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30 de julio de 2017

¿Quieres Bienestar? ¡Cultiva estos 5 ingredientes!

Aìda Bello Canto, Psicologìa, Gestalt, Emociones, Bienstar
Felicidad y Bienestar no son sinònimos. Anhelamos y tenemos momentos de felicidad a lo largo de nuestra vida, mas raya lo imposible el permanecer en un estado de felicidad. En cambio sí es posible el permanecer en un estado de bienestar, donde a pesar de las situaciones externas que nos ocurran, podemos acudir adentro nuestro y sentirlo.

Me parece importante la diferenciación que hace el Dr. Seligman entre la Teoría de la Felicidad y la Teoría del Bienestar. La primera apunta a la auto-satisfacción y la segunda a fomentar el propio bienestar y en el afuera; además, se entiende por bienestar por una bien estar que puede estar lejos de la auto-satisfacción. Por ejemplo, acudir a un evento de un ser querido puede no generarme auto-satisfacción porque no me gusta en esencia lo que se presenta en tal evento, mas elijo acudir y estar presente, compartir ese momento de importancia para el ser querido, porque eso sì me genera bienestar. ¡Estoy hablando de elecciòn y no de complacencia!

El Dr. Martin Seligman ha desarrollado un modelo para cultivar el bienestar el cual contempla cinco componentes:

- Emociones positivas: se refiere a aumentar las emociones positivas. Ésta es una variable subjetiva pues es según lo que cada persona piensa y siente. Incrementar las palabras y emociones positivas. Presta atenciòn a la calidad de las palabras que utilizas, ¿son  positivas?

- Compromiso: es la puesta en práctica de las fortalezas personales, con el objetivo de aumentar las experiencias óptimas, el flujo de conciencia ("flow"). Ejemplos: amabilidad, humor, integridad, inteligencia social, etc (hay 24 fortalezas medibles). Involucrarse positivamente en los actos del día a día.

- Relaciones positivas: dedicar tiempo a nutrir las relaciones genera sensaciones de apoyo y compañía, influyendo directamente en la percepción de bienestar.

- Sentido: alude al sentido de la vida y el desarrollo de objetivos que van más allá de uno mismo. Ayudar a un otro, acompañar, ser solidario son generadores de bienestar, por ejemplo.

- Logro: establecer metas que nos motiven. Sugiero que sean a corto plazo y escribamos los pasos para ir avanzando hacia esa meta.

Para los que deseen aumentar de manera significativa su Bienestar, les propongo un ejercicio Gratitude Visit):
Aìda Bello Canto, Psicologìa, Gestalt, Emociones
elaborado por Seligman (

Piensa en una persona que esté viva, que haya influenciado positivamente en tu vida. Escríbele una carta de agradecimiento y busca la manera de encontrarte con esa persona y leérsela. Hoy en día tenemos muchos medios para poder hacerlo en directo, aún si la persona no reside en nuestra ciudad.

¡Yo voy a hacer la mía! Tengo mucho para agradecer. ¿Ustedes?

Dra. Aìda Bello Canto
Psicologìa y Gestalt

23 de julio de 2017

¿Vives postergando?

Aìda Bello Canto,  Psicologìa, Gestalt, Emociones
La postergación es el lugar a donde van los deseos, los proyectos, las ganas. Siempre hay un "después", "será en otro momento", ... y así pueden pasar los meses y los años repitiendo lo mismo, viviendo el mismo escenario vital, sin encontrar el momento adecuado para empezar y concretar lo que queremos. Haciendo lo mismo, obtenemos los mismos resultados.

Creo que en alguna medida a todos nos pasa ésto en algùn àrea de nuestra vida, mas hay personas con alta tendencia a postergar sus proyectos, encontrando siempre razones para lanzar al futuro sus ganas. Cuando es una constante la postergación, puede pasar a ser un problema y/o fuente de insatisfacciòn.

Solemos recuperar una sabiduría olvidada solamente en situaciones límites: cuando fallece un ser querido, atravesamos una experiencia de alto peligro y salimos  salvos de ella (un accidente, un infarto, etc), nos conmovemos con catástrofes acontecidas en nuestro país y en el mundo. Después de un tiempo, nos trabaja el olvido (como decía Borges). ¡Volvemos a postergar!

