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22 de abril de 2018

El "personaje" que me rescata!! (Técnica)

Aida Bello Canto, Gestalt, Emociones, Psicologia, Aspectos internos, desarrollo personal
Muchos de nosotros tenemos alguna característica personal con la cual no estamos de acuerdo, no nos gusta y deseamos cambiarla: vergüenza, inseguridad, rigidez, etc. La mayoría de ellas se nos manifiestan cuando entramos en relación con el mundo, cuando interactuamos con las otras personas y me encuentro con que me quedo en silencio y no puedo defenderme, dificultad para poner límites, me achico ante una entrevista o una conferencia, ... en fín, aparece adentro mío ésta característica interna que de alguna forma me limita y en menor o mayor grado interfiere en un mejor despliegue en el mundo, personal o laboral.

Por supuesto que la mayoría hemos desarrollado estrategias "para que no se note" - en el mejor de los casos-, mas adentro nuestro tenemos absoluta claridad de lo que sentimos: una gran incomodidad y cierta dosis de auto reproche por sentir que seguimos fracasando en ciertas situaciones aún con nuestros mejores intentos; por ejemplo, respirar profundo momentos previos  a la situación difícil, decirnos internamente frases positivas, darnos ánimo o recibir apoyo de alguien que nos quiere: "¡Vamos, tú puedes!"

En Gestalt trabajamos de muy diferentes modos el desarrollo de estos aspectos nuestros, los cuales pueden ser conocidos mas también pueden ser rechazados por considerarlos negativos: hay quien rechaza el enojo y lo "evita" - aunque pague con sus contracturas- pues no quiere conflictos, mas pierde una fuente donde abreva la puesta de límites; otros rechazan la ternura y su manifestación, pues la tiene ligada a mostrar debilidad o tornarse vulnerables, con lo cual se pierden una mayor calidad de contacto humano).

Les propongo una técnica sencilla y eficaz para ir transformando ésa característica que deseo modificar, la cual es "portátil" y la manera de llevarla a cabo es a través del juego; nada de padecimientos y cada uno irá dando sus pasos a su propia medida.

1) Piensa y escribe la característica que no te gusta de tí mismo, y añade una situación concreta donde se presenta. Empezar por una es lo adecuado; hacer una larga lista y lanzarme al cambio de muchas a la vez, es invocar a la exigencia. ¿Un paso a la vez?
Ej: me dá vergüenza entrar a un lugar y preguntar sobre algo que me interesa.

2) Escribe el opuesto de ése aspecto tuyo, cómo sería para tí la versión positiva, cómo quieres que sea esa característica en lugar de ser como es.
Ej: quiero entrar seguro/a a cierto lugar y preguntar cuanto necesito o quiero saber.

3) Busca un personaje conocido, actual, real o de ficción, histórico, que para tí represente la encarnación de ésa característica positiva; ojo, no tiene que gustarte todo el personaje, sino que tomas el rasgo positivo buscado como sobresaliente.
Ej: Imagínate a Lara Crof, personaje femenino de Tomb Raider, entrando a un lugar para obtener información. Piensa en Roberto Pettinato, humorista y periodista argentino - entre sus variadas actividades-  presentando una queja en un restaurante o negocio.
Busca tu personaje representativo del rasgo que quieres transformar. Recuerda que puede ser de una película, de la mitología, de alguien real público, etc.

4) Juega a ser este personaje elegido en tu casa, cómo camina, cómo se mueve, cómo habla. ¡Aprópiate de este personaje a tu modo! Incluso el ponerte algún aditamento en tu vestuario, por pequeño que sea, te ayudará a ponerte por un rato en "esos zapatos".

