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9 de abril de 2017

Tres Adicciones Emocionales

Aida Bello Canto, Psicología, Gestalt, Emociones, Dependencia Emocional, Vinculos tóxicos
Una adicción, para definirla de manera sencilla, es algo que no podemos dejar de hacer. La adicción emocional se refiere a cómo nos relacionamos con otra persona, y aún sabiendo que la relación es tóxica, no salgo de la misma.

El adicto emocional se mueve en un campo conocido, familiar, no precisamente porque le genera bienestar sino porque le proporciona seguridad, en el sentido de que conoce la dinámica de las relación: .ÿa sé qué me va a contestar por ejemplo.

Nos encontramos con pasmosa frecuencia inmersos en las mismas peleas y conflictos, e incluso sabemos cómo van a terminar. La adicción emocional evita lo nuevo, los cambios, ya que son generadores de incertidumbre y por lo tanto, da miedo. Toma presencia un conocido refrán. "Mejor malo conocido, que bueno por conocer".

Muchas veces "lo malo conocido" no es registrado como tal, ni siempre hay peleas o conflictos explícitos, ya que en la adicción emocional está presente la dependencia emocional, con lo cual la "niebla", que impide ver el paulatino olvido de uno mismo para complacer al Otro, se ha ido expandiendo.

Tengamos presente que la adicción emocional hace referencia a una manera de relacionarnos con otra persona, a vínculos tóxicos, donde existe el poder en una de las partes y la otra acata / concede/ complace / se somete con tal de no perder el amor.

Hay tres términos íntimamente entrelazados en la adicción emocional, mas poseen sus diferencias: Dependencia emocional, Codependencia y Adictos a Personas.

Dependencia Emocional: implica el sometimiento a las necesidades y deseos de la otra persona con el objetivo de sostener el vinculo. Recordemos que las maneras de someter pueden ser desde lo más dulce y seductor hasta un evidente autoritarismo.

Codependencia: implica la dependencia emocional a otra persona que es adicta a alguna sustancia, o posee problemas psicológicos o padece alguna enfermedad. Entra en funcionamiento el "Salvador/a interno" bajo la creencia que su amor l@ va a salvar y la otra persona se encarga muy bien de manipular esta situación: son magníficos estrategas con las emociones del miedo y/o la culpa.

Adictos a Personas: implica la imperiosa necesidad de estar con una persona; necesita su presencia, compañía, "saberse en su vida", pues ante sólo el pensamiento de la posible pérdida entra en desesperación, vislumbrando un vacío y soledad angustiante.

Detectar la adicción emocional nos abre la puerta a la posibilidad de aprender a relacionarnos sin pagar precios afectivos y a crecer internamente. Te recomiendo la lectura de "Adicción a Personas. ¡Pagando precios por afecto!"

Deseándote lo mejor, ¡hasta la próxima semana!

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt


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