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21 de junio de 2020

Actitud Positiva, ¿Para qué?

Dra. Aída Bello Canto, Psicología, Gestalt, Emociones, Actitud Positiva, Bienestar Emocional
Los problemas existen, nos tocan la puerta, el bolsillo, el trabajo, las relaciones, a nivel personal y social, mas ... ¿qué actitud decidimos poner a cada una de estas situaciones problemáticas? Acá radica la diferencia, pues tenemos la posibilidad de elegir cómo pararnos frente a estos acontecimientos.

Un actitud positiva nos ubica en un mejor estado mental para enfrentar las dificultades y las vicisitudes de la vida. Nuestro pensamiento queda más libre para generar ideas, fomenta la creatividad para que aparezcan posibilidades de solución, si las hay o un entendimiento emocional cuando no las hay.

La actitud negativa ubica el estado mental en las razones que sustentan el fracaso, resta energía y destreza para sortear la problemática que se presenta; nos tornamos incrédulos y socavamos el creer en nosotros mismos, nos restamos potencial.
Numerosas investigaciones han dado por resultado que poseemos una gran facilidad para caer en la actitud negativa, para registrar con rapidez lo negativo, lo que falta. Por otro lado, han registrado los
beneficios a nivel salud, calidad de vida, incidencia en las relaciones y vínculos, que trae el poseer una actitud positiva; eso sí: es un aprendizaje, un entrenamiento de focalización y orientación en lo que sí hay, en lo que sí tenemos. Es un proceso contínuo y dinámico que logra convertirse en
hábito, en una manera de estar en el mundo.

Los problemas pueden estar siempre, en un área o en otra, personales o situacionales, mas nuestra mirada ante estas circunstancias es la diferencia, y ésto es actitud. ¿Veo lo que siempre falta, lo que no funciona, registro lo que si hay, lo que funciona? Siento y pienso que la esencia de sostener una actitud positiva es no olvidarnos de lo importante, lo que es importante para cada persona, para cada uno, pues de esta manera no lo confundiremos con lo circunstancial, con los temas cotidianos, la problemática que se presente.

La actitud positiva impregna cada uno de nuestros actos, la manera en còmo nos expresamos, nos mostramos; va de adentro hacia afuera, y les reitero; ¡es contagiosa! También lo es la actitud negativa. Podemos poseer buenos conocimientos en un área específica, habilidades desarrolladas, mas nuestra forma de hacer, llevar a cabo en el mundo nuestros conocimientos y habilidades van acompañadas de un "cómo hacer" y ese cómo es la actitud.

Para despedirme les regalo unas palabras de Victor Frankl:
"La última de las libertades humanas es escoger la actitud de uno en cualquier clase de circunstancias".

¿Con qué actitud encaras tus situaciones?

Lo mejor para tí y para mí!!

Dra. Aída Bello Canto
Psiclogía y Gestalt


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