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27 de octubre de 2015

Psicoterapia de las Emociones II: El Enojo. Dra. Aída Bello Canto





Fases del Enojo. Indagación personal (ejercicio vivencial) para revisar cómo cada uno posee estas fases del enojo para que sea eficaz.

25 de octubre de 2015

"Hablar" no es "Comunicar". Fortaleciendo Vínculos.

Aida Bello Canto, Psicología, Gestalt, Emociones, Vinculos
La comunicación clara es una de las herramientas esenciales para fortalecer nuestras relaciones, nutrir nuestros vínculos. Las palabras toman protagonismo a la hora de relacionarnos, mas no le prestamos mucha atención a la calidad de nuestra comunicación: ¿digo lo que realmente quiero decir?, ¿me comunico con el otro con honestidad o evado el mostrarme por miedo a lo que piense, por ejemplo?

El hablar no implica necesariamente que nos comuniquemos. Podemos llenar de palabras un espacio de tiempo o que nos hablen largo rato, y al final no nos dimos a conocer o no mostramos realmente cómo estamos, cómo pensamos o sentimos en ese momento; también podemos partir de un encuentro sin saber cómo está el otro o cómo se siente. Hablar no siempre es sinónimo de comunicar.

La manera en que nos comunicamos influye en nuestras relaciones afectivas. Podemos acercarnos a los demás, fortalecer nuestros vínculos, brindarnos siendo quienes somos y desde ahí entrar en real contacto con el otro. Abro la puerta al encuentro.

Son variadas las causas por las que evitamos una franca comunicación, y en esencia necesitamos una buena autoestima para lograrla. No es una fácil tarea, mas es un gran paso el reconocer en nosotros mismos la calidad del cómo nos comunicamos y si decimos realmente lo que queremos decir. Así tomamos la dosis de responsabilidad que tenemos en la calidad de nuestros vínculos, nuestras relaciones. Solemos "culpar" al otro, antes de revisarnos a nosotros mismos.

¿Cuántas veces suponemos lo que el otro nos quiso decir en lugar de corroborar con la otra persona si lo que entendimos es lo que nos dijo realmente? y solemos reaccionar en base a estas suposiciones, nos "hacemos la cabeza". Cuánto más fácil sería el decirle al otro lo que estamos suponiendo, y darle la oportunidad de que nos lo confirme o nos saque del equívoco.

Un comunicación nítida incluye las emociones, comparto con el otro lo que estoy sintiendo, y convoco a la otra persona a que también lo haga (ya que no estamos acostumbrados a hacerlo). No solamente tendemos un puente de acercamiento, sino que evitaríamos muchos conflictos.

Te ofrezco un ejemplo de una comunicación "común" en una pareja y después cómo cambia con la utilización de una comunicación "nítida", clara.


¿Quieres evitar o solucionar malos entendidos? ¿Deseas transmitir a alguna persona querida cómo te sientes adentro, qué te está pasando en verdad? ¿Compartir el efecto que tiene en ti cuando la otra persona te hace o te dice "tal o cual cosa"? Si no lo dices, difícilmente habrá cambios.
¡Es un entrenamiento que vale el esfuerzo! porque tus relaciones y Tú, lo valen.

¡Ánimo!

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt

18 de octubre de 2015

Como ves tu Mundo, ¡así te influye!

Psicologia, Emociones, Gestalt, Aida Bello Canto, Actitud Positiva
Nuestra visión de la realidad influye directamente en la manera en cómo nos afectan las situaciones. Nosotros percibimos activamente nuestro mundo externo, y esto quiere decir que de la forma en que captamos cuanto acontece en el afuera está impregnado de lo propio, de nuestras emociones, experiencias anteriores, asociaciones e interpretaciones.

Naturalmente respondemos a la realidad, lo que ES, en nuestras relaciones, en nuestra vida personal, social y laboral, con nuestra propia y personal mirada del mundo. Sabemos que ante un mismo hecho, tenemos tantas interpretaciones y reacciones como personas hayan presenciado el mismo.

Para captar lo que ES, hemos de despojarnos de lo propio; darnos cuenta de cuánto estamos poniendo de nosotros mismos. Es todo un entrenamiento, ya que no nos sale espontáneamente, y altamente eficaz poseer este conocimiento para evitarnos conflictos, sobrecogernos con emociones que pueden llevar a ser invalidantes (enojo, miedo, angustia) y enriquecer nuestro bienestar para beneficio propio y de nuestras relaciones.

El saber que estamos más conectados a nuestra visión de las cosas que a las cosas mismas, puede evitarnos muchos sinsabores, disgustos y sufrimientos.

Es inevitable que pongamos naturalmente nuestro propio tinte a cuanto nos pasa, a cuanto vivimos. Por ejemplo, suena una música y para una persona puede ser agradable y generarle alegría y para otra, despertarle tristeza por algún recuerdo.

