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31 de agosto de 2013

¡Una dosis de Humor! ¡Imperdible!

humor, gestal, inteligencia emocional
En esta semana, una compañera me reenvió un mail  titulado Cursos Breves, en dos pasos, el cual me arrancó carcajadas imparables, amenizando mi viaje y alimentando la curiosidad de cuántos me observaban. Al término del mismo, evalué seriamente el incluirlo en este blog, compartirlo con Ustedes, no sólo para brindar una rica dosis de humor, sino porque encontré que el contenido del escrito encerraba una sabiduría simple, sencilla, profunda.

Ni voy a hablar de las bonanzas de la risa en nuestras vidas y en nuestro organismo, ni entraré en análisis de estos cursos y sus implicancias psicológicas y  neurocientíficas. Sólo les pido que se conecten con la mirada del "hombre/ mujer de campo", como decimos por mis lares, y disfruten de lo sencillo ... pero no menos cierto.

Copio el mail, el cual me llegó sin autoría, donde solamente he cambiado algunas palabras con sinónimos para no ofender la vista y escucha de nadie.

¡Espero que lo disfruten!

"Luego de ver que hay gente que se hace millonaria explicando en un taller cómo ser lider, ...
Luego de ver que hay gente que indica qué hacer para autosanarte, ...
Luego de escuchar a aquéllos que te enseñan a mejorar tu imagen, ...
Me he dado cuenta de que las cosas son más fáciles de lo que pensamos y que quizás puedas solucionar tus asuntos en dos sencillos pasos, ...
Ahí va:

Curso Baje de Peso en dos pasos:
1- Cierre la boca, y
2- Póngase a hacer ejercicios.

Curso de Administración en dos pasos:
1- No gaste lo que no tiene, y
2- Deje de pedir prestado.

Curso Mejore su Autoestima en dos pasos:
1- Quiérase mucho así como está, y
2- Que ¡no le importe lo que piensen los demás!

Curso Superación personal en dos pasos:
1- Deje de hacerse el víctima, y
2- Póngase a trabajar.

Curso Encontrar pareja en dos pasos:
1- No hay gente hecha a la medida de sus caprichos, y
2- Por favor, piérdale el miedo a estar solo.

Curso Autosanación en dos pasos:
1- Perdónese sus errores, y
2- Perdone los errores de los demás.

Curso Hablar en público en dos pasos:
1- No tenga miedo a decir una estupidez, y
2- Si ya la dijo, no se calle; siga hablando.

Curso de Mejoramiento de Imagen en dos pasos:
1- Báñese, péinese y lávese los dientes, y
2- Luego cuando salga de su casa, camine siempre DERECHIIIITO!!!

Curso Modales y Etiqueta en dos pasos:
1- Salude siempre, y
2- Mastique con la boca cerrada.

Curso Liderazgo en dos pasos:
1- Pida las cosas con firmeza, y
2- Siempre dé el ejemplo.

Curso de Valores en dos pasos:
1- No haga daño a su prójimo, y
2- Siempre que pueda, ayúdelo.

Curso Autoconocimiento en dos pasos:
1- Siempre mírese bien en el espejo, y
2- Dígase sus verdades aunque le duelan.

Curso Crecimiento Emocional y Espiritual en dos pasos:
1- Deje de ternerse lástima, y
2- Deje de echarle la culpa a los demás de sus fracasos.

¿Entendió?"

Díganme si valió la pena el compartirlo ... ¡espero que sí!
¡Bendiciones para todos!

24 de agosto de 2013

Crisis: ¿Peligro + Oportunidad? Uhm...

crecimiento personal, crisis, oportunidad
La frase "toda crisis trae una oportunidad" es muy utilizada desde hace tiempo y se ha instalado en la creencia popular como cierta. Incluso hay seminarios, cursos, conferencias que apuntan al desarrollo de esto, basados en el mal llamado "ideograma" chino para la palabra Crisis ( wei-chi). Utilizan como traducción Wei: peligro y Chi: Oportunidad, y de ahí parten con la certeza de la oportunidad que encierra toda crisis. ¡Falso!

