Instagram

Social Icons

21 de junio de 2015

3 Capacidades que obtenemos con el Desarrollo Emocional

Aida Bello Canto, Emociones, Psicologia, Gestalt, Analfabetismo emocional, bienestar, Enojo, El tornillo Flojo
El Dr. Paul Ekman de la Universidad de California en San Francisco, psicólogo pionero en el estudio de las emociones y sus expresiones faciales lleva 40 años de investigaciones sobre este tema, ofreciéndonos importante información sobre la comunicación no verbal, la universalidad de las mismas y la posibilidad de evolucionar/ crecer con el conocimiento de las emociones.

Distingue tres capacidades que podemos desarrollar y cuya utilidad nos beneficia en toda nuestra vida. Estas son:

- Capacidad de no quedar enganchado en una emoción negativa. Detectada la emoción que sentimos, podemos elegir si reaccionar o no ante la misma. No podemos impedir el nacimiento de la emoción, pues es automático, mas hay un espacio entre el sentir y la acción y es ahí donde elegimos qué hacer o no hacer al respecto sobre la emoción que sentimos. ¿Sigo enganchad@ a esta emoción o la transformo? Podemos entrenarnos para ampliar ese espacio (las respiraciones profundas son muy eficaces en este punto), de tal manera que ante un maltrato, por ejemplo, puedo decidir "no voy a contestarte con otro maltrato y  no voy a actuar con la ira que siento". Tomo registro de la emoción sentida, no la anulo, mas no me dejo "tomar por entero por la misma", abriéndome a la aparición de otras emociones que me ayudan y sostienen. También es una manera de romper circuitos de violencia, para ejemplificar uno de los beneficios de esta capacidad desarrollada.

- Capacidad de elegir cómo es mi comportamiento cuando estoy con una emoción. Pongamos como ejemplo el enojo que es una de las emociones primarias que más conflictos nos acarrean en la convivencia con el mundo y en las relaciones. Generalmente respondemos con enojo hacia la persona que nos lo ha generado, convirtiéndose en una batalla contra el otro, perdiendo de vista el "hecho que nos ha enojado" e intentar llegar a un acuerdo para que no se repita. Logramos con esta capacidad que el enojo no sea destructivo sino que se convierta en eficaz.

- Capacidad de aprender a ser más sensibles con las emociones de los demás. La empatía, la simpatía, la compasión, ... se van puliendo y desarrollamos incluso neurológicamente capacidades con las cuales ya nuestro cerebro viene preparado: conectar con el Otro.

Hemos visto a lo largo de diferentes post en El Tornillo Flojo cómo podemos acceder a una paulatina disminución de nuestro analfabetismo emocional, acceder a un incremento de nuestras emociones secundarias o de desarrollo, fortalecimiento de la inteligencia emocional, para beneficio personal mejorando nuestra calidad de vida, propiciar nuestro bienestar emocional, descubrir nuestra complicidad en vínculos tóxicos donde la manipulación de emociones están a la orden del día, entre otros muchos beneficios.

Desarrollar estas tres capacidades nos proporcionan más herramientas dirigidas a sumar calidad de vida, para con nosotros mismos y con los demás. ¡Es nuestra elección hacerlo o no!


Como información extra, los estudios del Dr. Ekman han sido y son empleados en un amplio espectro: en el tratamiento de enfermedades mentales, posee una medición sistemática del lenguaje corporal y nuestras expresiones faciales (asesor de la serie Lie to me), en contexto médico para evaluar a pacientes en riesgos de sufrir enfermedades cardíacas  y consultor de empresas de animación, siendo su último trabajo en ésta área la película de Pixar: Inside Out. ¿Por qué no hacer una salida instructiva y divertida al mismo tiempo?

Con mi constante anhelo, ¡les deseo lo mejor!

Dra. Aida Bello Canto
Psicología y Gestalt

14 de junio de 2015

La enfermedad de Complacer a los demás

Psicologia, Emociones, Gestalt, Aida Bello Canto, Vinculos Toxicos, Anestesia emocional
Complacer a otra persona es un acto generador de bienestar, siempre y cuando lo hagamos por elección, sabiendo internamente que puedo también elegir no hacerlo sin "consecuencias" emocionales y/o físicas. Cada vez que realizo una elección, primero he tenido que consultarme y preguntarme qué es lo que quiero, o no quiero, y como resultado de este propio encuentro aparece mi elección. Cuando complacemos a otra persona porque elegimos hacerlo, no solamente estamos favoreciendo/gratificando al otro ser humano sino que nosotros mismos nos vemos complacidos en este acto. Tenemos ganancia doble, por decirlo de alguna manera.

Mas, ¿qué pasa cuando el complacer no nace de una libre elección, sino como una respuesta repetida? La enfermedad de complacer a los demás genera vínculos tóxicos, donde una de las partes acude a ceder /complacer al otro por varias razones:. Algunas de ellas son:

- es una manera de evitar conflictos,
- temo herir los sentimientos de la otra persona,
- no sé cómo pararme/sostener mi deseo frente al otro,
- estoy acostumbrad@ a renunciar a mi poder de elección,
- renuncio a mis propias actividades o incluso a personas para sostener el vínculo.

Las personas que reiteradamente complacen van olvidando poco a poco sus genuinos deseos o necesidades, tomando prioridad el deseo o pedido de la otra persona (o personas), utilizando sin darse cuenta en la mayoría de los casos, el complacer como una "moneda de intercambio" por amor, afecto, permanencia en la relación.

Es posible que se haya estado mucho tiempo en ésta manera de vincularse, con lo cual la persona que complace reiteradamente ha perdido registro de lo que siente al hacerlo (anestesia emocional), porque es mucho mayor la sensación de tranquilidad producida por evitar un "mal mayor". La enfermedad de complacer a los demás ha sido estudiada por la psicóloga clínica la Dra. Harriet B. Braiker, quien desarrolló en su libro un plan de acción de 21 días para comprender y tratar este complacer tan dañino.

Una manera de volver a despertar sus emociones y darse cuenta si complace porque lo elige libremente - sin miedo a castigos afectivos-, o lo tiene incorporado por las razones nombradas arriba, es darse el tiempo cada vez que complace de registrar qué siente al hacerlo. Si aparecen algunas de las emociones siguientes, ¡peligro!:
- Incomodidad
- Enojo
- Tristeza
- Impotencia
- Miedo
- Resentimiento
- Victimización

Darse cuenta es un gran paso en el camino de salida si te descubres inmers@ en una relación tóxica. Concédete el tiempo y paciencia para seguir dando pasos y aumentando tu registro perdido de las emociones, para ir discriminando si complaces por miedo o evitación de conflictos, o complaces libremente por elección, con lo cual siempre sentirás un profundo bienestar.
¿Te animas a investigar?

¡Les deseo lo mejor!

Dra. Aida Bello Canto
Psicología y Gestalt
 
 
Blogger Templates