Nuestros recuerdos, anhelos, temores, "rollos mentales", dan color a la situación real que acontece. Por supuesto que captamos la realidad externa, mas sepamos que somos protagonistas en la forma en que nos alcanza, nos influye y nos toca.
Psicologia, Emociones, Aida Bello Canto, Gestalt, Actitud Positiva

Si tenemos en cuenta esta cualidad humana, cuando nos veamos sacudidos emocionalmente, cuando una situación tome en nosotros dimensiones difíciles de soportar, incluso hasta llegar al cuerpo con todos los síntomas que conocemos (migrañas, contracturas, dolencias gástricas, hipertensión, ...), seremos grandes colaboradores de nuestra salud física y emocional, de nuestra calidad de vida, si tomamos un tiempo para diferenciar lo que realmente pasa y cuánto ponemos nosotros mismos en lo que nos pasa.

Regalándonos este tiempo, aprenderemos poco a poco a fomentar una actitud positiva interna, a no tomarnos todo tan dramático. Es una manera de gestionar nuestras emociones, no sumergirnos en situaciones vitales que transitamos con padecimiento y creemos que no tenemos salida. Podremos evaluar "lo que ES", y si es necesario actuar, tomar las decisiones adecuadas.

Como ves tu mundo, ¡así te influye!

Para despedirme en este hoy, les recuerdo un antiguo cuento: Un Señor vio trabajar a tres picapedreros y le preguntó a cada uno que estaba haciendo.
- El primero respondió: "estoy picando piedra"
- El segundo, "estoy llevando comida a mi casa"
- El tercero, "estoy construyendo una catedral"

La realidad es una; ¿Qué actitud decides ponerle?

¡Lo mejor para todos!

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt

11 de octubre de 2015

Si permites el Destrato, ¡te Maltratas!

Psicología, Emociones, Gestalt, Aida Bello Canto, Maltrato, relaciones toxicas, Indiferencia emocional
Recordemos que el destrato se refiere a la indiferencia emocional a la que se somete a una persona (o personas) no atendiendo sus necesidades, ni físicas ni emocionales, siendo tratado como si fuese un objeto o como si no existiese. La persona que recibe el destrato, se siente invisible, no mirado, no registrado. Es un maltrato que no deja moretones visibles, mas sí profundas huellas internas de daño.

Por supuesto, cuando nos causa tanto dolor es porque anhelamos sostener esta relación y si nos prestamos atención para vernos a nosotros mismos en el tiempo, descubriremos que llevamos un tiempo empleando diferentes modos para lograr cambiar esta indiferencia, hacernos "visibles" para el otro, siendo una de las formas más frecuentes la de complacer a la otra persona, adaptarnos a sus deseos, evitar conflictos. Mas a esta altura del partido, como solemos decir, sabemos que NO da resultado.

¿Qué podemos hacer al respecto? ¡Muchísimo! pues este maltrato se sostiene porque le damos permiso a su continuidad por el mero hecho de permanecer en el lugar de aceptación, alimentado en la mayoría de los casos con la esperanza de cambio. Esta esperanza es una ilusión, un auto-engaño, porque la realidad ya nos demuestra otra cosa.

En lugar de intentar cambiar a la otra persona, de intentar hacernos visibles e importantes para el otro (reconozcamos que ésto ya lo venimos intentando de diferentes modos sin resultado eficaz), demos un paso en una diferente dirección: pongamos la atención en nosotros mismos, hagámosnos visibles para nosotros mismos, recordemos que somos importantes para nosotros mismos. Es lo que llamamos Autoestima, que la hemos ido maltratando con el propio olvido. La otra persona no atiende nuestras necesidades, ¡pero nosotros tampoco!

- Registra tus emociones y dale el lugar de respeto que merecen. Son una guía fantástica para saber si la situación que vives te suma Vida o te resta. Si te resta, como es el caso del destrato, sigue dando pasos de salida, no permaneciendo como receptor/a del mismo.

- Pregúntate qué estás necesitando, diferente a lo que estás recibiendo. Date tiempo para descubrir detalles de tu necesidad: cómo necesitas que te traten, de qué manera te sientes tomado/a en cuenta, etc. Tú eres el primero/a que tiene que saber qué necesitas (ya sabes lo que NO).

- Comunica a la otra persona en la relación lo que te está pasando. Si has sostenido esta relación con maltrato es porque hay afectos involucrados (si fuese alguien que no te importa, no sentirías el "látigo de la indiferencia"; sencillamente lo/a borrarías de tu mapa existencial). Al comunicar al otro con claridad lo que necesitamos y sentimos, le damos una oportunidad de cambio - si la otra persona quiere hacerlo- y nos damos a nosotros la oportunidad de elegir a partir de acá, sin más engaño, el tipo de relación que realmente quiero y que en le presente no la tengo. Retiramos el poder que hemos concedido al otro para maltratarnos. 