5) Por último, sal afuera, al mundo, a JUGAR por un breve instante o corta situación siendo éste personaje. Siguiendo el ejemplo, ingreso al lugar que me da vergüenza preguntar, siendo Lara Croft y me desenvuelvo desde ese lugar interno. Al principio hago una prueba corta ... ¡y veo qué me pasa!
La repetición en diferentes momentos y días, hará haciendo el trabajo de ir incorporando las sensaciones y la nueva percepción de mí mismo/a con mi característica positiva. Me voy adueñando de ella, la voy integrando, de tal manera que empiezo a descubrir la eficacia de sacar MI LARA CROF en ciertas situaciones.

¡Haz la prueba!
Es una técnica que nos ayuda a ir incorporando una característica que poseemos en realidad pero que no hemos encontrado la puerta para sacarla. Lo que empieza siendo un "entrar a escena", termina integrado a nosotros ya que nos hemos dado el permiso ... y lo que empieza como un juego vamos descubriendo qué útil nos es, y es nuestro!!

¿Sales a jugar?

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt

15 de abril de 2018

8 Tips para tu Bienestar Emocional

Aida Bello Canto, Gestalt, Emociones, Bienestar emocional, Psicologia
Alcanzar el bienestar emocional, y sostenerlo como un estado y no como una emoción pasajera, requiere de cuidados y atención cotidiana. Acá te brindo 8 tips imprescindibles para que te impregnes de ella, y seas tu propi@ protagonista de generarla:

- Valorar tu Ahora. Las personas que habitan su presente poseen mayor capacidad de focalizar la mirada en lo que hay, agradecer hasta lo más pequeño y registrar lo que necesitan para sostener su bienestar. Dedicar unos minutos al día para hacer respiraciones profundas, nos ayudan a ubicarnos en el presente, respetar el ritmo interno y no perderlo en el ajetreo cotidiano.

- Estar en paz con el pasado. Si hay alguna situación del pasado inconclusa, pendiente, nos va a restar tiempo y energía para vivir nuestro presente y construir nuestro futuro (proyectar). Generalmente nos habitan emociones (melancolía, rencor, culpa, ...) que obstaculizan y nublan el presente. Dedícale un espacio a resolver internamente lo pendiente, a soltar lo que ya ha pasado y no puedes cambiar. A veces podemos hacerlo solos, otras veces necesitamos ayuda profesional: ¡búscala! Tú eres quien ganas en bienestar.

-  Poner límites. Es imprescindible saber decir NO a personas y/o situaciones en nuestra vida, con respeto y cuidado hacia el otro y hacia nosotros mismos. El querer complacer a los demás sin límite ni medida, trae graves consecuencias para uno mismo (físicas y emocionales) y es campo fértil para relaciones tóxicas, pues alguien manipulará esta falencia. Como humanos, no siempre podemos todo ni tenemos ganas de todo. Discrimina, elige, y pon límites. Serás más auténtic@ con tu SI y tu NO.

-  Reconocer tus emociones. Son una fantástica brújula para detectar lo que necesitas, lo que te hace bien o lo que te intoxica. El tomarlas en cuenta y registrar los pensamientos que van aparejados, logran que podamos gestionar nuestras emociones, no vernos impedidos por ellas o actuar impulsivamente en desmedro propio y de nuestro entorno. Aprendemos a generar las emociones positivas, nuestro cuerpo es un gran vehículo para ello, y fomentar una actitud positiva.

Aida Bello Canto, Gestalt, Emociones, Psicologia

- Conocer las fortalezas y debilidades propias. Todos tenemos fortalezas, las cuales hemos de alimentar y emplearlas cual trampolín para lo que querramos; todos tenemos debilidades, y el reconocerlas nutre nuestra inteligencia emocional: buscaremos cómo compensarlas nosotros mismos o buscando soporte externo para cualquier emprendimiento específico. Negar unas u otras, creer que solamente poseemos fortalezas o sólo debilidades, es un gran auto-engaño.