La sabiduría olvidada a la que me refiero es a que somos finitos. La importancia del Tiempo.
Aìda Bello Canto, Psicologìa, Gestalt, Emociones
Parece obvio ¿verdad? Pues a mi criterio lo olvidamos reiteradamente y nos comportamos con otros y con nosotros mismos como si fuésemos inmortales: siempre habrá un mañana para decir un te quiero a un amigo o familiar, hacer una llamada, hacer algo que me gusta, realizar las modificaciones o movimientos necesarios para transformar lo que me incomoda, "darme tiempo" y "dar mi tiempo".

Podemos encontrar en la calle un billete de $100, por ejemplo, pero nunca encontraremos 100 minutos.
Recomiendo la película "El precio del mañana" ("In Time") donde el tiempo de vida es el nuevo dinero; todo se paga con tu tiempo de vida. Muy interesante para reflexionar, amén de entretenida como película.

En estos días me ha estado rondando la idea de transmitir un sencillo ejercicio que utilizo en el ámbito profesional y personal, cuyo objetivo es "sacudir amorosamente" a la persona que vive postergando y está pleno/a de insatisfacción y de queja. Para quienes tienen muy presentes los "pero", todas las situaciones son dramáticas y el mundo externo no hace más que poner obstáculos.

¿Cuál es el ejercicio? Busquen por favor una cinta métrica. Agarren con una mano la cinta métrica en el número que estiman que es la edad promedio hasta donde vivimos. Con la otra mano sostengan la cinta en el número que marca la edad que tienen ahora. ¿Ya está?
Ahí tienes una visión clara del tiempo vivido ... ¿qué te pasa con el tiempo entre las dos manos?
Cada vez que vuelvas a postergar algo importante para tí, que creas que tienes todo el tiempo del mundo para llevarlo a cabo, acuérdate de èsto!

Ya pasamos la mitad del año, ¿còmo vas con los propòsitos personales con los que empezaste este 2017?

Un cálido saludo,

Dra. Aída Bello Canto
Psicologìa y Gestalt


16 de julio de 2017

¿Con Enojo? ¡Tip para no empeorar las cosas!

Aìda Bello Canto, Psicologìa, Gestalt, Emociones, Enojo
El enojo es una de las emociones humanas que presenta mayor dificultad, en nuestra cultura, para resolver adecuadamente la situación que causa el enojo, ya que la tendencia es a pensarnos en medio de una batalla contra el otro.

Es una de las emociones que más conflictos produce en las relaciones pues no nos enseñan a enojarnos de pequeños, sino a controlarla, llegando a ser un gran valor para aquel que la tiene "domesticada" o no se enoja. ¡Como si esto fuese posible! Así que solemos por no saber "cómo enojarnos", herir al otro, herirnos a nosotros mismos o agrandar el problema.

El enojo posee varias fases en su despliegue, mas no es mi intención entrar en la descripción de las mismas, ni cómo aprender a pasar de un enojo que destruye a un enojo que resuelve. Ya hay varios artículos acá sobre estos temas (El Enojo: sin dañarte y sin dañarme).

Mi foco presente es en la importancia de aprender a descargar esa inevitable cantidad de energía que genera el enojo (segregamos adrenalina a raudales) y la sentimos en todo nuestro cuerpo. Pensemos como ejemplo las frases que se nos vienen a la cabeza cuando estamos enojados:
"Le abriría la cabeza a ver si me entiende"
"Lo sacudiría ..."
"Le daría de cachetadas!"
Pensamientos y/o palabras que van acompañadas de fuerte tono de voz, puños cerrados o hasta golpes sobre la mesa, puerta, ...

Intentar conversar con la persona con la cual estoy enojado/a, con toda esta adrenalina adentro no es muy eficaz, ya que corremos riesgo de empeorar la situación, que el otro no nos entienda, o empezar hablando de "A" y terminamos hablando del año "tal" cuando me hiciste "cual".

Cuando nos descubramos enojados, lo primero que hemos de hacer es descargar físicamente toda esa adrenalina segregada, para que podamos luego acercarnos a resolver, a conversar y buscar las medidas necesarias para que esa misma situación no se repita. La descarga física ha de ser a solas, de manera que no hiero a nadie y tampoco a nosotros mismos.