Wei significa peligro y Chi significa momento: momento de peligro, momento crucial. Para los que quieran ahondar en la semántica, filología, la traducción de "Chi" y sus variantes, saber lo que es un ideograma, ... recomiendo buscar a Victor H. Mair, profesor de Lengua y Literatura China en la Universidad de Pennsylvania (http://www.pinyin.info/chinese/crisis.html). Tras un extenso análisis de esta errada interpretación de la palabra Crisis= peligro + oportunidad, dice que aquellos que quieran seguir utilizándolo, por lo menos no le echen la responsabilidad a los chinos.

Y no sólo es errada sino extendida, y ahí es donde deseo reflexionar por las repercusiones que puede acarrear tal "certeza" ( si ponen en Google estas dos palabras: crisis y oportunidad, ¡le lanzarán 48.100.000 resultados!, y sumemos los carísimos cursos financieros, psicológicos y económicos, entre otros). Ni qué hablar sobre las "oportunidades" que hemos tenido tantos países con las crisis sociales y económicas. ¿Las necesitamos para crecer? ¿Qué hacemos con la oportunidad que sostiene esta creencia? Sólo lo enuncio; en este ahora apunto al micromundo de lo personal.

La crisis es un momento de peligro, de incertidumbre, de confusión. Parte de nuestro mundo conocido se pone patas para arriba; se nos mueven las piezas en las cuales nos apoyábamos e ignoramos dónde estamos parados en ese instante, momento y etapa. Sentimos que algo se desintegra adentro y afuera nuestro, generando un arcoiris de emociones displacenteras como la angustia y la ansiedad, ocasionando la mayoría de las veces somatizaciones, malestares corporales, cambios en el sueño.

En esta instancia de crisis, es difícil que nos convezcamos de que tenemos una oportunidad, y si tenemos instalada esta creencia corremos el riesgo de sentirnos peor, ya que no la vemos por ningún lado (además de sufrir, ¿somos estúpidos?). Lo que sí nos dice la crisis es que donde se produce, algo ha cambiado y nos convoca a un cambio para el cual no estamos preparados ... todavía. Y en la palabra "todavía" es que sitúo la posibilidad de traspasar ese túnel, de esperanza para utilizar este término en desuso, si nos reconocemos Humanos.

¿A qué me refiero cuando digo Humanos? A que no somos ni omnipontentes, que todo lo podemos solos, ni impotentes, que no podemos nada. Apelar a nuestra red de soportes, a nuestros amigos, familiares, buscar información u orientación en alguien especializado en el área que tenemos la crisis, nos ayudará a encontrar y cear una nueva organización dentro del caos acontecido, apelando a recursos que hasta entonces quizás ignorábamos o creando nuevos.

Podríamos hablar de oportunidad unida a una crisis, a la visión de los resultados tras haberla atravesado, si es que tenemos la actitud positiva frente a la misma. Mas es una cuestión de actitud, no significa que vaya intrínsecamente unida. Y la actitud se cultiva, no es que la crisis la trae empaquetada.

Además, y para terminar, siento y pienso que la "Oportunidad" la tenemos en nuestra vida ... sin necesidad de crisis. La posibilidad de generarnos oportunidades, en cualquier ámbito, de realizar cambios deseados y/o necesitados, está a nuestro alcance y a lo largo de nuestra existencia.

No le estoy quitando mérido a la posibilidad transformadora y de resurgimiento tras una crisis, sino que tengamos en cuenta que no todos poseemos los recursos y hemos de ser cautos en no enjuiciar al que le "cuesta", al que queda empantanado, amén de recordar que el dolor no es lo único que nos transforma. ¡Qué alivio!

17 de agosto de 2013

Provechosa sacudida para la Postergación

Postergacion, pensamiento positivo
En estos días me ha estado rondando la idea de transmitir un sencillo ejercicio que utilizo en el ámbito profesional y personal, cuyo objetivo es "sacudir amorosamente" a un otro que lo siento y lo escucho enquistado en la insatisfacción, la queja, el pasado, ... Donde se hacen presentes los "pero", todas las situaciones son dramáticas y el mundo externo no hace más que poner obstáculos, trayendo aparejado una sensación de hoja al viento frente a la vida.

