,  mi permanencia en ese espacio real o psicológico donde la consecuencia emocional es el sufrir, no hay posibilidad de cambio. Sólo entonces, me abro a la comprensión de hacer algo distinto de lo que vengo haciendo para lograr algo diferente.

¿Cuánto tienes que sufrir para cambiar? Poseemos un gran diversidad de estrategias para auto-engañarnos, justificarnos y justificar, dejar pasar, adormecernos ante las señales de larga data de sufrimiento.Todo esto hace que se desarrolle nuestra tolerancia.

Al decidir cambiar, muchas veces no sabemos cómo, por supuesto, nos sentimos vulnerables, con miedo a lo desconocido, a la incertidumbre, y ... solos; profundamente solos. Ni qué decir en los casos donde este sufrimiento ha ido acompañado de silencio, muy frecuente en las situaciones de sometimiento, de dependencia emocional, de violencia física o psicológica, por citar algunos ejemplos.
Aida Bello Canto, Psicologia, Gestalt, Emociones, cambiar


El siguiente paso tras el primordial del darme cuenta que no deseo convivir conmigo mismo/a con este sufrimiento y preciso cambiar, es el de buscar ayuda (en Gestalt decimos Soportes), pues si solos hubiésemos sabido qué hacer o no hacer para generar un cambio, ya lo habríamos hecho. Nadie permanece en el malestar porque lo desea, sino porque no sabe estar mejor.

Aquella persona que ya ha atravesado el dolor, se ha descubierto y transformado, entonces estará en condiciones de seguir generando cambios, sus cambios, su crecimiento, sin partir del sufrimiento. Continúa su proceso para un mayor bienestar, implementa e integra herramientas para nutrirSe y nutrir sus afectos, sus vínculos y el medio que lo rodea.

Aida Bello Canto, Psicologia, Gestalt, Emociones, Cambiar
El malestar y el sufrimiento sirven de motor generador, un llamado interno emocional para que nos paremos y reflexionemos "¿qué hago con esto?". Y a partir de ahí nos abrimos a nuevas posibilidades, a un cambio.

Toma el sufrimiento como una sirena de alerta, de aviso, y fíjate si necesitas alcanzar tu límite para movilizarte internamente en otra dirección. Eso sí podemos lograr: escuchar nuestro malestar antes de alcanzar nuestro límite, esperar a "tocar fondo", y no estirar desmedidamente nuestro nivel de tolerancia al sufrimiento.

Aunque lo olvidemos, la Vida es finita, no somos inmortales.

Como siempre, ¡espero que te sea útil!

Dra. Aida Bello Canto
Psicología y Gestalt

11 de diciembre de 2016

Si no te escuchas, ¡no cambias nada!

Aida Bello Canto, Psicología, Gestalt, Emociones, Necesidades, Cambio positivo
Muchos pueden andar por la vida sintiéndose insatisfechos y disconformes, echando la culpa a otra persona o a situaciones presentes (o incluso pasadas), sin parar en algún momento y sentirse protagonista de su existencia: así dejan pasar el día, la semana, el año, ...

Estamos en una época muy propicia para realizar el balance del año e iniciar el listado de propósitos para el que viene. ¡Buenísimo! mas si no aprendemos a vernos y escucharnos diariamente, cómo me siento, qué necesito, qué puedo hacer al respecto, qué cambios he de generar para lograr algo distinto ... corro el riesgo de repetir y obtener la misma dosis de insatisfacción.

Solemos ser bastantes ciegos y sordos con nosotros mismos, sin regalarnos unos minutos diariamente para darnos cuenta cuánto ponemos en el cuerpo y aún así "seguimos de largo" sin escuchar su mensaje, sostenemos nuestro analfabetismo emocional sin detenernos a ver qué estamos sintiendo, registramos a lo mejor nuestra dificultad en el pedir mas no tenemos ni idea de qué pedir, podemos tener necesidad de un cambio mas es tan general que no le podemos poner "apellido a esta necesidad de cambio", entonces ¿por dónde empezar?