Golpea un almohadón! Haga el intento... no hace falta que esté enojado en este momento, pues generalmente tenemos guardados viejos enojos. Agarra un gran almohadón, y empieza a golpearlo con los puños con fuerza ... verás que cada vez lo harás con mayor intensidad ... hasta que tu mismo cuerpo te indica que ya basta ... ha salido una buena dosis!

Alternativas al almohadón: un colchón, un toallón contra el piso, amasar harina con agua y golpea la masa, salir a correr varias cuadras, ...

Necesitaríamos tener en nuestras casas un baño higiénico emocional, con sus paredes insonorizadas para poder gritar cuanto necesitemos, una bolsa de boxeo colgada para pegarle sin miramientos, en fin, diversas actividades que pudiéramos hacer para descargarnos y salir bien liberados.

Estaremos en mejores condiciones de dialogar y con menos energía "tragada" que muchas veces nos enferma.

¡Pruébalo y verás!

Dra. Aída Bello Canto
Psicologìa y Gestalt

9 de julio de 2017

¡Eficacia del Pensamiento Opuesto!

Aìda Bello Canto, Psicologìa, Gestalt, Emociones, Pensamiento positivo
Hoy en día son ampliamente conocidas las bondades y beneficios que acarrea el tener pensamientos positivos: la incidencia que poseen en nuetros químicos orgánicos, cómo modifican nuestras emociones, nos ayudan a cultivar una actitud positiva, alimentan la resiliencia - esa capacidad nuestra de salir transformados positivamente tras una crisis o catástrofe, entre muchas otras.

Teniendo tanta información al respecto, desde libros/ internet de fácil acceso, cursos, programas de masiva difusión, hasta las más sofisticadas investigaciones neurológicas, psicológicas, etc, la realidad es que nos cuesta un montón el instalar este tipo de pensamiento como hábito.

Permítanme compartirles una experiencia que tuve un día en clase de teatro. A una compañera y a mí nos tocó hacer una escena donde éramos dos compañeras de trabajo donde una tomaba todo positivamente y la otra todo negativamente. Elegimos tomar cada una el papel que más nos costaba, para salir de "lo conocido". Ella eligió ser la positiva, y yo la negativa. Yo le encontré "la quinta pata al gato"  absolutamente a todo; mis comentarios negativos rebatían de inmediato los comentarios positivos de ella. ¿Cuál fué mi revelación? ¡que me resultó muy fácil instalarme en la mala onda, el miedo y la queja! ¡Y a ella le salió de maravillas, de manera muy fluída, la mirada positiva ante todo acontecimiento!

Entonces, ¿no será cuestión de ponerse los zapatos del pensamiento positivo como entrenamiento para que el mismo vaya instalándose e integrándose a nuestra manera de "mirar" lo que vivimos y cómo vivimos?

De alguna manera de esto se trata el Pensamiento Opuesto: cada vez que tengamos un pensamiento negativo, pensar inmediatamente lo contrario. La mente sólo puede pensar una cosa a la vez, no puede tener dos pensamientos al mismo tiempo.

Este método ayuda a erradicar los pensamientos negativos, cambiando cada uno de ellos inmediatamente por su opuesto, el contrario. Hacerlo sin juzgarlo; también nos ayuda a ver la otra cara oculta de las situaciones, de las personas, de nosotros mismos.

Aìda Bello Canto, Psicologìa, Gestalt, Emociones, Actitud positivaEste método del Pensamiento Opuesto, nos lo brindó Robin S. Sharma en su libro "El monje que nos sugiere el uso de este método durante un período estipulado de tiempo (por ejemplo tres semanas) para que podamos crear el hábito del mismo.
vendió su ferrari", atribuyéndoselo al yogi Raman. Él
¡Una "gimnasia mental"!

Creo que lo estoy haciendo es un recordatorio de algo que todos sabemos, aunque no supiéramos el nombre del método, mas lo simple y sano se nos olvida con facilidad.

Para terminar, y ya puesta en recordar lo olvidado, les paso tres puntos a tener en cuenta si deseamos vivir/ convivir en balance:
- Pensamientos positivos
- Acciones constructivas
- Palabras armoniosas

¿Lo intentamos?

