Instagram

Social Icons

20 de julio de 2013

Conclusiones Personales que dañan

actitud, pensamiento positivo, reflexion
Una conclusión se refiere a algo terminado dentro de un proceso; es la etapa final de una serie de circunstancias concatenadas, de un conjunto de situaciones o un análisis.

Las conclusiones personales se basan en la propia experiencia; no son como las creencias y/o mandatos, sobre la persona misma, la vida y los demás, que nos fueron dadas en la infancia por personas cuyo afecto queríamos y necesitábamos; éstas no nacen de nuestra experiencia.

Sacamos conclusiones a lo largo de nuestra existencia que nos son muy útiles en ese momento o en esa etapa de nuestra vida. ¡Y desde muy temprana edad! para que no crean que es "cosa de aldultos" solamente. Cada uno de nosotros va creando su repertorio de conclusiones personales, que sin duda alguna sirven como guía para seguir adelante, nos dan un punto en dónde apoyarnos.

Normalmente surgen en situaciones difíciles o de supervivencia.
Por ejemplo: imaginemos a una persona que mantuvo un relación de pareja tóxica durante un largo perídodo - no necesariamente al grado de chantaje emocional, pero sí con dependencia emocional y culpa por registrar las propias necesidades; cuando este Ser logra salir de esta relación, puede llegar a la conclusión de que "es peligroso el enamorarse". Esto le va a permitir a la persona atravesar su recuperación, su autoestima, cómo es el no estar pegado a nadie, aprender a descubrir qué necesita y tomar sus propias elecciones.

Ahora bien, ¿qué pasa cuando transcurre el tiempo y sigue rigiéndose por esta conclusión? Va a tener problemas para vincularse nuevamente, para permitir a otro Ser que ingrese en su intimidad como persona. A esto es que hago referencia de que hay conclusiones personales que dañan, pues éstas nos dan una actitud ante la vida, una postura existencial que fué útil en su momento pero que ya quedó obsoleta y no nos damos cuenta: seguimos con las mismas respuestas.

Algunos ejemplos de conclusiones personales (son tantas como seres humanos que somos):

"Sólo puedes contar contigo mismo/a"
"No esperes nada; así no sufres"
"No confíes en nadie"
"Sólo el dinero te dará seguridad"
"La vida es injusta"
"Siempre se puede más"

Varias de las mencionadas nos pueden dificultar el pedir ayuda, tener una alta autoexigencia, no crear vínculos muy estrechos, ...

Una revisión de nuestras propias conclusiones ante la vida, puede ayudarnos a reciclarlas, ésas que nos pueden estar haciendo daño, obstaculizándonos, impidiendo que nos conectemos mejor y con mayor plenitud. Internamente les damos las gracias "por los servicios prestados", ¡nos super ayudaron!, y nos abrimos a darnos cuenta que "ya no es tan así".

¿Buscas una conclusión personal tuya? Es muy posible que recuerdes la situación en la cual la sacaste; ¿es útil en tu vida hoy?

12 comentarios:

  1. Excelente reflexiòn Aida. Pienso que al sacar conclusiones muchas veces se hace desde el propio imaginario y el propio imaginario tiene un nivel de fantasia demasiado grande para permitirle que lo creamos como realidad y poder hacer un analisis desde alli...
    Hay que poder reconocerse cuanto nos ha servido tomar algunas actitudes que construyen armaduras que nos aislan para protegernos de las posibles des-ilusiones pero considerando cuanto perdemos en ese aislamiento. A veces pienso que cuando nos des-ilusionamos decidimos "congelar" nuestros sentimientos como protecciòn pero no algunos sentimientos sino que ese congelar se extiende al resto y es dificil vivir congelado...
    Gracias por esta invitaciòn a pensar desde un lugar no congelado!!
    Adrian

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me conmueve tu comentario, Adrian, que va más allá de concordar.
      En mi país hay una expresión que se usa, y quiero brindártela en este ahora, cuando deseas asentir profundamente: "¡Amén!"

      Eliminar
  2. HOLA AIDA!!! NO TE IMAGINAS LO QUE ME HA TOCADO ESTE TEMA. DEBO APRENDER A NO ABRAZAR LAS CONCLUSIONES MAS ALLA DEL TIEMPO RAZONABLE. GRACIAS NUEVA VEZ POR TUS PALABRAS. ABRAZO, NEJIL.

    ResponderEliminar
  3. Precioso y muy esclarecedor Aìda !!!.Besos,Lucìa Clara

    ResponderEliminar
  4. Interesante....Gracias!!

    ResponderEliminar
  5. Hola Aida!!! Cuan enriquecedor es tomarse el tiempo de leer tus reflexiones todas las semanas. Me encanta que hayas decidido este medio para comunicarte con nosotros. Gracias por ayudarme a conocerme todas las semanas un poquito mas! Beso grande- Liliana Galindez

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Liliana por tus palabras ... ¡gracias! Un abrazo. Aida

      Eliminar
  6. mi conclusión tras una enfermedad que tuve es que nada merece la pena en la vida y que nada depende de mí. Al final siempre puede venirme una enfermedad que me eche por tierra lo conseguido, lo que soy o por lo que vivo. Esta conclusión es la que rige mi vida hoy en día y me siento estancado. David.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Buen día David. Te agradezco tu apertura en el compartir tu conclusión. Te invito a repensar tu conclusión en el sentido de que la enfermedad es algo que nos PASA, pero no es lo que SOMOS. Generalmente lo que nos lleva la enfermedad es a replantearnos nuestro estilo de vida, revisar qué cambios hemos de hacer, y nos confronta con la flexibilidad interna para generar los cambios necesarios.
      No somos generadores de muchas cosas que nos pasan, mas si somos responsables de lo que hacemos con lo que nos pasa. Y solemos necesitar un Otro que nos ofrezca una fresca mirada, pues podemos no ver más que un callejón sin salida, en múltiples situaciones.
      Atrae a tu memoria qué herramientas utilizaste en otras situaciones difíciles de tu vida para ir saliendo de ellas. Es posible que las hayas olvidado y sean útiles para dar pasitos en ese estancamiento.
      Ojalá te sean útiles estas palabras.
      Un cálido saludo,
      Aida

      Eliminar

 
 
Blogger Templates