- Ser coherente. Cuando lo que pensamos, sentimos y hacemos está en una misma dirección, vivimos mucho más liviano y conectados con nosotros mismos. Nos relacionamos con nuestro medio de manera más fresca, auténtica. Lleva tiempo alinear estas tres áreas: Pensar, Sentir, Hacer, con lo cual en muchas ocasiones necesitaremos darnos tiempo para darnos cuenta. ¡La práctica hace maravillas!


- Impregnar de pasión. Sea lo que sea lo que hagas, si eliges seguir haciéndolo por las razones que tengas, ponle amor, pasión, ganas. No es suficiente que lo hagas por exigencia, sino date cuenta que lo eliges (sino, busca el cambio). Las personas con bienestar emocional dan sentido a su tiempo, revisan cómo lo invierten, generan calidad de vida. No importa si es algo pequeño (hobby) o grande (trabajo), ámalo, disfrútalo.

- Importancia de las relaciones. Fomentar relaciones nutritivas, cuidarlas, demostrar afecto (nadie es adivino), es fuente generadora de bienestar emocional. Cuando tenemos en cuenta los puntos anteriores detectamos lo tóxico, lo que nos resta, y podemos revisar qué hacer al respecto para generar cambios, cuando es posible; cuando no lo es, está en nosotros elegir permanecer, o no. Vincularnos es esencial para los seres humanos!!

El bienestar emocional no nos exime de conflictos ni de situaciones adversas; lo que nos otorga es un "colchón interno" desde donde transitamos cada una de ellas.

¡Te deseo lo mejor!

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt

8 de abril de 2018

La Adicción Emocional: 3 maneras

Aida Bello Canto, Psicología, Gestalt, Emociones, Vinculos Tóxicos, dependencia emocional
Una adicción, para definirla de manera sencilla, es algo que no podemos dejar de hacer. La adicción emocional se refiere a cómo nos relacionamos con otra persona, y aún sabiendo que la relación es tóxica, no salgo de la misma.

El adicto emocional se mueve en un campo conocido, familiar, no precisamente porque le genera bienestar sino porque le proporciona seguridad, en el sentido de que conoce la dinámica de las relación.

Nos encontramos con pasmosa frecuencia inmersos en las mismas peleas y conflictos, e incluso sabemos cómo van a terminar. La adicción emocional evita lo nuevo, los cambios, ya que son generadores de incertidumbre y por lo tanto, da miedo. Toma presencia un conocido refrán. "Mejor malo conocido, que bueno por conocer".

Muchas veces "lo malo conocido" no es registrado como tal, ni siempre hay peleas o conflictos explícitos, ya que en la adicción emocional está presente la dependencia emocional, con lo cual la "niebla", que impide ver el paulatino olvido de uno mismo para complacer al Otro, se ha ido expandiendo.

Tengamos presente que la adicción emocional hace referencia a una manera de relacionarnos con otra persona, a vínculos tóxicos, donde existe el poder en una de las partes y la otra acata / concede/ complace / se somete con tal de no perder el amor.
Aida Bello Canto, Psicología, Gestalt, Emociones, Dependencia Emocional

Hay tres términos íntimamente entrelazados en la adicción emocional, mas poseen sus diferencias: Dependencia emocional, Codependencia y Adictos a Personas.

Dependencia Emocional: implica el sometimiento a las necesidades y deseos de la otra persona con el objetivo de sostener el vinculo. Recordemos que las maneras de someter pueden ser desde lo más dulce y seductor hasta un evidente autoritarismo.

Codependencia: implica la dependencia emocional a otra persona que es adicta a alguna sustancia, o  posee problemas psicológicos o padece alguna enfermedad. Entra en funcionamiento el "Salvador/a interno" bajo la creencia que su amor l@ va a salvar y la otra persona se encarga muy bien de manipular esta situación: son magníficos estrategas con las emociones del miedo y/o la culpa.

Adictos a Personas: implica la imperiosa necesidad de estar con una persona; necesita su presencia, compañía, "saberse en su vida", pues ante sólo el pensamiento de la posible pérdida entra en desesperación, vislumbrando un vacío y soledad angustiante.