Al dejar de permitir el destrato, estás dejando de maltratarte a tí mismo/a.Si lo sigues permitiendo, no solamente el otro te maltrata sino que tú a tí también: ¡son dos!

Con el objetivo de que tengas claras las señales que aparecen en una relación tóxica - donde hay maltrato emocional- te brindo este breve video de 4 minutos: Relaciones Tóxicas, Señales.


Si deseas recibir los videos, puedes suscribirte a mi canal de YouTube.
¡Espero que te sean útiles!

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt


3 de octubre de 2015

8 Tips para el Bienestar Emocional

Aida Bello Canto, Psicologia, Emociones, gestalt, Bienestar, inteligencia emocional, Actitud positiva
Alcanzar el bienestar emocional es cual campo fértil que requiere cuidados y atención cotidiana. No es una "cosa" que se obtiene y ¡listo! Acá te brindo 8 tips imprescindibles para que te impregnes de ella, y seas tu propi@ protagonista de generarla:

- Valorar tu Ahora. Las personas que habitan su presente poseen mayor capacidad de focalizar la mirada en lo que hay, agradecer hasta lo más pequeño y registrar lo que necesitan para sostener su bienestar. Dedicar unos minutos al día para hacer respiraciones profundas, nos ayudan a ubicarnos en el presente, respetar el ritmo interno y no perderlo en el ajetreo cotidiano.

- Estar en paz con el pasado. Si hay alguna situación del pasado inconclusa, pendiente, nos va a restar tiempo y energía para vivir nuestro presente y construir nuestro futuro (proyectar). Generalmente nos habitan emociones (melancolía, rencor, culpa, ...) que obstaculizan y nublan el presente. Dedícale un espacio a resolver internamente lo pendiente, a soltar lo que ya ha pasado y no puedes cambiar. A veces podemos hacerlo solos, otras veces necesitamos ayuda profesional: ¡búscala! Tú eres quien ganas en bienestar.

-  Poner límites. Es imprescindible saber decir NO a personas y/o situaciones en nuestra vida, con respeto y cuidado hacia el otro y hacia nosotros mismos. El querer complacer a los demás sin límite ni medida, trae graves consecuencias para uno mismo (físicas y emocionales) y es campo fértil para relaciones tóxicas, pues alguien manipulará esta falencia. Como humanos, no siempre podemos todo ni tenemos ganas de todo. Discrimina, elige, y pon límites. Serás más auténtic@ con tu SI y tu NO.

-  Reconocer tus emociones. Son una fantástica brújula para detectar lo que necesitas, lo que te hace bien o lo que te intoxica. El tomarlas en cuenta y registrar los pensamientos que van aparejados, logran que podamos gestionar nuestras emociones, no vernos impedidos por ellas o actuar impulsivamente en desmedro propio y de nuestro entorno. Aprendemos a generar las emociones positivas, nuestro cuerpo es un gran vehículo para ello, y fomentar una actitud positiva.

- Conocer las fortalezas y debilidades propias. Todos tenemos fortalezas, las cuales hemos de alimentar y emplearlas cual trampolín para lo que querramos; todos tenemos debilidades, y el reconocerlas nutre nuestra inteligencia emocional: buscaremos cómo compensarlas nosotros mismos o buscando soporte externo para cualquier emprendimiento específico. Negar unas u otras, creer que solamente poseemos fortalezas o sólo debilidades, es un gran auto-engaño.

- Ser coherente. Cuando lo que pensamos, sentimos y hacemos está en una misma dirección, vivimos mucho más liviano y conectados con nosotros mismos. Nos relacionamos con nuestro medio de manera más fresca, auténtica. Lleva tiempo alinear estas tres áreas: Pensar, Sentir, Hacer, con lo cual en muchas ocasiones necesitaremos darnos tiempo para darnos cuenta. ¡La práctica hace maravillas!

- Impregnar de pasión. Sea lo que sea lo que hagas, si eliges seguir haciéndolo por las razones que tengas, ponle amor, pasión, ganas. No es suficiente que lo hagas por exigencia, sino date cuenta que lo eliges (sino, busca el cambio). Las personas con bienestar emocional dan sentido a su tiempo, revisan cómo lo invierten, generan calidad de vida. No importa si es algo pequeño (hobby) o grande (trabajo), ámalo, disfrútalo.

- Importancia de las relaciones. Fomentar relaciones nutritivas, cuidarlas, demostrar afecto (nadie es adivino), es fuente generadora de bienestar emocional. Cuando tenemos en cuenta los puntos anteriores detectamos lo tóxico, lo que nos resta, y podemos revisar qué hacer al respecto para generar cambios, cuando es posible; cuando no lo es, está en nosotros elegir permanecer, o no. Vincularnos es esencial para los seres humanos!!

El bienestar emocional no nos exime de conflictos ni de situaciones adversas; lo que nos otorga es un "colchón interno" desde donde transitamos cada una de ellas.

¡Te deseo lo mejor!

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt


 
 
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