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20 de octubre de 2019

Respuestas Viejas a situaciones Nuevas. ¡Cuidado!

Dra. Aida Bello Canto, Gestalt, Psicología, Emociones,
Cada uno de nosotros nos hemos ido construyendo adentro en base a nuestras vivencias, las experiencias que hemos atravesado, nuestra propia historia. Todo esto incide en nuestro lenguaje, el tipo de relaciones significativas que tenemos y cómo nos relacionamos con el mundo.

Nuestra percepción, sentimientos, valores, creencias, comprensión de cuánto nos rodea y nuestras acciones constituyen un proceso dinámico que siguen escribiendo internamente más historias personales ... y vivimos nuestra vida según estas historias. 

Esto es muy útil ante cada situación nueva, pues nos basamos en nuestra experiencia, pero quiero resaltar un problema que se presenta cuando quedamos pegados, fijados, a esa historia, a una experiencia dolorosa concreta, y nos puede impedir ver que lo que pasa en la actualidad es muy diferente a nuestro pasado, pero respondemos con miedo, enojo o escapando (entre muy variadas respuestas), como si fuese lo mismo que antes.

Surge la necesidad de desconstruir/ cambiar nuestras habituales respuestas, pues nos impiden continuar con la vida de una nueva manera, desapegarnos de las respuestas fijas.

Para empezar a desconstruir, hemos de darnos cuenta  en qué lugar me paro en diferentes áreas de mi vida, pues lo hago según a la conclusión que he llegado por mi historia interna, y a partir de ahí respondo al mundo. 

Algunos ejemplos de conclusiones son:
Aida Bello Canto, Psicología, Gestalt, Emociones, Cambio
- Yo todo lo logro con mucho esfuerzo.
- Tarde o temprano la gente me falla o me abandona.
- Pobre de mí.
- Yo puedo solo/a. No puedo contar con nadie.

Después, podemos emplear diversas herramientas para cambiar nuestras respuestas viejas y fijadas; les recuerdo la técnica de "Mi  Personaje me rescata".

Ojalá te animes a revisar algunas conclusiones o respuestas rígidas que puedes tener funcionando en algún área de tu vida, y darte cuenta cómo te afecta: miedo al cambio, mantenerte lejos de la gente, dificultad para iniciar una nueva relación, ...

Y prueba tu "personaje que te rescata"!

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt


13 de octubre de 2019

El Desamparo Emocional II

Dra. Aída Bello Canto, Psicologia, Gestalt, Emociones, Desamparo emocional
El desamparo es un sentimiento profundo de abandono, de ausencia de contención y la certeza de que no podemos contar con ninguna ayuda. Sentirnos solos en el mundo. Un hueco en nuestro interior. Los que han sentido el desamparo saben a qué me refiero: se padece, se sufre, y viene acompañado de sensaciones corporales que aumentan el displacer.

Para los que ingresan en este tema por vez primera, les recomiendo leer El Desamparo Emocional ya que el presente artículo es una ampliación del mismo, y podrán aprovecharlo mejor.

Lo esencial que hemos de entender es que el sentimiento de desamparo nace en un momento de nuestra vida donde somos y estamos indefensos, nuestra infancia, donde necesitamos la presencia de alguna persona adulta para que nos cuide, nos proteja, nos acompañe en nuestro crecimiento (físico y emocional). La pérdida o ausencia de esta persona en nuestro entorno produce el sentirnos desamparados.

Cuando ya siendo adultos nos aparece este sentir tan doloroso, es porque algo nos detona esa herida antigua, donde nos sentimos desamparados, indefensos, solos. Una parte nuestra interna quedó como ese niño desamparado, y ahí acudimos sin darnos cuenta ... tengamos la edad que tengamos.

Dentro de la variedad de caminos que hay para sanar esa herida y acompañar a esa parte nuestra, que le denomino "aspecto niñ@" para que crezca, les sugiero dos:

Aida Bello Canto, Gestalt, Emociones, Psicologia, desamparo emocional- Revisar las conclusiones de Vida que sacamos en el momento que sentimos el desamparo emocional. Son conclusiones que nos ayudaron a sobrevivir en su momento, mas siguen vigentes en la actualidad. Cuando pasa algo en nuestra vida actual, ruptura de relaciones, pérdida de un ser querido, ausencias, ... volvemos a repetirnos internamente esa conclusión que sacamos cuando éramos niños. "Siempre estás solo/a", "No puedes contar con nadie" ...
Darnos cuenta que permanece este pensamiento/certeza vieja y sigue vigente, es un gran paso para iniciar su transformación, pues si bien fue cierto en su momento, ya no!!