Detectar la adicción emocional nos abre la puerta a la posibilidad de aprender a relacionarnos sin pagar precios afectivos y a crecer internamente. Te recomiendo la lectura de "Adicción a Personas. ¡Pagando precios por afecto!"

Deseándote lo mejor, ¡hasta la próxima semana!

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt

1 de abril de 2018

La comodidad de la Zona de Confort

Aida Bello Canto, Psicologia, Gestalt, Emociones, Zona de Confort
La zona de confort hace referencia a un área de nuestra vida donde nos movemos con seguridad, la conocemos de la "a" a la "z", sentimos que la controlamos y no corremos riesgos. Solemos obtener un buen rendimiento pues hemos ido conquistando el conocimiento de esta zona a través del tiempo, ya sabemos cómo movernos por el aprendizaje alcanzado. No esperamos sorpresas y para muchos ésto es parecido a librarse de preocupaciones.

La zona de confort puede ser por ejemplo un trabajo de 15 años, el encuentro los días Jueves con amigos de la secundaria o nuestro rincón de lectura/ TV/ hobby los Domingos a la tarde; en algunos casos también puede pasar a ser el espacio de vida donde se mueve una persona, sintiéndose segura y sin los sobresaltos de lo desconocido.

Desde que este término y tema fue planteado y desarrollado por el psicólogo Alasdair A. K. White ("From Comfort Zone to Performance Management", 2009), mucho se ha desplegado entorno a la zona de confort y la zona de aprendizaje, siendo ésta última la que queda afuera de lo conocido y es el espacio donde podemos aprender cosas nuevas.  La zona de confort puede presentar un lado limitante a la existencia, el estancamiento y la renuncia a tomar iniciativas.

Animarnos a salir de la zona de confort y transitar la zona de aprendizaje es darnos la posibilidad a nuevas experiencias, a oportunidades, a nuevos objetivos y/o desafíos. Un descubrimiento a aspectos internos y a contactar con herramientas que ignorábamos poseer. Paulatinamente vamos haciendo conocida esa nueva área, no nos sentimos tan inseguros y nos vamos expandiendo.

Aida Bello Canto, Psicologia, Gestalt, Emociones¿Qué puede indicarnos que necesitamos salir de nuestra zona de confort? pues el darnos cuenta que hay necesidades que no están satisfechas, que nos quedamos en ese espacio conocido no por elección sino por miedo a salir, miedo al fracaso o a la incertidumbre. Optamos, como dice el refrán, por "malo conocido que bueno por conocer". Entonces, más que confort lo que encontramos es conformismo.

Si decidimos salir de la comodidad que nos brinda nuestra zona de confort porque nos encontramos estancados, insatisfechos, es importante tener en cuenta:

- la necesidad de otorgarnos paciencia y tolerancia con nosotros mismos para ampliar nuestra zona y atrevernos a pisar la zona de aprendizaje, ya que cada uno posee un tiempo personal para ir instrumentándose para atravesar el miedo a lo desconocido;

- no juzgar, ni a otros ni a nosotros mismos, si nos encontramos con impedimentos para el cambio (que pueden ser de muy diversa índole). Muchas veces el saber que necesitamos ayuda ...  pedirla o buscarla, lleva tiempo y ¡es un gran paso!

Ojalá les sea útil ésta mirada donde he querido salir del exitismo que se le ha otorgado a salir de la zona de confort, ofreciéndole una perspectiva de respeto y cuidado. Argumentar que "la vida comienza afuera de la zona de confort" creo, siento y pienso que puede hacer mucho daño si no estás preparado/a para transitar su expansión y quien se lo crea tal cual, suma a su malestar o disconformidad una desvalorización extra.

Y si ya te has dado cuenta que deseas ir saliendo de ella, abrirte a nuevos aprendizajes y generar cambios ... ¡adelante!

Te deseo una buena semana.

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt

 
 
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