El escucharnos significa darnos tiempo, unos minutos cada día, para darnos cuenta  de cómo estamos, qué queremos o no, para relacionarnos, para registrar la calidad de nuestros vínculos, ¿son nutritivos, son tóxicos?

Aida Bello Canto, Psicología, Gestalt, EmocionesSino te escuchas, no sabrás:

- ubicar tus prioridades,
- diferenciar lo importante para tí,
- registrar tu sentir en una situación específica y accionar acorde a la misma,
- focalizar tu deseo, intención, proyecto, para dar los pasos para su concreción,
- darte cuenta de lo que necesitas y a quién necesitas en el afuera,
- escuchar tu cuerpo y atenderlo (con frecuencia nos damos cuenta de la necesidad de descanso cuando ya estamos agotados)
- cuando vas a comunicar algo importante para tí, decir con claridad lo que quieres transmitir (no irte por las ramas y el otro que adivine lo que quisiste decir); con respeto y cuidado ... y ésto requiere entrenamiento.

Aida Bello Canto, Psicología, Gestalt, Actitud positiva


En fín, la lista es larga, mas espero dejarles la esencia de la importancia de darnos un tiempo cada día (les aseguro que no es mucho) para escucharnos, acudir a nuestro propio encuentro.Quienes van incorporando a sus vidas las respiraciones, la relajación básica, entre muchas posibilidades existentes, tendrán un mayor acceso a esta toma de contacto interno. ¡Hazlo a tu manera!

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt

4 de diciembre de 2016

Sé Jardinero/a de tu Actitud positiva

Gestalt, Aida Bello Canto, Emociones, Actitud positiva, Poder de la musica
Sostener una actitud positiva es una tarea diaria; es un entrenamiento para nuestro cerebro, nuestras emociones y hasta para nuestra postura corporal. Requiere de constancia, algo que se nos hace difícil regalarnos a nosotros mismos con el objetivo de obtener bienestar, realización personal y/o construir hábitos positivos.

Generar un cambio positivo de actitud es un objetivo altamente deseable por todos los beneficios que nos trae a nuestra existencia, mejorando nuestra calidad de vida y la de los que nos rodean. Incide en nuestro pensamiento, emociones y en nuestra salud física la manera en cómo miramos la vida, la actitud que tomamos frente a lo que nos pasa.

Teniendo en cuenta ésta dificultad para convertirnos en hábiles jardineros de nosotros mismos les ofrezco esta herramienta de 9 minutos de duración para generar un actitud positiva. Es muy eficaz a la hora de necesitar "bajar un cambio" (como decimos en Argentina), mas lo deseable es su utilización no sólo cuando lo necesitemos, sino de forma diaria para cultivar nuestra actitud positiva.

Tres minutos sentad@ en una posición cómoda, con la espalda derecha y ojos cerrados. Este es el tiempo que te tomará realizar diez respiraciones profundas, llevando el aire hasta el abdomen y luego el pecho. La amplitud de tu respiración se irá incrementando paulatinamente ... y a partir de la quinta respiración, esboza una sonrisa ( la sonrisa genera cambios bioquímicos en la sangre). Son diez respiraciones, no menos, ¡no te hagas trampa!

Aida Bello Canto, Psicología, Gestalt, Emociones, Actitud positivaCinco minutos bailando una música vital. Tras las respiraciones, levántate y ten lista la música elegida por tí
que te genera vitalidad. Cada uno ha de buscar su propia música pues varía según la cultura y la persona.¡Baila con ganas, déjate llevar por la música, usa todo tu cuerpo, tus articulaciones, tus brazos! Y si por alguna razón física estás impedid@ para hacerlo, ¡hazlo con lo que puedas, así sean sólo las manos o la cabeza!

Un minuto para elegir qué te vas a regalar en este día, algo que te gusta, te genera bienestar. Piensa en algo pequeño para que sea posible. Cuando digo "regalar", no estoy hablando de comprar, hago referencia a una acción específica dedicada a tí mism@. Y ¡hazlo!

La actitud positiva no se mantiene solita, se cultiva con la constancia: DIARIO.
¡Depende de tí!

¿Te das 9 minutos al día?

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt

 
 
Blogger Templates