La postergación es el lugar a donde van los deseos, los proyectos, las ganas. Siempre hay un "después", "será en otro momento", ... y así pueden pasar los meses y los años repitiendo lo mismo, vivenciando el mismo escenario vital: Haciendo lo mismo, obtenemos los mismos resultados.

Creo que en alguna medida a todos nos pasa ésto, y recuperamos una sabiduría olvidada solamente en situaciones límites: cuando fallece un ser querido, atravesamos una experiencia de alto peligro y salimos  salvos de ella (un accidente, un infarto, etc), nos conmovemos con catástrofes acontecidas en nuestro país y en el mundo. Después de un tiempo, nos trabaja el olvido (como decía Borges).

La sabiduría olvidada a la que me refiero es a que somos finitos. La importancia del Tiempo. Parece obvio ¿verdad? Pues a mi criterio lo olvidamos reiteradamente y nos comportamos con otros y con nosotros mismos como si fuésemos inmortales: siempre habrá un mañana para decir un te quiero a un amigo o familiar, hacer una llamada, hacer algo que me gusta, realizar las modificaciones o movimientos necesarios para transformar lo que me incomoda, "darme tiempo" y "dar mi tiempo".

Podemos encontrar en la calle un billete de $100, por ejemplo, pero nunca encontraremos 100 minutos.
Recomiendo la película "El precio del mañana" ("In Time") donde el tiempo de vida es el nuevo dinero; todo se paga con tu tiempo de vida. Muy interesante para reflexionar, amén de entretenida como película.

¿Cuál es el ejercicio del que hablé al principio? Busquen por favor una cinta métrica. Agarren con una mano la cinta métrica en el número que estiman que es la edad promedio hasta donde vivimos. Con la otra mano sostengan la cinta en el número que marca la edad que tienen ahora. ¿Ya está?
Ahí tienes una visión clara del tiempo vivido ... ¿qué te pasa con el tiempo entre las dos manos?

Los dejo reflexionando ... ¡yo me voy a buscar mi cinta métrica!

10 de agosto de 2013

Construyendo Esperanza

esperanza, pensamiento positivo
La esperanza es un sentimiento que nos motiva, nos ayuda a enfrentar nuestras vidas, nos "da pilas". Al estar esperanzado/a me abro a visualizar en positivo, a tener ilusión y confiar en la vida misma.

Siendo un sentimiento de tal potencial, me llama la atención que muy pocos de nosotros tenemos este término en nuestro lenguaje. Y digo "lenguaje" porque como hablamos, así pensamos, y como pensamos ... ¡sentimos! Hagan memoria de las veces que le han preguntado a una persona "¿cómo estás?" y ¿a cuántas de ellas les han respondido estoy esperanzado?

Y si miramos adentro nuestro, ¿con qué frecuencia me encuentro a mí mismo/a expresando mi esperanza? Incluso, ¿registro cuando la siento?

Por supuesto que aunque no la nombremos o empleemos el término, la misma nos habita y acompaña en cada objetivo deseado; mas si aumentamos nuestro registro emocional y usamos la potencia de la palabra, deja de ser tan difusa y vaga para tomar mayor presencia con su fuerza vital.

Dentro de los muchos estudios y ejemplos de la importancia de la Esperanza, permítanme recordarles el libro " El hombre en busca de sentido", de Viktor Frankl, donde nos muestra cómo la esperanza fué lo que mantuvo vivos a los prisioneros de los campos nazis. Es un sentimiento que nos "mueve hacia".

Por supuesto que hay situaciones donde tener esperanza es poco aconsejable, pues se acude a ella para evitar confrontar ciertas realidades, como pasa en la etapa de negación: de un duelo, de una ruptura en un vínculo que dió sus señales previas de "no va más". Puede funcionar por un tiempo como un salvavidas en un naufragio ... mas el naufragio aconteció.

Así como el exceso de esperanza nos puede llevar por caminos con erradas expectativas, la ausencia de la misma logra que no nos esforcemos ni seamos creativos en búsqueda de opciones dando por hecho que no nos conducen a nada.

Intento rescartar nuestra gran posibilidad de ser protagonistas en nuestro desarrollo, para bien propio y para bien de cuantos nos rodean. Recordar que  podemos aportar nuestro granito de arena en eso que tanto decimos y escuchamos: aumentar calidad de vida; y tener presente que nuestra actitud aumenta Salud de todo tipo. Actitud positiva y Esperanza, ¿serán sinónimos?

