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11 de octubre de 2015

Si permites el Destrato, ¡te Maltratas!

Psicología, Emociones, Gestalt, Aida Bello Canto, Maltrato, relaciones toxicas, Indiferencia emocional
Recordemos que el destrato se refiere a la indiferencia emocional a la que se somete a una persona (o personas) no atendiendo sus necesidades, ni físicas ni emocionales, siendo tratado como si fuese un objeto o como si no existiese. La persona que recibe el destrato, se siente invisible, no mirado, no registrado. Es un maltrato que no deja moretones visibles, mas sí profundas huellas internas de daño.

Por supuesto, cuando nos causa tanto dolor es porque anhelamos sostener esta relación y si nos prestamos atención para vernos a nosotros mismos en el tiempo, descubriremos que llevamos un tiempo empleando diferentes modos para lograr cambiar esta indiferencia, hacernos "visibles" para el otro, siendo una de las formas más frecuentes la de complacer a la otra persona, adaptarnos a sus deseos, evitar conflictos. Mas a esta altura del partido, como solemos decir, sabemos que NO da resultado.

¿Qué podemos hacer al respecto? ¡Muchísimo! pues este maltrato se sostiene porque le damos permiso a su continuidad por el mero hecho de permanecer en el lugar de aceptación, alimentado en la mayoría de los casos con la esperanza de cambio. Esta esperanza es una ilusión, un auto-engaño, porque la realidad ya nos demuestra otra cosa.

En lugar de intentar cambiar a la otra persona, de intentar hacernos visibles e importantes para el otro (reconozcamos que ésto ya lo venimos intentando de diferentes modos sin resultado eficaz), demos un paso en una diferente dirección: pongamos la atención en nosotros mismos, hagámosnos visibles para nosotros mismos, recordemos que somos importantes para nosotros mismos. Es lo que llamamos Autoestima, que la hemos ido maltratando con el propio olvido. La otra persona no atiende nuestras necesidades, ¡pero nosotros tampoco!

- Registra tus emociones y dale el lugar de respeto que merecen. Son una guía fantástica para saber si la situación que vives te suma Vida o te resta. Si te resta, como es el caso del destrato, sigue dando pasos de salida, no permaneciendo como receptor/a del mismo.

- Pregúntate qué estás necesitando, diferente a lo que estás recibiendo. Date tiempo para descubrir detalles de tu necesidad: cómo necesitas que te traten, de qué manera te sientes tomado/a en cuenta, etc. Tú eres el primero/a que tiene que saber qué necesitas (ya sabes lo que NO).

- Comunica a la otra persona en la relación lo que te está pasando. Si has sostenido esta relación con maltrato es porque hay afectos involucrados (si fuese alguien que no te importa, no sentirías el "látigo de la indiferencia"; sencillamente lo/a borrarías de tu mapa existencial). Al comunicar al otro con claridad lo que necesitamos y sentimos, le damos una oportunidad de cambio - si la otra persona quiere hacerlo- y nos damos a nosotros la oportunidad de elegir a partir de acá, sin más engaño, el tipo de relación que realmente quiero y que en le presente no la tengo. Retiramos el poder que hemos concedido al otro para maltratarnos. 

Al dejar de permitir el destrato, estás dejando de maltratarte a tí mismo/a.Si lo sigues permitiendo, no solamente el otro te maltrata sino que tú a tí también: ¡son dos!

Con el objetivo de que tengas claras las señales que aparecen en una relación tóxica - donde hay maltrato emocional- te brindo este breve video de 4 minutos: Relaciones Tóxicas, Señales.


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¡Espero que te sean útiles!

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt


8 comentarios:

  1. Aida,
    Muy claro. Agradecida por la información. Es un maltrato cotidiano y me ayuda a revisar mis límites al respecto.
    Rosa

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    Respuestas
    1. Hola Rosa,
      Gracias a tí por tu comentario. Qué bueno que es útil ésta información y puedes revisar un punto tan esencial como son los límites.
      Un cálido saludo,
      Aida

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  2. Hola Aida,
    Estupendo video, una síntesis orientadora. ¡Gracias!
    Lic. Morán

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    Respuestas
    1. Muchas gracias Lic. Morán.
      ¡Qué siga siendo útil!
      Un cálido saludo,
      Aida

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  3. Muy claro! A veces el otro quiere cambiar, y pone su norte en buscar medios para ello. Aún así, descubro que ya no tengo resto para seguir esperando. Y ahí el desafío es respetar el querer del otro y su ritmo, sin dejar de respetar y tomar en serio la propia sensación de desgaste y de "no más" que se impone desde mis entrañas. Es en estos casos donde se me hace difícil la decisión. Porque en la otra persona hay intención y hasta decisión de cambio.

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    Respuestas
    1. Hola María Isabel,
      Así es, difícil decisión y muy interna, pues solamente uno mismo conoce lo que ha transitado, luchado, pedido y esperado. También el tamaño del "no más" y de la capacidad restante de espera. Si es para escuchar en profunda tranquilidad la necesidad interna.
      Gracias por tu comentario y compartir.
      Un cálido saludo,
      Aida

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