- Acudir al rescate de nuestro aspecto Niño/a que en ese instante está volviendo a sentir el mismo desamparo que antes. Cuando digo ir al rescate me refiero que a pesar del dolor del momento, también tenemos un aspecto Adulto desarrollado (el que tiene relaciones personales, laborales, el que ha alcanzado sus logros a esta altura de su vida, y el que ha aprendido de sus experiencias no gratas).
Cierra tus ojos e imagínate que tú como adulto vas al lado de tu Niño/a, te sientas, lo abrazas ... y con tu voz interior háblale suavemente ... "Estoy acá, contigo" ... "Ya no está más solo/a" ... "Puedes contar conmigo" ...
Dra. Aída Bello Canto, Psicología, Gestalt, Emociones, desamparo emocional
Es una de las maneras más profundas de ir ayudando a crecer a este aspecto Niño/a nuestro interno; de que el sentimiento de desamparo vaya disolviéndose pues va registrando que ya No Es lo mismo que antes. Nuestra realidad actual, todas las herramientas con las que cuento AHORA son concretas.

Ojalá les sume esta información, integrando esa parte nuestra que reclama nuestra ayuda. Además, en muchas ocasiones corremos el riesgo de quedar pegados a una relación que sabemos que no está bien, pero es mejor que quedar solos. ¡Ups!

¡Deseándoles lo mejor!

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt

6 de octubre de 2019

Desdramatizar ¡ayuda, alivia y genera cambios!

Dra. Aída Bello Canto, Psicologia, Gestalt, Emociones, Actitud positiva
Ante todo, desdramatizar no es minimizar.
Los seres humanos tenemos la tendencia a dramatizar cuánto nos pasa, nos duele; sentimos y creemos que nuestro padecer es lo más grande, lo cual es plenamente real para cada uno ya que es "mí sufrimiento". Y por supuesto que nuestra triteza, angustia, o cualquiera de las emociones que brota en esas circunstancias, merece nuestro respeto, hemos de darle espacio.

Lo que es importante es no quedar atrapados por ello, lo cual puede paralizarnos, permanecer en el dolor y/o quejarnos reiteradamente de lo que nos pasa. Ya hemos visto cómo la queja no solamente no resuelve, sino que nos impide ver soluciones - si las hay en lo concreto- o tomar una actitud que nos ayude a transitar lo inevitable.

En ambas circustancias, tenga solución o no, el desdramatizar nos alivia ya que nos invita a ver el acontecimiento desde una perspectiva real y concreta, quitándole todos los aditamentos que le ponemos nosotros mismos desde lo mental y emocional: "¿por qué a mí?", "¿cómo no me dí cuenta?", etc.

Una vez atravesado el impacto de la situación que nos causa dolor, darnos un tiempo para respirar profundo y serenarnos, ayuda a calmar la mente que empieza a construir historias "dramáticas" alrededor de la situación; podemos aprender a observar lo que nos acontece e ir creando poco a poco un plan de acción, con nuestras herramientas propias y/o con ayuda de otras personas.

De esta manera ya iniciamos la desdramatización, dándole el tamaño que tiene y no el que nuestra cabeza le otorga. Muchas veces el compartir lo que nos pasa, ayuda profundamente porque, no sólo que el hablarlo con alguien que nos ofrece su amorosa y respetuosa escucha es aliviador, sino que podemos tener esa otra mirada a nuestra situación.

Cuando dramatizamos:                                   
Dra. Aida Bello Canto, Psicologia, Gestalt, Emociones, Bienestar, Actitud Positiva


- Perdemos de perspectiva lo que Hay, lo que tenemos aún y con lo que contamos y con quienes contamos.
- Nos instalamos en la queja que nos resta eficacia y visión de posibilidades.
- Generamos un malestar emocional interno que va de la mano de un estado mental negativo (todo lo vemos a través de 'lentes negros').
- Puede convertirse en un hábito negativo, donde paulatinamente dramatizamos hasta lo más pequeño que nos pasa, y la queja se hace presente.

Otra manera que recomiendo para aprender a desdramatizar es utilizar la empatía: ponernos en los zapatos del otro. Abrirnos a mirar cuánto nos rodea, el mundo en que vivimos. No con la intención de minimizar lo propio, reitero, sino de conectar con otras realidades que existen, con otros seres humanos que pueden mostrarnos y enseñarnos salidas, qué hicieron con sus realidades.

Recuerda que ya has atravesado situaciones difíciles y saliste de ellas; posees herramientas internas a las cuales acudir, y muchas más! pues cada vez que lo hiciste, aprendiste nuevas.
La actitud que le pongas a lo que te pasa, ¡marca la diferencia!

Un cálido saludo,

Dra. Aída Bello Canto
Psicología y Gestalt

 
 
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