Para los que quieran les sugiero el post "Cuando la Actitud mejora la Vida": http://eltornilloflojo.blogspot.com.ar/2013/03/cuando-la-actitud-mejora-la-vida.html

¡Buen esperanzador fín de semana!

4 de agosto de 2013

Atravesando el Duelo

duelo, etapas duelo
Todos hemos pasado una situación de pérdida que nos provoca abatimiento, tristeza y/o angustia. Aparece una alta gama de emociones y sensaciones donde puede verse afectado hasta nuestro sueño, gran desgano y retraimiento. Al proceso en el cual ingresamos tras una pérdida significativa es a lo que se denomina duelo.

Nos enfrentamos a este tiempo de procesamiento del dolor ante cualquier pérdida importante: el fallecimiento de un ser querido, la ruptura de un vínculo importante, en lo laboral, ... Se impone la presencia de ese "agujero" interno, la ausencia, la falta, que inevitablemente duele y nos afecta en varias áreas de nuestra vida.

Me gustaría poder decirles que podemos saltearnos este proceso, cómo hacer para no atravesarlo y salir rápidamente al otro lado de ese túnel donde ingresamos: mas no es posible. Lo que sí es contundente es que el duelo llega a su fín; atravesando sus distintas etapas vamos elaborando la pérdida y cambiando el sentir en cada una de ellas. El tiempo de duración es muy personal (aunque hay ciertos estimativos según el tipo de pérdida) y además algunos se quedan más tiempo en una fase que en otra y/o retroceden. Darnos permiso internamente para hacer nuestro propio duelo, ayuda ¡y mucho! No taparlo con aturdimiento de otras tareas o con otras personas, por ejemplo, hace que vayamos elaborando y atravesándolo de mejor manera.

Comparto las distintas etapas del duelo e incluyo alguna sugerencia para transitarla:

1) Negación: es la primera respuesta que tenemos ante la llegada de la noticia que nos impacta, "No puede ser", defendiéndonos de esa realidad que nos alcanza. Sugerencia: reconocer, aceptar la pérdida. No hablo de "comprender", pues muchas pérdidas pueden ser entendidas (ej: fallecimiento tras enfermedad), pero otras tantas no (ej: accidente).

2) Enojo: surgen los "por qué"; aparece la rabia, la ira, y ésta puede estar dirigida en todas las direcciones. Después vuelve a aparecer el dolor, la tristeza, el llanto. Las personas que lo/a rodean no deben tomarse de forma personal este enojo; se está expresando el dolor. Sugerencia: permitirse experimentar el dolor, sabiendo que el enojo es una expresión del mismo y también de la impotencia sentida. Se va aceptando "lo que ya no es".

3) Pacto: aparece en el intento de la persona de superar esta traumática vivencia. Sugerencia: recordar a la persona perdida de una manera realista. Darle espacio a revivir los sentimientos que tuvimos hacia esa persona; dignificamos adentro nuestro el lugar que ocupó (sin juicios).

4) Profunda Tristeza: esta etapa, también temporaria, está preparando a la persona en duelo a aceptar definitivamente la realidad. Es una etapa de depresión, como muchos estudiosos del duelo han nominado. Se van haciendo más claros los vínculos existentes que se han perdido, los cambios que esta pérdida acarrea. Sugerencia: pedirle a las personas que te rodean que te permitan estar triste sin que traigan "consuelos" o que veas las cosas desde otra perspectiva. Es necesario acá mucha comunicación verbal y que el otro respetuosamente escuche (en el mejor de los casos, ¡en silencio!).

5) Aceptación: al atravesar las anteriores etapas, se va ingresando en una aceptación donde ya no hace falta expresar y comunicar el dolor; va apareciendo cierta paz. Se hacen ajustes para adaptarse a la nueva realidad. Sugerencia: abrirse a los cambios que se han operado dentro, volver a tomar contacto con las ocupaciones e intereses y generar nuevos.

Se arriba a un asentimiento, un "Sí" a la vida que continúa.
Y un agradecimiento interno por la presencia que aconteció y algo me dejó su existencia.
 
 
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