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1 de octubre de 2017

Reiterado Silencio: Enfermedad en puerta

Aída Bello Canto, Psicología, Emociones, Gestalt, silencio, cuerpo,
El Cuerpo expresa las emociones que nos guardamos en silencio, o las hemos anestesiado para evitar sentir dolor/ miedo/ enojo.

En frecuentes ocasiones nos callamos por elección, y lo elegimos por muy distintos motivos, por ejemplo:
- para evitar conflictos,
- por miedo,
- nos quedamos sin palabras en ese momento y después no sabemos cómo retomar la situación,
- no sabemos con quién compartir lo que nos pasa,
- no queremos preocupar,
y vamos depositando en el cuerpo estos silencios sin darnos cuenta.

He hablado sobre este tema con anterioridad pero debido a las consultas por varios medios respecto al mismo, retomo lo esencial.  
Nuestra mente, emociones y cuerpo están interrelacionados, incidiendo uno en los otros. Un pensamiento incide en nuestras emociones, las actitudes en nuestros químicos del cerebro y el movimiento corporal (por ejemplo la danza o ejercicios de respiración) puede generar cambios tanto en lo emocional como en lo mental.

Cada una de estas áreas son "puertas" para conocernos, para crecer, transformar aspectos internos, actitudes, cerrar situaciones pendientes, abrirnos a lo nuevo, desplegar nuestras potencialidades ... Apuntamos al darnos cuenta cuándo somos coherentes (sentir, pensar y hacer en una misma dirección) y cuándo no.

El Cuerpo es quien se encarga de recepcionar TODO cuanto nos acontece, es el primero en registrar lo que nos pasa con sus sensaciones, nos demos cuenta o no en la conciencia, le podamos poner nombre o no a nuestro sentir o claridad en lo que estamos pensando. Nuestro cuerpo sí registra.

Aida Bello Canto, Psicologia, gestalt, EmocionesTenemos muchas expresiones donde se hace claro este vínculo: "Uy, me cayó como una patada al hígado", "Tengo un nudo en el estómago", "Siento una pelota atragantada en la garganta", "Tengo mariposas en el estómago", ... Muchas veces nos damos cuenta de lo que nos pasa corporalmente en conexión con lo que nos pasa en el afuera. Otras veces no.

Cada cuerpo encuentra su manera de "hablar", de expresar esas emociones que han quedado guardadas adentro y, en muchas ocasiones, hasta hemos olvidado que las sentimos (por eso hablo de la anestesia emocional). El silencio reiterado se va depositando en el cuerpo y la manera que encuentra para expresarse es a través de la enfermedad (variando la intensidad de la misma según la cantidad y tiempo de los silencios.

Algunos ejemplos son: 
tensiones en cervicales, alta presión, esguinces recurrentes, lumbalgias, migrañas, acidez estomacal, colon irritable, etc.
El lenguaje de las afecciones físicas es amplio (hay varios libros al respecto) e incluso en Gestalt la Dra. Adriana Schnake se ha especializado en el lenguaje del síntoma: "Enfermedad, Síntoma y Carácter".

¡No toda afección física es un silencio puesto en el cuerpo! Somos humanos y nuestro cuerpo se resiente, nos enfermamos o podemos presentar dolencias de amplia variedad. Lo que hemos de prestar atención es a la repetición o permanencia crónica en nuestro cuerpo. Quizás nos esté hablando, poniéndole su lenguaje especial a esa emoción que callamos (nos tragamos) y/o a situaciones indeseadas que "normalizamos", para que veamos qué tenemos que cambiar en nosotros, qué herramientas no estamos empleando o qué aspecto nuestro ha de ser transformado.

Si nos prestamos atención podemos dar cuenta de muchos de estos silencios depositados en el cuerpo. Fíjate, date tiempo para registrar qué emoción no estás expresando; cuando aprendemos a expresar nuestras emociones, con respeto hacia nosotros y hacia los demás, dejamos de poner en nuestro cuerpo tantos síntomas y padecimientos.

Ojalá vayamos depositando cada vez menos silencios en nuestro Cuerpo y que cuando optemos por callar sea por una clara elección sin "pagar ningún precio".

¡Buena semana!

Dra. Aída Bello Canto
Psiclogía y Gestalt

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