Dra. Aìda Bello Canto
Psicologìa y Gestalt

2 de julio de 2017

9 tips para Salir de Relaciones Tòxicas

Aìda Bello Canto, Psicologìa, Gestalt, Emociones, Relaciones tòxicas
Así como los vínculos tóxicos se van formando en el tiempo, de igual manera lleva tiempo el salir de ellos pues los pasos han de darse despacio para no caer nuevamente en las redes del miedo, la justificación del otro o la culpa. El deseo de realizar grandes pasos estará presente, por la angustia u opresión sentida, mas la ganancia de lo lento es no retroceder y aprender de uno mismo para no caer en la misma historia ... ¡con otro personaje!

1) Ten presente que existe una "alianza" entre los dos que forman la relación (pareja, amigo, familiar) y formas parte de la misma. Aprópiate de la cuota de responsabilidad que te pertenece. Negarla es seguir depositando todo en la otra parte del vínculo. Además, sabiendo que alimentas este tipo de relación, ya sabes que al retirar tu colaboración empiezas a recuperar tu poder perdido.

2) Apela a tus soportes internos y a la mayor cantidad posible de soportes externos que poseas, o ¡búscalos! (amigos, terapeuta, encuentros de reflexión sobre el tema, grupos de ayuda, espacios de crecimiento personal, etc). Son muy importantes las ayudas externas, pues desconfías de tus capacidades, has olvidado tus deseos y necesidades y/o tu propia desvalorización es grande. Acude a quién te conoce "de antes" o a quién puede ayudarte a reencontrarte.

3) Utiliza como señales de alerta de estar frente a una situación de manipulación, tus sensaciones corporales displacenteras (riesgo de somatizaciones), pues el cuerpo "habla"; escucha o aprende a escuchar el lenguaje del mismo.

4) Recuerda que tienes derecho a poner límites, con respeto hacia el otro y hacia tu persona. Empieza con algo pequeño, que puedas registrar que este pequeño cambio tuyo no es una actitud de "desamor" hacia el otro, aunque posiblemente te acusarán de ello pero ya no caerás en la "trampa de la culpa".
Aìda Bello Canto, Psicologìa, Gestalt, Emociones
5) Es muy importante que tengas una comunicación clara, sin vueltas ni rodeos; no esperes que la otra persona se dé cuenta de lo que consideras obvio. Usualmente nos movemos en nuestro propio mundo de supuestos e imaginarios, "ya sabemos cómo el otro piensa o qué nos va a decir", y podemos caer en malentendidos porque reaccionamos según lo que creemos y no necesariamente ante lo que "es".

6) Manifiesta tus necesidades, fundamentalmente en caso de pedidos ante los cuales sientas presión o que no eres tomado/a en cuenta. Puedes aceptar una parte del pedido y otra parte no; se explícito/a al respecto, dando así la oportunidad a la otra persona de contestar afirmativamente o negativamente.

7) Cuando la otra persona ignora tus necesidades, tus motivos, invalida tus razones e intenta lograr su objetivo al margen de tu "costo", entonces ya has dado otro gran paso en el darte cuenta de estar en un vínculo que te intoxica. En tí reside el seguir saliendo del lugar de víctima.

8) Frecuentemente es necesario un espacio terapéutico para transitar este proceso de salir de una relaciòn tòxica, ya que dependiendo del grado de toxicidad en el vínculo, la niebla (confusión) puede ser muy densa. Además, te ayudará a ir integrando partes tuyas olvidadas, fortaleciendo tus soportes internos (capacidades, cualidades, gustos, deseos postergados, etc).

9) Ten paciencia para contigo mismo/a; los auto-reproches también intoxican: ¡no lo hiciste mejor porque no sabías cómo!

Este viaje de desintoxicación, ¡merece el esfuerzo! ya que tu relación se torna nutritiva, ligera y energizante. Si los dos no se embarcaron en este viaje, te asegurarás de que no se repitan en ningún área de tu vida, habiendo desarrollado en este aprendizaje un increíble "radar".

¡Ánimo!

Dra. Aìda Bello Canto
Psicologìa y Gestalt

 
 
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